martes, 7 de abril de 2026

    La incógnita Pyme

    Todos, en el universo business to business, son conscientes de que las mayores oportunidades -presentes y, sobre todo,

    futuras- están en las pequeñas y medianas

    empresas.

    Las Pymes han llegado a convertirse, así, en un territorio

    tan codiciado como desconocido. Son, en más de un sentido, la

    gran incógnita de la que depende el futuro de una multitud de

    proveedores de bienes y servicios empresarios.

    En un esfuerzo por empezar a descifrar esta incógnita,

    MERCADO decidió encomendar a MORI -una consultora de

    prestigio internacional- una extensa investigación

    sobre las demandas de las Pymes argentinas: qué tienen,

    qué creen que necesitan y qué planean tener en

    áreas tan diversas como el equipamiento informático,

    los servicios financieros o la publicidad.

    Para este estudio, fueron entrevistados 400 dueños y

    gerentes generales de pequeñas y medianas empresas durante la

    última exposición MERCADO-Business to Business.

    Sus respuestas trazan un inédito y llamativo cuadro, que se

    despliega en estas páginas. Hay buenas noticias para los

    bancos, que consiguen aceptables índices de

    satisfacción entre las Pymes, y no tan buenas nuevas para las

    consultoras (la mayoría de los entrevistados cree que no

    necesita sus servicios).

    En definitiva, hay un cúmulo de indicios para alentar, advertir y guiar
    a quienes encaren este gran negocio pendiente en la Argentina.




    Equipamiento informático

    La dotación de computadoras en las pequeñas y

    medianas empresas parece todavía escasa. Una cuarta parte de

    los encuestados informó que su firma cuenta sólo con

    una PC, en tanto que apenas 15% dispone de más de 10 equipos.

    Sin embargo, asoma con contundencia el avance de la

    tecnología cliente-servidor. Entre las empresas con no menos

    de dos computadoras en sus oficinas, la mitad las mantiene conectadas

    en red y, de ellas, 76% cuenta con un server.

    Claro que el panorama ofrece fuertes contrastes si se discriminan los resultados
    según el tamaño de la empresa. En las pequeñas, con menos
    de nueve empleados, sólo algo más de un tercio dispone de computadoras
    conectadas en red. Pero la proporción salta abruptamente a 77% en las
    empresas cuyo plantel oscila entre 10 y 50 empleados. Y supera el índice
    de 96% en las medianas-grandes (con más de 100 trabajadores).




    Internet y correo electrónico

    Casi dos tercios de las Pymes encuestadas tienen acceso a Internet

    y a los servicios de correo electrónico.

    En el caso del e-mail, 39% de los que no lo tienen aún

    planean incorporarlo en no más de tres meses. Una

    proporción similar espera hacerlo durante el próximo

    semestre.

    Lo cual deja una exigua minoría de renuentes: sólo

    6% pronostica que su empresa demorará más de seis meses

    en incorporar el correo electrónico, y 11% manifiesta que la

    cuestión no le interesa o que no está en sus planes.

    Entre las Pymes que ya disponen de e-mail sobresale el sector de

    servicios financieros, donde la totalidad de las firmas consultadas

    cuenta con correo electrónico. Le sigue el segmento de las

    comunicaciones, con 65%. Y la proporción desciende a apenas

    19% en las empresas de minería y de la industria de la

    construcción.

    El matrimonio entre correo electrónico y marketing directo

    todavía no se ha consumado en la mayoría de las Pymes.

    Menos de una cuarta parte de las empresas encuestadas utiliza el

    e-mail con fines promocionales. Las pioneras en este terreno son las

    firmas de servicios financieros y las del sector de comunicaciones,

    con 43 y 44% de adherentes al nuevo instrumento de marketing. La

    proporción cae a 27% en el rubro de los servicios, a 9% en la

    industria en general, y a 7% en el comercio.

    El número de empresas que tiene acceso a Internet es casi

    idéntico al de las que cuentan con correo electrónico

    (61%), y son también similares las tendencias en cuanto al

    interés por contar con el servicio. Casi tres de cada cuatro

    planean conectarse a la Web antes de seis meses. Y sólo 7% se

    muestra indiferente a los atractivos de la Red.

    Pero aquí se advierte el estado todavía embrionario del e-commerce
    en las Pymes argentinas. Así como son pocas las empresas que usan el
    e-mail para promocionar sus productos y servicios, son aún menos (7%)
    las que hacen negocios a través de la Web. Una abrumadora mayoría
    de 73% se limita a navegar buscando información.

    Este dato parece, por otra parte, coherente con el hecho de que

    sólo una de cada tres Pymes con acceso a Internet tiene su

    propia página en la Web. Y es notoria la ausencia de planes en

    esta materia: 42% de los encuestados no sabe si su empresa

    contará alguna vez con una home page, uno de cada diez admite

    que no le interesa tenerla, y sólo 16% espera desarrollar un

    site en los próximos tres meses.

    Como era de esperarse, la presencia en la Web mantiene una relación
    muy estrecha con el tamaño de las empresas: las medianas-grandes exhiben
    una tasa de 75% frente a sólo 31% de las pequeñas firmas con menos
    de nueve empleados.




    Telefonía móvil

    Cuando se les pregunta a las Pymes si proveen a su personal de

    teléfonos celulares, con gastos cubiertos por la empresa, las

    respuestas se dividen exactamente por la mitad.

    Y, también en este caso, se hace sentir el tamaño. Casi la totalidad
    (94%) de las medianas-grandes provee telefonía móvil a parte de
    su staff, en tanto que sólo 43% de las pequeñas firmas mantiene
    esa política.




    Outsourcing

    El concepto de tercerización de alguna de sus actividades

    ha sido adoptado por poco más de un tercio de las Pymes

    incluidas en esta investigación.

    Y aunque el sistema ofrece beneficios no menores a las firmas de

    pequeña envergadura, son las organizaciones más grandes

    (con más de 250 empleados) las que muestran la mejor

    disposición a delegar en terceros alguna de sus actividades:

    nueve de cada diez recurren al outsourcing, frente a sólo una

    cuarta parte de las empresas más pequeñas.

    En cuanto a las tendencias discriminadas por sector, la industria

    (con 62%) y los servicios (45%) asoman como las ramas de actividad

    donde la tercerización goza de mayor aceptación. Los

    servicios financieros, las comunicaciones, la minería y la

    construcción son los sectores más renuentes.

    ¿Qué es lo que tercerizan las Pymes que han

    incorporado la práctica del outsourcing? Las tareas contables

    (40%) y partes del proceso de producción (37%) son las

    actividades más frecuentemente delegadas a terceros. El

    área de ventas, en cambio, parece ser considerada como un

    elemento inseparable del core business: sólo una de cada diez

    empresas la transfiere a agentes externos.

    Otro dato curioso es la estacionalidad de las prácticas de tercerización.
    En las áreas de producción, promoción, administración
    y liquidación de sueldos, las Pymes suelen recurrir al auxilio de terceros
    para cubrir baches de personal o picos de demanda, según el caso.




    Consultores, ¿para qué?

    Uno de los hallazgos más llamativos de esta

    investigación desmiente la generalizada noción de que

    las Pymes no contratan servicios de consultores externos por falta de

    recursos.

    Casi seis de cada diez encuestados respondieron que su firma no

    busca el asesoramiento de consultores profesionales. Cuando se les

    preguntó por qué no lo hacen, sólo 6%

    mencionó la cuestión del costo. Una abrumadora

    mayoría (70%) afirmó, en cambio, que no necesita ese

    tipo de servicios.

    Y entre quienes se someten al diagnóstico y al tratamiento

    de una firma consultora, sólo 16% lo hace en forma

    sistemática, con un presupuesto asignado a ese fin. El resto

    sólo acude en casos de necesidad.

    Contabilidad, marketing y recursos humanos son, en ese orden, las

    áreas en las que las Pymes requieren con mayor frecuencia el

    auxilio de consultores externos. Resulta sorprendente que sólo

    19% acuda a ellos para resolver problemas en el área de

    sistemas. Y una ínfima minoría de 3% aplica procesos de

    calidad diseñados por especialistas.

    Las perspectivas, en este terreno, tampoco son muy brillantes. Cuatro de cada
    diez encuestados anticiparon que existen pocas o nulas probabilidades de que
    su firma recurra a los servicios de un consultor en los próximos doce
    meses.




    Recursos humanos

    ¿Dónde reclutan las Pymes a sus cuadros gerenciales y

    profesionales? Aquí vuelve a manifestarse la escasa

    propensión a contratar consultores externos. Más de dos

    tercios recurren a los contactos personales. Los head hunters

    especializados en búsquedas para puestos de alto nivel

    jerárquico sólo captan 10% de la demanda Pyme. Las

    selectoras de personal muerden bastante más: 38%. Y

    sólo 30% de las empresas publica avisos en la prensa.

    En cuanto al perfil ideal de los candidatos para posiciones con

    responsabilidad gerencial, las preferencias de las Pymes se inclinan,

    claramente, por hombres jóvenes. Aunque una amplia

    mayoría (84%) declara que no le preocupa el sexo del

    candidato, los que admiten que tienen en cuenta ese factor se

    pronuncian (en 91% de los casos) a favor de los varones.

    La edad es un atributo considerado decisivo por 20% de los

    encuestados. Y, entre ellos, el promedio elegido como ideal se

    sitúa en 36 años.

    A la hora de evaluar los requisitos más importantes para

    desempeñar una función jerárquica en su

    organización, los dueños y directivos de Pymes

    mencionan, en primer término, los conocimientos de

    informática (80%). Casi tres de cada cuatro encuestados

    consideran que una educación de nivel universitario es

    esencial (pero sólo un tercio le asigna igual importancia a un

    posgrado).

    La experiencia en puestos similares y el dominio del idioma

    inglés son, también, atributos fundamentales para

    desempeñarse como gerente de una Pyme, según dos

    tercios de la muestra.

    A la hora de indicar cuál es la universidad que mejor prepara a los
    profesionales para el trabajo en una Pyme, uno de cada cuatro encuestados se
    abstuvo de responder. La Universidad de Buenos Aires encabeza el ranking, con
    18% de las respuestas, seguida por la Uade (13%) y la San Andrés (9%).




    Publicidad

    Sólo tres de cada diez Pymes recurren a los servicios de

    agencias de publicidad. El resto resuelve la cuestión con su

    propio personal.

    Los medios gráficos continúan exhibiendo un

    liderazgo indiscutido en esta materia: 55% de los encuestados

    respondieron que en los últimos doce meses su empresa

    había publicado al menos un aviso en la prensa escrita.

    Resulta, por otra parte, llamativa la brecha entre la

    televisión abierta y el cable. Sólo 5% de las Pymes

    consultadas difundieron su publicidad durante el último

    año por un canal de aire. En cambio, 19% se asomó a las

    pantallas de las emisoras de cable. Una proporción que llega,

    incluso, a superar el índice de adhesiones logrado por el

    tradicional vehículo de la publicidad en vía

    pública (16%).

    Las Pymes del rubro servicios son, como cabía esperar, las

    más dispuestas a invertir en publicidad: dedican a ello un

    promedio de 10,2% de su facturación. Las firmas del sector

    financiero también se muestran generosas en esta materia, con

    7,4% del producto de sus ventas volcado a la publicidad. En la

    industria, en cambio, el índice desciende a apenas 2,6%.

    Las pequeñas firmas (entre 4 y 9 empleados) destinan 7% de sus recursos
    a publicitar sus productos o servicios. Esta alta proporción puede explicarse,
    tal vez, por sus bajos niveles de facturación. Pero ese argumento no
    se aplica a las empresas medianas (de 50 a 100 empleados) que exhiben el mayor
    grado de entusiasmo, con 8,5% de sus ventas destinado a financiar el gasto en
    publicidad.




    Finanzas

    Los bancos ocupan, como se sabe, la vanguardia del ejército

    que se ha lanzado a la conquista del territorio Pyme. Desde la

    reiteración de argumentos publicitarios del tipo “no hay

    clientes chicos”, hasta la creación de departamentos

    específicamente consagrados a la tarea de captar y atender a

    las empresas de pequeño y mediano porte, todas las

    baterías parecen apuntar en esta dirección.

    El Boston, el Francés y el Galicia van ganando la batalla,

    al menos entre los entrevistados para esta encuesta: 42% opera con

    alguno de estos tres bancos. El resto se reparte de manera bastante

    pareja, con una performance destacada del Mayo (8%).

    En esta investigación se desmiente, además, otro

    difundido lugar común: el que establece que las Pymes se

    sienten, en general, mal atendidas por los bancos. Casi la mitad

    (45%) de los dueños y directivos consultados se manifiesta

    “bastante satisfecho” con los servicios de la entidad con la que

    opera. Un robusto 28% se muestra “muy satifecho” y en la fila de los

    disconformes se anota apenas 7%.

    Lo curioso es que estos índices no muestran mucha

    correlación con la percepción que tienen las Pymes

    acerca de la facilidad para acceder al crédito. Sólo

    20% expresa una opinión positiva en este sentido. Una

    proporción casi idéntica indica que encuentra

    dificultades.

    También se consultó a los entrevistados sobre el uso

    y los resultados de dos instrumentos financieros relativamente

    nuevos: los cheques diferidos y las facturas de crédito.

    Siete de cada diez encuestados respondieron que en su empresa no

    se utiliza la factura de crédito. El cheque diferido, en

    cambio, exhibe un alto grado de aceptación: 59% lo emplea y se

    manifiesta satisfecho.