Shadow AI impulsa riesgo de fuga de datos y redefine estrategia de seguridad corporativa
La gobernanza activa se posiciona como respuesta ante el crecimiento del uso de inteligencia artificial sin control, que en Argentina alcanza al 57% de profesionales y solo el 23% de empresas con protocolos formales.

El avance de la inteligencia artificial generativa en entornos laborales ha generado un nuevo escenario de ciberseguridad, caracterizado por el fenómeno conocido como
Shadow AI
: el uso no regulado de asistentes virtuales por empleados, quienes muchas veces suben información sensible a plataformas públicas sin supervisión corporativa. Informes de empresas como Google Workplace y Dell Technologies registraron que, a lo largo de 2025, creció de manera sostenida la utilización de asistentes de inteligencia artificial para tareas como redacción de informes, análisis de datos o preparación de presentaciones ejecutivas. Esta tendencia, aunque impulsa la productividad, expone a las organizaciones a un riesgo crítico de fuga de datos. En América Latina, la brecha entre adopción y control de estas tecnologías es significativa. En Argentina, más del 57% de los profesionales ya utiliza inteligencia artificial en sus actividades cotidianas, mientras que solo el 23% de las empresas cuenta con protocolos formales para regular su uso. Un estudio reciente indica que el 78% de los trabajadores implementa su propio
chatbot
en la oficina, lo que representa una de las principales preocupaciones en materia de privacidad y ciberseguridad. Roberto Ricossa, vicepresidente para Latinoamérica de F5, sostiene: “El problema no es la inteligencia artificial, sino la falta de políticas claras de gobernanza sobre la información que se intercambia”. Añade que “prohibir su uso equivale a renunciar a la ventaja competitiva. Una empresa que decide no adoptar IA puede comprometer seriamente su viabilidad en los próximos cinco años. El problema no se resuelve prohibiendo, sino gestionando”. Desde F5 proponen la implementación de un modelo de gobernanza activa, donde la seguridad actúa como puerta de enlace entre la organización y los modelos de inteligencia artificial. Este sistema permite filtrar el tráfico, definir accesos por roles y limitar la información que puede compartirse, con el objetivo de evitar que datos sensibles, como información financiera, propiedad intelectual o datos de clientes, queden expuestos. “El objetivo es proteger a los empleados de ellos mismos”, explica Ricossa. “Es el equivalente a los guardias en la puerta de un local: no están para frenar el negocio, sino para cuidarlo”, subraya. “El desafío para los líderes no es elegir entre innovación o seguridad. El verdadero reto es entender que la IA necesita límites humanos para generar valor sostenible”, concluye Ricossa.
- Etiquetas
- F5G-A
- Roberto Ricossa
- Shadow AI
Artículos relacionados

Google suma funciones de Gemini para estudiantes y ofrece 12 meses de AI Plus
Desde hoy, la aplicación de Gemini incorpora un hub para estudiantes, cuadernos de estudio más personalizados, visualizaciones interactivas y Deep Research en Gemini Live, además de un acceso sin costo por un año a Google AI Plus para universitarios y un paquete con YouTube Premium con 70% de descuento

Banca, retail, automotriz y salud incorporan IA agéntica para automatizar atención al cliente
Con foco en eficiencia operativa, cuatro industrias avanzan hacia agentes que ejecutan acciones dentro de la conversación, en un contexto donde el 45,4% de las empresas automatiza por costos y productividad y el 41,6% de las PyMEs ya usa alguna tecnología de inteligencia artificial, según relevamientos citados

Winbuild sumó 100 desarrolladoras en un año con tecnología para proyectos de pozo
La startup creada por Javier Cohen Kichik y Ariel Kuperman desarrolló showrooms virtuales y un CRM para centralizar la información comercial de emprendimientos inmobiliarios y, tras arrancar sin inversión inicial, alcanzó más de 400 proyectos en cartera, proyecta facturar US$ 750.000 en 2026 y ya opera en Perú, Uruguay y Paraguay

