Una nueva mentalidad digital

Accenture cree que entender el cambio tecnológico – las tendencias que afectan el desarrollo de los negocios – ya no es más una tarea exclusiva del ámbito de TI. El Accenture Technology Vision 2013 afirma que es tiempo de que los ejecutivos entiendan la importancia de la tecnología y la utilicen para triunfar.

En la actualidad la tecnología se entrelaza con cada aspecto del negocio. La tecnología informática se está convirtiendo en el factor determinante de la diferenciación en el mercado, del crecimiento del negocio y de la rentabilidad.
En el nuevo mundo, los esfuerzos digitales serán clave para decidir cómo innovar y expandir el negocio.
El Accenture Technology Vision 2013 plantea las principales tendencias que
afectan a las organizaciones en el sector público y privado. Accenture sostiene que hoy cada negocio es un negocio digital. Esta propuesta señala el gran cambio transformacional, no solo en el rol de la tecnología sino también en los mismos modelos de negocios que sustentan el éxito. De muchas maneras, el documento es un pronóstico no solo para la tecnología sino también para el negocio en su totalidad.
La tecnología móvil, la computación en la nube, los medios sociales, la
virtualización, las grandes masas de datos –muchas de las tecnologías que se conocen como “tendencias candentes ya han pasado la etapa de exploración y experimentación para convertirse en las herramientas prácticas y disponibles mediante las cuales las empresas puedan pensar soluciones rápidas y económicas para algunos de sus problemas más complejos.
Accenture observa que cada vez más organizaciones de avanzada reconocen a la
TI como un activo estratégico de sus operaciones –optimizando en el peor de los casos e innovando en el mejor. Reconocen que los datos son clave para liberar el valor estratégico de la tecnología, invierten en herramientas digitales, en habilidades y en el conocimiento para identificar los datos útiles, evaluarlos, analizarlos y derivar perspectivas, compartirlas, gestionarlas, comentarlas, informarlas y lo que es más importante, actuar en consecuencia.
Corresponde al equipo de líderes ejecutivos ser los administradores de esta nueva mentalidad digital. Deben reconocer que ya no es posible separar “la tecnología†del “negocioâ€: ambos están entrelazados.
Siete tendencias tecnológicas
Relaciones a escala: moverse desde las transacciones hacia las relaciones digitales.
Es tiempo de que las empresas giren su atención hacia las relaciones con sus
consumidores. Deben repensar sus estrategias digitales para trascender el e-commerce y marketing y procurar el tipo de relaciones personales que eran típicas hace años, entre los clientes y la tienda de la esquina.
El factor clave es que la tecnología ha llegado a un punto donde los compradores pueden ser tratados como personas nuevamente. Los consumidores son más que transacciones digitales sin cara, más que un archivo cookie o un perfil demográfico: son personas reales con diferencias reales. Sin embargo, la tendencia de muchas empresas ha sido utilizar la tecnología móvil, las redes sociales y los servicios basados en contexto para crear vistas aún más detalladas de los consumidores en lugar de utilizar las nuevas conexiones digitales para mejorar las formas en las que interactúan con esos consumidores como individuos.
Diseño para Analytics: formular las preguntas y diseñar las respuestas.
Las empresas no sufren de falta de datos sino de falta de datos correctos. Reconocen que la información es valiosa y capturan más datos. Pero “más datos†no significa “mejores datosâ€. Generalmente, capturan estos datos sin tener preguntas específicas en mente. Pero cuando el objetivo de obtener datos como input para tomar decisiones estratégicas cambia –por ejemplo, ingresar a un nuevo mercado o cotizar un nuevo servicio– suelen aparecer brechas de información evidentes.
Con cada brecha de datos existente, las empresas pierden una oportunidad de tomar mejores decisiones. Para zanjar estas brechas de datos se requiere un cambio fundamental en la forma en que se desarrollan, configuran, instrumentan y actualizan las aplicaciones. Los sensores ayudarán a zanjar mejor las brechas de datos creando y obteniendo información de ambientes físicos y en dispositivos.
La velocidad de los datos: compatibilizar la velocidad de decisión con la velocidad de acción.
En la actualidad, es cada vez más importante compatibilizar la velocidad de las acciones de la organización con la de sus oportunidades. Si pasa demasiado tiempo entre la obtención de los datos y la capacidad de usarlos para  generar perspectivas o conocimiento sobre el que se pueda actuar, la organización pierde la potencial ventaja de negocios resultante de ese conocimiento. Lo más preocupante es que si el negocio no ha comenzado a utilizar  conocimiento basado en los datos para detectar y evaluar las oportunidades, corre riesgos reales de fallar y quedar rezagado.
En la actualidad, surgen nuevas tecnologías que ayudan a acelerar todo el ciclo de datos, desde las perspectivas que se derivan hasta las acciones que se toman, aumentando la capacidad de la empresa de ocuparse de la velocidad de los datos. 
Colaboración continua: canal adecuado, trabajador adecuado, trabajo adecuado.
El surgimiento de las redes sociales le ha infundido nueva vida a la colaboración. El nuevo comportamiento social de los usuarios y la creciente expectativa de que cada aplicación será “social†está obligando a las empresas a crear nuevas experiencias para los usuarios. Sin embargo, para aumentar la productividad, las organizaciones deben ir más allá de los canales sociales y de colaboración autónomos; deben comenzar a incorporar directamente esos canales en sus procesos de negocios.
Para aprovechar adecuadamente el poder de la tecnología social con miras a la
colaboración, deberán utilizar ésta y los canales sociales de tal manera que puedan mejorar la productividad en forma específica y mensurable. 
Software-Defined Networking: el último tramo de la virtualización.
Software-defined networking (SDN) es una nueva forma de mirar la red. SDN permite que la tecnología libere el poder de la virtualización y facilita el traslado hacia la tecnología cloud. Es una tecnología clave para proporcionar flexibilidad y agilidad a la empresa. Como cualquier otra tecnología de virtualización, tiene la capacidad de cambiar radicalmente la flexibilidad con la cual funcionan el negocio y la tecnología informática. El software, y no el hardware, crean las conexiones que vinculan las redes múltiples. Súbitamente, las empresas pueden reconfigurar la conectividad de los sistemas sin cambiar sus características físicas.
Defensa activa: adaptar las cíber-defensas a la amenaza.
Las empresas no están aprovechando al máximo las herramientas y los servicios existentes para frenar los ataques actuales y bloquear la gran cantidad de puntos de ingreso que los atacantes más versados pueden explotar actualmente.
El modo de actuar por defecto de las empresas es la protección perimetral cuando debería ser el sondeo proactivo; y el aislamiento cuando debería ser la integración. Poco a poco dejan de estudiar los sistemas para estudiar la gente que los utiliza –es decir, empezar a conocer a los usuarios y a los hackers por igual. 
En paralelo, existe una intensa actividad y mucha inversión relacionada con la “defensa activaâ€; o sea,  sistemas que emplean al enemigo con el objetivo de complicar, hacer más caro y menos rentable el trabajo de los hackers. Los sistemas que se están desarrollando varían desde tecnologías que le avisan al intruso que está siendo seguido, hasta otras que lo engañan con “contaminación†electrónica. 
Más allá de cloud computing: el valor está en poner la nube a trabajar.
Las empresas deben considerar cloud computing como un enfoque dominante que considera el valor de las tecnologías del tipo “as-a-service para que se conviertan en parte de su actual conjunto de herramientas informáticas. Las empresas crearán capacidades híbridas que combinen lo mejor de todos los elementos de cloud computing, armonizando tecnología informática interna y externa e integrando cloud con los sistemas legacy y el software tradicional. 
La tecnología está aquí, con lo cual las conversaciones deberían girar ahora en torno a cómo se pueden utilizar esas herramientas para diferenciar el negocio de una empresa, ayudándola a salir más rápidamente al mercado y responder con mayor flexibilidad ante las oportunidades y frente a los obstáculos. Capitalizar la tecnología significa redefinir los enfoques de una empresa en relación a los conocimientos, la arquitectura, la dirección, la seguridad y demás. Y el momento para comenzar es ahora.
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