Celina Cartamil, de SMS: “El gran reto del management no es solo tecnológico”
Para Celina Cartamil, socia de la firma, “un gran dilema que deberá afrontar el management será cómo sostener la velocidad de transformación y la mejora continua de los procesos sin perder una gestión humana”.

“El avance tecnológico abre enormes oportunidades para optimizar procesos y resultados, pero, al mismo tiempo, obliga a las empresas a redoblar esfuerzos para sostener aquello que no puede reemplazarse: el pensamiento crítico, la capacidad de adaptación, la colaboración y la construcción de vínculos de confianza con los clientes -considera Celina Cartamil, socia de SMS Buenos Aires-. A esto se suma otra tensión cada vez más visible: las organizaciones necesitan estructuras, reglas claras, y políticas estandarizadas que acompañen el cambio, mientras que las personas esperan experiencias más flexibles y trayectorias de desarrollo alineadas con sus propios intereses y necesidades. Encontrar ese equilibrio será uno de los desafíos más complejos para quienes lideran. En este contexto, el gran reto del management no es solo tecnológico. Si bien las herramientas van a seguir acelerando la transformación, el diferencial va a estar en la capacidad de los líderes para acompañar a las personas en ese proceso, generar confianza y sostener resultados en entornos cada vez más dinámicos. La diferencia no será solo la tecnología que se incorpore, sino gestionar el cambio sin perder de vista a las personas”, asegura la ejecutiva.
¿Cómo se construye pertenencia en contextos laborales cada vez más heterogéneos?
Crear pertenencia en contextos laborales cada vez más heterogéneos requiere integrar personas con trayectorias, perfiles y formas de trabajo distintas dentro de un marco común. El punto de partida es el propósito. Cuando las personas comprenden el impacto que genera su trabajo en los clientes, en la organización e incluso en la sociedad y se sienten alineadas con ese objetivo, se produce una mayor conexión. Un factor que resulta relevante es la cercanía de los líderes. Los equipos necesitan líderes presentes, con capacidad real de escucha, que acompañen y promuevan el desarrollo profesional. La complejidad también pasa por lograr que la experiencia en los formatos híbridos de trabajo sea consistente con la de toda la organización. La cultura necesita sostenerse del mismo modo en ambos espacios.
¿Qué debería estar midiendo RR.HH. para demostrar su aporte concreto a la organización?
Ya no alcanza con hablar de índice de rotación, horas de capacitación, o encuesta de clima, en forma aislada. Las métricas que realmente importan son aquellas que permiten ver a través de acciones concretas cómo impactan en el crecimiento, la rentabilidad, la productividad, la innovación o en la experiencia del cliente y, principalmente, cómo se alinean esas acciones con la estrategia. El gran desafío es seguir fortaleciendo y alineado la conexión entre la estrategia del negocio y las decisiones de Recursos Humanos. En ese sentido, quizás haya que dejar de pensar en indicadores de RR.HH. e indicadores de negocio en forma separada. Las métricas claves son aquellas que ayudan a entender cómo la empresa crea valor y cómo se generan mejores resultados. Y es precisamente ahí donde existe la oportunidad de demostrar que la contribución del área no solo es la gestión de personas, sino que esa gestión es importante para potenciar el desempeño y los resultados del negocio.
Integrar bienestar a la gestión cotidiana
¿Qué lugar ocupa la salud mental en la conversación real de las empresas, más allá de lo discursivo?
La salud mental hoy ocupa un lugar mucho más visible en la agenda de las empresas. Pero aún hay una brecha importante entre reconocer su importancia y gestionarla en la práctica. En muchas organizaciones la conversación está presente, aunque a veces queda asociada a iniciativas de bienestar, cuando el desafío es dar un paso más y entender que la salud mental está profundamente vinculada a la actividad cotidiana: cómo se lideran los equipos, cómo se gestionan y organizan los trabajos, cómo se distribuyen las tareas y se diseñan proyectos que aporten al resultado final y también sean motivadores para las personas. Tal vez deberíamos preguntarnos cuánto de lo que las empresas hacen todos los días contribuye realmente a cuidar el bienestar, e integrarlo a la gestión diaria, entendiéndolo como un factor que impacta en la gente, y también directamente en los resultados. Es decir, empezar a considerarlo una condición necesaria para la sostenibilidad del negocio y no solo un beneficio.
Artículos relacionados

Jacques Giraud plantea que la mentoría busca autonomía y consciencia, no dependencia
En un texto sobre mentoría en organizaciones, el ingeniero y master coach sostiene que el acompañamiento efectivo desarrolla criterio y responsabilidad en el mentee, propone tres claves para orientar conversaciones y ejercicios y plantea que el foco no debe limitarse a resultados inmediatos sino a la formación de personas

Día de la Niñez: salud, flexibilidad y beneficios personalizados ganan lugar en las empresas
En 2026, datos de Michael Page muestran que la cobertura de salud familiar lidera los beneficios valorados y que la flexibilidad laboral se volvió condición para sostener proyectos familiares, en un contexto donde crece la demanda de esquemas a medida y se amplían licencias por paternidad por encima de lo legal

Ivana Costa, de Mehcco: “Liderar hoy implica entender que no todas las personas necesitan lo mismo para desarrollarse”
“La estrategia del negocio define hacia dónde vamos y la estrategia de personas determina con quiénes y cómo vamos a llegar hasta ahí -señala Ivana Costa, responsable de RR.HH. de la compañía–. Vincular ambas, y mantenerlas alineadas, implica entender, en el mediano plazo, qué perfiles la organización va a necesitar para potenciar el desempeño actual y cómo generar las condiciones para sostener el compromiso”.

