jueves, 5 de marzo de 2026

    Claves

    Aguas con sorpresa I
    La herencia de María Julia


    En la última renegociación por la concesión de Aguas Argentinas, en octubre de 1999, María Julia Alsogaray introdujo una cláusula que pasó inadvertida tanto para la comisión bicameral encargada del seguimiento de las privatizaciones como para el Ente de control. La ex funcionaria coló un artículo en el que se establece que la concesión está sujeta al Convenio Internacional de Protección de Inversiones Extranjeras. Ese punto, que se añadió al de la dolarización de la tarifa, le da derecho al concesionario a recurrir a tribunales arbitrales internacionales ante cualquier modificación del contrato. Es lo que pasó, por ejemplo, con Aguas del Aconquija, en Tucumán, cuya situación se dirime en un tribunal de Nueva York y que puede terminar costándole al país US$ 346 millones. Cuando se privatizó Obras Sanitarias, el Banco Mundial aconsejó no incluir esa cláusula.


    Nombramientos
    La barra de Barra


    El flamante auditor general de la Nación, Rodolfo Barra, convocó como colaboradores a varios ex funcionarios de la administración Menem. Es el caso de Domingo Héctor Avellaneda, del PJ salteño, quien fue uno de los directores que demoró hasta último momento la presentación de su renuncia en el Banco Nación. Junto a Avellaneda, la Auditoría también sumó a otro ex director del Nación, el riojano Víctor Bestani Yoma. Otra de las incorporaciones de Barra, esta vez con rango de asesora principal, es la ex secretaria Pyme, Ana Kessler.


    Mercosur
    ¿El paraguas salvador?


    El estilo de Fernando de la Rúa suele provocar sobresaltos en algunos funcionarios. Algo de eso le ocurrió a la secretaria de Industria, Débora Giorgi, el domingo 13 de febrero, cuando recibió en su domicilio el llamado telefónico del Presidente. Giorgi viajaba al día siguiente a negociar con los brasileños el futuro del comercio automotor. De la Rúa regresaba aquel domingo de un viaje relámpago a Córdoba, una provincia cuya economía depende, en buena medida, del mercado brasileño.


    De la Rúa sugirió la figura de un paraguas protector, como el que había diseñado Carlos Menem para Malvinas. Consistiría en un período de transición de dos a tres años para los sectores más comprometidos en la competencia con Brasil, en un abanico que va desde los autos hasta los ajos. Y hasta habló de un Mercosur de los débiles, conformado por Chile y Uruguay, para tener más fuerza en la dura pulseada con los brasileños.


    Exxel Group
    Tiempo tormentoso


    En estas épocas de sequía de fondos, al Exxel Group no le quedó otra alternativa que recurrir a préstamos sindicados de los bancos para terminar de pagar las compras de dos de sus empresas y encarar planes de expansión. Un caso fue el de OCA y otro, el más reciente, el de los US$ 49 millones que consiguió para su prepaga SPM.


    Después de haberle puesto el cartel de venta hace un año, y con pocos interesados a la vista, el Exxel se enfrenta a la perspectiva de tener que terminar de abonar a los ex dueños de TIM unos US$ 4 millones. El resto del dinero es para el relanzamiento de la marca y la adquisición de nuevos equipos.


    La nueva realidad económica produjo algunos cambios en el grupo conducido por el uruguayo Juan Navarro. El Exxel decidió desprenderse del estudio de abogados cautivo, que dirigía Sergio Quattrini (ex Baker & McKenzie). También de su gerente financiero, José Manuel Ortiz (ex Techint), a quien reemplazó por Jorge Romero, uno de los fundadores del grupo, que llegó al Exxel luego de haber trabajado en el banco Mariva.


    Aguas con sorpresa II
    Préstamo sin destino


    Entre los presentes griegos con que se encontró la nueva administración figura la obligación de pagar intereses por un crédito que nunca se utilizó. Se trata de un préstamo del BID, por US$ 500 millones, para la limpieza de la cuenca Matanza-Riachuelo.


    Concedido a fines de 1997, el crédito estaba integrado por una contraparte argentina de US$ 250 millones. Pero la provincia de Buenos Aires demoró el desembolso de los 180 millones que le correspondían. Los otros 70 millones correspondían a la Ciudad de Buenos Aires.


    El abogado del ente especial para la limpieza y reordenamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo fue Rodolfo Barra y una de sus hijas es contratada del organismo, que ahora controlará la Alianza.