sábado, 11 de abril de 2026

    Porvenir

    Y ahora, la revolución forestal

    Después de la revolución verde, que permitió

    multiplicar las cosechas de trigo y maíz, llega el turno de la

    actividad forestal. For Bio, una empresa de Brisbabe, Australia,

    está desarrollando un floreciente negocio merced al estudio y

    manipulación de los códigos genéticos de los

    àrboles. La idea es determinar cuáles son los genes que

    promueven el crecimiento de cada especie y acelerar sustancialmente

    el proceso.

    Las nuevas técnicas podrán aplicarse no sólo

    en las plantaciones destinadas a la explotación de madera,

    sino también en las especies productoras de alimentos, como el

    café y el cacao.

    Los primeros experimentos, realizados en Indonesia por un joint

    venture entre Monsanto y For Bio exhiben resultados notables: los 50

    clones de eucaliptos plantados a fines del año pasado vienen

    creciendo a razón de un metro por mes, y estarán listos

    para enviar al aserradero en cuatro años, menos de la mitad

    del tiempo que habitualmente se requiere.

     

    El cielo por asalto (I)

    Según un estudio encargado por la compañía

    Boeing, el tráfico aéreo crecerá un promedio de

    4,9% anual durante las próximas dos décadas. Claro que

    el panorama cambia según las regiones: la previsión

    para Europa es de 4,1%, Norteamérica, 2,9%; el sudeste

    asiático, 6,5%; y América latina, 7,4%.

    En estos dos últimos mercados, los de mayores perspectivas

    de crecimiento, es donde Boeing y su rival Airbus librarán la

    gran batalla comercial.

    Bruce Dennis, vicepresidente de Marketing de Boeing,

    declaró que “el futuro de los aviones comerciales se

    encuentra, claramente, fuera de Estados Unidos”, y

    añadió, “tres de cada cuatro dólares que se

    destinen a la compra de nuevos aviones serán invertidos por

    compañías no estadounidenses en los próximos 20

    años”.

    Boeing y Airbus esperan que las líneas aéreas de

    todo el mundo agreguen a sus flotas entre 17.650 y 17.900 aparatos de

    aquí al año 2017.

    Airbus prevé que en los próximos 20 años, 44%

    del total de los pasajeros que viajen por avión serán

    transportados por alguno de los cuatro grandes grupos de

    líneas aéreas que han forjado alianzas y acuerdos

    comerciales de colaboración en los últimos años:

    Star Alliance (que incluye a United, Lufthansa y SAS), American

    /British Airways (que incluye a Iberia y Quantas), Atlantic

    Excellence (donde participan Swissair, Air France, Sabena, TAP

    Portugal y Austrian), y Northwest/KLM/Continental.

     

    El cielo por asalto (II)

    Otro terreno donde se disputa la guerra entre Boeing y Airbus es

    en los planes de construcción de un gran avión con

    capacidad para transportar más de 500 pasajeros.

    Boeing ha decidido no avanzar con los proyectos en esta materia

    porque, según sus cálculos, el mercado para estos

    aviones sólo sumará 15% del total de pedidos en las

    próximas dos décadas, el equivalente a 1.030 aparatos.

    “A diferencia de nuestro competidor, pensamos que el mercado

    aéreo necesitará cada vez una mayor frecuencia de

    vuelos en lugar de aviones de mayor tamaño”, declaró

    recientemente un vocero de Boeing.

    Airbus, en cambio, sigue adelante con su proyecto A3XX: un

    avión con capacidad para 555 pasajeros. Los directivos del

    consorcio europeo sostienen que estos aviones aportarán

    más de 20% de los pedidos mundiales de aquí al

    año 2017.

    Las aerolíneas del sudeste asiático (donde hoy

    existen 64 compañías, de las cuales 20 son chinas)

    serán las más interesadas en estos nuevos superaviones.

    En Airbus calculan que el aumento del tráfico aéreo de

    pasajeros en Asia obligará a cada línea aérea a

    aumentar en más de 80 asientos por año la capacidad de

    cada uno de sus aparatos.

     

    A la bolsa en España

    Las bolsas españolas negocian un acuerdo que

    permitirá la negociación de acciones de empresas

    latinoamericanas en la península. El objetivo del proyecto es

    ampliar la oferta en el mercado español de cara a la

    unión monetaria europea y, al mismo tiempo, consolidarlo como

    puente entre Europa y América latina.

    Los primeros valores en incorporarse serán los de las

    empresas latinoamericanas controladas por grupos españoles

    (BBV, Santander,Telefónica, Endesa, Mapfre, Gas Natural). Este

    nuevo mercado pondrá al alcance de los inversores

    españoles y europeos una parte del valor de

    capitalización de las principales bolsas latinoamericanas y

    permitirá canalizar de una forma más directa el flujo

    de fondos de inversores españoles a empresas latinoamericanas,

    que alcanzó en 1997 los US$ 52.000 millones.