martes, 26 de mayo de 2026

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    Industria química

    La mayor compañía química de Estados Unidos, DuPont, anunció
    que desembolsará US$ 1.900 millones para adquirir a la alemana Hoechst
    su división productora de pinturas Herberts. Con la compra, DuPont se
    convertirá en la primera productora mundial de pinturas para autos. La
    nueva empresa sumará ventas anuales por US$ 3.700 millones y dará
    trabajo a 14.000 empleados. La adquisición le permitirá a DuPont
    ganar presencia en la rentable industria de pinturas para vehículos y
    reducir costos gracias a la combinación de operaciones.


    Petróleo

    Nippon Oil y Mitsubishi Oil conformarán, a partir de los primeros días
    de abril de 1999, el mayor consorcio petrolero de Japón, con una facturación
    anual cercana a los US$ 25.000 millones. La decisión de realizar la fusión,
    que se llevará a cabo mediante un intercambio de acciones, obedece a
    la necesidad de dar respuesta al recrudecimiento de la competencia y a las consecuencias
    de la crisis de origen asiático. Nippon Oil es la segunda compañía
    petrolera de Japón, después de Idemitsu Kosan. El año pasado
    su facturación llegó a los US$ 16.000 millones. Mitsubishi Oil
    está en el sexto puesto del ranking, con ventas anuales por US$
    9.300 millones.

    La baja del precio del crudo, la reducción de los márgenes de
    las refinerías y la crisis asiática comienzan a reflejarse en
    los resultados de las compañías petroleras. British Petroleum,
    por ejemplo, informó que sus ganancias netas durante el último
    trimestre fueron de US$ 692 millones, lo que representa una baja de 40% con
    respecto al año anterior. Para Shell el impacto resultó mayor:
    sus ganancias del período (US$ 841 millones) se achicaron 56% con respecto
    a 1997.


    Industria automotriz

    La fusión entre la alemana Daimler-Benz y la estadounidense Chrysler,
    que dará lugar al tercer productor mundial de automóviles, ya
    superó el último obstáculo legal, con el canje de la totalidad
    de las acciones del gigante alemán por las de la futura empresa fusionada.
    Los accionistas de Daimler-Benz cambiaron 97% de las acciones de la empresa
    por nuevos títulos de Daimler-Chrysler, a pesar de que la cuota mínima
    legal exigida para llevar a cabo la fusión era de 75%. Más de
    80% de las acciones de la automotriz alemana estaba en manos de inversores institucionales,
    entre los cuales se destaca el Deutsche Bank, propietario de 23% de los papeles.
    La nueva compañía fusionada fabricará 3,6 millones de automóviles
    por año, empleará a 420.000 personas en todo el mundo y se estima
    que sus ventas anuales sumarán US$ 130.000 millones.

    En medio del remolino de fusiones y adquisiciones que revoluciona al sector
    automotor, Renault pretende quedarse con 51% de la rumana Dacia para consolidar
    su presencia en los segmentos de bajo precio. El paquete por el que hizo su
    oferta la automotriz francesa está en manos del gobierno rumano, que
    espera lograr con el traspaso US$ 144 millones, algo así como 10 veces
    la cotización bursátil de la empresa. El proyecto de Renault es
    desarrollar un nuevo modelo económico (a un precio de US$ 6.000) destinado
    a los países emergentes. Dacia, fundada hace 30 años con maquinaria
    y tecnología francesa, llegó a la Argentina a través de
    su versión del R-12.

    Ford invertirá US$ 55 millones para incrementar su participación
    en la empresa automotriz china Jiangling Motors. La penetración en el
    mercado chino es una de las prioridades de los fabricantes estadounidenses.
    Hace algunas semanas General Motors anunció que levantará una
    planta de US$ 750 millones en Shanghai.


    Consultoría

    La firma Deloitte & Touche compró a su rival KPMG en Chile y se
    transformó en la tercera consultora de ese país. Sus planes de
    expansión en la región también contemplan el proyecto de
    alzarse con la subsidiaria de Coopers & Lybrand ­fusionada en julio
    con Price Waterhouse­ de Venezuela. Deloitte facturó US$ 9.000 millones
    en el último año fiscal e incrementó sus ingresos en 22%.


    Bebidas

    A mediados del año próximo, Coca Cola espera colocar en las góndolas
    estadounidenses su propia marca de agua mineral. Luego de 113 años de
    comercializar gaseosas, el gigante de Atlanta procura no quedar afuera de un
    negocio bastante más sencillo y que pasó de US$ 2.600 millones
    en 1990 a 4.000 millones en 1998. Más allá del volumen de mercado,
    Coca Cola tiene un incentivo extra: a través de Aquafina, lanzada en
    1994, PepsiCo se convirtió en uno de los principales embotelladores del
    sector en Estados Unidos.

    Los padrinos de Pentium
    y DeskJet

    Una exitosa fábrica de marcas

    ¿Cómo surgió el nombre Pentium para designar a la
    exitosa familia de chips de Intel? No fue obra de Andy Grove ni
    de nadie de su empresa, sino que provino de una compañía
    muy poco conocida: Lexicon Branding, de Sausalito, California, que le
    presentó a Intel unas 400 propuestas de nombres, entre ellos Razar,
    ProChip e Intellect.

    Al principio, algunos de los ejecutivos de Intel no estaban muy entusiasmados
    con el nombre Pentium, reconoce el fundador y CEO de Lexicon, David Placek.
    Grove recurrió a una votación a mano alzada, en la que Pentium
    ganó por escaso margen y que le permitió a Placek ganar
    US$ 45.000.

    El año pasado, Lexicon aportó alrededor de 130 nombres
    de productos y de empresas. En sus oficinas nacieron nombres como DeskJet
    (la impresora de Hewlett-Packard), PowerBook (la computadora portátil
    de Apple), Slates (los pantalones de vestir de Levi Strauss) y Alero (el
    nuevo modelo de Oldsmobile).

    Pero el trabajo es más difícil de lo que parece. En primer
    lugar, Placek se entrevista con el cliente ­recorre, en avión,
    unos 200.000 kilómetros por año­ para tener una descripción
    detallada de los productos, el perfil del consumidor y una idea de lo
    que el nombre debería evocar.

    Luego, le deriva el proyecto a dos ejecutivos que se encargan de supervisar
    hasta cuatro equipos de trabajo, cada uno de los cuales aporta cientos
    de nombres. Después de un par de semanas comienza la verdadera
    selección.

    Para seleccionar a los finalistas, se coordina el trabajo de todos los
    equipos, en los que participan cinco lingüistas.

    A continuación, los abogados de la empresa verifican que los
    elegidos no generen problemas legales con marcas registradas. Esto plantea
    un desafío cada vez mayor porque la Oficina de Marcas y Patentes
    de Estados Unidos tiene hoy más de 365.000 marcas pendientes, registradas
    y abandonadas (compárese esta cifra con los 615.100 vocablos y
    frases que aparecen en el Oxford English Dictionary). Finalmente, el nombre
    llega al cliente para la decisión final.

    Om Malik
    © Forbes/MERCADO

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