La carne se consume por precio

La mayor oferta local de carnes, en un contexto en que el consumidor cuida más su bolsillo, es lo que hoy está conteniendo el aumento de precios debajo del promedio del índice real.

7 noviembre, 2013

Los precios de las carnes están aumentando, sin dudas. Lo novedoso es que, desde el año pasado, lo hacen a un ritmo inferior al promedio del índice de precios al consumidor, y que en 2013 incluso crecieron por debajo del 10% en promedio, para el caso de los cortes vacunos y porcinos, sostiene Carolina Schuff, economista coordinadora de Análisis Sectorial de abeceb.com.

 

El precio de la carne vacuna le resulta caro al consumidor, eso también es cierto. Pero el gran salto lo dio en los años 2010 y 2011 (68% y 27% respectivamente), cuando luego de la gran liquidación de ganado y contracción del stock en el 2009, la reducción en la producción de carne impactó en un fuerte aumento del precio al consumidor.

 

El resultado en ese momento fue la brusca caída del consumo per cápita de carne vacuna, que pasó de unos 68,7 kilos por persona por año en 2009, hasta los 56,6 kg en 2011, es decir un 17,6% menos.

 

Esto representó, por un lado, una gran oportunidad de crecimiento para las carnes blancas, que ganaron terreno en la mesa de los argentinos, afirma la analista.

 

En 2012, el pollo alcanzó un nivel récord de consumo per cápita anual de 40kg (desde unos 33,4kg en 2009) mientras que el cerdo aceleró aun más la tendencia en 2013, superando los 10 kilos por persona por año (frente a unos 8kg en 2009).

 

Por otro lado, el gran aumento de precios a la carne vacuna en 2010-2011, implicó una importante señal a los productores ganaderos para volver a invertir en el sector, y es lo que impulsó la incipiente recuperación del sector bovino, que revirtió la tendencia decreciente en 2012 con una suba de 3,6% en la producción, y se consolida en 2013 con un aumento de 9,4%.

 

La mayor oferta de carnes en el mercado local, en un contexto en que el consumidor cuida más su bolsillo, es lo que hoy está conteniendo el aumento de precios en góndola por debajo del promedio del índice de precios al consumidor.

 

El factor precio como determinante de la selección del tipo de carne que consumen las familias argentinas llegó para quedarse.

 

El mercado interno ahora es más competitivo y el desafío de la cadena es entonces recuperar inserción en el mercado externo.

 

En los primeros nueve meses del año, el precio de la carne de res se elevó 9% con relación al mismo período de 2012, mientras que el cerdo creció sólo 5% y el pollo literalmente voló con un incremento del 23%.

 

Y esto mismo se vio reflejado en las decisiones de compra del consumidor: mientras que las compras de cerdo crecen a un ritmo de 21,3%, las de res suben un 9,5%, y el consumo de pollo cae un 1,3%.

 

La buena noticia para todo el sector es que el consumo total consolidado de las tres ya superó la marca de 2009, y se acerca a los 112 kg/cápita/año. Esto implica, en los tres casos, una oportunidad para continuar ganando lugar en la mesa de los argentinos.

 

Pero a su vez, marca un techo en la posibilidad de aumento de precios en góndola, dado que en un contexto general de menor crecimiento económico, el consumidor ha ampliado su paladar y no duda en sustituir.

 

El desafío para toda la cadena es, entonces, continuar consolidándose en un mercado interno más competitivo, y a la vez volver incrementar o recuperar inserción en el mercado externo, a fin de ampliar la frontera de producción y encontrar nuevos nichos.

 

            Consumo de carnes. En kg/habitante/año.

 

 

Fuente: abeceb.com sobre la base de datos del IPCVA y Ministerio de Agricultura

 

Nuevas señales de alerta para el sector bovino

Actualmente, el sector bovino atraviesa dificultades en todos sus eslabones. En el sector primario, los costos crecen en torno al 30%, mientras que el precio del ganado en pie se mantiene estable. A pesar de que el precio internacional del maíz ha sufrido una sensible caída en los últimos meses, la cotización local no lo acompaña. La incertidumbre que se ha creado sobre la disponibilidad del grano, ante la diferencia en las estimaciones de producción del gobierno y las entidades privadas, ha impulsado nuevamente el precio a la suba. Esto repercute en la rentabilidad de los productores. Conclusión: menor recría de ganado y mayor faena de hembras. Diagnóstico: estancamiento y probable caída del stock.

La industria frigorífica bovina también ha resultado muy golpeada por el bajo nivel de exportaciones de los últimos cuatro años. La falta de competitividad generó el cierre de muchos de ellos y la retracción de inversiones de peso. En la actualidad se puede ver una leve mejora del sector, producto de precios del ganado en pie estables y una aceleración en la tasa de devaluación del peso. No obstante, el nivel de ventas al exterior sigue estando muy por debajo del promedio alcanzado en años anteriores. Conclusión: el mercado interno absorbe más del 90% de la producción y Argentina pasó del tercer puesto a nivel mundial como exportador de carne vacuna en 2004, a estar fuera del top ten en 2013. Diagnóstico: si bien a priori los precios planchados del ganado en pie benefician a la industria, recienten el sector primario, aceleran el nivel de faena de hembras y generan menos oferta futura para la producción de carne.

La principal preocupación del sector bovino está puesta en el nivel de faena de hembras, que ya en septiembre ha alcanzado el 43% que se considera como el nivel crítico. Esto se genera por el incremento que han tenido los costos, frente a un precio del ganado en pie que está estancado, y consumidores que no están dispuestos a convalidar mayores aumentos.

De acuerdo con estimaciones privadas, de continuar hasta fin de año la faena de hembras al ritmo actual, el stock final de 2013 podría verse reducido en torno al millón de cabezas. Esto llevaría al mismo a un total de 49,9 millones de cabezas.

En contraposición con el mal momento del sector bovino, en los últimos años vienen creciendo el sector avícola y el porcino. En el primer caso, alcanzado un consumo per cápita récord en 2012 y con señales de estancamiento en 2013 frente al mayor aumento de precios, el sector buscó colocar el excedente en el exterior. Conclusión: el consumo interno se mantiene en torno a los 40 kg y las exportaciones en lo que va de 2013 crecen a una tasa por encima del 20%.

 

 

Fuente: abeceb.com sobre la base de datos del Ministerio de Agricultura y estimaciones privadas.

 

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