SpaceX apuesta a la IA, pérdidas por US$ 6.400 millones y capex récord antes del IPO
La fusión con xAI en febrero de 2026 transformó a SpaceX en un operador mayor de cómputo de inteligencia artificial. El segmento perdió 6.400 millones operativos en 2025, consumió 12.700 millones de capex y firmó con Anthropic un contrato por 45.000 millones a tres años. Es la pieza que define la valuación de 1,75 billón.

Isaac Asimov, en el ensayo “The Eureka Phenomenon” de 1971, sostuvo que las grandes revelaciones intelectuales rara vez ocurren cuando uno está mirando el problema. Suceden en la pausa, cuando el cerebro suspende el análisis consciente y deja que el subconsciente recombine elementos en silencio. Hay una versión corporativa de ese fenómeno aplicable al formulario S-1 de SpaceX: la lectura literal del documento sugiere que estamos frente a la salida a bolsa de una empresa de cohetes y satélites. Pero si uno aparta la vista del titular y mira los flujos contables, la operación tiene una segunda lectura. Lo que SpaceX está sacando a bolsa, junto con Starlink y junto con Starship, es una de las apuestas de capital más agresivas del ecosistema de inteligencia artificial.
El segmento de inteligencia artificial, ahora denominado SpaceXAI, incluye el negocio de xAI y posteó ingresos por 818 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, una pérdida operativa de 2.469 millones y un EBITDA Ajustado negativo en ese trimestre. En el ejercicio 2025 completo, el segmento generó ingresos por 3.200 millones, perdió 6.400 millones operativos, registró EBITDA Segmentado Ajustado negativo de 1.237 millones, y consumió un capex de 12.700 millones de dólares. Solo en el primer trimestre de 2026, el capex de SpaceXAI alcanzó 7.700 millones de dólares, un ritmo anualizado superior a 30.000 millones.
La fusión que reescribió el balance retroactivamente
Las cifras de 2025 fueron reformuladas retroactivamente para incluir a xAI —adquirida el 2 de febrero de 2026— y a X —absorbida por xAI en marzo de 2025— como transacciones bajo control común. Eso significa que la facturación histórica de SpaceX en solitario ya no es la que reporta el prospecto: el número titular incluye a xAI, mientras que el comparable stand-alone es de aproximadamente 15.500 millones de dólares.
La consecuencia contable es directa. En 2024, SpaceX era una empresa rentable con 791 millones de ganancia neta. En 2025, tras la fusión con xAI, la compañía reportó una pérdida neta de 4.940 millones. En el primer trimestre de 2026, la pérdida del trimestre fue de 4.280 millones. La fusión convirtió a una empresa rentable en una con pérdidas estructurales. No es una bandera roja: es una decisión estratégica. Entender cuál de las dos es importa enormemente para fijar el precio del IPO.
La presentación contable conjunta tiene además una particularidad jurídica relevante. En enero de 2026, Tesla acordó invertir 2.000 millones de dólares en xAI a través de una compra de acciones preferentes redimibles convertibles Serie E. La transacción estaba sujeta a aprobación regulatoria, que llegó después del cierre de la fusión SpaceX-xAI. Eso significa que Tesla —empresa cotizante con base accionaria pública— transfirió capital a xAI antes de que xAI fuera absorbida por SpaceX. La transacción entre partes relacionadas es la sección más alarmante del S-1 desde la perspectiva de los fiduciarios institucionales, según expresaron los Contralores de Nueva York, el Contralor del Estado de Nueva York y CalPERS en una carta del 13 de mayo de 2026, una semana antes del filing.
Anthropic: 45.000 millones a un competidor directo
En mayo de 2026, SpaceX firmó Acuerdos de Servicios en la Nube con Anthropic para acceso a cómputo en los clusters COLOSSUS y COLOSSUS II. Los términos: 1.250 millones de dólares mensuales hasta mayo de 2029, rescindibles por cualquiera de las partes con 90 días de aviso, y Anthropic retiene la propiedad de su contenido, modelos y datos. Eso equivale aproximadamente a 15.000 millones por año, hasta unos 45.000 millones durante el plazo del contrato.
La magnitud del contrato merece detenerse. Es una sola relación comercial casi cuatro veces más grande que toda la facturación anual de Starlink en 2025. Pero la naturaleza de la relación es más reveladora que su tamaño. xAI construyó el cluster de entrenamiento coherente más grande del planeta y procedió a alquilar capacidad a un competidor directo en modelos de frontera. Para SpaceX, convierte cómputo excedente en uno de los mayores contratos empresariales del prospecto y demuestra que COLOSSUS puede venderle a los compradores más exigentes en inteligencia artificial. También entrega a un competidor una infraestructura de clase mundial con una correa corta. La cláusula de rescisión a 90 días es el indicio: se trata de monetización oportunista de capacidad, reasignable en el momento en que xAI necesite recuperarla.
La situación tiene un nivel adicional de complejidad institucional. Andrej Karpathy, una figura central de la investigación en pre-entrenamiento de modelos, se unió a Anthropic en mayo de 2026. La persona que lidera la investigación de pre-entrenamiento de uno de los principales competidores de xAI está entrenando los modelos de su nuevo empleador en la infraestructura de cómputo del fundador de xAI.
El opción Cursor: 10.000 millones en juego
En abril de 2026, SpaceX firmó un acuerdo de cómputo y opción con Cursor (Anysphere). El acuerdo tiene dos componentes. El primero es de cómputo: SpaceX provee capacidad GPU y colabora en el desarrollo de modelos, incluido Grok. El segundo es de opción: SpaceX tiene el derecho, sin obligación, de adquirir Cursor a un precio predeterminado, con la adquisición —si se ejerce— a ser pagada en acciones Clase A a una valuación implícita de 60.000 millones de dólares para Cursor. Si SpaceX no ejerce o si Cursor rescinde por incumplimiento material de SpaceX, Cursor recibe una comisión de rescisión de 1.500 millones más una comisión diferida de servicios de 8.500 millones, totalizando 10.000 millones de dólares en protección de downside.
Las comisiones son pagaderas en efectivo, o en acciones Clase A si el IPO no ha cerrado cuando se vuelvan exigibles. Cursor está esencialmente diciendo: “Te dejamos la opción de comprarnos a 60.000 millones, pero si te vas, nos debes 10.000 millones”. Es una estructura notable para lo que técnicamente es una empresa de herramientas de desarrollo de software.
La lógica del acuerdo es de datos antes que de producto. Los flujos de trabajo de programación generan señales estructuradas verificables que mejoran el entrenamiento de modelos y demandan inferencia intensiva. SpaceX obtiene un pipeline de datos de interacción de desarrolladores para alimentar Grok, y una superficie de distribución dentro de una herramienta de inteligencia artificial de codificación de alta retención.
La pregunta sobre el TAM
SpaceX define en el S-1 su mercado direccionable total como “el TAM accionable más grande en la historia humana”, desglosado en: Space-Enabled Solutions con 370.000 millones, Starlink Broadband con 870.000 millones, Starlink Mobile con 740.000 millones —totalizando 1,6 billones en Connectivity—, AI Infrastructure con 2,4 billones, AI Consumer Subscriptions con 760.000 millones, AI Digital Advertising con 600.000 millones, y AI Enterprise Applications con 22,7 billones —totalizando 26,5 billones en AI—. El total declarado es de 28,5 billones de dólares. La inteligencia artificial representa el 93% del total y las aplicaciones empresariales solas representan más que todos los otros segmentos combinados.
Hay una distinción que el prospecto reconoce con prudencia y que el lector debe sostener: el documento concede que varios mercados objetivo —incluidos la manufactura en órbita, la producción de energía lunar y la minería de asteroides— todavía no existen. El TAM es un documento de visión vestido de planilla de cálculo. Lo que hace al cuadro digno de atención no es el número absoluto sino la pregunta de si está equivocado por un orden de magnitud, o equivocado del modo en que decir que internet valdría un billón de dólares estaba equivocado en 1995.
Las contingencias regulatorias
El prospecto reconoce alrededor de 530 millones de dólares en costos legales esperados, litigios activos por derechos de autor sobre datos de entrenamiento de inteligencia artificial, investigaciones regulatorias sobre imágenes íntimas no consensuadas generadas por Grok, una investigación de la Data Protection Commission irlandesa sobre cumplimiento del GDPR, y una indagatoria de la FTC sobre seguridad de chatbots para menores. Cada una de esas líneas representa un frente de exposición que escapa al perímetro tradicional de la industria espacial.
El pasaje más franco del prospecto reconoce que muchas de las iniciativas estratégicas de SpaceX —incluidas el cómputo orbital de inteligencia artificial a escala, la manufactura de chips de inteligencia artificial, una economía lunar, sistemas de aumentación humana, y transporte a la Luna y a Marte— “involucran complejidad técnica significativa, tecnologías no probadas, o tecnologías que no existen o que pueden requerir un avance significativo, y tales iniciativas pueden no alcanzar viabilidad comercial”.
Asimov sugirió que las revelaciones llegan cuando uno aparta la vista del problema central. Si uno aparta la vista de los cohetes y los satélites de SpaceX y mira los flujos de capital del consolidado, lo que aparece es una empresa de inteligencia artificial financiada por una empresa satelital, cuyo modelo de negocio depende de que Starship habilite el cómputo orbital, cuyo cómputo orbital habilite escalas que la inteligencia artificial requerirá hacia fines de la década, y cuya tesis comercial inmediata es vender cómputo a competidores directos mientras la oportunidad de mercado se mantenga abierta.
El segmento es la apuesta más grande del prospecto y la más difícil de pricing. La pérdida operativa anual de 6.400 millones, el capex anualizado superior a 30.000 millones y la dependencia de un contrato rescindible a 90 días son las variables que el orderbook del 12 de junio tendrá que descontar. Si el mercado público está dispuesto a financiar burn de inteligencia artificial a escala de capex de infraestructura energética nacional, dentro de una compañía con voto controlado por una sola persona, es la pregunta abierta del IPO.
La revelación que el lector debe permitirse, en la mejor tradición asimoviana, llega cuando se acepta una idea simple: el ticker SPCX no es la salida a bolsa de SpaceX. Es la salida a bolsa de cuatro empresas distintas —Falcon, Starlink, Starship y xAI— vendidas como una sola cifra. El segmento SpaceXAI es la pieza más grande, más reciente, más opaca y más exigente en capital de las cuatro. Es la que carga la valuación de 1,75 billón. Es la que decidirá si el debut del 12 de junio es histórico o problemático. Generá una imagen discreta, realista y sin texto para ilustrar esta imagen
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