La torta Bruce vuelve como fenómeno viral y radiografía del consumo pastelero
El postre asociado a *Matilda* tiene efeméride el 19 de mayo y reabre el debate sobre el rol de la estética y la emoción en la demanda, con datos de *Taste Tomorrow* que en Argentina muestran 70% de influencia de la apariencia y más de la mitad de consumo compartido en línea

La llamada “torta Bruce”, popularizada por la película *Matilda*, volvió al centro de la escena como un fenómeno viral en redes sociales y cafeterías, con una efeméride fijada cada 19 de mayo. El interés por este postre se vincula con un cambio en el consumo de pastelería, donde ganan peso los atributos visuales, la carga emocional y la posibilidad de compartir la experiencia.
El origen cultural del fenómeno se asocia a una escena del film basado en la novela de Roald Dahl. Allí, la directora Tronchatoro obliga a Bruce Bolaños a comerse una gigantesca *Devil’s Food Cake* frente a toda la escuela. Esa imagen instaló una referencia a la indulgencia y al exceso, que hoy se reinterpreta en un contexto dominado por plataformas como TikTok e Instagram.
La *Devil’s Food Cake* —o “pastel del diablo”— existe desde principios del siglo XX en Estados Unidos y surgió como contrapunto de la *Angel Food Cake*, una preparación más liviana hecha con claras de huevo. Su diferencial se apoya en una textura aireada, un sabor intenso a cacao y una apariencia visualmente impactante, rasgos que se alinean con la lógica de circulación de contenidos gastronómicos en redes.
En esa lectura, el fenómeno se conecta con una demanda orientada a experiencias memorables y compartibles. “La torta Bruce conecta muy bien con algo que vemos a nivel global y también en Argentina: el deseo de vivir experiencias indulgentes, memorables y compartibles”, dijo Sofía Mallaviabarrena. “Es una torta que no pasa desapercibida, tanto por su tamaño como por su propuesta intensa y emocional”, agregó.
Los hábitos aparecen reflejados en los datos de *Taste Tomorrow*, el estudio global que Puratos desarrolla desde 2012 para comprender tendencias en panadería, pastelería y chocolate. En Argentina, el 70% de los consumidores asegura que la apariencia de los alimentos influye directamente en cuán apetecibles les resultan. Además, el informe indica que el 53% comparte experiencias gastronómicas en línea y que al 54% le gusta inspirarse en medios digitales para descubrir productos y propuestas locales.
La búsqueda de experiencias sensoriales se expresa en postres que priorizan texturas, formatos originales, combinaciones inesperadas y relatos culturales detrás de cada creación, además de un interés creciente por propuestas que mezclan nostalgia y novedad. “Estos productos nos dicen que el consumidor de hoy no busca solo sabor, sino una experiencia completa”, dijo Mallaviabarrena.
En paralelo, las redes sociales funcionan como aceleradores de tendencias: una idea local puede volverse global en poco tiempo, al mismo tiempo que sube la exigencia. La estética deja de ser suficiente si el producto no cumple con la promesa visual y emocional que circula en línea, con foco en calidad, autenticidad y reproducibilidad.
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