“El lugar social en que nos posicionamos las mujeres progresivamente con mayor firmeza se evidencia claramente en el ámbito de las organizaciones, en las que vamos ocupando cada vez más roles de liderazgo, de toma de decisiones, de desarrollo de procesos y personas, de gestión y coordinación. Roles cada vez más desafiantes en que demostramos sobrada solvencia y que ya no son exclusivos de un género en particular.
El haber estado en otro lugar y atravesar todo el camino hasta llegar aquí es lo que también nos enriqueció en cuanto a las competencias blandas que supimos ir desarrollando y que hoy son altamente valoradas por las empresas.
Desde la teoría psicoanalítica lo “maternal” está más relacionado al amor, a la valoración, protección y la identidad. Mientras que lo “paternal” a la autoridad, los límites y delineado del comportamiento. Hoy muchas organizaciones están en transición desde un modelo más paternalista a formatos más “maternales” en los que las mujeres pueden jugar un papel de relevancia que, por naturaleza les surge de manera más espontánea e intuitiva.
Creo que mi lugar dentro de Bayton está dado por una suma de muchos de estos factores; la actitud cuestionadora respecto de modelos anteriores, la cualidad auto desafiante y de mejora progresiva en los procesos y resultados, y finalmente el trabajar con amor, conectando con los otros, validando al equipo, al trabajo, tiempo y esfuerzo propio y de los demás.
Hoy me toca liderar un equipo de mujeres poderosas, en el cual la admiración y la inspiración predominan, logrando una sinergia que es nuestro motor diario de trabajo, motivación y fortalecimiento mutuo. Potenciamos los resultados con el valor agregado de ser y aportar algo único cada una.
Además, trabajamos desde la conciencia y conexión con el “sentido” de nuestro día a día desde lo personal, lo profesional, lo organizacional y lo social. Esto impacta en nuestra actitud, motivación y en la elección de estar donde estamos.
Por otro lado, tomamos con mucha responsabilidad este rol que como mujeres líderes debemos continuar potenciando:
Tratamos de tener una mirada atenta y consciente respecto a manifestaciones concretas de un trato injusto. Cuestionamos términos y formas que determinan situaciones de dominancia de género, debatiéndolas en equipo y encontrando mejores formas y prácticas para abordarlas.
Somos activas en prácticas del día a día en las que podemos marcar una diferencia respecto a potenciar un trato justo hacia la mujer (en reuniones con clientes, presentaciones, relevando perfiles, publicando un aviso, entrevistando, etc.).
Desde mi lugar de líder también elijo tomar como referentes a mujeres empoderadas, me ayuda a identificarme, encontrando modelos inspiradores y fomentar al equipo a posicionarse también en un rol de liderazgo, de sus procesos, clientes, candidatos; potenciando la autonomía y favoreciendo la posibilidad de adueñarse cada una de sus tiempos, trabajo y criterios.
He de destacar que todo esto es posible por estar en una empresa muy humana, en la que la escucha, el respeto y validación hacia la mujer están siempre presentes. Así como también una cuota importante de confianza que nos ayuda a construir un perfil cada vez más sólido como mujeres líderes profesionales”.












