sábado, 4 de abril de 2026

    La propuesta del auto económico

    El 20 de diciembre comenzará a funcionar el mayor emprendimiento industrial de la historia automotriz nacional. Fiat Auto Argentina inaugurará la gigantesca terminal que está construyendo en la localidad de Ferreyra, en el corazón del cordón industrial de la ciudad de Córdoba, en la que invertirá US$ 600 millones. Vincenzo Varello, presidente de Fiat Argentina (la empresa holding del grupo italiano) y de Fiat Auto -la división automóviles de la corporación-, explicó a MERCADO que “en julio del próximo año el ritmo de producción será de unas 400 unidades diarias, y estimamos una producción total para 1997 de 80. 000 automóviles”. La mitad de este total cruzará las fronteras rumbo al mercado brasileño y, en menor medida, a Polonia. El impacto de la nueva planta se traduciría en un aumento del orden de 28% en la producción nacional y de 40% en las exportaciones. La estrategia competitiva de la corporación italiana sigue el esquema que consiste en “fabricar un modelo e importar el resto”. La terminal de Córdoba será la encargada de producir el modelo “tres cuerpos” de la familia 178, como se denominó a la nueva generación de Fiat; la versión dos cuerpos se fabricará entre Brasil y Argentina y la familiar exclusivamente en Brasil. La nueva planta respetará algunas de las formas de organización industrial que desarrolló Fiat en los últimos años pero también incorporará algunas innovaciones inéditas, como la tercerización del proceso de estampados. El grupo argentino Bacanelli será el responsable de proveer estos insumos a la automotriz. Para cumplir con este compromiso la autopartista realizará una inversión de US$ 40 millones en una nueva planta que se ubicará en un predio cercano a la terminal. “Invertimos 600 millones con una gran confianza en la Argentina, pero no sólo en la Argentina del ´96 y ´97, sino en la del 2030”, afirma Varello. Este optimismo no impide, sin embargo, que el número uno de la Fiat local critique algunos aspectos de la actual estrategia económica. “Es necesaria una política industrial más activa; el ideal de la teoría monetarista es dejar que el mercado haga los ajustes, pero eso es una utopía. . . el absoluto liberalismo no ha funcionado en el mundo”, señala. Con esta filosofía, la gente de Fiat les acercó a los funcionarios de la Secretaría de Industria de la Nación su propuesta para fabricar el auto económico. Se trata, básicamente, de crear un régimen especial de desgravación impositiva para las unidades más baratas del mercado, similar al que ya existe en Brasil. “Fiat hizo una reducción importante de los precios. Lo que tenemos que ver ahora es qué puede hacer el gobierno desde el punto de vista de los impuestos, particularmente del IVA”, explica Varello. Según las estimaciones de los italianos, la propuesta no debería representar pérdidas para las castigadas cuentas fiscales del Estado argentino debido a que el aumento de la producción y de las ventas equilibraría las cuentas. El precio de venta final de las unidades comprendidas en este régimen podría orillar los $ 8. 000.