Todo indica que un ciclo histórico ha terminado y que otro se apresta a comenzar –o ha comenzado–. Justo cuando el mundo experimenta uno de los cambios más grandes de la historia, y el centro de gravedad de los acontecimientos se ha trasladado de los países avanzados a los emergentes, del Atlántico al Pacífico, de EE.UU. a China. A diferencia de la generación del 80, la construcción de un concepto de la Nación no partirá de un territorio vacío –aunque todavía no está muy poblado- ni con millones de inmigrantes recién llegados que superaban en número a la población nativa. Estamos obligados a no prescindir de la experiencia histórica. Pero la nueva reinvención no puede evitar considerar la globalización, el revolucionario poder de transformación de la tecnología, ni las propias debilidades y fortalezas del país. A todo eso pretendemos pasar revista desde múltiples enfoques, en el tema central de esta edición, sobre la “reinvención de la Argentina”. “Un país de instituciones débiles, con tendencia a la acción directa de parte de todos los sectores sociales, donde el poder político, que es escaso en relación a la capacidad de movilización social, está concentrado en el Gobierno nacional, sobre todo en la presidencia, que por eso tiende a adquirir un carácter hegemónico”, como se lee en la página 93. Por eso, la Argentina necesita reinventarse una vez más; sin olvidar que los países cambian solo a partir de sí mismos, desde sus fortalezas y no de sus debilidades. Una de esas fortalezas es, por ejemplo, su condición de gran productora mundial de agroalimentos que en las últimas dos décadas ha retomado los extraordinarios niveles de productividad que caracterizaron al agro argentino en el siglo 19 y en los primeros 30 años del 20. En la Argentina existieron tres grandes transformaciones sociales y políticas a lo largo de los siglos 19 y 20. En primer lugar, la inmigración europea, esa inmensa ola que se desplegó en un espacio vacío, en el que no había una sociedad preexistente. En segundo lugar, la irrupción del radicalismo como expresión política de las clases medias de origen inmigratorio, que enfrentó insurreccionalmente al orden conservador, llevó a que la Argentina protagonizara, tras la sanción de la Ley Sáenz Peña (1912), la mayor experiencia de democratización y ampliación del sistema político de América latina conocida hasta entonces, que duró 18 años (1912–1930). Por último, el peronismo que fue una revolución social surgida de un régimen militar (golpe del 04/06/1943), que al mismo tiempo quebró todos y cada uno de los elementos de la legitimidad política hasta entonces compartidos por la sociedad argentina. En síntesis, un esfuerzo por pensar y repensar los temas centrales de la agenda social. Por imaginar un destino para un país vapuleado por la cotidianeidad. Un intento de establecer un territorio común a partir del cual plantear reflexivamente las divergencias.
El potencial revolucionario de “la nube” El segundo eje por el que discurre esta edición aniversario tiene que ver con algo que no es estrictamente tecnología (aunque la tentación sea incluirlo en ese casillero). Y es más que una profecía. Es una certeza. Cuando inexorablemente cambie el modelo de negocio al que se está acostumbrado. Cuando se transforme radicalmente la vida cotidiana, la manera de relacionarse y hasta de entretenerse. Cuando deban reformularse las relaciones como ciudadano con el Gobierno, o la manera de educarse, de asegurarse la salud, y aún de divertirse. Entonces, todo esto será responsabilidad de “the cloud”, un concepto sobre el que todos tenemos una noción vagorosa, pero que debemos entender en profundidad. Un tema que conecta, vincula y da sentido a los grandes capítulos de la agenda de IT. Una presencia imponente que va mucho más allá de usar Gmail (que por cierto está en “la nube”). Hay una nueva constelación que está aprendiendo a conocer la gente de negocios. En el centro de este sistema, el astro mayor es cloud computing. Es que todo lo digital se convierte en estrategia central y en el modo más eficaz de lograr una diferenciación competitiva. Alrededor de este nuevo sistema planetario giran satélites de distintas formas y relevancias. Por ejemplo, big data, “the Internet of things”, ciberseguridad, y el mundo mobile en el que ya estamos insertos. El corazón de esta investigación es una gran encuesta entre directivos de empresas argentinas sobre la percepción que todo el mundo de los negocios –y no solo el segmento IT– tiene sobre “la nube” y los temas conexos de la agenda. Sobre este apasionante mundo nuevo versa la original investigación propuesta por Oracle y Mercado –en esta fascinante aventura intelectual–, cuyos resultados se desarrollan a partir de la página 170 de esta edición.