| Como Royal Dutch/Shell en 2004, el conglomerado abandona la doble estructura de mando. Ahora tiene un solo CEO, Patrick Cescau. Lo pensaron casi seis meses. La caída de ganancias aceleró la decisión. Los realineamientos se oficializaron a mediados de febrero, pero el anuncio se había hecho inminente desde que un rival, Procter & Gamble, anunciara la compra de Gillette (ver página 34). En volumen, la empresa sigue siendo importante, pero muestra números pobres. Las ventas globales aumentaron un magro 0,4% con marcada debilidad en el mercado norteamericano y europeo. Las ventas de 2004 sumaron € 42.000 millones. Las utilidades reflejaron un incremento de 4%, para situarse en € 4.100 millones (en verdad fueron menores en € 1.500 millones, debido en gran medida a ítems y ajustes excepcionales). El final del modelo de doble comando intenta apaciguar a los enojados inversionistas, después de dos años de crecimiento mínimo en ganancias y en ventas. Patrick Cescau es el primer presidente único del grupo desde 1929, cuando la holandesa Margarine Unie -alimentos- y la británica Lever Brothers -jabones- se juntaron. Pero, imitando a la alianza Koningklijke Petroleum-Shell (1913), optaron por mantener doble comando, bajo el nombre Unilever. Por entonces, los gobiernos de Londres y La Haya tenían acciones en ambos conglomerados. En esa época, la doble central no tenía marcas europeas “populares”. Pero sí las había en Argentina, donde Lever Hnos. & Savia Ltda era líder indiscutible del mercado vía una marca de ésas que no se olvidan, Federal, y su jabón de tocador Manuelita. Vaya ironía: una empresa angloholandesa usaba dos símbolos, imágenes incluidas, del régimen rosista, mientras Argentina era una “joya” de la corona británica. Por supuesto, el grupo muestra hoy varias marcas conocidas. Desde la línea de belleza Dove o las comidas precongeladas Bird’s Eye hasta el té Lipton o los cuestionados diéteticos SlimFast. Precisamente los problemas de esta línea de productos explican parte de los bajos ingresos en 2004, pues la firma redujo en 1.000 millones esos activos, a la mitad de su valor anterior. Eso puede ser prolegómeno de una venta, provocada por el deterioro de dietéticos y otros presuntos adelgazantes, que vienen afrontando un rechazo psicológico, especialmente femenino, en varios mercados. Presión |
