Por Marcos Caruso

Casa Shanti

Casa Glebinias

Posada Hambaré
En el valle de Punilla, Córdoba, entre las Sierras Grandes al Oeste y las Sierras Chicas al Este, la ruta 38 encadena una sucesión de pueblos y ciudades a lo largo de 200 kilómetros. Cada uno con las características que le imprimieron pioneros ingleses, alemanes o italianos, en algunos casos.
El valle concentra un sinnúmero de opciones de entretenimiento: los ríos y arroyos que surcan la comarca derivan en balnearios o espejos de agua generados por los diques, en algunos de los cuales hasta es posible la práctica del buceo; hay estancias históricas; museos; pequeñas y antiguas iglesias; campos de golf; diversos tipos de excursiones guiadas donde a través del trekking, de circuitos mountain bike, cabalgatas o salidas en vehículos de doble tracción se recorren cerros, cañadones, quebradas y mesetas hasta llegar a distintos puntos panorámicos; se disfruta tanto de los extensos bosques y de la flora silvestre como del avistamiento de cóndores, de zorros plateados que van marcando el sendero a la carrera o, incluso, de pumas y pecaríes.
Los cerros más elevados son plataformas naturales para lanzarse en ala delta.
También hay recorridos que incluyen la visita a cavernas de valor antropológico, incursionar por minas abandonadas o por poblados desiertos.
A raíz de la construcción del ramal ferroviario Cosquín-Cruz del Eje a fines del siglo 19, colonias de inmigrantes europeos, especialmente ingleses, se radicaron a lo largo del valle generando pequeñas villas cuyas construcciones conservaron las líneas arquitectónicas de sus países de origen.
Estas casas determinan el estilo de localidades como La Cumbre, Cruz Chica, Valle Hermoso, La Falda, Tanti, Huerta Grande, Los Cocos o Villa Giardino.
Precisamente, entre Villa Giardino y La Cumbre, a 1250 metros de altura, en medio de parques y bosques naturales, una señorial casona de estilo rústico fue modificada para albergar sólo a 16 huéspedes con el nivel de confort propio de los hoteles internacionales.
Es un ámbito de paz, donde el aire serrano es purificado por los bosques y desde las suites dotadas de todas las comodidades existen vistas panorámicas del área.
Casa Shanti es atendida por sus dueños, quienes ofrecen sus comidas caseras y tratamientos de cosmetología, masoterapia y masajes. Todas las suites tienen hidromasaje y vestidor, televisión por cable e Internet Wi-Fi. Además de la piscina y del spa, se pueden realizar excursiones, trekking y cabalgatas.
Racimos de placer
Mendoza es uno de los destinos turísticos que en los últimos años ha incrementado su capacidad hotelera gracias a la atención internacional que ha generado por sus propuestas turísticas vinculadas con la producción vitivinícola, sumadas a los atractivos naturales que la convirtieron en una plaza deseada todo el año.
A 15 kilómetros de la ciudad capital, unida por la autopista Corredor del Oeste, está Chacras de Coria, perteneciente al departamento Luján de Cuyo. Mantiene su fisonomía de pueblo chico, con callecitas tranquilas y arboladas, donde se destacan algunas casonas de estilo que pueden observarse mientras se hace un recorrido en bicicleta o a pie, aprovechando los días templados y las noches frescas hasta que llega el invierno, con los viñedos y las primeras estribaciones de la cordillera como límite de la vista.
El lugar es dominado por la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, de arquitectura neocolonial y paredes blancas. La tranquilidad pueblerina se altera los domingos con la feria de artesanías y antigüedades que ofrece diversas curiosidades y donde abundan los trabajos en madera, vidrio y piedra, muebles rurales y licores artesanales.
Tiene la característica de haberse convertido en un polo gastronómico donde una veintena de restaurantes ofrecen platos para todos los paladares. Al atardecer puede comenzarse con la degustación de vinos por copas en algún wine bar, luego alternar entre los bares de tapas y picadas, y finalmente gratificarse en alguno de los restaurantes.
Como alternativa para hospedarse está la propuesta que ofrece Casa Glebinias, dos casas para huéspedes y una residencia familiar atendidas por sus dueños, que poseen dos dormitorios con baños, estar, cocina comedor y terraza, equipadas con los elementos de confort necesarios.
Las casas son de estilo campestre, donde se destacan las antiguas puertas y ventanas desde donde se aprecia la vegetación junto a obras originales que crean un clima intimista y elegante.
Se organizan visitas a las bodegas y degustación de vinos, además de visitas a los artesanos y artistas locales. También se pueden hacer cabalgatas, ciclismo y actividades náuticas.
Hacia la espesura
A 650 kilómetros de Buenos Aires, Esquina, en la Provincia de Corrientes, propone una alternativa distinta. Un clima benigno en esta época del año, con temperaturas agradables y un ámbito donde el verde del follaje se conjuga con el rojo de la tierra y los tonos cambiantes de los cursos de agua.
Esquina está situada en medio de un delta natural, donde confluyen los ríos Paraná y Corrientes, con extensas playas de fina arena rojiza.
Sus calles permanecen enmarcadas por árboles frondosos y varias construcciones remiten a la historia del lugar. La parroquia Santa Rita de Casia es una visita obligada.
A fines de marzo, la ciudad convoca a una gran cantidad de pescadores, dado que es sede de la Fiesta Nacional del Pacú. Los ríos, esteros, lagunas y montes, constituyen el lugar ideal para la pesca, donde abundan ejemplares de surubíes, dorados y patíes, entre otros. Entre las modalidades de captura sobresalen el fly casting, spinning, pesca con mosca y trolling. Con base en este deporte se han desarrollado numerosos servicios para el turista, como ser guías, alquiler de lanchas, equipos de pesca, excursiones fluviales, paseos y preparación de piezas para su transporte.
Abundan en su geografía una serie de depresiones, lagunas y esteros, que generan un hábitat ideal para el desarrollo de una variada avifauna, y para la práctica de la caza mayor y menor. Entre las especies más buscadas están los patos, palomas y perdices y, en caza mayor, chanchos salvajes, búfalos, ciervos colorados, antílope negro, cabras salvajes, carneros y jabalíes.
Para disfrutar de una estada confortable, la Posada Hambaré, situada en un paisaje privilegiado con escenarios de ríos, vegetación abundante y palmeras, ofrece un concepto nuevo en lo que se refiere al deportista de aventura. Atendida por sus dueños, Hambaré ofrece dedicación personal exclusiva. La posada consiste de dos edificios: la posada original o casa principal y un edificio moderno. Ambos ofrecen habitaciones dobles y simples con baño privado y todo el requerido confort. M
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Rural y Urbano Casa Shanti, Casa Glebinias y Posada Hambaré, las tres propuestas de alojamiento, pertenecen a la colección de establecimientos agrupados por su calidad de servicio en la colección Rural y Urbano. Consultas y reservas, 4833-9293 o 9291, o por |


