miércoles, 29 de abril de 2026

    En el centro de la tormenta

    Esta 17ª encuesta de expectativas de los empresarios (una investigación
    semestral diseñada para MERCADO por el sociólogo Heriberto Muraro
    y procesada, en todas las ocasiones, por la firma Telesurvey), refleja un vuelco
    en el clima de los negocios durante un período singularmente crítico.

    Ficha técnica

    Esta encuesta
    de expectativas para el segundo semestre de 1999 fue elaborada sobre la
    base de 237 respuestas de altos directivos de empresas pertenecientes
    a 37 sectores de actividad. Entre las firmas consultadas, 21% son filiales
    de compañías extranjeras.

    Los resultados
    de las encuestas anteriores fueron publicados en las ediciones de MERCADO
    de agosto y diciembre de 1991; agosto de 1992; enero, julio y diciembre
    de 1993; julio de 1994; enero y julio de 1995; febrero y julio de 1996;
    enero, julio y diciembre de 1997; julio de 1998; y enero de 1999.

    Las 237 respuestas al extenso cuestionario que se envía a los directivos
    de las empresas líderes fueron recolectadas cuando todavía resonaban
    los ecos de la crisis brasileña y alcanzaba su apogeo el cruce de rumores
    y polémicas acerca del futuro de la convertibilidad.

    Ventas
    previstas para el semestre siguiente a cada medición
    Ventas

    Recuerdos del tequila


    El brote de pesimismo que surgió en este escarpado terreno se hace visible de inmediato en las respuestas de los empresarios a la primera pregunta del cuestionario: cómo esperan que evolucionen las ventas de su propia empresa durante el siguiente semestre.


    Apenas 27% anticipa un aumento moderado de su facturación, una cifra similar a la registrada en la encuesta anterior, realizada en diciembre. Los que confían en lograr ventas muy superiores sólo representan 1% de la muestra (frente al sólido índice de 10% que se había alcanzado a principios de 1998).


    Quienes ya se han resignado a una caída conforman, en cambio, una contundente mayoría de 42%, un índice que equivale exactamante al doble del que se computó un año atrás. Un tercio de los encuestados pronostica una retracción moderada en las ventas de su empresa. Pero lo verdaderamente llamativo es que 9% cree que el descenso será severo. Este porcentaje sólo encuentra un antecedente comparable en la encuesta realizada durante la crisis del tequila, a mediados de 1995.


    La convicción de que la Argentina ha ingresado a un período de deflación se manifiesta con contundencia en las respuestas de los empresarios a la pregunta sobre el nivel de precios estimados para sus productos: 56% prevé reducciones de diversa magnitud. Y cuatro de cada diez (frente a 27% en la medición anterior) estima que disminuirá el costo de sus principales insumos.

    Se advierte, por otra parte, una mayor inquietud en torno a las consecuencias
    de los desequilibrios fiscales. Aunque el rubro financiero sigue encabezando
    (con 40%) la nómina de factores de preocupación en materia de
    aumento de costos, los impuestos desplazan a los salarios del segundo puesto
    en el ranking. Uno de cada tres empresarios teme una escalada de la presión
    del fisco.

    1 ¿Cómo
    estima que serán las ventas del segundo semestre de 1999 con
    relación a igual período de 1998?
    01

    2 ¿Cómo
    estima que será el nivel de precios de sus productos en moneda
    constante del segundo semestre de 1999, con relación a igual
    período de 1998, utilizando como deflactor el índice
    de precios mayoristas nivel general?
    02

    3 ¿Cuál
    es el ítem de aumento de sus costos que más lo preocupa
    en este momento?
    03

    4 ¿Su
    empresa estima realizar exportaciones durante 1999?
    04

    5 ¿Qué
    porcentaje de su producción o de las ventas totales destinará
    durante el corriente año a la exportación?
    05

    Nubes en el frente externo


    La pérdida de competitividad internacional de la economía argentina viene siendo, como se sabe, un motivo de creciente preocupación desde el comienzo de la crisis brasileña. No resulta sorprendente, por lo tanto, que también se manifieste en los resultados de esta medición.


    La proporción de empresas que planean exportar viene manteniéndose en torno a dos tercios de la muestra desde que se inició esta encuesta, en 1991.


    Pero, en esta oportunidad, apenas 27% de los exportadores pronostica un aumento de sus operaciones en los mercados foráneos. El índice no sólo es inferior al registrado seis meses atrás (31%), sino que exhibe un fuerte contraste con el sólido 41% que se contabilizó a mediados de 1998.


    Cae también (de 43 a 35%) la proporción de los que suponen que todo seguirá igual. Y trepa notablemente, de 23 a 38%, el número de los que creen que sus exportaciones tenderán a la baja.


    Cuando se les pide a estos últimos que mencionen las razones de la caída, uno de cada tres vuelve a invocar el costo argentino, una expresión que parecía haber desaparecido del léxico empresario en los últimos tiempos (apenas 16% la citó en la encuesta anterior).


    La cuestión del tipo de cambio asoma también con mayor fuerza: 14% le atribuye la responsabilidad por la esperada retracción de las exportaciones, cuando sólo 4% citó este factor seis meses atrás.


    Parece coherente, por lo tanto, que se haya duplicado (de 9 a 18%) el porcentaje de encuestados que estima que incurrirá en pérdidas para poder seguir exportando durante el próximo semestre.

    En contrapartida, se ha incrementado moderadamente (de 45 a 52%) el número
    de empresarios que planea abastecerse de insumos en el mercado interno.

    6 Si
    estima realizar exportaciones, ¿cuál será el comportamiento
    de las mismas en dólares en relación con 1998?
    06

    7 Si
    las exportaciones previstas resultaran inferiores o si no proyecta
    exportar, ¿cuál de estos motivos es el principal de esa
    situación?
    07

    8 ¿Cómo
    estima que será la rentabilidad de sus exportaciones?
    08

    9 Con
    relación al abastecimiento de sus principales insumos, ¿cuál
    cree que será la situación durante el segundo semestre
    de 1999?
    09

    10 Con
    relación a los costos de sus principales insumos, ¿cuál
    será el comportamiento de esos precios en moneda constante
    durante 1999 con relación a 1998?
    10

    Recortes de salarios y de personal


    El área de recursos humanos es uno de los escenarios más proclives a registrar de inmediato los cambios de humor y de expectativas en las empresas.


    En esta ocasión, aunque las previsiones se orientan mayoritariamente a un horizonte de deflación, 54% de los empresarios consultados indica que los salarios se ubicarán por debajo de la evolución de los precios, lo que en definitiva parece apuntar a una caída no sólo relativa, sino también nominal de las remuneraciones.


    La retracción en el nivel de actividad es la razón más frecuentemente citada (47% de los casos) para explicar el descenso de los salarios. Le sigue, en orden de importancia (40%), la necesidad de mantener o mejorar la rentabilidad de la empresa.

    En cuanto a la dotación de personal, se registra aquí un índice
    de 28% de respuestas que pronostican recortes superiores a 10% de los planteles.
    (En contrapartida, apenas 11% planea incrementos, lo que equivale a la mitad
    del porcentaje registrado seis meses atrás).

    11 ¿Dónde
    compra sus insumos?
    11

    12 Si
    seguirá importando insumos en 1999, ¿cuál será
    la facilidad para acceder a ellos?
    12

    13 Con
    relación a la política arancelaria, ¿qué
    incidencia tendrá sobre las importaciones de su empresa en
    1999 con relación a 1998?
    13

    14 De
    acuerdo con sus conjeturas o estimaciones, ¿cuál será
    su política salarial en términos reales durante el segundo
    semestre de 1999 con relación a 1998?
    14

    15 Si
    estima que los salarios aumentarán en 1999 por encima de la
    inflación, ¿cuál podría ser la causa?
    15

    Crédito escaso


    La propensión de las empresas a endeudarse declina, como se sabe, durante los períodos de recesión. Lo que se confirma, en esta oportunidad, con el incremento (de 23 a 29%) en el número de directivos consultados que pronostica una reducción en el nivel de endeudamiento de sus organizaciones.


    Sin embargo, aumenta también, aunque en menor grado (de 12 a 16%), el porcentaje de los que prevén contratar más préstamos.


    Es más nítido el cuadro de las expectativas con respecto al comportamiento del crédito bancario: una contundente mayoría de 57% continúa, como en la medición anterior, previendo crecientes dificultades de acceso al financiamiento. Y el índice de optimismo en este terreno desciende a 4% (frente a 22% de un año atrás).


    Tres de cada cuatro empresarios vaticinan, por otra parte, aumentos en las tasas de interés.


    Las previsiones son también claramente pesimistas en relación con otro indicador relevante: la utilización de la capacidad instalada. Las repuestas que indican porcentajes de uso superiores a 80% suman poco más de un tercio (en cambio, eran superiores a la mitad en la encuesta anterior).

    La proporción de encuestados que pronostica un descenso en este índice
    es exactamente igual a la registrada durante la crisis del tequila: 38%.

    16 Si
    estima que los salarios aumentarán por debajo de la inflación
    en el segundo semestre de 1999, ¿cuál podría ser
    la causa?
    16

    17 Con
    respecto a los conflictos laborales, ¿cuál estima que
    será la situación en el segundo semestre de 1999?
    17

    18 En
    caso de haber conflictos, ¿cuál podría ser la consecuencia?
    18

    19 Con
    respecto a las relaciones de la gerencia con los delegados internos,
    ¿cómo las calificaría?
    19

    20 ¿En
    cuánto estima que variará la dotación de esa
    empresa durante el segundo semestre de 1999?
    20

    Menos inversiones, menos ganancias


    No llegan a seis de cada diez los empresarios que planean inversiones para la segunda mitad del año. Y entre los que responden afirmativamente, los montos previstos son notablemente exiguos: menos de US$ 1 millón en 54% de los casos.

    Y tampoco asoma el optimismo a la hora de pronosticar el comportamiento de
    la rentabilidad en la propia empresa. Los pronósticos de déficit
    (20% de las respuestas) son cuatro veces más altos que los registrados
    en la medición anterior y llegan casi a duplicar los que se contabilizaron
    en 1995.

    21 En
    1999, ¿cómo será el endeudamiento de su empresa?
    21

    22 Con
    respecto al crédito bancario en 1999, ¿cómo lo
    calificaría en relación con 1998?
    22

    23 En
    promedio para todo 1999, ¿cuál será la capacidad
    utilizada de las instalaciones productivas de esa empresa?
    23

    24 Con
    respecto a 1998, ¿cómo será la capacidad utilizada
    en 1999?
    24

    25 Durante
    1999, ¿su empresa realizará inversiones en plantas nuevas,
    proyectos nuevos, expansiones o compras de bienes de capital?
    25

    Clima hostil


    Casi seis de cada diez empresarios consultados creen que ­aun en medio de las tendencias deflacionarias­ las tarifas de los servicios públicos aumentarán durante el próximo semestre.


    Un porcentaje aún mayor (73%) anticipa que la política impositiva tendrá un impacto desfavorable para sus firmas.


    En cuanto a los efectos esperados de las medidas que adopte el gabinete económico durante el resto del año, 56% sólo anticipa mayores dificultades. Este índice de respuestas negativas es, incluso, bastante superior al que se alcanzó durante la crisis de 1995 (cuando tocó el techo de 44%).


    En consonancia con esta muestra de escepticismo, dos tercios de los encuestados pronostican un desequilibrio de las cuentas públicas para lo que resta del año.


    Todo confluye en un verdadero récord negativo para la imagen de la conducción económica: 34% de los empresarios cree que su credibilidad se deteriorará. (El índice había llegado a 20% durante el tequila.)

    Los que pronostican que la popularidad de los habitantes del palacio de Hacienda
    aumentará, aunque sea levemente, representan apenas 6% de la muestra.

    26 Si
    en 1999 hará inversiones, ¿de qué montos serán?
    (en US$ millones)
    26

    27 Si
    hará inversiones en 1999, ¿cómo serán con
    respecto a 1998?
    27

    28 ¿Cómo
    estima que será el resultado operativo final de su empresa
    en 1999?
    28

    29 ¿En
    cuánto estima que será la variación porcentual
    de la tasa de inflación durante el segundo semestre de 1999?
    29

    30 ¿Cuál
    cree que será la variación del precio del dólar
    durante el segundo semestre de 1999?
    30

    Del entusiasmo al desamor


    Las expectativas de los empresarios con respecto a las oportunidades y riesgos que pueda deparar la pertenencia al Mercosur han variado al compás de las recesiones y los períodos de bonanza.

    Durante la segunda mitad de 1995, sumaban 12% las respuestas que anticipaban
    efectos desfavorables. El grado de aprensión fue descendiendo hasta tocar
    un piso de apenas 5% a principios de 1998. Repuntó, fuertemente, a 11%
    en enero de este año. Y ahora ­devaluación brasileña
    mediante­ alcanza su climax: 29% de los empresarios dice que el Mercosur
    tendrá un impacto negativo para sus negocios.

    31 ¿Cuál
    cree que será la variación de la tasa de interés
    activa durante el segundo semestre de 1999?
    31

    32 ¿Cuál
    cree que será la variación de los precios de los servicios
    públicos durante el segundo semestre de 1999?
    32

    33 Con
    respecto a la reforma tributaria, ¿cuál ha sido el impacto
    en términos de costos impositivos?
    33

    34 En
    relación con las privatizaciones, ¿cómo considera
    que seguirá el proceso?
    34

    35 ¿Cuál
    es su opinión sobre las privatizaciones realizadas hasta la
    fecha?
    35

    Autodiagnóstico


    En una de las últimas preguntas del cuestionario se les pide a los directivos de empresas que califiquen su propio estado de ánimo frente a las perspectivas económicas.


    En esta medición, las huestes de los optimistas decrecen de 39 a 35%.


    Las expectativas negativas aumentan en mayor proporción, a expensas de los que se declaran neutrales, que ahora ven disminuir su gravitación, de 31 a 24% de la muestra.

    Quienes se reconocen pesimistas suman 41%, exactamente la misma proporción
    que se registró a mediados de 1995.

    36 Hablando
    específicamente de su empresa, ¿cómo considera
    que será la repercusión en ella de las medidas adoptadas
    por el equipo económico?
    36

    37 ¿Cuál
    es su opinión sobre las cuentas del Estado?
    37

    38 ¿Cuál
    considera que es el grado de credibilidad económica en la gestión
    del ministro Fernández en el próximo año entre
    los empresarios del sector que corresponde a su empresa?
    38

    39

    ¿Cómo
    considera la incidencia de los procesos de integración del
    Mercosur en 1999 en su empresa?

    39

    40 ¿Cómo
    definiría usted sus expectativas acerca de la economía
    argentina para el segundo semestre de 1999?
    40

    41 Hablando
    específicamente de su empresa, ¿ha observado que en alguno
    de los rubros que produce y comercializa se han perdido ventas debido
    a la importación de bienes sustitutivos?
    41

    42 ¿Qué
    porcentaje de las ventas totales de su empresa calcula usted que se
    pierde debido a la importación de bienes sustitutivos?
    42

    43 ¿Considera
    usted que las medidas de desregulación de la economía
    han contribuido mucho, algo, poco o nada a disminuir los costos de
    producción de su empresa?
    43