viernes, 23 de enero de 2026

Schneider Electric identifica las tendencias que marcarán la infraestructura digital en 2026

La compañía prevé que la inteligencia artificial autónoma, la soberanía energética y la adopción de refrigeración líquida transformarán el sector de los centros de datos, impulsando eficiencia operativa y sostenibilidad ambiental a nivel global en los próximos años.

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En 2026, el sector de infraestructura digital atravesará una etapa de transformación definida por la inteligencia artificial (IA) autónoma y la soberanía energética, de acuerdo con un análisis de Schneider Electric. El rubro de los centros de datos dejará de ser solo un soporte para convertirse en un componente crítico de la economía global, donde la demanda de capacidad de cómputo y el compromiso con la regeneración ambiental serán factores centrales.

La eficiencia en las infraestructuras ya no se medirá únicamente por el rendimiento de los servidores, sino por la integración de procesos circulares. Schneider Electric destaca que la convergencia entre IA avanzada, redes energéticas inteligentes y computación cuántica aplicada será determinante para el éxito organizacional en el nuevo ciclo digital.

Uno de los aspectos clave identificados es la evolución de la inteligencia artificial hacia sistemas capaces de ejecutar procesos complejos de extremo a extremo, sin intervención humana constante. Este avance ha generado una mayor demanda de clústeres de inferencia en tiempo real distribuidos en la región. Para los centros de datos, ello implica una transición hacia infraestructuras autónomas, donde los modelos de IA integrados en el software de gestión (conocido como DCIM, por sus siglas en inglés) permiten predecir fallos, optimizar el consumo energético y reconfigurar cargas de trabajo en función de la disponibilidad de energías renovables, asegurando resiliencia operativa.

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En materia de soberanía energética, la compañía indica que la escasez registrada en años previos llevó a los operadores a buscar independencia respecto de la red pública. En este escenario, los centros de datos operarán como micro-redes activas, actuando no solo como consumidores, sino también como nodos de generación y estabilidad para comunidades locales. El uso de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS, por su sigla en inglés) y celdas de combustible de hidrógeno verde permitirá a los centros de datos operar durante picos de demanda sin recurrir a combustibles fósiles, lo que reduce la huella ambiental. El enfoque de Carbono Neto Positivo, que implica producir o habilitar más energía limpia de la que se consume, se consolida como una estrategia de largo plazo en el sector.

Respecto a la refrigeración, Schneider Electric señala que el incremento en la densidad de racks, por encima de los 50 kW, ha relegado la refrigeración por aire a un uso de nicho. Según datos de Gartner e IDC, las tecnologías de enfriamiento líquido, como direct-to-chip o inmersión, están incrementando su adopción especialmente en entornos de hiperescala y laboratorios de IA, como parte de arquitecturas híbridas. Las proyecciones indican que la refrigeración líquida continuará creciendo a doble dígito a nivel global en 2026, coexistiendo con sistemas tradicionales y mixtos.

Marta Sánchez, vicepresidenta de Schneider Electric para Sudamérica, expresó: “En 2026, nos encontramos en un punto de inflexión donde la tecnología y la sostenibilidad ya no son caminos paralelos, sino una única vía de progreso. El desafío para las empresas en Sudamérica no es sólo adoptar la IA, sino construir una infraestructura resiliente y responsable que permita que esa inteligencia sea verdaderamente escalable. En Schneider Electric, nuestra visión es convertir cada centro de datos en un activo que devuelva a la sociedad y al planeta más de lo que consume”.

 

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