martes, 26 de mayo de 2026

    Cómo se reconstruye el nido

    Desde fines de 1993, Roberto Sánchez Sánchez es el encargado
    de conducir los negocios de Nestlé en la Argentina. Formado en el área
    del marketing, con 34 años de carrera dentro de la multinacional
    suiza y varios destinos latinoamericanos en su haber, Sánchez Sánchez
    se había desempeñado hasta entonces como máximo responsable
    de las operaciones de Nestlé en la República Dominicana.

    Leche en polvo

    Nestlé (Nido, Molico, Nido
    Crecimiento, La Lechera, Nidina)

    48%

    SanCor (SanCor, Santa Brígida,
    Granja Blanca, Las Tres Niñas,
    Angelita, San Regim)

    13%

    Mastellone (La Serenísima,
    Ser, La Armonía)

    11%

    Milkaut (Milkaut y Fransafé)

    8%

    Williner

    5%

    Parmalat

    3%

    La Paulina

    1%

    Otros

    11%

    Fuente: datos del mercado, a junio de
    1998.

    Su desembarco en la Argentina coincidió con el comienzo de la oleada
    que arrastró al mercado local a las más importantes multinacionales
    vinculadas al sector lácteo, como Danone y Parmalat. Históricos
    y fuertes jugadores locales ­La Serenísima y SanCor­ y otros
    poderosos grupos industriales, como Soldati, Macri y Perez Companc, que hasta
    entonces habían permanecido ajenos al negocio comenzaron, al mismo tiempo,
    a apostar cada vez más fichas al floreciente mercado de los derivados
    de la leche.

    Junto a ellos, otras empresas argentinas e internacionales ­Arcor en chocolates,
    Kellogg´s en cereales para el desayuno, o Unilever con los helados Kibon­,
    también se encargaron de poner a prueba los reflejos de los suizos.

    En Nestlé Argentina, el arribo de nuevos jugadores no fue visto como
    una amenaza. “Para nosotros ­asegura Sánchez Sánchez­
    era un reto. Sabíamos que el desarrollo económico atraería
    a más competidores. Y creímos que, en cierta medida, esas presencias
    facilitarían nuestras propias estrategias, porque agregarían dinamismo
    a mercados que contaban con potencial de crecimiento.”

    El CEO de la filial argentina de Nestlé sostiene que “pese a que en
    estos años la plaza cambió radicalmente, supimos defender nuestras
    posiciones. Nestlé sigue liderando muchos de los segmentos en los que
    participaba desde antes de la apertura”.

    Números, en el sube
    y baja

    Sin embargo, las cifras de la empresa muestran una evolución diferente
    de las que exhiben las filiales de Nestlé en Chile y Brasil, acostumbradas
    a reproducir en esos mercados el fuerte liderazgo que la multinacional ejerce
    en los 77 países en los que opera con presencia directa.

    Yogures

    Danone – La Serenísima

    51%

    SanCor

    13%

    Lactona

    8%

    Parmalat

    4,5%

    Milkaut

    3,2%

    Nestlé

    2,5%

    Otros

    17,8%

    Fuente: datos del mercado, a junio de
    1998.

    “Aquí, en todos los segmentos de la alimentación hay un número
    importante de competidores muy fuertes, tanto locales como internacionales”,
    reflexiona Sánchez Sánchez. “Es lógico que, cuando no existen
    tantos referentes ­como es el caso de Chile­ aumenten las posibilidades
    de conseguir liderazgos mucho más sólidos. Si eso no sucede aquí
    es porque los segmentos de lácteos, chocolates o quesos están
    mucho más desarrollados que en el resto de los mercados regionales.”

    “A pesar de que la Argentina tiene prácticamente el doble de población
    que Chile, la cifra de negocios de Nestlé es allí mucho mayor
    que la nuestra. Sin embargo, en la casa matriz son conscientes de las características
    de cada mercado. Y ésa es la medida que emplean para evaluar la competitividad
    de las filiales.”

    La creciente competencia, la consiguiente necesidad de invertir en tecnología
    y marketing (cuando finalice el período 1993-2001, la filial local
    habrá desembolsado US$ 284 millones en esos rubros) y la caída
    en el precio internacional de la leche en polvo en sacos (su principal producto
    de exportación), impidieron que Nestlé Argentina superara la barrera
    de los US$ 500 millones anuales de facturación, una meta que Sánchez
    Sánchez se había propuesto alcanzar durante 1997.

    De hecho, las ventas de Nestlé cayeron de los US$ 459 millones registrados
    en 1996 a 453 millones. Para el ´98, las proyecciones apuntan una leve mejoría:
    US$ 460 millones, lo que equivale a apenas US$ 1 millón por encima de
    las ventas logradas dos años atrás.

    Nestlé Argentina en cifras

    Ventas

    1996

    US$ 459 millones

    1997

    US$ 453 millones

    1998

    US$ 460 millones (*)

    Ventas desagregadas

    Productos tradicionales
    (cafés, leches, polvos chocolatados,
    sopas y purés Maggi)

    50%

    Helados, quesos y productos refrigerados

    45%

    Otros

    5%

    Resultados

    1996

    US$ 2,4 millones

    1997

    (US$ 35,3 millones)

    1998

    US$ 9,2 millones (*)

    Inversiones

    1993-1995

    US$ 114 millones

    1996-1997

    US$ 100 millones

    1998-2001

    US$ 70 millones (*)

    Cantidad de fábricas

    7

    (Villa Nueva I y II, San Jerónimo,
    Firmat,
    El Talar, San Andrés y Magdalena)

    (*) Proyectadas.

    En el mundo

    Ventas

    1996

    US$ 45.481 millones

    1997

    US$ 48.274 millones

    Ventas desagregadas

    Productos lácteos, fórmulas
    de nutrición y helados

    27,6%

    Bebidas

    27,4%

    Productos culinarios

    25,2%

    Chocolates y productos de confitería

    15,2%

    Productos farmacéuticos

    4,6%

    Resultados

    1996

    US$ 2.557 millones

    1997

    US$ 2.762 millones

    Cantidad de empleados

    1997

    225.808

    Cantidad de fábricas

    1997

    495

    Sus resultados operativos mostraron un comportamiento similar. En 1996 las
    utilidades sumaron US$ 2,4 millones, pero el año pasado el balance se
    tiñó de rojo, con pérdidas que alcanzaron los US$ 35,3
    millones. Para este año, esperan lograr una rentabilidad de 2% sobre
    ventas, con ganancias por poco más de US$ 9 millones.

    Una larga espera

    “Recuperar el camino de la rentabilidad es nuestro principal objetivo. Pero
    estimamos que pasarán por lo menos tres años hasta que logremos
    márgenes similares a los del grupo en el ámbito mundial, que están
    entre 5 y 6% sobre ventas”, admite Sánchez Sánchez.

    Postres

    Danone-La Serenísima

    50%

    Nestlé

    17%

    Parmalat

    15%

    SanCor

    9%

    Milkaut

    3%

    Otros

    6%

    Fuente: datos del mercado, a junio de
    1998.

    En buena medida, el cumplimiento de ese objetivo dependerá del rumbo
    que adopte la demanda de leche en polvo en la región. En el mercado local,
    y de la mano de marcas mundiales como Nido, Molico, Nido Crecimiento o La Lechera,
    el producto le permite a Nestlé alcanzar una de las posiciones de liderazgo
    más fuertes entre sus operaciones argentinas.

    Además, despachada en bolsas, como commodity, la leche en polvo
    representa 65% de las exportaciones de la empresa. Aquí las noticias
    tampoco son alentadoras para Nestlé. Atado a los vaivenes del mercado
    internacional, el precio de la leche en polvo se desplomó 30% en los
    últimos tres años: pasó de US$ 2.225 por tonelada en 1995
    a los actuales 1.570. “Tuvimos que vender productos a pérdida, por compromisos
    que habíamos asumido previamente”, recuerda el presidente de Nestlé.

    Un alto ejecutivo de una empresa láctea que compite con Nestlé
    en ese segmento confió en off the record que la caída de
    precios le provocó a los suizos un conflicto con sus proveedores de leche
    fresca. “El 31 de octubre de 1997 les comunicaron a los productores que aplicarían
    al precio de compra una rebaja retroactiva de 30% que habían pactado.
    Esa acción determinó que, en tres semanas, Nestlé perdiera
    a manos de otras empresas 300.000 litros de leche, 25% del volumen de 1,2 millón
    de litros que manejan diariamente.”

    El desplome del precio internacional de la leche en polvo también determinó
    que en febrero de este año la empresa decidiera cerrar su planta entrerriana
    de Nogoyá ­una de las ocho que operaba en el país­,
    cuya producción estaba completamente orientada a la exportación.

    Flanes

    Danone-La Serenísima

    50%

    SanCor

    25%

    Nestlé

    11%

    Milkaut

    4,8%

    Parmalat

    2,7%

    Otros

    6,5%

    Fuente: datos del mercado, a junio de
    1998.

    Esta será una de las causas ­la otra es la suspensión de
    la venta de café soluble a Rusia­ que generará una nueva
    caída en las exportaciones de Nestlé. Desde la empresa estiman
    que las ventas externas ­que sumaron US$ 101,8 millones en 1996 y US$ 90
    millones el año pasado­ sólo aportarán US$ 50 millones
    en 1998.

    Helados, café y leche
    en polvo

    Pese al signo poco alentador de las cifras, Nestlé corre con la ventaja
    de un portafolio de marcas líderes en el mundo (sólo Nescafé
    está valuada en más de US$ 10.000 millones), a lo que se suma
    el potencial de nuevos productos ­como los cereales para el desayuno, o
    el alimento para mascotas Friskies­, con los que participa desde 1996 en
    mercados a los que se atribuye un importante potencial de crecimiento.

    “Cuando una empresa interviene en tantos segmentos como Nestlé en la
    Argentina, lo primero que debe hacer es determinar dónde concentrar sus
    esfuerzos. Nosotros decidimos hacerlo en los helados ­durante el último
    año invertimos US$ 15 millones en nuestra planta de El Talar­, los
    cafés solubles, la leche en polvo, pet food, productos refrigerados
    y chocolates. En todos apostamos a seguir creciendo, de la mano de innovaciones
    y renovación tecnológica”, apunta Sánchez Sánchez.

    La guerra helada

    Los helados industriales constituyen uno de los ejes de desarrollo en
    los que Nestlé decidió concentrar sus esfuerzos. Pero desde
    octubre del ´97 la empresa tiene enfrente a la división de helados
    Kibon, de Unilever, la líder mundial del negocio, dispuesta a pelearle
    un mercado que en el país mueve cerca de US$ 700 millones anuales.

    La Argentina es, precisamente, uno de los pocos mercados en los que Unilever
    no ostenta su supremacía mundial. “Seis años atrás,
    la casa matriz definió a los helados como una star category
    entre los productos que maneja. De modo que era necesario contar con presencia
    directa en una región de alto crecimiento. Si nuestra ambición
    era ser líder en Latinoamérica, debíamos estar en
    la Argentina, Brasil y México”, señala Hipólito de
    la Cruz, el máximo responsable local de la división.

    El año pasado, y en pocos meses, Unilever concretó su desembarco
    con la compra de tres compañías: en Brasil se quedó
    con Kibon, la dueña de 60% del mercado. En la Argentina hizo lo
    propio con la división helados de Kraft Suchard, perteneciente
    al grupo Philip Morris. Y en México adquirió Helados Holanda,
    la número uno del mercado azteca.

    Ahora, tomando a la brasileña Kibon como marca paraguas, invierte
    una cifra millonaria en publicidad para comenzar a dar batalla en un mercado
    en el que actualmente se consumen 3,5 kilos anuales per cápita,
    “pero que en una década tiene potencialidades de llegar a los 5,5
    kilos que se venden en España, Italia y Portugal”, dice de la Cruz.

    “Ya somos líderes regionales, aunque en la Argentina nos ubicamos
    segundos, detrás de Nestlé. Queremos ser el número
    uno, pero sabemos que construir ese liderazgo llevará tiempo. Por
    ahora, nuestro interés apunta a desarrollar las potencialidades
    del mercado. Allí habrá oportunidades de crecimiento para
    todos.”

    Además de ser número uno en leche en polvo, Nestlé domina
    el segmento de los cafés solubles ­capta cerca de 50% con Nescafé
    y Dolca­, el de los polvos chocolatados ­40% de market share,
    a través de Nesquik y Nescao­, el de los helados industriales ­Frigor
    controla un tercio del mercado­, las fórmulas de nutrición
    y cereales infantiles ­que hoy le permiten, con una participación
    de 80%, lograr su mejor performance local­ y los quesos untables
    fundidos, un segmento en el que Adler domina 45%.

    Quesos untables fundidos

    Nestlé (Adler)

    45%

    SanCor (Tolem)

    28%

    Milkaut (Milkaut)

    10%

    Otros

    17%

    Fuente: datos del mercado, a junio de
    1998.

    Sin embargo, en los mercados de los productos lácteos refrigerados (yogures,
    flanes y postres) y los chocolates, las participaciones que obtiene Nestlé
    la ubican bastante lejos de las líderes.

    “Fuimos muy importantes en el mercado de los chocolates, pero en el pasado
    hicimos un acuerdo con Suchard para que elaborara localmente determinados productos.
    Recién en el ´93, apenas llegué a la Argentina, retomamos el negocio
    inaugurando nuestra planta de Magdalena. A pesar de la fuerte imagen que Nestlé
    tiene en todo el mundo, nos está costando mucho esfuerzo desarrollar
    ese mercado”, reconoce Sánchez Sánchez. “Las ventas totales cayeron
    15% en los últimos tres años, la oferta está demasiado
    atomizada y Arcor logró fortalecer su condición de líder.”

    Chocolates (*)

    Arcor

    34%

    Suchard

    13%

    Terrabusi

    9%

    Ferrero

    5%

    Bagley

    4%

    Dos en Uno (1)

    4%

    Nestlé

    3%

    Bonafide

    3%

    Cadbury

    2%

    Garoto

    2%

    Otros

    21%

    (*) Incluye tabletas, tazas, huevos,
    figuras
    y productos bañados.
    (1) Pertenece a Arcor.
    Fuente: datos del mercado, a octubre de 1998.

    Desde el 20 de julio, Sánchez Sánchez concentra en sus manos
    las riendas de las operaciones de los suizos en la Argentina, Uruguay y Paraguay.
    Además de las sinergias que puedan desarrollarse, el nuevo mapa trazado
    por la multinacional apunta a sacarle el jugo a un mercado ampliado de 42,6
    millones de consumidores. Esa es una de las vías alternativas con las
    que la empresa buscará inyectarle nuevos aires a sus negocios en la región.

    M. B.

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