Alemania
Presupuesto europeo y política común
El último conflicto dentro de la Unión Europea
surgió al calor de la campaña presidencial alemana: el
ministro de Economía Theo Waigel, preocupado por las encuestas
que favorecen al candidato opositor y ansioso por tocar temas
sensibles a la opinión pública, reiteró la
exigencia de su gobierno de que las contribuciones de los
países miembros al presupuesto de la UE no superen 0,3% de su
PBI, lo que representaría una reducción considerable
frente a la tasa de 0,6% con que Alemania contribuye hoy.
En el fondo de la cuestión aparecen dos de los grandes
temas recurrentes: la política agrícola común y
las competencias de los gobiernos nacionales frente a la
Comisión Europea. La política agraria es el mayor
componente del presupuesto europeo. Para el gobierno alemán,
la cuestión debería volver a ser competencia de los
gobiernos nacionales: en lo que se considera un ataque directo a los
intereses de Francia, principal beneficiario de la PAC, cada gobierno
debería cofinanciar por lo menos una parte de sus ayudas.
España
Informática para la transparencia
El Tesoro español está desarrollando un proyecto que
es un magnífico ejemplo de las transformaciones que la
informática puede producir en la administración
pública en aras de la eficiencia y la transparencia. Todas las
dependencias del Estado informarán sobre los pagos a realizar
a través de Internet; y los acreedores podrán consultar
la situación exacta de las deudas que la administración
central tenga pendientes.
Todas las órdenes de pago deberán pasar por este
sistema, desde los contratos y subvenciones, las transferencias, y
los recibos de servicios de los ministerios; estas órdenes de
pago, además, se efectúan obligatoriamente por
transferencia bancaria y, antes de ser autorizadas, el Tesoro
cruzará la información del deudor con la
administración tributaria y previsional: si el beneficiario
del pago se encuentra en una situación irregular, o tiene
alguna deuda con el Estado, se bloqueará la orden de pago
hasta que se normalice la situación.
Maltrato a trabajadores
Una nueva dimensión del consumo
En los últimos años, se difundió en Europa,
Canadá y Estados Unidos una tendencia de “consumo
responsable”, originada en los países escandinavos y que
obtuvo un cierto nivel de aceptación entre las clases medias y
altas de las sociedades occidentales avanzadas.
Existen hoy en Europa diversas cadenas de negocios que venden
productos de países del Tercer Mundo a precios sustancialmente
superiores a los que pueden encontrarse en supermercados u otros
comercios, pero que tienen la garantía expresa de que sus
productores recibieron una remuneración justa, no fueron
explotados ni sometidos a tratos vejatorios, y llevan condiciones de
vida dignas.
Esta tendencia, combinación extraña de marketing,
solidaridad, esnobismo y conciencia social, avanza fuertemente en
Estados Unidos que, por otra parte, cuenta con una larga historia de
sabotaje de parte de los consumidores: la marca de calzado deportivo
Nike prácticamente desapareció de los campus de
universidades norteamericanas; su utilización es hoy
“políticamente incorrecta” desde que se difundió que
los trabajadores de Nike en el sudeste asiático trabajan en
condiciones infrahumanas, sin respetar horarios ni edades.
En el marco del NAFTA, y frente a denuncias de sindicatos
norteamericanos y canadienses, el Departamento de Trabajo de Estados
Unidos realizó una investigación sobre una
compañía norteamericana radicada en los alrededores de
Ciudad de México; la investigación demostró que
la gerencia de la empresa se alió a un sindicato vinculado al
PRI para sabotear las elecciones internas y permitir que ganara el
candidato oficialista. La denuncia provocó un cierto malestar
en el gobierno mexicano, pero la injerencia está totalmente
justificada por una cláusula del NAFTA que permite revisar las
condiciones de trabajo de los países miembros.
