viernes, 3 de abril de 2026

    Claves

    QUIMICOS, EL PROXIMO ASALTO.

    Lo que se está preparando en los países emergentes de Asia es otro asalto contra los bastiones de Occidente: la industria química. En Taijín, China, está en construcción un complejo a un costo de US$ 700 millones. Derivados del etileno, desde bolsas de plástico hasta tubos para oleoductos, tendrán origen en este emprendimiento. Y ésta es una de las 14 plantas químicas que China aspira a tener en funcionamiento para 1996. Proyectos similares están en marcha en otra media docena de países del área: Corea del Sur y Singapur entre otros. Es el mayor impulso de reconversión de la industria desde

    la construcción de plantas químicas en Europa, tras la Segunda Guerra. En la mayoría de los casos hay socios occidentales que aportan capital, tecnología y clientes, y buscan nuevos mercados y menores costos, derivados de menores salarios. En una década, el poder mundial en petroquímicos se desplazará al Asia.

    LA DEUDA PUBLICA CRECE.

    En las economías más prósperas del planeta, la deuda del sector público sigue en ascenso. Si se considera a los 24 miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en 1994 la deuda pública global representará como promedio 68% del producto bruto de esas naciones.

    Japón es el único que logró reducirla en los últimos 10 años. En el caso de Italia y Bélgica, es más alta que el producto bruto anual. Para el servicio de esta deuda pública, Estados Unidos afectará 40,7% de los ingresos federales en 1994.

    Después de salud y defensa, el tercer rubro de gastos en el presupuesto estadounidense es el pago de intereses de la deuda pública. Durante 1993, por este concepto se pagarán US$ 200 mil millones, equivalentes a 3,2% del PBI. Y sigue creciendo.

    IDAS, VUELTAS Y PASES.

    Las cúpulas empresarias no son ajenas al impacto de las turbulencias de la reforma económica. El suizo Frederic Lavanchy deja la presidencia de Nestlé Argentina tras 11 años de labor. En su reemplazo viene un argentino que hizo carrera en la compañía, con escala reciente en Puerto Rico: Roberto Sánchez.

    Otro que retorna al país, pero procedente de Brasil, es Luis Bagg, para ocupar el asiento dejado vacante en Pepsi Cola por Jorge Castro Volpe, quien emigró a Molinos Río de la Plata como subgerente general luego de una exitosa labor en la embotelladora, a la que ayudó a recuperar posiciones perdidas ante Coca-Cola.

    Castro Volpe fue contratado para instrumentar el plan elaborado por la consultora internacional McKinsay en Molinos y suceder, de hecho, al titular del holding alimenticio, Nolly Sirkis. Hay quienes afirman que el pase de este ejecutivo, hijo de un conocido locutor radial y de la actriz María

    Concepción César, se concretó por una suma no inferior a US$ 350.000 al año.

    USA FOR EXPORT.

    El mayor crecimiento en las ventas externas de Estados Unidos se ha dado en la relación con los países de América latina y los recién industrializados del Sudeste Asiático. Si se compara 1992 con 1991, las exportaciones hacia América latina crecieron en 19,5% (69% en el caso de Colombia; 58% en

    el de Argentina; 34% en el de Chile y 22% en el de México).

    Con los países emergentes del Sudeste Asiático, las exportaciones crecieron 6,5% en el mismo lapso: 47% en el caso de Indonesia, 22% en el de Filipinas; 19% en el de China y 12% en el de Malasia. Los mercados internos de los países emergentes se han convertido por sí solos en atractivos destinos que

    se sirven directamente desde Estados Unidos.

    TODO CAMBIA EN PEREZ COMPANC.

    Gregorio Pérez Companc pierde tiempo en la reestructuración del holding que preside. Se desprendió de su participación en Edesur, poniendo fin a las desinteligencias de gestión con los socios chilenos (y de paso a las pérdidas que ocasiona el robo de energía), y vendió también 20% del paquete

    accionario de Carrefour a los franceses.

    Modificó la composición del capital en el Banco Río para independizarlo de la compañía naviera y está a punto de tomar una decisión con Patagonia Seguros y con la constructora Sade, cuyas pérdidas caracterizan los balances tras el retiro del Estado como contratista.