| Pero, en 2004 y el primer bimestre de 2005, la oferta de hidrocarburos no ha aumentado según las expectativas. Este año, pues, los crudos producidos fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) subirán en 1,4 millón de barriles diarios (b/d), contra pronósticos de 1,9 millón b/d emitidos, hace tres meses, por la Agencia Internacional de Energía (AIE). Esta entidad preguntaba en febrero si podrán los productores hacer frente a un alza de demanda superior a la prevista. Naturalmente, la industria se puso inquieta. Por supuesto, los miembros de la OPEP aumentaron la extracción y las compañías expandieron proyectos exploratorios en 2004… porque los precios marchaban a los máximos nominales históricos. Pero, como se sabe, gastar más en exploración no equivale a extraer más en corto plazo. La paradoja es que los gigantes petroleros multinacionales han tenido ganancias récord pero no parecen tener demasiadas oportunidades de inversión. De una parte, se aprestan a pagar jugosos dividendos para apaciguar a irritados accionistas. De la otra, Venezuela y Rusia parecen más dispuestos a reforzar el control nacional sobre el recurso petrolero, mientras que los países árabes no modifican su actitud distante. Áreas como las del Mar del Norte y otras de Estados Unidos, están en franca declinación. Máxime si las empresas de servicios y perforaciones estuvieron cortando presupuestos y personal durante años y no pueden cambiar políticas de un día para el otro. Movilizarlas insumirá tiempo e incentivos. Basta con un solo hecho: con crudos a casi US$ 55 el barril (octubre), ninguna de ellas daba signos de reactivar inversiones. Si existen vulnerabilidades potenciales al comienzo de la cadena, en el otro extremo la situación es aún más preocupante; por lo menos a juicio de la AIE. Con refinerías operando al límite de capacidad, el mercado ha probado ser muy volátil en emergencias tales como los huracanes en el mar del Norte o el crudo invierno norteamericano. En un plano más amplio, el crecimiento económico mundial tiende a aflojar este año, con lo cual restaura, con retraso, la relación inversa entre demanda petrolera y precios. Así sostiene AIE. Pero la Organización de Cooperación pro Desarrollo Económico (OCDE) advierte que, si no ocurre así, será todavía más necesario promover inversiones. ¿Por qué? Porque seguirá habiendo incertidumbres en Irak, Rusia, Nigeria, Irán y, tras las amenazas de George W.Bush, también en Venezuela. En otras palabras, el petróleo no provocará tensiones internacionales, pero las sufrirá. Demanda, oferta, precios |
