domingo, 12 de abril de 2026

    ¿Capitalizaremos lo que 2010 nos dejó?

    DOSSIER | Calidad

    Por Maximiliano Giménez (*)


    Maximiliano Giménez

    • SO 9001, todavía en gran forma, con un aluvión de compañías pequeñas que se suman al modelo de gestión de calidad líder. Las medianas continúan con el mismo envión de años anteriores y de las grandes se sabe poco y nada.
    • La ley del software, como comúnmente se la llama, siguió estimulando el mercado, y sirvió de excusa para que muchas micro­empresas tecnológicas alcanzaran la certificación de calidad;
    • FSC y la Cadena de Custodia Forestal amplió su rango de interesados y negocios, ya que creció exponencialmente tal como estaba previsto, y alimenta las más optimistas proyecciones para 2011.

    El resurgimiento de programas de apoyo a la gestión empresarial, como por ejemplo el PACC de Sepyme, los subsidios Fontar y Fonsoft del Ministerio de Ciencia y Tecnología, o el programa de apoyo a la competitividad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, han apalancado una muy buena cantidad de certificaciones de todo tipo, lo que demuestra que el interés está y solo se necesita un empujoncito.
    En la actualidad los empresarios saben que para acceder a los beneficios de los “aportes no reembolsables” ofrecidos por esos planes solo deben tener una empresa saneada y sortear con un poco de suerte los escollos burocráticos, que son cada vez menos importantes.
    Otra certeza es que quedaron atrás, en 2010, algunos “buenos intentos”, que en su momento pretendían ser más que eso, como los del crecimiento de los Sistemas de Gestión de la Seguridad de la Información ISO 27001. Tema que ahora debería despertar especial interés después del incidente internacional desatado por la filtración de los cables diplomáticos de Estados Unidos en WikiLeaks.
    Otro sinsabor fue que la ISO 26000 no llegó a ser un estándar certificable, debido a que el organismo considera que está en el espíritu mismo de dicha normativa “no ser certificable” por terceras partes que no estén directamente vinculadas con los objetivos de RSE de una entidad determinada.
    Lo que esperamos que suceda en los meses venideros es lo siguiente:
    • El reverdecer de la norma “verde”: ISO 14001 debe salir de nuevo al ruedo y seguir creciendo en certificaciones, empujada por Acumar (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) y sus controles, y la entrada en vigencia del Seguro Ambiental Obligatorio (Ley General del Ambiente Nro. 25.675);
    • Un incremento notable en las certificaciones de OHSAS 18001 –aún con crecimiento lento en nuestro país–, siempre que el empresariado llegue a ver que asegurar la salud y seguridad de su personal es negocio, ya que la correcta implementación de modelos de Gestión de SySO impactan positiva y directamente en resultados.
    • La profundización del concepto de “Transparencia en Gestión Pública a través de Modelos de Calidad”aplicable a Organismos públicos, tales como municipios, oficinas administrativas, juzgados u ONG.
    • El crecimiento de las normas certificables en la industria alimenticia y su cadena de valor.
    Todo esto forma parte de una tendencia visible. Su mantenimiento en el tiempo dependerá de que quienes pueden aplicar los modelos normativos lo hagan con convicción y proyección. En este sentido se ha reclamado al gobierno nacional y a los provinciales que impulsen decididamente la actividad de certificación de sistemas de gestión normativos, ya que en todas las áreas, rubros y actividades económicas hay infinitas oportunidades de ganar mercados, elevar márgenes de rentabilidad y asegurar ventas, apalancando la creación de puestos de trabajo, mediante la implementación de estos sistemas.

    (*) Maximiliano Giménez es director del Grupo Crescent.