jueves, 2 de abril de 2026

    Breves

    America On Line

    Otra apuesta latina


    Después de preparar durante largo tiempo la estrategia de su desembarco, el gigante norteamericano de Internet, America On Line (AOL) comenzó sus operaciones en la Argentina. Con una inversión cercana a los US$ 70 millones para los próximos 12 meses, la empresa ofrecerá en el país su servicio de acceso y contenidos de Internet con el objetivo de alcanzar en menos de un año el liderazgo del mercado local.


    La Argentina es el tercer país de la región en el que desembarca AOL, tras los lanzamientos en Brasil (noviembre de 1999) y México (julio de 2000).


    Si bien la empresa apostó siempre a jugar de local, los analistas aseguran que tiene ciertos problemas para competir con los proveedores de Internet que ya se han ganado un lugar en el mercado de la región. En la Argentina tendrá que enfrentarse a Ciudad Internet, UOL, Terra, El Sitio y StarMedia.


    Para conquistar al público local, AOL cerró convenios con unos 150 proveedores de contenidos argentinos y regionales. Los usuarios del servicio, que se ofrecerá gratuitamente durante tres meses, accederán a un portal con 15 canales temáticos. Los clientes también tendrán la posibilidad de ingresar a todas las prestaciones de AOL Internacional: chats, correo electrónico y mensajes instantáneos.


    En una primera etapa, AOL Argentina comercializará su producto en Buenos Aires y el conurbano. Luego avanzará hacia Rosario, Córdoba, Mendoza y La Plata.


    Los directivos de AOL América latina anunciaron que a mediados del año próximo expandirán sus operaciones al resto del subcontinente. AOL cuenta con 23 millones de suscriptores en 17 países.


    Quilmes

    Espuma boliviana


    La cervecería Quilmes sigue avanzando a pie firme en su intención de ganar mercados en América latina. El grupo ­con 85% de su capital en manos de la familia Bemberg y el resto en las de la empresa holandesa Heineken­ lidera holgadamente el segmento en la Argentina (70% de las ventas), Uruguay (53%) y Paraguay (77%). En Chile aún no puede superar a CCU, perteneciente al grupo Luksic. Pero ya ha resuelto su cuenta pendiente en el mercado boliviano.


    Puso US$ 30 millones sobre la mesa y aumentó su participación accionaria, que pasó de 42% a 58%, en la Cervecería Boliviana Nacional (CBN), que fabrica la marca La Paceña, y es la número uno del país. El dominio de Quilmes es ahora imbatible, ya que desde 1998 era propietaria de Taquiña y Ducal, las otras compañías cerveceras fuertes.


    CBN tiene activos por alrededor de US$ 200 millones. Pero también deudas de US$ 15 millones con el sistema financiero de su país y contenciosos tributarios por más de US$ 130 millones. Al cierre de esta edición, la operación había sido acordada de palabra y las deudas de la firma adquirida conformaban uno de los temas que los ejecutivos habían incluido en su agenda. La empresa boliviana emplea directamente a 2.000 personas y a alrededor de 5.000 en forma indirecta.


    En la región, Quilmes tiene ya 16 plantas industriales y sus activos suman US$ 1.400 millones, con ventas anuales por US$ 1.200 millones.


    Endesa

    Momento de decisión


    El grupo español Endesa deberá decidirse por Edesur o Edenor. El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre) resolvió finalmente que la compañía se retire de una de las dos distribuidoras eléctricas del área metropolitana de Buenos Aires.


    La resolución del organismo de control apunta a preservar el criterio de competencia comparativa, establecido tras la privatización del sector. El gobierno ya había hablado de una posición dominante de la empresa española cuando Endesa adquirió, el año pasado, a la chilena Enersis, dueña de Edesur.


    Tras esta operación la compañía española mantenía ­al mismo tiempo­ una participación de 37% en Edenor ­adquirida en 1992­ y otra de 65,6% en Edesur. Las dos eléctricas controlarían casi 40% de los clientes nacionales.


    Si bien el Enre no fijaría un plazo para que Endesa tome una determinación, las autoridades le exigirán un plan detallado de los pasos a seguir para desprenderse de las acciones. En un breve comunicado, la compañía ­que tiene la posibilidad de apelar­ aseguró que “analizará la procedencia de la resolución teniendo en cuenta el orden jurídico vigente”.


    Hay quienes creen que, a la hora de elegir, Endesa se inclinaría a venderle su participación en Edenor a Electricité de France, su principal socia en la distribuidora porteña. La compañía francesa negociaría también la adquisición de las acciones de Astra ­que, además, tiene una porción de Edenor­ en una operación total valuada en alrededor de US$ 400 millones.


    Arcor

    Cerrando filas


    Las familias Pagani, D´Alessandro y Maranzana, a través de la sociedad Inaral, pagaron alrededor de US$ 90 millones por 11% de las acciones de Arcor que estaban en poder de Graciela Sevezo de Bruno, Patricia Lafaye de Stiegeman y otros accionistas minoritarios de la compañía cordobesa.


    De esta manera, los socios mayoritarios reforzaron su control dentro de Arcor e impidieron que ingrese, eventualmente, un accionista extranjero en la compañía. En noviembre de 1999, las familas Sevezo de Bruno y Lafaye de Stiegman habían anunciado la venta de sus títulos.


    Según analistas del sector, el próximo paso será la compra de las participaciones de José Maranzana ­que es el único dentro de esa familia dispuesto a vender­ y cuyas acciones en Arcor suman 5%. El ejecutivo decidió desvincularse y renunciar, hace unos meses, a la vicepresidencia del grupo por discrepancias con Luis Pagani, timonel de la compañía. El acuerdo se cerraría este mes.


    Junto con esta transacción, Arcor, que maneja negocios en la industria alimentaria y posee ingenios de azúcar, cultivos de tomates, durazno y maíz, así como tambos y usinas eléctricas, se desprendió, hace pocos días, de dos empresas del sector plástico: la argentina Vitopel y la brasileña Koppol.


    Ambas están especializadas en la producción de film de polipropileno, y le permitirán a Arcor recibir alrededor de US$ 87 millones de manos del fondo de inversión J. P. Morgan y de Donaldson, Lufkin & Jenrette. Cinco meses atrás, el grupo ya había recaudado otros US$ 14 millones por la venta de la división de PVC calandrado de Vitopel.


    Si bien la firma negó una vinculación directa entre las dos operaciones, los analistas aseguran que los fondos recaudados por la venta de las empresas plásticas están destinados a financiar la compra de las tenencias de los accionistas minoritarios de Arroyito.