VIDA PRIVADA |
Por Andrea Miranda

Como primer hotel de bandera internacional cinco estrellas de la provincia, el Sheraton Salta optó por ubicarse en un barrio residencial de la ciudad, frente al Monumento General Martín Miguel de Güemes, al pie del cerro San Bernardo. Desde allí, a casi 1.200 metros sobre el nivel del mar, goza y ofrece a sus clientes una vista privilegiada de la capital, el Valle de Lerma y los Andes.
Conocedora del target al cual apunta, esta cadena de hoteles, además de dirigirse al público en general –que elige la marca con fines turísticos–, se orienta al segmento corporativo que, en viajes de negocios, se hospeda en sus edificios. Esta es una de las razones por las que la cadena es tradicionalmente reconocida en el mundo de los negocios. Para el segmento, el Sheraton Salta ofrece particularidades y algunas novedades.
En sus 145 habitaciones, que incluyen suites ejecutivas, suites de lujo y suite presidencial, los pasajeros cuentan con dos líneas de teléfono, conexión a Internet de alta velocidad y TV por cable.
En el área de la piscina, en temporada de verano hay un nuevo espacio gastronómico que ofrece tentempiés, jugos y tragos hasta las 20. En tanto, el restaurante Terracota tiene una carta internacional aggiornada a lo regional. Esa mutabilidad permite atraer tanto a visitantes como a salteños que visitan el hotel.

Servicios para viajeros ejecutivos
El hotel cuenta con dos salones especialmente pensados para reuniones. “Inauguramos el nuevo salón llamado Ball Room que se suma al Salón Güemes –y se encuentra conectado a él–; son casi 500 metros cuadrados disponibles no solo para eventos sociales sino también corporativos, convenciones, etc.”, explica Virginia Rivera, coordinadora de relaciones públicas para la Argentina y Uruguay, y comenta que el área de los salones es muy versátil y permite ajustes acordes a las necesidades del cliente: sus salas pueden dividirse o adaptarse tanto como sea preciso.
Con el objeto de brindar un plus a los clientes que así lo requieran, esta filial ofrece –en los pisos de preferencia (del quinto al séptimo)–, el servicio de Club Floors que incluye amenities a medida, agua mineral de cortesía y acceso al fitness center. Además, de contar con una recepción propia en la cual hacen el check in quienes se encuentran hospedados en estos pisos, hay otros privilegios como el acceso exclusivo al Club Lounge, un espacio en el que se brinda desayuno privado y cocktails por la tarde, “ideal para reunirse con colegas, conectarse con amigos o simplemente relajarse con un libro y una copa de vino salteño”, señalan desde el hotel. Este servicio combina al mismo tiempo “privacidad y asistencia permanente”.
Además del Business Center –equipado con estaciones de trabajo, servicio secretarial y tecnología de última generación–, el hotel suma un servicio “de autor”, el Link @ Sheraton, experienced with Microsoft. La idea es que sea “un espacio colaborativo para que el pasajero tenga acceso completo 24 horas”, comenta Rivera. Este lugar es abierto a fin de que invite a la interacción de quienes se encuentran en el área. Equipada tecnológicamente para ejecutivos, es una oficina móvil desde un sitio remoto. Este es un servicio insignia que se ofrece tanto en Salta como en otras ciudades del país.

Por qué en Salta
Conocida en el país como “La linda”, la ciudad de Salta combina sus atributos de belleza histórica –casas, templos y conventos coloniales- con sus paisajes majestuosos. Permite e invita tanto a hacer recorridos culturales y religiosos como turismo activo y deportivo. Esta versatilidad y los pocos kilómetros que la separan de Cafayate, Cachi, Molinos, San Lorenzo o el Dique Cabra Corral hacen que Salta se presente como un destino altamente deseable e interesante para el viajero y sus invitados.
Con tal oferta de paisajes y actividades, “toda el área de servicios de la provincia ha crecido y se ha profesionalizado mucho”, argumenta la coordinadora. “Actualmente, Salta está presente en las principales ferias de turismo del mundo”, agrega, y asegura que este posicionamiento de la provincia es un complemento ideal a los servicios que brinda el hotel. Esta sinergia apuntala los objetivos de ambos: los del destino, –traer turismo a la provincia y los del hotel, hospedar a sus visitantes (que a su vez tiene la posibilidad de acercar un segmento puntual como lo es el corporativo).
Por otra parte, capitalizando el crecimiento del turismo de la provincia y el upgrade en sus servicios, a pocos kilómetros de la capital (a cinco minutos del aeropuerto y a 10 del centro de la ciudad), se ha creado hace unos años un moderno centro de convenciones que permite tanto organizar reuniones o congresos multitudinarios como celebrar consejos de entre 10 y 15 personas.
Al haber mejorado la infraestructura turística y elevado el nivel de profesionalización de quienes están en contacto directo con el visitante, el hotel apuesta a una política de capacitación –fundamentalmente en idiomas y calidad de atención– y de recursos humanos para que dichos servicios se aggiornen al ritmo del turista.
Para estar en la vanguardia y mejorar las prestaciones, “hacemos sondeos permanentes al capital interno”, resalta la relacionista pública. Y señala que lo central es “la atención y el servicio junto al crecimiento de la provincia: la provincia crece y uno crece a la altura de esa demanda”. El hotel “tiene el valor agregado de Salta y de la hospitalidad y calidez de su gente, todo esto con la consistencia del servicio bajo el paraguas Sheraton”.
Eventos corporativos
A raíz de ese crecimiento, el Sheraton “este año se apuesta fuertemente al segmento corporativo”, afirma Rivera. Entre las posibilidades: viajes de negocios personales, o eventos de tamaño diverso; reuniones, seminarios, congresos, lanzamientos de productos, viajes de incentivo, etc.
Si bien los eventos corporativos se realizan, generalmente, hacia fin de año, Rivera dice que también hay otros períodos con actividad (de mayo a junio, y desde agosto hasta noviembre o diciembre).
Al organizar un evento en el Sheraton, un coordinador de banquetes toma el rol de intermediario entre el cliente y la fuerza del hotel. Se ocupa del armado del salón –sillas, mesas, podios–; los alimentos y las bebidas; la logística. Y trabaja junto a los proveedores que el cliente elige.
El sello Sheraton garantiza “el soporte de una estructura que trabaja al servicio del cliente, que satisfará sus expectativas y mantendrá todos los estándares de calidad”, argumenta. Todo conduce al “éxito de la presentación”.

