¿Quién no salió alguna vez de su casa y pensó, por
un minuto, en estar caminando por las calles de otra ciudad? Es un ejercicio
simple que genera una sensación extraña: basta con cerrar los
ojos un momento, dejar que pegue el sol e imaginar que se visita, por ejemplo,
la Quinta Avenida en Nueva York. El lujo se adueña de nuestra fantasía
y los locales de Henri Bendel, Harry Winston, Tiffany, FAO Schwarz y Bergdorf
Goodman, entre muchos otros, se suceden a nuestro paso.
Es cierto que el sueño dura un minuto, pero ahora en Buenos Aires ya
no hace falta fantasear para comprar una gargantilla original de Tiffany, relojes
Tag Heuer o lapiceras Mont Blanc. Desde mayo, en la vistosa esquina de Figueroa
Alcorta y Tagle, en diagonal a ATC, la tienda OR reúne en sus elegantes
tres pisos –que ocupan 650 m2–, las últimas novedades en joyas
preciosas, accesorios exclusivos y hasta un espacio de exhibición de
ediciones limitadas a coleccionistas.
La apuesta de un holding suizo que en la Argentina está representado
por la empresa Ejad (Uno, en hebreo) es fuerte y basta atravesar el sobrio portón
de vidrio macizo para entender por qué OR, además de “oro”
en francés y “luz” en hebreo, es también la representación
misma de la sofisticación. Es curioso que un emprendimiento de tal magnitud
(en OR prefieren callar los números de inversión) se realice en
este momento económico de la Argentina.
Sin embargo, Mariela Szuldiner, gerenta de marketing de la tienda, explica:
“Este proyecto se inició hace bastante tiempo y está pensado
a largo plazo. Además, confiamos en que el país recupere los niveles
de consumo en el mercado de lujo y vuelva, por ejemplo, al primer puesto en
el ranking de la venta de relojes exclusivos en Latinoamérica. Ahora
está detrás de Brasil, pero pronto puede volver al primer lugar.
En los últimos meses aumentó el consumo de productos de mayor
precio porque los que tienen acceso a ellos quedaron mejor posicionados con
la devaluación; la gente ya no viaja tanto y consume más en el
país. Además, se suma el turista extranjero, que también
viene a Buenos Aires porque aprovecha el cambio”.
Comodidad y seguridad
En OR la comodidad y el relax están presentes a través de un organizado
valet parking, un sistema de climatización y un servicio de catering
a disposición. La seguridad también merece ser destacada: las
medidas utilizadas son de altísima complejidad, lo que redunda en la
tranquilidad y confiabilidad del cliente. No se ven cámaras ni hombres
uniformados, pero se tiene la sensación de estar en un búnker
bien controlado.
Las vitrinas bien iluminadas y la música suave, invitan a recorrer con
tiempo la tienda. Cada piso está a cargo de un responsable y un especialista
capacitado para despejar cualquier duda sobre las piezas que se exhiben y que,
por supuesto, son tomadas con guantes para no marcarlas.
En OR se encuentran marcas internacionales de relojería y joyería
como Audemars Piguet, Baume & Mercier, Breitling, Bvlgari, Corum, Christian
Dior, Ebel, Girard Perregaux, Gucci, Hermes, Hugo Boss, Jaegger le Coultre,
Le Roy, Longines, Locman, Michele, Mont Blanc, Movado, Omega, Piaget, Raymond
Weil, Tag Heuer, Technomarine, Tiffany & Co, Vacheron Constantin y Zenith”,
explica Fernando Stolovas, gerente del flamante emprendimiento.
Sin duda, la estrella de la tienda es el “shop in shop” de Tiffany
& Co, cuyas piezas se venderán en la Argentina exclusivamente en
OR. La boutique fue construida con materiales originales y bajo las líneas
arquitectónicas de todos los locales de Tiffany en el mundo. La madera,
los vidrios de los escaparates y todo el mobiliario se trajeron de afuera. Y
se encuentran las novedades de las últimas colecciones con precios internacionales
que van desde US$ 60 hasta los US$ 15.500 de una gargantilla de platino y brillantes.
En el segundo piso están las marcas de relojes de alta complejidad y
el tercer piso está destinado a productos exclusivos y piezas de colecciones
únicas. Si el cliente lo requiere, puede acceder a un “privado”,
un espacio cerrado por vidrios y cortinas para que pueda apreciar con tranquilidad
las piezas elegidas.
¿Cómo es el comprador argentino? “Hay de todo, hay gente
informada, hay gente que viene en bermudas y gorra que tiene muchísimo
dinero y busca asesoramiento, están los que buscan la última moda,
otros que quieren lo más caro sin importar qué es. Los relojes
en general son los preferidos de los hombres, y las joyas, de las mujeres. Lo
que tiene mucha rotación son los llaveros, los regalos en plata. También
es posible encontrar pulseras y anillos, desde los US$ 120 o 130, con un packaging
de Tiffany igual al de la Quinta Avenida en Nueva York”.
Con respecto a los relojes, la oferta se puede distinguir en varios segmentos.
“Está el comprador que recién se inicia y quiere un reloj
sport para todos los días. Entonces, le ofrecemos los de las marcas como
Hugo Boss y Raymond Weil, que son distinguidos y modernos, con precios desde
US$ 390. También tenemos relojes best seller como la línea Mark
de Tiffany, que es un lanzamiento a escala mundial que funciona muy bien. Tiene
una aceptación buenísima en nuestro mercado, con precios de US$
1.300 y 1.400 como base, y sin techo porque hay relojes de platino y de oro,
entre otros”, agrega Stolovas.
La intención es que OR establezca un nuevo concepto en artículos
de lujo, con lanzamientos de productos en concordancia con mecas de la moda
como París, Tokio, o Milán. M
