| La evolución tecnológica, la caída de precios, el crecimiento del mercado local tras la crisis de 2001/2002 y el avance desde la décimosegunda posición de mercado hasta la primera, permitieron a Epson aumentar en cuatro años sus ventas anuales de videoproyectores desde unas 100 unidades a 1.700. Marcelo Banar, gerente de producto, asegura que en la compañía estos aparatos tienen cada vez más peso y ya representan la tercera o cuarta línea de facturación. En 2004, las ventas de la firma crecieron “34% en unidades y 29% en facturación, para llegar a unos $ 7 u 8 millones en toda la línea de proyectores”, puntualiza. “Es el cuarto año consecutivo que estamos primeros en market share y 2004 lo cerramos con casi 34,5% del mercado. Estamos más que contentos, porque Epson no venía de una historia tradicional en el mercado ni en las ventas de videoproyectores. Desde 2001 nos pusimos a trabajar bastante fuerte, partiendo desde un bajo volumen de ventas, y el año pasado tocamos casi las 1.700 unidades de importación, en un mercado de algo más de 5.000 unidades importadas”, señala. Banar explica el crecimiento del mercado en la evolución de los aparatos y los precios. “Antes estaban en las salas gerenciales, eran equipos pesados, colgados, con poca luminosidad y que valían entre US$ 7.000 y US$ 12.000. Ahora hay aparatos de US$ 1.300 con más del doble de potencia y calidad. Dejó de ser ese producto colgado en el área gerencial y pasó a ser una herramienta fundamental, económica y portátil” que usan distintas áreas. Del crecimiento de Epson en el sector dice que “fue un proceso de cuatro años en el que el primer desafío fue darle foco al negocio: Estábamos desactualizados, faltaban partes de lámparas, no había folletería ni merchandising, entrábamos con productos que no eran acordes al mercado. Después de estos cuatro años, hoy existe cualquier repuesto de lámpara, hay un canal armado en toda la Argentina, Uruguay y Paraguay. Cuando un videoproyector entra al servicio técnico hay una solución de 24 horas en los que está reparado, presupuestado o con un sistema de back up que antes no existía”. La estrella |
