domingo, 12 de abril de 2026

    Gerentes, la próxima generación

    La presente es la séptima edición de la encuesta Monitor Gerentes, un trabajo especialmente diseñado y realizado por la firma MORI Argentina ­filial de la mundialmente reconocida investigadora de opinión pública­, que refleja el perfil de los estudiantes que cursan los tramos finales de carreras universitarias y que tiene como objetivo contribuir al diseño de las políticas empresariales de reclutamiento de jóvenes graduados, además de estimar la evaluación de la imagen corporativa entre ese público.

    Señas particulares

    El perfil sociodemográfico de los estudiantes avanzados retratados por esta encuesta revela que la mayoría (57%) vive con sus padres. Un porcentaje cerca de cuatro veces menor (12%) admite vivir en pareja, casi la misma cantidad (11%) que dice vivir solo. Las cifras son similares a las registradas en la edición anterior, aunque ha disminuido levemente la cantidad de alumnos que viven con sus padres (59% de las respuestas en 2002), así como aumentó ­también de manera tenue­ la cantidad de convivencias en pareja (9% en la pasada edición).

    De acuerdo con las respuestas obtenidas, la mayor parte de los relevados (39%) viene de hogares cuyo jefe de familia presenta un nivel terciario/universitario completo, seguida por quienes indican que el jefe de familia (22%) también ha realizado estudios de grado aunque no los ha terminado. Del total de encuestados, 8% señaló que la cabeza de familia ha realizado algún posgrado.

    En cuanto a ingresos, 32% de los entrevistados indica que en su hogar se dispone de hasta $ 1.500 por mes, y 33% señala que el dinero que entra mensualmente en su casa oscila entre los $ 1.501 y los $ 3.000. Los que registran ingresos entre $ 3.001 y $ 6.000 suman 19%. Por encima de ese nivel, admitió estar 11 % de los entrevistados.

    Entre los encuestados continúa creciendo ­tal como viene sucediendo en todos los registros previos de esta investigación­, la cantidad de conectados a Internet. En esta ocasión, 98% de los entrevistados admitió ingresar a la Red de alguna manera. De tan alto porcentaje puede inferirse que la Internet es una herramienta necesaria y ya definitivamente incorporada entre los estudiantes en general y entre los próximos a graduarse en particular.

    En este punto, las diferencias con el relevamiento anterior, aunque leves, surgen a la hora de comparar desde dónde ingresan los estudiantes a la World Wide Web: crece el acceso desde los lugares de trabajo y disminuye la conexión hogareña y el acceso desde las universidades. El rubro otros ­locutorios­ también registró una escalada con respecto a la última medición.

    ¿En cuál de las siguientes empresas le gustaría trabajar? 1
    (Cinco opciones)
    Posición Empresa 2003 2002
    1 Techint 23 28
    2 YPF 18 18
    3 Arcor 16 22
    4 Pérez Companc 14 21
      Unilever 14 16
    5 Cervecera Quilmes 13 10
    6 Acindar 12 12
      Sistema Coca-Cola 12 11
      Procter & Gamble 12 7
    7 Volkswagen 10 4
    8 Ford 9 15
      IBM 9 9
    9 General Motors 8 11
      Deloitte&Touche 8 6
      Microsoft 8 10
      Sony 8 10
      Nestlé 8 8
    10 Pricewaterhouse 7 9
      Hewlett Packard 7 7
      Shell 7 7
      Nike 7 s.d.
    11 AT&T Lucent 6 8
      Molinos 6 8
      Bayer 6 7
      Du Pont 6 6
      Cargill 6 6
      Oracle 6 6
      Sancor 6 5
      Telefónica de Argentina 6 5
      Accenture 6 5
      Ernst & Young 6 4
      Kraft Foods 6 3
      Peugeot-Citroën 6 s.d.
    12 McKinsey 5 1
      Monsanto 5 2
      Telecom 5 5
      Johnson & Johnson 5 5
      Citibank 5 4
      Laboratorios Bagó 5 4
      Toyota 5 s.d.
      3M 5 s.d.
    13 Agulla / Baccetti 4 5
      Boston Bank 4 4
      Mastellone Hnos. 4 4
      KPMG 4 4
      Aguas Argentinas 4 4
      Boston Consulting 4 3
      American Express 4 3
      Siemens 4 6
    14 Aluar 3 6
      Boehringer Ing. 3 1
      Renault 3 5
      Nobleza Piccardo 3 5
      Compaq 3 5
      Fiat 3 5
      HSBC 3 4
      Banco Francés 3 3
      Banco Río 3 3
      Massalin Particulares 3 3
      Sociedad Macri 3 3
      Daimler Chrysler 3 s.d.
    15 Danone 2 4
      Osde 2 4
      Roggio 2 3
      Aceitera Gral. Deheza 2 3
      Ericsson 2 3
      Colgate Palmolive 2 2
      Banco Galicia 2 2
      Visa 2 2
      Movicom/Bellsouth 2 2
      Roemmers 2 2
      Young & Rubican 2 2
      Alpargatas 2 2
      CTI 2 2
      Edenor 2 1
      Novartis 2 1
      MetroGas 2 1
    16 Mastercard 1 1
      Carrefour 1 1
      Booz Allen & Hamilton 1 1
      Edesur 1 1
      Consolidar 1 1
      Nidera 1 1
      Xerox 1 1
      Cablevisión 1 1
      Grey Argentina 1 2
      Sistema Pepsi Cola 1 2
      Coto 1 1
      Laboratorios Abbott 1 1
      Medicus 1 1
      Multicanal 1 1
      WalMart 1 1
    17 Disco 1
    18 Orígenes 2

    Las diez preferidas en cada carrera 3
    Economía
    Techint 28
    McKinsey 24
    Accenture 19
    Price Waterhouse 19
    Boston Consulting 16
    Deloitte & Touche 16
    Procter & Gamble 15
    HSBC Banco Roberts 14
    American Express 12
    Sistema Coca-Cola 12
    Administración
    Unilver 27
    Procter & Gamble 26
    Arcor 22
    Cervercera Quilmes 17
    Sistema Coca-Cola 16
    Kraft Foods 14
    Nike 14
    Nestl 12
    Techint 12
    Repsol-YPF 12
    Contador
    Arcor 20
    Techint 20
    Deloitte & Touche 19
    Repsol-YPF 18
    Pricewaterhouse 18
    Prez Companc 17
    Sistema Coca-Cola 16
    Ernst & Young 14
    IBM 11
    Unilever 10
    Relaciones laborales
    Arcor 29
    Unilever 28
    Cerv. Quilmes 24
    Techint 23
    Sistema Coca-Cola 18
    Pérez Companc 12
    HSBC 12
    Price Waterhouse 12
    Hewlett Packard 11
    Peugeot 11
    MKT – Publicidad
    Agulla y Bacetti 42
    Arcor 38
    Young & Rubican 31
    Unilever 26
    Nike 20
    Sony 21
    Grey Argentina 21
    Cervecera Quilmes 21
    Procter & Gamble 18
    Johnson & Johnson 12
    Química-Física
    Laboratorios Bagó 34
    Repsol-YPF 29
    Bayer 26
    Arcor 26
    Techint 19
    Nestl 19
    Sancor 18
    Cervecería Quilmes 18
    Aceitera Gral. Deheza 14
    Dupont 12
    Ingenierías
    Techint 43
    Repsol-YPF 28
    Acindar 23
    Ford 20
    Prez Companc 17
    Volkswagen 15
    General Motors 13
    Telecom 13
    Arcor 11
    Telefónica 11
    Computación
    IBM 46
    Oracle 40
    Microsoft 40
    Hewlett Packard 28
    Compaq 24
    AT&T Lucent 22
    Repsol-YPF 16
    Accenture 12
    Telefnica 12
    Arcor 23

    ¿Qué querés ser cuando seas grande?

    Por Guillermo Bort

    Si debiera aconsejar a un amigo recién graduado, a la hora de optar entre uno u otro empleo, le recomendaría que repare en cuatro elementos clave. El principal: la posibilidad de aprender. La condición más importante que debe tener el primer trabajo es la de permitir el crecimiento intelectual y emocional, entendiendo por éste, el manejo de relaciones interpersonales, de situaciones de presión, de compromisos éticos, de liderazgo de equipos; en definitiva, de todas las habilidades rara vez desarrolladas en el ámbito académico.
    Junta a la posibilidad de aprender, está la de equivocarse. En qué medida la empresa en la que estoy por ingresar me permitirá probar y fallar, debería ser uno de los ejes del razonamiento. Si la opción se bifurca entre una compañía de gran nombre que está dispuesta a terminar con mi carrera en la primera equivocación y otra que me ofrece un mayor nivel de experimentación, la segunda alternativa es, sin dudas, la más acertada.

    El segundo elemento a tener en cuenta es el jefe, o los jefes, que el postulante tendrá. La empatía que se desarrolle con el nivel jerárquico más alto será determinante. Si un jefe se destaca por cerrar caminos, sin argumentación teórica para hacerlo, lo más probable es que la frustración se transforme en rutina y falta de creatividad.

    El tercer punto que debe someterse a consideración ­y que es un activo que se preservará para siempre­ es la red de contactos. Está claro que no se trata de contactos personales, sino de futuras oportunidades de negocio. Es muy diferente un trabajo de oficina, en el que uno se encuentra solo, de otro que brinda la posibilidad de armar listas de clientes y/o proveedores, que pueden ser muy útiles, incluso, al dejar de trabajar en la compañía.
    El último de los puntos reside en saber si la empresa cuenta con un plan de graduados. Pero es necesario saberlo, justamente, para no ver esta característica como una condición excluyente. Es decir, la existencia de un plan de graduados es un valor adicional. Pero esta distinción, no debe restringir las alternativas a la hora de buscar el primer empleo.

    En síntesis, los cuatro puntos pueden resumirse en una sola pregunta: ¿qué querés ser cuando seas grande? En la respuesta, se hallará la diferencia entre aquel que comienza a trabajar porque necesita el dinero y aquel que, además de eso, ve en su trabajo la posibilidad de crecer. Crecer en lo profesional y en lo humano; como persona, pero también como sociedad y como país.

    El mercado de la educacion universitaria

    Guillermina Tiramonti

    En la década de los 90 el campo de la educación universitaria se expandió y diversificó de tal modo que se transformó en un mercado en el que compiten instituciones de dependencia tanto pública como privada. Este proceso se inició a mediados del siglo XX y no ha cesado hasta ahora. Entre 1950 y el golpe de 1976 se crearon numerosas universidades públicas y privadas que se distribuyeron a lo largo y a lo ancho de la geografía nacional. Se trató de una expansión inclusora, ya que permitió la incorporación a este nivel educativo de sectores de la clase media que hasta ese momento habían estado excluidos.

    Luego de un impasse ­que abarca al gobierno militar y a la primera administración democrática del radicalismo­, se retomó en los años 90, una dinámica de crecimiento que modificó la configuración del sistema, con la creación de universidades públicas y privadas. A diferencia de las anteriores, la oferta de estas instituciones estuvo focalizada en la atención de un determinado grupo poblacional y en una propuesta académica con menú reducido. Al mismo tiempo, las universidades de la ola anterior generaron sedes en ciudades del interior del país, donde replicaron parte de las carreras que se ofrecen en su sede central.

    Las nuevas creaciones públicas se han ubicado en general en márgenes geográficos (conurbano de Buenos Aires) lo que les permitió seguir incluyendo nuevos sectores sociales en la educación superior. En este espacio comenzaron a competir con las nuevas sedes de las antiguas instituciones. Las privadas, en cambio, trataron de capturar la población ya incorporada a ese nivel educativo. De hecho, entre estas últimas hay muchas y muy diversas, y cada una de ellas hizo (hace) su propuesta, tratando de generar una diferencia que las haga elegibles para un determinado grupo de la población. En general tienen una fuerte referencia en la cultura empresarial, se organizan según criterios provenientes de este ámbito y son las que más han crecido en términos matriculares.
    En la conformación de este nuevo mercado educativo confluyeron dos dinámicas que se complementan y potencializan: la expansión de los egresados del nivel medio y una masa de educados que encuentra en la docencia una oportunidad laboral que no existe en otras ramas de actividad. El crecimiento del nivel adquiere así una dinámica propia, que se desacopla de su referencia con el resto del mercado.

    Prudente optimismo

    La opinión de los estudiantes acerca de la situación económica del país refleja cierto optimismo en esta oportunidad a diferencia de los registros obtenidos en ediciones anteriores. En comparación con el trabajo de 2002, baja en más de 20 puntos porcentuales la cantidad de respuestas registradas por la opción mala o muy mala cuando se pregunta a los encuestados cómo calificarían el presente económico argentino. De igual modo, la opción buena o muy buena para el mismo interrogante registra un crecimiento de 25 puntos.
    En mayor o menor medida, casi todos los entrevistados indicaron que se sienten afectados por los niveles de desocupación que existen en la Argentina. Dicho de otro modo, el optimismo se modera a la hora de evaluar las perspectivas personales. Lo cierto es que ocho de cada diez encuestados se sienten personalmente afectados por los niveles de desempleo existentes en el país. Si bien disminuye la cantidad de aquellos que piensan que el desempleo los afectará mucho (38% de respuestas en 2002 contra 27% registradas en este estudio), también creció las cantidad de los que consideran que los afectará bastante (49% vs. 54%). Como contrapartida, y siempre contrastando este estudio con el anterior, se incrementan los que consideran que el desempleo los afectará poco (10% vs. 17%).

    En cuanto a la evolución del desempleo, también se percibe cierto optimismo en las respuestas, lo que resulta particularmente significativo si se considera que se trata de estudiantes próximos a graduarse. En este trabajo, 60% de los encuestados indica que el desempleo disminuirá en el futuro (37% de respuestas en este sentido se registraron en la edición anterior de la encuesta) y sólo 7% (contra 23% de 2002) manifestó que piensa que va a aumentar. También es evidente la caída en las opiniones de los que indican que los niveles de desocupación se mantendrán iguales (39% contra 33%).

    Trabajo: cierta mejoría

    En lo referido a la actual situación laboral de los entrevistados, 59% del total indica que trabaja. De este porcentaje, 42% señala que sus tareas tienen cierta relación con sus estudios, lo que expresa un crecimiento en esta opción con respecto al año pasado (30%). En cuanto al porcentaje que no trabaja, disminuye con respecto a 2002 (53% de entonces contra 41% de esta oportunidad). De aquellos que sí tienen empleo, 37% indica que trabaja desde hace menos de tres años y 35% desde hace más de un lustro. La gran mayoría (52%) señaló que trabaja más de 30 horas a la semana, seguidos de aquellos que destinan a sus empleos entre 30 y 20 horas (19%).

    Al examinar los perfiles laborales según el tipo de universidad ­pública y privada­ surge que son más aquellos que trabajan con algo relacionado con sus estudios en las universidades estatales que en las pagas. En comparación con el año que pasó, las mayorías se invierten: mientras que en 2002, 65% de los estudiantes que cursaba en una universidad privada trabajaba en algo afín a sus carreras, en 2003, el porcentaje de los estudiantes con estas características cae más de la mitad. En cambio, sucede exactamente lo contrario al examinar las respuestas de los estudiantes de las universidades públicas: hoy 45% de los encuestados que cursan en facultades estatales admite trabajar en algo relacionado con sus carreras, contra 27% que se manifestaba en este sentido el año anterior.

    Asimismo, va en aumento la cantidad de estudiantes que piensan ­y llevan a cabo­ la búsqueda de un trabajo para después de graduarse mientras aún se encuentran cursando. Desde 1999 hasta hoy, esa cifra fue en constante aumento tal vez reflejando la necesidad de los alumnos y también de sus familias. De los entrevistados en esta ocasión, 47% indica haber buscado trabajo durante su último año académico. A la vez, de estos últimos, 27% señala haber encarado su búsqueda en más de diez empresas o instituciones; un punto porcentual menos de aquellos que han buscado su oportunidad laboral en tres a cinco empresas.
    Entre los que no realizaron búsqueda alguna, 20% señala que la concretará ahora mismo, en este verano; 19% cuando comience su siguiente año académico y 17% antes de que termine este 2004. En este aspecto, las cifras presentan tenues diferencias con respecto a la última edición de esta investigación (18%, 17% y 14% respectivamente).

    Al ser consultados acerca de las fuentes a las que recurren para evaluar dónde hay más oportunidades de conseguir trabajo, la orientación por parte de la facultad continúa siendo la opción más frecuente entre los estudiantes, seguida por el contacto con gente que trabaja en algo relacionado con sus carreras. Sólo 9% de los entrevistados apela a Internet para este menester, lo cual llama la atención teniendo en cuenta que casi la totalidad de los encuestados admite visitar la Red con cierta asiduidad.

    A la hora de la autoevaluación relacionada con aquellos aspectos que mejor los calificaría para acceder a un empleo, los estudiantes se muestran críticos. Como en años anteriores se les solicitó que calificaran, con un puntaje de 0 a 10, su manejo de inglés, informática, su experiencia laboral y su capacidad para gerenciar recursos humanos. El promedio de las respuestas obtenidas fue inferior a los 7 puntos en lo que se refiere al primer ítem; de 7,5 en lo que respecta a su manejo de computación, de 5,5 en lo relacionado con su experiencia laboral y de 6,2 en lo que hace al gerenciamiento de recursos humanos. En los tres últimos aspectos, fue superior el promedio obtenido en las universidades estatales que en las privadas, mientras que, en lo referido al manejo de inglés, se registró un promedio idéntico (6,5).

    Confianza en el posgrado

    Como en años anteriores, siguen siendo casi dos tercios de los encuestados los que indican que continuarán estudiando al concluir sus cursos de grado. En la presente investigación, 58% de los entrevistados se manifiesta en este sentido. Sin embargo, de este porcentaje, casi la mitad (45%) dice no tener decidido aún qué tipo de posgrado elegirá. Entre los que ya tienen clara su elección, 34% se inclinará por una maestría (25% en 2002) y 12% (14% en 2002) por un doctorado.

    Lo cierto es que continuar los estudios después de graduarse sigue siendo muy importante para los estudiantes finalistas, pese a un leve descenso en la percepción de su importancia para conseguir empleo. Esta tendencia crece entre los estudiantes de ciencias económicas, al tiempo que disminuye entre los que se abocan al estudio de la informática.
    ¿Dónde cursarán este tipo de estudios? Pues bien, 36% manifiesta que lo hará en el país (contra 29% de 2002), 17% que lo hará en el exterior (20% en 2002) y 43% aún no lo ha decidido. La posibilidad de realizar estudios de posgrado en la Argentina ha crecido constantemente desde el año 2000. De todas maneras, es preciso señalar que la proporción de estudiantes que piensan cursar en el extranjero es notablemente mayor en las universidades privadas.

    Futuro inmediato

    En lo que respecta a perspectivas, el vaso puede observarse medio lleno o medio vacío. El incipiente optimismo que los encuestados manifestaron en distintos puntos de este trabajo vuelve a ponerse de manifiesto cuando responden en qué situación creen que se van a encontrar una vez que terminen su carrera de grado. Los entrevistados que piensan que conseguirán empleo en poco tiempo se incrementaron en siete puntos porcentuales con respecto al último registro obtenido por MORI Argentina (17% y 10% respectivamente). En contrapartida, la amplia mayoría (64%) cree que conseguir un buen trabajo le demandará un período considerable.
    Más allá del humor, la respuesta a qué salario espera ganar en su primer trabajo como profesional una vez terminada la carrera, también puede leerse como una buena señal. Por primera vez en cinco años, y después de registrar su máximo nivel de caída en 2002 con $ 1.213, la cifra fue en ascenso. En esta oportunidad, el promedio fue de $ 1.449, elevado principalmente por los alumnos de las universidades públicas, que fueron quienes incrementaron sus expectativas salariales.

    Aquellos que cursan en instituciones privadas, en cambio, prácticamente mantuvieron la misma idea que entonces acerca de su primer salario. Esto puede explicarse, al menos en parte, por el hecho de que en las universidades públicas el porcentaje de jóvenes que trabaja en algo relacionado con sus estudios es mayor que en las privadas. En estas últimas, la cifra viene decreciendo de manera constante.

    En tanto, según su perfil laboral, el sueldo que esperan cobrar en promedio en su primer trabajo se presenta de la siguiente manera: $ 1.657, entre aquellos que trabajan en algo relacionado con sus estudios; $ 1.440, entre los que tienen un empleo que no se vincula con sus carreras; y $ 1.134 entre aquellos estudiantes que no trabajan pero, así y todo, también incrementaron sus expectativas salariales, que eran de $ 1.030 en 2002. De lo expuesto, se infiere que también los estudiantes valoran ­y valorizan­ la experiencia adquirida en el terreno laboral, sobre todo entre aquellos que concurren a universidades públicas.

    En cuanto a las expectativas por carrera, los estudiantes de marketing y publicidad parecen ser los más ambiciosos, mientras que aquellos que se dedicaran a la física y a la química son los que esperan menores salarios.

    Destino definido

    Los estudiantes consultados tienen, en su mayoría, decidida la especialidad o área de su carrera en la que le interesaría trabajar. Del total de entrevistados, 64% afirma tenerlo definido. Entre los que efectivamente han establecido una preferencia, el área de consultoría e investigación de mercado encabeza la lista, que registra un incremento con respecto a la medición anterior. En segundo término, se ubica el área de productos de consumo masivo y, en tercer lugar, los servicios financieros, opción que cuenta con idéntico porcentaje de respuestas que en 2002.

    En cuanto a las perspectivas y posibilidades de, finalmente, poder trabajar en algunas de las empresas que seleccionaron para esta investigación, las opiniones también pueden ser calificadas de optimistas si se las compara con las obtenidas en ediciones anteriores. En efecto, crece la cantidad de encuestados que piensan que tienen muchas posibilidades de conseguir un empleo en sintonía con su elección (11% contra 6% de 2002), al tiempo que también son más los que opinan que tienen bastantes chances de acceder a las empresas que eligieron (32% contra 29% del año anterior).

    Las elegidas

    Techint continúa liderando el ranking de las empresas preferidas por los graduados, ya sea cuando se les pide a los alumnos cinco opciones de firmas en las que les gustaría trabajar o bien cuando se les solicita que elijan una compañía de las cinco que han seleccionado. En segundo lugar ­al igual, también, que en la edición anterior­, se ubica Repsol-YPF. En cuanto al tercer puesto, como entonces, vuelve a ser ocupado por Arcor que, así y todo, obtiene una menor cantidad de menciones que en la edición anterior. El cuarto lugar de la lista es compartido por Pérez Companc y Unilever ­cuyas menciones también caen­ mientras que la quinta posición en el listado que surge de esta investigación fue para Cervecerías Quilmes.

    Examinadas las opiniones por carreras, en Economía e Ingenierías también es Techint la que encabeza las preferencias. En la primera, es seguida por cinco consultoras: McKinsey, Accenture, PricewaterhouseCoopers, Boston Consulting y Deloitte & Touche; y, en Ingenierías, por Repsol-YPF, Acindar, Ford, Pérez Companc y Volkswagen. Por su parte, Arcor lidera las opiniones de los estudiantes de Relaciones Laborales ­donde le siguen Unilever, Cervecerías Quilmes, Techint, Sistema Coca-Cola y Pérez Companc­ y Contaduría, donde a continuación se ubican la empresa de la familia Rocca, Deloitte & Touche, Repsol-YPF, Pricewaterhouse y Pérez Companc.

    En tanto, en Administración, las preferencias recaen en Unilever (seguida por Procter & Gamble, Arcor, Cervecerías Quilmes, Sistema Coca-Cola y Kraft Foods); en Marketing y Publicidad, en Agulla y Bacetti (seguida por Arcor, Young & Rubican, Unilever, Nike y Sony); en Química y Física, en Laboratorios Bagó (con Repsol-YPF, Bayer, Arcor, Techint y Nestlé a continuación);y en Computación, en IBM, seguida por Oracle, Microsoft, Hewlett Packard, Compaq y AT&T.

    De los nombres que integran la lista de preferencias de los estudiantes ­y de su comparación con la conformada en años anteriores­ se desprende que los estudiantes no son ajenos a los cambios que se producen en el contexto económico argentino (claramente se inclinan por las empresas industriales en detrimento de las firmas dedicadas a la provisión de servicios), a la vez que consideran el prestigio de las compañías al momento de establecer cuáles son sus aspiraciones.