lunes, 6 de abril de 2026

    Vencer al gigante

    Después de una trayectoria ascendente desde que se
    instaló en la Argentina, en 1992, la crisis de 1995
    provocó un cimbronazo en la filial argentina de Compaq. La
    empresa confía la comercialización de casi todos sus
    productos a distribuidores que, con la recesión, pasaron por
    el generalizado proceso de caída de ventas, acumulación
    de stock y falta de crédito.

    El año pasado fue un período de
    recuperación, acompañado por una reingeniería
    que culminó con el reemplazo del número uno de la
    empresa, Marcelo Simonean, por Pablo De Lazzari, quien ocupa el cargo
    de gerente general desde principios de junio. El nuevo CEO asegura
    que los problemas que tuvo Compaq quedaron definitivamente
    atrás y que su llegada al sillón del cuarto piso del
    headquarter de Vicente López fue consecuencia de la
    decisión personal de su antecesor de retirarse.

    Los expertos del sector comentan que, “si cuando Compaq
    tenía dificultades vendía de todos modos, con el
    management renovado será un competidor de temer”.

    En la compañía también encuentran
    fundamento para el optimismo. “El ´96 fue el año que hizo
    madurar a Compaq. Hubo que aprender muchas cosas”, admite De Lazzari.
    “Como la empresa tiene productos de alta demanda, los niveles de
    venta son buenos, aun cuando no estén claramente definidas las
    estrategias. Sin embargo, por más que se trate de Compaq,
    cuando se transita por una crisis uno se da cuenta de que hay que
    tener todo muy bien atado.”

    Tras haber transitado por las gerencias de Marketing y de
    Ventas de Lever y por el área de finanzas de Techint, De
    Lazzari está aclimatándose a su nuevo puesto. “En este
    sector, la competencia es realmente muy dura. Creo que la Argentina
    es uno de los países en los cuales nuestros grandes
    competidores, como Hewlett-Packard o IBM, están más
    fuertes”, reconoce.

     

    Como anillo al dedo

     

    Su experiencia en el mercado de productos masivos le viene como
    anillo al dedo a la compañía, puesto que, según
    vaticinan los analistas, el segmento que dará el gran salto en
    los próximos años es el de consumer. “Creemos que
    allí, donde compite nuestra línea Presario, se va a
    originar buena parte del crecimiento y, dado el background que yo
    tengo, voy a poder plantear las estrategias con mayor comodidad. La
    penetración de computadoras en la Argentina es muy baja y el
    auge de Internet contribuirá a que todos quieran tener una
    computadora en su casa. Aunque en este mercado están los
    clones, que son un mal para empresas como la nuestra.”

    Las ventas provenientes de las grandes cuentas también
    se incrementarán, según De Lazzari, por la fortaleza de
    Compaq en ese sector, donde exhibe 50% de participación en
    grandes servidores. Y las Pymes aportarán lo suyo. “Ahí
    vamos a crecer todos, no sólo Compaq; hubo una
    depuración en la pequeñas y medianas empresas
    argentinas, y las que quedaron van a invertir, porque quieren ser
    competitivas.”

     

    Una porción generosa

     

    Si sus previsiones se cumplen, la empresa terminará el
    año con un share de 20% del mercado. La línea de
    consumo se ubicará en ese nivel, mientras que la
    penetración en grandes cuentas será más elevada
    y más baja en el segmento de Pymes. Cada una de estas
    áreas tiene, desde hace un año, una división que
    se encarga exclusivamente de ellas.

    “Además de dividir las fuerzas de venta en consumidores,
    grandes clientes y pequeñas y medianas empresas, se
    creó una dirección de producto y planeamiento. Este
    departamento se encarga de hacer los presupuestos, que para nosotros
    son esenciales, porque tanto quedarse con demasiado como con
    insuficiente stock sale muy caro”, señala De Lazzari.

    Desde esta dirección de Sales Support and Product
    Planning manejan la logística de los productos, de los cuales
    40% proviene de Estados Unidos y 60% de la planta de Brasil, la
    más nueva de la empresa a nivel mundial.

    El año pasado la filial argentina de Compaq
    facturó unos US$ 60 millones con la venta de cerca de 31.000
    unidades, y le peleó el segundo lugar a Hewlett-Packard. El
    ´97 debería cerrar con US$ 120 millones. De estos ingresos,
    entre 25% y 30% serán aportados por el segmento hogar y el
    resto se lo repartirán en porciones iguales las grandes firmas
    y las Pymes.

    La empresa colocó 9.976 unidades en el primer trimestre
    y trepó a 14.000 entre abril y junio. “Si se toman servidores,
    desktops y portátiles, en el segundo trimestre, según
    la consultora Dataquest, estuvimos por encima de Acer, que
    vendió unas 10.000 máquinas. IBM está tercera y
    Hewlett-Packard, cuarta”. Al comparar la primera mitad de 1997 con la
    de 1996, la facturación creció 65% y el despacho de
    máquinas se incrementó en 60%.

    En la segunda parte del año el aumento debería
    superar 80% en unidades. “En facturación la tasa
    tendría que ser mayor, ya que el buen mix que tenemos en
    servidores hace subir nuestros ingresos. Por otra parte, no estamos
    manteniendo una política de precios tan agresiva como algunos
    de nuestros competidores”, señala De Lazzari, para quien a la
    industria no le conviene entrar en una guerra de precios “que a la
    larga hace disminuir la calidad del producto”.

    “Nadie está en el mercado para perder plata. Lo que pasa
    es que hay compañías que tienen negocios más
    amplios, pueden compensar las pérdidas en un área con
    las ganancias en otra. Nosotros no podemos darnos ese lujo.”

    Más valor integrado

     

    Pero Compaq tiene otra carta en la manga: fidelizar a los
    clientes con los servicios de postventa y los incentivos a sus
    distribuidores. En esta línea acaban de lanzar el Club de
    Resellers que, además de brindar capacitación y
    asesoramiento sobre productos, premiará a los distribuidores
    con un sistema de puntaje similar al de las tarjetas de
    crédito. Quien más despache, tendrá la
    posibilidad de acceder a diferentes ventajas de financiación.

    Por otro lado, están atrayendo a las
    compañías más chicas con una serie de seminarios
    sobre reingeniería de administración de Pymes,
    destinados a ayudarlas a crecer y a encontrar una solución
    informática a medida.

    “Compaq se orienta a dar más valor integrado,
    fortaleciendo servicios. La adquisición internacional de
    Tandem está mostrando hacia dónde se mueve la firma.
    Esta compra nos dará más tecnología en productos
    críticos, como el estándar de cajeros
    automáticos, mayor gama de servicios para ofrecer y una masa
    de gente entrenada para servir a grandes cuentas”, se entusiasma el
    CEO de Compaq.

    Las ventas globales de la empresa sumaron US$ 18.100 millones
    en 1996 y, a pesar de que el crecimiento mundial no es tan impetuoso
    como el argentino, el incremento de la facturación para este
    año se estima en 33%. Su notable tasa de productividad
    internacional (US$ 1.200.000 por trabajador) se debe a una fuerte
    política de outsourcing. En la filial local dejan en manos de
    terceros el área de transporte, liquidación de
    remuneraciones, marketing y publicidad, y cada uno de sus 75
    empleados aporta cerca de US$ 800.000 en facturación.

     

    Natacha Esquivel

     

    El dilema de la distribución

     

    Después de desembarcar en Compaq a principios de este
    año para poner en marcha el plan de llevar a la empresa al
    tercer puesto del ranking mundial de su sector antes del año
    2000, David Middleton, el nuevo vicepresidente de Marketing y
    Comunicaciones, debe recomponer la armonía entre los resellers
    y construir una nueva fuerza de ventas.

    El canal indirecto de ventas generó US$ 18.100 millones
    el año pasado. Pero a fines de abril se filtró la
    noticia de que Compaq estaba considerando la compra de Micron
    Electronics o de Gateway 2000, vendedores directos de PC y firmes
    competidores de los resellers.

    Se negó la existencia de estas conversaciones, pero la
    furia desatada entre los revendedores demuestra la importancia que
    tiene para el marketing de alta tecnología una sólida
    política hacia los canales.

    Compaq anunció recientemente sus planes de crear una
    fuerza de ventas de 2.000 personas que se encargaría de las
    grandes cuentas. Pero se ocupó de aclarar que esto no
    representará una competencia para el canal.

    “No estamos encarando el negocio de la venta directa”,
    señala Middleton. “Se trata de un modelo para la cobertura de
    las cuentas, similar al que tienen la mayoría de nuestros
    principales competidores.”

    Compaq es la empresa líder en el mercado de las PC, pero
    los vendedores directos de computadoras personales están
    aumentando su participación en el mercado, señala Bill
    Schaub, director de la consultora Dataquest.

    Además de crecer en participación, los
    vendedores directos obtienen mejores márgenes, porque no
    tienen que compartir sus ingresos con un canal de revendedores.

    Cambiar estas tendencias es el desafío que Middleton tiene
    por delante.

    “Este es el tema principal que surge cada vez que me siento a
    conversar con los ejecutivos de Hewlett-Packard, IBM y Compaq”,
    apunta Steve Ross, presidente y gerente general de la división
    revendedores y marketing empresarial de Inacom, un importante
    revendedor de computadoras. La solución está en copiar
    a Dell donde el canal lo permita, dice.

    Pero Middleton comenta que copiar a Dell no va a funcionar,
    porque los canales directos y los indirectos constituyen modelos de
    actividades completamente diferentes que han ido evolucionando con el
    transcurso del tiempo.

    La publicidad de Dell, Gateway y Micron hace hincapié en
    las características y el precio, mientras que IBM, HP y Compaq
    apuntan a la imagen de sus marcas, y su camino de acceso al mercado
    ha sido agitado e irregular.

    Por otra parte, Dell no se sienta al lado del teléfono a
    esperar que llamen los clientes. T. R. Reid, vocero de la empresa,
    dice que la fuerza de ventas directa que visita a las grandes
    empresas “está integrada por ingenieros y otros profesionales
    que trabajan tiempo completo en las oficinas de esos clientes. Por
    ser una empresa multinacional, tenemos un solo punto de contacto y de
    responsabilidad frente a los demás dentro de nuestra
    compañía. Esto mejora la eficiencia y reduce el costo
    de propiedad”.

    Esa responsabilidad y la concentración en una
    única marca es lo que Bill Middleton espera crear con su
    propia fuerza de ventas. Pero insiste en que todo esto se hará
    en nombre de sus revendedores.

    El hecho es que Compaq ha invertido millones de dólares
    en atender a estos dealers y no puede darse el lujo de prescindir de
    ellos, afirma Seymour Merrin, de Merrin Information Services,
    consultor en distribución de alta tecnología. “Si
    comenzaran a vender a menor precio la marca Compaq, muchos de sus
    resellers se pondrían a vender otras cosas, como productos
    IBM.”

    Pero también habrá que tener en cuenta que,
    aunque es fácil para los compradores cambiar de marca, “para
    los minoristas el cambio trae aparejado algunos costos”, agrega
    Merrin. Tienen que considerar algunos temas como el inventario, las
    piezas de repuesto, el conocimiento sobre el producto y el riesgo de
    perder clientes. “El cambio tiene un costo, y también un
    riesgo que nadie está dispuesto a correr a menos que sea
    absolutamente necesario,”

    Entonces, si bien es cierto que cualquier movimiento de Compaq
    hacia la venta directa provoca quejas en los revendedores, Seymour
    Merrin opina que se ha exagerado un poco el nivel de descontento.
    “Mientras Compaq siga vendiendo, ellos se seguirán quejando,
    pero continuarán colocando el producto”, afirma.

     

    Dana Blakenhorn

    (c) MERCADO/ Business Marketing

     

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