martes, 7 de abril de 2026

    El nuevo lenguaje del negocio móvil


     


    Gabriel Nul
    Foto: Gabriel Reig

    Retrocedamos en el tiempo hasta el 4 de enero de 1870. ¿Imaginó en ese momento el sexto Presidente de la Nación, Bartolomé Mitre, que un día su diario sería leído a través de dispositivos móviles con acceso WAP, vía Internet inalámbrica móvil?
    El paso del tiempo altera los mecanismos, pero no los objetivos. “La aparición del servicio La Nación Móvil es un movimiento estratégico. El diario tiene 140 años de historia, y queremos asegurarnos de que tenga otros 140. Los consumidores cambian sus hábitos con el tiempo, y vemos que necesariamente debemos adaptarnos a sus necesidades”. Quien habla es Gabriel Nul, jefe de Negocios Móviles del medio.
    El caso de La Nación Móvil (LNM) es ejemplificador del debate y la búsqueda que se ha instalado en los medios en los últimos años, frente al impacto de la tecnología. ¿Seguirán existiendo los medios de papel? ¿Cambiará la forma en la que las personas consumen información? ¿Hacia dónde? ¿Suplantarán los agregadores de noticias, los RSS Feeds o los blogs, a los medios periodísticos tradicionales?
    Según Nul, es con ese desafío en mente que el medio viene, desde el inicio de la era digital masiva, intentando liderar el proceso de cambio.
    “Empezó hace diez años con La Nacion.com, siguió con las alertas por SMS de La Nación Móvil en 2006, que tiene más de ciento sesenta canales agrupados en once categorías; y que ahora empieza su nueva etapa”, dice.
    Esa nueva etapa tiene mucho que ver con la creación de un portal WAP versión 2.0; y la inclusión de la mayoría de los contenidos del medio al nuevo formato.

    Balance
    Pero en el centro de la cuestión está el balance que existe entre el medio periodístico y la empresa periodística.
    El modelo de negocios de los medios impresos no ha sufrido grandes cambios en los últimos cien años. Pero la emergencia de los nuevos medios impone una nueva serie de reglas, y un modelo de negocios completamente nuevo. Ambas están por definirse.
    “El gran cambio implica modelos más flexibles a la hora de ver quién es el que cobra por el servicio. Un modelo al que estamos tratando de llevar la categoría es el que permita que exista publicidad en todos los mecanismos del servicio: SMS; descargas; WAP, etc.”.
    Un marketing que, comprenden, debe ser permission-based, y que explica la casilla “Acepto que me envíen mensajes gratuitos con ofertas y concursos de anunciantes de LANACION”, que aparece cuando el usuario se suscribe al servicio de alertas.

    El que pauta paga
    El principal obstáculo al que se enfrentan (y todos los medios del mundo) es la negativa del usuario a pagar por los contenidos. Por eso, la sustentabilidad del modelo se basa en lo que Nul llama el “advertising party pays”, en relación al sistema calling party pays, que hoy rige los costos de las llamadas.
    “Lo que estamos buscando es crear un nuevo lenguaje del negocio móvil –explica Nul–. El grado de avance varía según cada operador. Y el lugar donde menos conflictos se generan –porque no incluye el uso de la base de datos de los carriers– es en el modelo WAP. En los próximos meses es posible que las tres operadoras tengan una oferta comercial para comercializar ciertas pautas en los portales WAP”.
    Habrá que esperar y ver. El consumidor sigue ávido de información y tiene cada vez menos tiempo; mucho menos para ir a buscarla. Eso explica que, aunque las cifras permanecen confidenciales, el servicio de LNM está monetizado. Pero no a través de la publicidad, sino del costo por suscripción. De cambiar ese modelo, y masificar el servicio se trata el futuro.
    P.C. | pcavalli@mercado.com.ar