Thierry Hesse es el presidente de AMC Promotion, la entidad
responsable de Mondiale de l´Automobile de Paris, el Salón del
Automóvil que, creado en 1898, se ha convertido en el
más grande y prestigioso de su género a nivel
internacional: en 1996 convocó a más de un
millón de visitantes y a 896 marcas de 34 países.
Convocada por la Asociación de Fábricas de Automotores
de la Argentina (Adefa), la institución tendrá a su
cargo la organización del Primer Salón Internacional
del Automóvil de Buenos Aires que se realizará entre el
3 y el 14 de junio del año próximo. La muestra
ocupará la totalidad del Centro de Exposiciones -más de
20.000 metros cuadrados- y reunirá al conjunto de fabricantes
nacionales y extranjeros, tanto de autos como de camiones y
ómnibus, y también a los productores de autopartes,
accesorios y servicios de la industria, tales como bancos,
compañías de seguros y petroleras.
¿Qué se espera de este debut argentino en el
exclusivo circuito de las grandes muestras de automóviles? En
opinión de Hesse, “el objetivo es el mismo que el que anima al
salón de París: satisfacer a dos clientes: los
expositores y el público. Queremos que participen todos los
integrantes de la industria presentes en la Argentina y
también los importadores, porque será una vidriera
única en el país. Obviamente, una meta fundamental es
que el Salón atraiga a una gran cantidad de público, y
creo que esto está asegurado, en vista de la pasión que
tienen los argentinos por los autos”.
En cuanto a quiénes se benefician más con este
tipo de exposiciones, Hesse opina que “para una gran empresa,
ésta es una excelente oportunidad de contacto con el
público y la prensa, y también lo es para los
pequeños fabricantes y para los que recién se
establecen, que de este modo pueden darse a conocer. Y,
además, es muy importante para los autopartistas, que pueden
explicar su importancia (en general, poco conocida por los
consumidores) en la fabricación de un automóvil. Pero,
sobre todo, creo que el éxito de este emprendimiento puede
influir bastante en la imagen que la industria automotriz argentina
proyecta no sólo dentro del país, sino hacia el mundo”.
