domingo, 8 de marzo de 2026

    Multiplicar la oferta de arte

    Yo no tengo carrera ni curriculum, tengo vida.” Así se presenta este porteño (50 años, casado, tres hijos) con manifiesto espíritu provinciano que le viene de sus antepasados cordobeses y riojanos.

    Ahora, rodeado por espléndidas pinturas de Petorutti, Spilimbergo y Xul Solar, cuya compañía agradece, recuerda los años de facultad hasta doctorarse en Ciencias Económicas en la Universidad de Buenos Aires, sus estudios de econometría en Bélgica, las tareas de subsecretario del ministro José Gelbard, su ininterrumpida militancia demócrata-cristiana y lo que él denomina con humor “su ocaso”, es decir el retorno a la actividad privada matizada con la labor docente universitaria que continúa ejerciendo.

    Su reciente nombramiento como presidente del Fondo Nacional de las Artes lo ha devuelto a la función pública, una tarea que asume con entusiasmo porque concilia su preparación técnica con su pasión por el arte en todas sus manifestaciones, comenzando por la pintura impresionista y los poemas de Antonio Machado o Juan L. Ortiz.

    Desde el respetable sillón que acaba de ocupar surgen reflexiones inevitables. “No hay progreso sin desarrollo del arte y la cultura, que en nuestro país han sufrido dolorosos estancamientos. ¿Cómo conocernos, sino a partir del ejercicio de las potencialidades de los creadores que continúan definiendo la identidad de los argentinos?” Y es precisamente el Fondo de las Artes -creado en 1958 e imitado en muchos países- un instrumento que ya probó su eficacia en la tarea de descubrir, alentar y promover a los artistas.

    “¿Quiere otra definición de lo que hace el Fondo? Los hombres y los intereses se preocupan por el presente; nuestro organismo protege la oferta futura para demandas que se desplazan en el tiempo.”

    Cuando de proyectos se trata, Leyba insiste en que se debe estar, como decía Ortega y Gasset, “a la altura de las ideas de nuestro tiempo”. La cultura occidental y la aborigen son una realidad nacional que una política federalista no puede sino estimular. “Me propongo mejorar el sistema de información para los artistas por la vía de multiplicar las ofertas. Un ejemplo concreto: este año organizamos los concursos regionales para música y danza, teatro, artes plásticas y audiovisuales y folklore. Se trata de aplicar la parábola de los talentos, multiplicar los dones.”

    -¿Qué le gustaría que dijeran de Ud. y su obra el día que concluya su mandato?

    -De mí, nada. Preferiría que hubiera más convencidos de que, si la creación artística es una actividad imprescindible, es necesario comprometer recursos y ayuda para el Fondo. Y que los creadores sepan que vale la pena acercarse a la institución para buscar su apoyo.