jueves, 2 de abril de 2026

    La gran promesa de América latina

    En la región el sector está a punto de dar su
    segundo gran salto adelante, después de las privatizaciones.
    Todavía queda mucha demanda por satisfacer, en calidad y
    cantidad de servicios.

     

    Todos los observadores especializados coinciden en que el sector
    de las telecomunicaciones seguirá creciendo con rapidez en
    América latina. A pesar del gran aumento registrado desde que
    varios países grandes de la región comenzaron a
    desregular y privatizar, la demanda no da muestras de estar
    aquietándose.

    Hace cuatro años una sola de las grandes economías
    de la región &emdash;la Argentina&emdash; había
    alcanzado una tasa de penetración telefónica (o
    teledensidad) de más de 10%. Ahora, seis de los nueve
    países más grandes han superado ese nivel, aunque entre
    ellos no figuran Brasil (el país con mayor margen de
    crecimiento en términos absolutos) ni Perú, cuyo
    reciente proceso privatizador ha convertido a su telefónica en
    la niña mimada de los inversionistas internacionales. El
    tercero entre los nueve más grandes todavía por debajo
    de la marca es Bolivia, otro privatizador reciente.

    Luego hay un nutrido grupo de países más
    pequeños, con teledensidades de 5% o menos. Las excepciones
    entre los pequeños países continentales son Costa Rica,
    con 16%, y Panamá, con 12%; en el Caribe 16 países
    superan el nivel de 10%, y siete de ellos están por encima de
    20%.

    Otro indicador crucial de la demanda contenida es el promedio del
    período de espera hasta la conexión. En el continente
    sólo cinco países lo han reducido a menos de un
    año, y, de éstos, tres &emdash;la Argentina, Chile y
    México&emdash; a bastante menos de medio año.

    Entre los países que, según los indicadores de
    desarrollo del Banco Mundial para 1997, tienen períodos de
    espera superiores a un año están Ecuador (1,1), Uruguay
    (1,8), Colombia (2,2) y Venezuela (3,1).

    Las redes telefónicas están muy concentradas
    geográficamente. En la categoría de países
    grandes, la ciudad principal representa más de 50% de los
    teléfonos en Chile, Ecuador, Perú y Uruguay; poco menos
    de 50% en la Argentina, y algo más de un tercio en
    México y Colombia. Todos ellos son países de vasta
    extensión, lo cual revela una considerable demanda contenida
    en el interior.

     

    Las cifras del crecimiento

    Los cálculos sobre la expansión futura de este
    mercado varían en forma considerable. Los expertos utilizan
    diferentes datos para sus proyecciones, de modo que no es
    fácil llegar a un consenso. Por ejemplo:

    • Frost & Sullivan calcula que el valor de mercado
    aumentará de US$ 28.000 millones en 1996 a más de US$
    40.000 millones en el 2000, un salto de 43%.

    • International Technology Consultants cree que la
    teledensidad promedio pasará de 7,3% a 12,9% en el mismo
    período, lo cual significa una tasa de crecimiento mucho
    más elevada.

    • Pyramid Research asegura que en uno de los sectores de
    crecimiento más rápido, la telefonía celular, la
    teledensidad en las siete mayores economías pasará de
    1,5% a 4,2%.

    • En términos absolutos &emdash;número de
    líneas instaladas&emdash;, Pyramid prevé una
    expansión en el período 1996-98 de 43% en Perú,
    38% en Colombia y México, 37% en Venezuela, 33% en Chile, 26%
    en Brasil y 21% en la Argentina.

    • En términos relativos &emdash;líneas por
    población&emdash;, International Technology Consultants
    pronostica cifras para el 2000 que sugieren tasas de 51% en Chile,
    40% en Colombia, 21% en Perú, 20% en Brasil y 9% en
    México y Venezuela.

    • Salomon Brothers, sin especificar períodos, espera
    tasas de crecimiento de 20% en Perú, 15% en Chile, 10% en
    Brasil, 9% en la Argentina y 2% en México.

    En el corto plazo los operadores del mercado creen que las firmas
    telefónicas de la región tienen perspectivas muy
    atractivas. Una comparación entre firmas de América
    latina, Europa, Estados Unidos y Asia, realizada por Dresdner
    Kleinwort Benson, muestra a 11 compañías
    latinoamericanas entre las 15 primeras en términos absolutos,
    y seis entre las 15 primeras en desempeño relativo.

     

    Estrellas de la Bolsa

    Las telefónicas tienen un papel importante en los mercados
    bursátiles locales. A comienzos de este año Salomon
    Brothers calculó que representaban, en toda la región,
    16% de la capitalización de mercado y 20% del volumen
    comerciado, con una marcada variación país por
    país.

    • Telefónica de Perú representa 30% de la
    capitalización de mercado en Lima; CTC de Chile, casi 10% en
    la Bolsa de Santiago.

    • En Brasil Telebrás representa casi 50% del volumen
    negociado en San Pablo, mientras en la Argentina Telecom y
    Telefónica representan en conjunto sólo 8%.

    Uno de los elementos que están cambiando en la
    apreciación de los operadores es el hábito de
    considerar a las telefónicas locales como indicadores de la
    marcha de todo el mercado. En 1996 se hizo evidente que esa
    relación distaba mucho de ser consistente: en Brasil, por
    ejemplo, mientras el índice Ibovespa aumentaba 47%,
    Telebrás crecía 54%.

    Salomon Brothers llega a la conclusión de que “el
    desempeño de los valores telefónicos en América
    latina está influido no sólo por factores locales del
    mercado, sino también por razones fundamentales de la
    telefonía, y creemos que esta tendencia se
    mantendrá”.

     

    Desafíos

    Chile es el único país latinoamericano que ha
    liberalizado totalmente su mercado de telecomunicaciones; los otros
    retienen algunos elementos de monopolio (algunas veces privado, como
    en la Argentina). Se ha avanzado más en la
    desregulación de los servicios que las telefónicas no
    proporcionan o sólo han encarado hace poco, como la
    telefonía celular y los servicios con valor agregado.

    La liberalización ha sido muy lenta en los servicios
    internacionales, que en la mayoría de los países tienen
    tarifas artificialmente elevadas, una barrera para el desarrollo del
    negocio de Internet.

    La reestructuración de las tarifas ha resultado ser una
    tarea muy difícil en la Argentina y en el proceso inicial de
    la apertura de los servicios internacionales mexicanos. En Colombia
    se ha planteado ahora un fuerte desafío al monopolio sobre los
    servicios internacionales. Y en todos los países los
    operadores internacionales enfrentan la presión de servicios
    especiales, los llamados call-back.

    A medida que en los países industrializados se abre paso la
    liberalización de los servicios internacionales, las tarifas
    disminuyen en todos los mercados; uno de los elementos que
    están llamados a cambiar es el sistema de clearing de pagos
    por servicios internacionales, que muchas veces perjudica a los
    países más grandes.

    Para las telefónicas internacionales eso es importante,
    porque en muchos casos esos pagos representan una porción
    elevada de sus ingresos totales: 11,2% en el caso de la Entel chilena
    y 6,3% en el de Telmex.

    © Latin American Newsletters / MERCADO



     

     

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