domingo, 19 de abril de 2026

    Manejo de carrera y búsqueda laboral

    En este capítulo:

    La entrevista

    • Primero hablemos sobre la venta de usted mismo
    • Qué cosas les interesan a los entrevistadores
    • Distintos tipos de entrevista: todo lo que usted debe

      saber

    • Preparación básica para la entrevista
    • Las preguntas que deberá responder
    • La vestimenta
    • Planear la entrevista
    • Consejo inicial: qué hacer cuando usted está

      allí

    • Saludar al entrevistador
    • El arte de contestar
    • Todo lo que usted no debe hacer en una entrevista laboral
    • Preguntas que usted oirá una y otra vez en las

      entrevistas

    • Ejemplos de buenas preguntas que usted puede formular al

      entrevistador

    La oferta

    • Qué hacer cuando llega la oferta
    • Saber decir que no
    • Qué elementos debe tener en cuenta
    • Los beneficios no cuantificables
    • La oferta por escrito
    • Sea flexible
    • No se olvide de agradecer a todos lo que lo ayudaron
    • Modelo de carta de agradecimiento

     

    La entrevista

    Primero hablemos sobre la venta de usted mismo

    Muchas veces habrá escuchado decir que no se puede vender

    un producto que primero no se ha comprado. Si usted no cree

    &endash;por ejemplo&endash; que es un buen producto tener una semana

    de tiempo compartido, difícilmente lo podrá vender a

    otros aunque sea un buen profesional de la venta (hablamos de esto en

    el Capítulo 1).

    Este concepto aplicado a la venta de productos es también

    válido cuando usted debe venderse a sí mismo en una

    entrevista laboral.

    Usted debe creer de sí mismo que es un buen producto y que

    le va a interesar a otros. Si no está convencido de esto, no

    pierda el tiempo. Si usted no lo cree tampoco lo creerán los

    demás. Claro que si usted lo cree y los otros no, tampoco

    logrará su objetivo, pero debe comenzar por ahí.

    Es muy importante, además, tener una mirada objetiva, no

    para ver los defectos o los menos, sino para medir sus reales

    potencialidades y explotarlas lo mejor posible.

    Usted debe saber, por otra parte, qué cosas les interesan a

    los entrevistadores. Pondremos a continuación los ítems

    más importantes.

     

    Qué cosas les interesan a los entrevistadores

    Su habilidad para realizar el trabajo

    En la mayoría de los casos, usted será citado a una

    entrevista previo análisis de su currículum; y cuando

    se trata de hunting se tomará como base lo que usted

    está haciendo en su compañía actual. En ambos

    casos la selección se fundamenta en la experiencia laboral

    previa. Recuerde que, en ocasiones, éste es el único

    factor con el que cuenta un entrevistador para comenzar la

    evaluación.

    Por lo tanto, éste será un punto muy importante.

    Su entrenamiento

    Las capacidades, en general, son consecuencia del entrenamiento,

    ya sea en la función o en la teoría. Ambas cosas

    serán evaluadas

    Sus motivaciones

    Un entrevistador entrenado buceará en sus motivaciones

    más profundas, éste será indefectiblemente un

    punto de análisis. Por lo tanto, debe tener sus motivaciones

    muy claras. No podrá explicarlas en caso contrario.

    Aunque la motivación pase por un tema de conflicto

    personal, todo es entendible, lo importante es cómo la

    explique. Debe ser una explicación coherente para alguien que

    está fuera de la organización y que, seguramente,

    verá las cosas desde una óptica diferente de la suya.

     

    Distintos tipos de entrevista: todo lo que usted debe saber

    Las entrevistas pueden ser individuales y grupales.

    Profundizaremos en las entrevistas individuales ya que suelen ser la

    menos dirigidas y el individuo tiene allí más manejo de

    la situación, por lo tanto, los consejos pueden ser de mayor

    utilidad. De todos modos, es importante tener en cuenta que muchos de

    los temas que trataremos a continuación son de

    aplicación a cualquier tipo de entrevista. Y es necesario

    considerar también que todo proceso de selección, en

    alguna instancia, incluye una entrevista individual.

     

    Las entrevistas individuales pueden ser:

    • normales o agresivas: la noción de normal funciona como

      opuesta al concepto de agresiva, en el sentido de que en

      algún momento se somete al entrevistado a una o varias

      preguntas agresivas con el solo propósito de evaluar su

      respuesta;

    • abiertas o cerradas: en las entrevistas abiertas se deja

      medianamente libre el diálogo del entrevistado, en las

      cerradas se formulan preguntas cuya respuesta es un sí o un

      no o una sola palabra;

    • preliminares, decisivas, de contratación: estas

      denominaciones tienen relación con la instancia del proceso

      en que se encuentre.

     

    Las entrevistas grupales pueden ser de diferentes tipos :

    • entrevistas preliminares: son iguales a las individuales, pero

      se realizan en grupos en los que todos participan. Normalmente es

      conducida por una persona y una segunda se desempeña como

      observador;

    • evaluaciones psicológicas: las evaluaciones

      psicológicas grupales se dividen en dos partes. En la

      primera se utilizan tests autoadministrables y, en la segunda,

      actuación grupal;

    • evaluaciones de potencial: es parecida a la anterior pero se

      pone énfasis en la evaluación del potencial. En este

      aspecto se parece al assessment;

    • assessment: mediante la utilización de casos

      pertinentes al grupo evaluado se estudia su potencial. Se

      diferencia de las anteriores porque se trabaja sobre casos que

      tienen alguna relación con las personas entrevistadas y,

      frecuentemente, participa el o los futuros jefes

      &endash;además&endash; de los especialistas en la

      aplicación de técnicas de assessment.

     

    Preparación básica para la entrevista

    La entrevista personal es la carta más fuerte que usted

    juega en todo el proceso de búsqueda laboral. Por lo tanto

    tómela en serio. No es un juego, no es un tema menor y, en el

    otro extremo, no dramatice la cuestión.

    Cuando tenga cerca la instancia de entrevistarse con una empresa,

    es importante recoger sobre ella toda la información posible:

    el balance publicado, información de la prensa y todo lo que

    se le ocurra.

    Lea atentamente las preguntas más frecuentes (ver recuadro

    en pág. 138) y prepare mentalmente algunas respuestas. Lo

    mejor es la frescura; siempre sale mejor una entrevista cuando no se

    está preparado acartonadamente para ella. Pero como pueden

    salir temas que quizá lo pongan en tensión, o que

    requieran alguna reflexión previa, es mejor que usted piense

    con anticipación sobre ellos.

    Planifique sus entrevistas, piense con anticipación los

    temas que usted considere que son de difícil respuesta.

    Clarifique sus objetivos

    Este es el punto clave. Todo lo que comunique será

    más claro y llegará mejor a su interlocutor en la

    medida en que esté claro para usted en una primera instancia.

    El principal objetivo de una búsqueda laboral es

    precisamente ése, conseguir un empleo. Pero piense que no es

    lo mismo cualquier empleo. Usted debe encontrar un empleo adecuado y

    que satisfaga sus expectativas. Por lo tanto, debe transmitir una

    idea clara de quién es usted y qué está

    buscando.

    Las preguntas que deberá responder

    En uno de los recuadros incluimos las preguntas más

    frecuentes que hacen los entrevistadores. No lleve una respuesta

    “preparada”, porque no sonará natural, pero sí es

    útil que reflexione sobre ellas.

    La vestimenta

    Asegúrese de que usted no puede lucir mejor

    La primera imagen que dará al llegar será su

    presencia física, cómo camine y cómo salude.

    Estos tres elementos constituyen el primer golpe de efecto que

    dará a su entrevistador. No lo desatienda.

    Qué es una vestimenta apropiada

    Una entrevista laboral no es ni más ni menos que eso, una

    entrevista laboral. No se trata de una excursión al campo, ni

    de una fiesta. Un varón deberá ir de saco y corbata, lo

    más prolijamente posible y una mujer deberá vestirse de

    modo equivalente, si tiene un traje es lo ideal y, en caso contrario,

    ropa elegante, nada estridente ni chillón, ni muy corto ni muy

    escotado y jamás transparente. Use zapatos cómodos; un

    dolor de pies se verá en su cara. Arréglese con un

    maquillaje suave y sea usted misma. No haga ese día algo que

    no haga habitualmente, pues se sentirá extraño.

    A muchas personas les da seguridad verse bien en el espejo. Piense

    que una vez que salió de su casa no podrá volver para

    cambiarse si no tiene tiempo suficiente para ello; por lo tanto,

    apueste a lo seguro, llevando ropa con la que se sentirá bien

    todo el día.

     

    Planear la entrevista

    No le sugerimos dramatizar una entrevista, pero tómela con

    seriedad, por lo tanto, prepárese para ella.

    Prepararse

    Es muy importante, ya lo señalamos en puntos anteriores,

    reunir información sobre el lugar al cual va a concurrir. No

    hay sensación más desagradable que entrevistar a esa

    gente que no tiene ni idea de dónde está, con

    quién habla y sobre qué tema trata la reunión.

    Hay personas que en la entrevista no recuerdan ni el anuncio que

    contestaron dos semanas atrás.

    Estar distendido

    Además de la preparación técnica existe una

    segunda preparación que es la personal. Trate de ir lo

    más distendido posible. Para ello, es mejor no estar

    excesivamente cansado. No coordine entrevistas para el día

    siguiente a una jornada agotadora o al regreso de un viaje muy

    exigente, o si la noche anterior tiene que acostarse muy tarde.

    Tómese su tiempo

    Organice su tiempo de modo tal de tener algún tiempo libre

    antes de la entrevista, no superponiendo compromisos ni con el tiempo

    tan justo que el más pequeño retraso le haga llegar

    tarde.

    Si tiene varias entrevistas en un mismo día, deje un tiempo

    libre entre cada una de ellas. Si las circunstancias lo permiten,

    vaya caminando; caminar es una buena manera de pensar y es ideal

    reflexionar primero sobre una entrevista antes de entrar a la

    próxima.

    No vaya apurado, con otro compromiso posterior. Debe estar

    tranquilo en su entrevista. Si está pensando que

    llegará tarde a la próxima, puede desaprovechar la

    presente.

     

    Consejo inicial: qué hacer cuando usted está

    allí

    Sea cordial y amable con todo el mundo, pero sin exagerar. No se

    enemiste con las personas que lo atienden antes de pasar a la

    entrevista. Jamás sea impertinente ni seductor con alguna de

    las jóvenes que lo atiende. Esto, tarde o temprano, se

    sabrá y el que quedará mal será usted.

    Acepte las instrucciones que le den. Si no está seguro de

    haberlas comprendido, pregunte otra vez. Siempre es preferible volver

    a consultar y no pasar por una persona que no acepta las

    instrucciones.

    Complete los formularios que le dan en las consultoras. No

    conteste que esa información ya está en el

    currículum.

    Primero, porque debe demostrar que es capaz de adaptarse y aceptar

    las instrucciones recibidas. En segundo lugar, las consultoras le dan

    sus formularios porque los necesitan, no para molestarlo y,

    además, aunque la información esté en su

    currículum, allí estará de otra forma y, llegado

    el momento, preferirá completarlo usted mismo y no que otra

    persona rellene puntos tales como cuáles fueron sus

    responsabilidades más importantes.

     

    Saludar al entrevistador

    Sea amable y simpático, pero sin exagerar. No tome

    actitudes familiares ni distantes.

    Trate de darse cuenta lo más rápidamente posible de

    cómo es su entrevistador. Si es una persona informal y lo

    tutea de entrada, usted puede adoptar una actitud similar, pero si su

    entrevistador, aun siendo una persona joven, lo trata formalmente,

    usted debe adoptar el mismo estilo.

    Un comentario sobre cómo dar la mano

    ¿Usted sabe cómo da la mano? Quizá no. En ese

    caso, déle la mano a varios amigos y pídales que le

    comenten, lo más objetivamente posible, qué

    impresión se llevan de ese gesto suyo.

    Da una desagradable impresión alguien que da la mano muy

    floja, pero también resulta chocante alguien que da la mano

    con tanta fuerza que parecería que va a romper la otra mano.

     

    El arte de contestar

    Estas son algunas ideas básicas:

    Recuerde por qué está usted allí

    Ya lo hemos comentado en alguna ocasión anterior: usted

    está en una entrevista laboral, no de visita en la casa de un

    amigo, o en algún otro tipo de contacto social. Por lo tanto,

    todo lo que diga debe relacionarse con temas laborales, profesionales

    y con el tema de fondo. No pierda tiempo hablando generalidades,

    recuerde que después puede faltarle tiempo para explicar

    aquello que le interesa.

    Sus respuestas deben ser concisas y directas

    No se vaya por las ramas. Esta es una regla de oro para cualquier

    conversación pero, fundamentalmente, para una entrevista

    laboral.

    Trate de entender el fondo de la pregunta antes de responder. La

    persona que lo entrevista espera que usted conteste lo que él

    o ella efectivamente preguntó. No dé detalles

    innecesarios. Si su entrevistador desea saber más se lo

    dirá.

    No exprese sus puntos de vista a menos que se lo pidan; se

    arriesga a profundizar algún tema que luego puede resultar

    poco favorable. No haga acotaciones sobre personas, si no se las

    piden. En síntesis: conteste lo que se le pregunta y no

    más.

    Los ejemplos

    Si fuese pertinente, incluya en su relato ejemplos relacionados

    con su tarea diaria o sus responsabilidades que demuestren aspectos

    favorables de usted mismo. Siempre con la misma recomendación

    señalada antes. Un ejemplo claro y conciso que sea

    ilustrativo. Piense que a su interlocutor pueden no interesarle sus

    anécdotas personales a menos que tengan que ver con la

    función específica.

    Escuche atentamente a su entrevistador

    No haga un monólogo. Hay personas que, aun siendo

    interrumpidas por una pregunta continúan hablando en el punto

    donde quedaron, ignorando la pregunta o el comentario recibido.

    Esté atento a las consignas; su interlocutor

    apreciará una actitud atenta y participativa. Recuerde que la

    entrevista la conduce él y no usted.

    Lenguaje corporal: cómo no enviar el mensaje

    equivocado

    Preste atención a los mensajes no verbales. Una persona se

    comunica con otra a través de innumerables factores,

    además de la palabra. Por lo tanto, comience por reconocer

    esta situación.

    Debe sentarse correctamente, sin mostrar una actitud confianzuda

    (por ejemplo apoyando los codos sobre un escritorio ajeno) ni

    timorata, como si quisiera irse rápidamente (sentándose

    en el borde de la silla).

    ¿Y qué hacer con las manos? Hay gente que las usa

    maravillosamente apoyando sus palabras con un fino movimiento como

    subrayándolas, pero éste es un arte muy difícil.

    Ante la duda deje las manos lo más quietas que sea posible.

    Y por último, no gesticular. Si tiene un tic que se

    acentúa en una entrevista, quizá deba comentarlo con su

    interlocutor, pero trate de evitar los gestos de cualquier

    naturaleza.

    Su turno de hacer preguntas

    Usted tiene derecho a preguntar; por lo tanto, no pregunte con

    culpa; pero no empiece por preguntar. Recuerde lo que ya dijimos, el

    entrevistador conduce la entrevista, de alguna manera fija las

    reglas, su turno de preguntar es al final.

    No condicione sus repuestas a que le contesten, primero, sus

    propias preguntas, por ejemplo: si usted no me dice para quién

    es esta búsqueda yo no le indico mis pretensiones salariales.

    Qué es lo que no debe preguntar

    No haga preguntas que usted considere que el entrevistador no le

    podrá responder; el que quedará mal parado será

    usted.

    Si está en una consultora y el entrevistador no puede

    decirle en ese momento para quién se está haciendo la

    búsqueda, no insista ni trate de adivinar. Esta es una actitud

    muy frecuente entre los entrevistados. También están

    aquellos que, conociendo muy bien el mercado donde se

    desempeñan, comienzan a hacer preguntas cruzadas para tratar

    de adivinar cuál es el cliente que representa ese consultor.

    No responda una pregunta con otra; por ejemplo si le piden que

    indique el nivel de salario requerido, no conteste

    ¿cuánto quiere pagar la empresa?

    Preguntas bien enfocadas y sobre temas relevantes

    Es muy importante cómo plantee usted las preguntas; el

    mismo interrogante planteado en un buen tono tendrá una

    respuesta, y mal formulado recibirá otra. La temática

    es muy amplia; usted deberá elegir los temas que más le

    interesen, es posible que no pueda preguntar sobre todo (ver

    recuadro).

     

    La oferta

    Qué hacer cuando llega la oferta

    En una primera instancia usted debe tomar la cuestión con

    tranquilidad y darse un tiempo para pensar. Cuando las circunstancias

    lo permitan, lo ideal es tomarse uno o dos días y luego

    contestar. Cuando esto no es posible, trate de reflexionar en ese

    momento lo más tranquilamente que pueda.

    Es igualmente importante escuchar con mucha atención la

    propuesta y preguntar o repreguntar si ello es necesario. Si algo no

    le queda claro vuelva a preguntar. Así como puede quedar poco

    elegante hacer muchas preguntas en torno de los temas

    económicos en los primeros contactos, en el caso de la

    entrevista final rige el principio inverso: éste es el momento

    preciso para este tipo de temas. Luego será demasiado tarde.

    Saber decir que no

    Si usted está desempleado quizá le parezca una

    locura pensar en decir que no, pero éste es un punto sobre el

    que debe reflexionar. Hay circunstancias en las que aceptar un

    trabajo puede ser una alternativa peor que estar desocupado.

    Debe pensar que si acepta un trabajo efectivo está

    asumiendo un compromiso, por lo tanto, es responsable de la

    decisión que toma. Y no está bien, ni para usted ni

    para su futuro empleador, que acepte un trabajo y lo deje por otro al

    poco tiempo. Si bien es cierto que en la vida no hay decisiones

    definitivas en un sentido absoluto, no debe aceptarse un trabajo

    efectivo si no se está seguro de querer permanecer en

    él. Si se encuentra ante una circunstancia de este tipo, puede

    comentarla con su futuro empleador y proponer que se inicie la

    relación laboral con un contrato que permita a ambos evaluar

    el desarrollo de los acontecimientos.

    El otro factor a tener en cuenta, en los casos que sienta que el

    trabajo ofrecido no es para usted, es que esta tarea le

    quitará tiempo disponible para buscar el trabajo que sea

    definitivo.

    La mejor forma de evaluar una oferta, ya sea que usted tenga o no

    empleo en ese momento, es considerar la situación contemplando

    todos los elementos en juego. A continuación le expondremos un

    extenso listado de factores a tener en cuenta. No todos ellos

    serán aplicables, la idea es que usted no se olvide de ninguno

    al evaluar la oferta.

     

    Qué elementos debe tener en cuenta

    La compañía

    En las circunstancias actuales, no sólo de la Argentina

    sino también del mundo entero, uno de los principales puntos a

    evaluar es quién hace la oferta.

    La compañía no sólo debe medirse por su

    tamaño, que es desde luego un elemento importante, pues es

    cierto que una empresa grande y/o multinacional puede ofrecer mejores

    perspectivas de futuro.

    Sin embargo, considero más importante el concepto de

    viabilidad de la empresa: sus posibilidades de permanecer en el

    mercado, y esto se mide por su grado de actualización en los

    aspectos tecnológicos y de management.

    La posición

    No se deje impresionar por los nombres, pregunte por los

    verdaderos contenidos: un jefe o responsable de una

    compañía puede tener un puesto mucho más

    interesante que un gerente de otra.

    Por lo tanto, nuestra recomendación en este punto es

    relevar primero los reales niveles de responsabilidad de la

    posición sobre la base de elementos cuantificables: niveles de

    facturación, cantidad de gente a cargo, volúmenes de

    venta, volúmenes de fabricación. Dependerá del

    caso, pero se debe medir la posición por su contenido real y

    no por el nombre. En algunas organizaciones, por ejemplo, se llama

    gerente al número uno de un área y, en otras, director;

    esto no es importante, lo que cuenta es que sea realmente el

    número uno.

    Otro elemento importante es el nivel de reporting dentro de la

    compañía. Una vez más, ponga el tema en

    perspectiva. Si usted era el número dos de reporting en una

    empresa pequeña, quizá pueda ser más importante

    para usted pasar a ser el número cuatro en una

    compañía mucho más grande.

    Proyección

    Este punto se relaciona con el anterior. Usted debe relevar las

    reales perspectivas del puesto ofrecido. En algunas

    compañías puede estar ya elaborado el plan de carrera

    correspondiente a ese puesto, en otras no. En el primer caso debe

    preguntar y escuchar atentamente la respuesta. En el segundo, la

    cuestión es más difícil y usted deberá

    inferir la respuesta de comentarios generales que se le hayan hecho

    en diferentes momentos del proceso de búsqueda, además

    de algunas preguntas directas que usted pueda hacer, tales como:

    • Qué pasó con el anterior ocupante del cargo. Si

      fue promovido, ésta es una buena señal.

    • Política general de la compañía sobre

      promociones y rotación del personal.

    • Años de permanencia de un colaborador en el mismo

      cargo; si le respondieran algo así como que los gerentes

      actuales hace 20 años que están en su cargo,

      éste sería un comentario preocupante.

    • Edad promedio del nivel gerencial y de la

      compañía en general.

    Y otras preguntas que considere pertinentes, en cada caso, dentro

    de esta temática.

    Los beneficios no cuantificables

    Según cuál sea su especialidad, pueden ser

    relevantes o no ciertos factores. Tomemos otra vez un ejemplo para

    analizar este tema y luego usted lo adaptará a su propia

    realidad.

    Hay compañías que se consideran escuelas para

    ciertos temas; ingresar en alguna de ellas puede transformarse para

    usted en un valor agregado muy importante. Por ejemplo: si es jefe de

    Producto y tiene la oportunidad de incorporarse a una de esas pocas

    empresas que en el mercado están valoradas como las catedrales

    o las mecas del marketing, aun por un salario más bajo que

    otra oferta similar, usted puede considerar que está haciendo

    una inversión para su futura carrera.

    Los aspectos económicos

    Los aspectos económicos no son los más importantes a

    evaluar en una propuesta pero deben ser cuidadosamente analizados.

    Salario inicial. Deje bien aclarado si el salario es neto o bruto.

    Las compañías trabajan en general sobre valores brutos,

    pero muchos postulantes se expresan en valores netos; por lo tanto,

    si usted es uno de los que hablan de salarios netos, asegúrese

    de qué valores habla su interlocutor, puede haber un

    malentendido. Para las personas que tienen remuneraciones variables,

    es muy importante establecer claramente los factores de

    cálculo. Evite sorpresas posteriores.

    Bonus o remuneración variable sujeta a resultados. Este

    concepto está afuera, en general, del concepto de

    remuneración y es una retribución en dinero o como

    opción de compra de acciones. Se abona anual o semestralmente.

    Se pacta, en todos los casos, sujeta a los resultados de la

    compañía y a la gestión del colaborador. Se

    utiliza en general para niveles gerenciales o directamente ligados al

    negocio.

    Bonus de contratación (hiring bonus). No es muy frecuente

    en la Argentina pero la tendencia es creciente. ¿Cuándo

    está realmente justificado? Cuando una persona tiene devengado

    total o parcialmente un bonus y, en ese momento, se le ofrece un

    cambio laboral. En esos casos es lícito que usted solicite una

    compensación por el bonus perdido. En otras situaciones se

    trataría de primas de pase: para pasar de un sitio a otro una

    persona pide un valor monetario que compense el riesgo asumido con

    cualquier cambio de trabajo. El bonus de contratación con este

    enfoque es menos frecuente y suele darse en casos muy especiales.

    Beneficios de salud. Cada vez es más frecuente que las

    compañías tengan, dentro de su política de

    beneficios, planes de cobertura médica adicional para todo el

    personal. Suele haber diferentes planes por niveles de la estructura

    de la organización. Las diferencias generalmente están

    en los reintegros de gastos médicos, pero suelen tener igual

    cobertura dentro del sistema cerrado. Si no se le plantea

    abiertamente con la oferta, es un punto que no debe olvidar

    preguntar.

    Otros beneficios económicos no monetarios. Muchas empresas

    ofrecen paquetes de beneficios económicos en ocasiones muy

    importantes, además del salario. Estos difieren, aunque no

    radicalmente, de una compañía a otra. Por lo tanto,

    verifique qué política de beneficios al personal tiene

    esa compañía. La suma del salario mensual más

    los beneficios no monetarios constituye la remuneración. Esta

    no es una mera diferencia semántica sino la

    terminología técnica adecuada, que usted debe conocer.

    Dentro de estos beneficios económicos no monetarios pueden

    encontrarse:

    a) Un vehículo de la compañía con todos los

    gastos pagos: este beneficio es habitual para niveles gerenciales o

    para aquellos que lo requieran por su trabajo específico, como

    los vendedores.

    b) Los gastos de su automóvil particular.

    c) Los seguros de retiro o jubilación privada.

    d) Los seguros de vida.

    e) La vivienda, en el caso de personas trasladadas a una ciudad

    diferente de su habitual lugar de residencia.

    f) El comedor en planta: es frecuente cuando la empresa

    está radicada en lugares alejados.

    g) El transporte de la empresa: en el mismo caso que el anterior.

    h) Los vales de comida, de compras en supermercados, de

    combustible.

    i) Los seguros y mutuales médicas (esto ya fue mencionado

    anteriormente como beneficios de salud).

    Gastos de mudanza. Es frecuente que este concepto se incluya en la

    oferta cuando se requieran traslados a otra ciudad, dentro o fuera

    del país.

     

    La oferta por escrito

    Es habitual en algunas compañías. Aunque su

    utilización no está generalizada, sería una

    buena costumbre a adoptar.

    Previsiones con respecto a una futura desvinculación

    Es un punto infrecuente y aparece en las negociaciones cuando la

    compañía presenta algún tipo de riesgo para el

    nuevo colaborador.

    Por supuesto, no se estila para alguien desempleado. Este tipo de

    previsiones &endash;generalmente un contrato con cláusulas de

    penalización para el que rompa la relación

    laboral&endash; se utilizan, en general, en una contratación

    de alto nivel y estratégica para el contratante.

    Sea flexible

    Esta es una característica que le será muy

    útil en cualquier negociación. No significa que deba

    aceptar cualquier cosa. Pero ciertamente debe sopesar todas las

    variables, incorporar nuevos datos para su análisis y no

    aferrarse a alguna idea preconcebida que deba ser revisada a la luz

    de nuevos datos.

    La flexibilidad no se vincula sólo al salario, puede tener

    relación con el horario, con que le ofrezcan un contrato

    inicial para efectivizarlo luego, con el nombre de la

    posición, con el lugar de trabajo, con la posibilidad de que

    la compañía le ofrezca continuar su carrera laboral

    más adelante en el exterior. No deseche nada de entrada,

    tómese su tiempo para pensar. Aun la idea más audaz

    puede verse diferente después de un momento de

    reflexión.

    No se olvide de agradecer a todos lo que lo ayudaron

    Si ya consiguió trabajo, felicitaciones. Si todavía

    no, igual deberá tener en cuenta los agradecimientos. Por

    varios motivos. El primero y fundamental es que, si ha sido bien

    atendido, habla bien de usted que lo comunique, lo haga saber. Y, en

    segundo lugar, si ya consiguió trabajo, puede alguna vez

    necesitar emprender otra búsqueda o conectarse con su red y

    con los consultores por cualquier otro motivo. Si no consiguió

    trabajo, entonces está aún en la lucha.

    El criterio general no es ser pesado sino simplemente atento y

    cortés, por lo tanto, unas breves líneas pueden decirlo

    todo. Cuando se dice gracias se debe emplear un estilo sencillo, con

    pocas palabras. Hay que transmitir el concepto, no es necesario

    adornarlo diciendo es usted maravilloso o el mejor del mundo o una

    persona fantástica o cosas similares, pues no es conveniente

    pasar del agradecimiento a la lisonja o al halago excesivo; usted

    corre el riesgo de que el otro se sienta mal (ver recuadro).

     

    Preguntas que usted oirá una y otra vez en

    las entrevistas

    • Cuénteme un poco sobre usted mismo.
    • ¿Por qué dejó su último

      trabajo?

    • ¿Qué es lo que sabe sobre nuestra

      compañía?

    • Cuénteme sobre su último trabajo.
    • ¿Cuáles son sus puntos fuertes y

      débiles?

    • ¿Dónde espera estar dentro de cinco

      años?

    • ¿Por qué contestó este anuncio?

      ¿Está en una búsqueda activa o, simplemente, se

      sintió atraído por el aviso?

    • ¿Qué es lo que lo atrae de nuestra

      compañía?

    • ¿Qué piensa usted que puede aportar a esta

      compañía?

    • Sabiendo lo que usted sabe sobre este trabajo y nuestra

      compañía, ¿haría algún cambio si

      le fuera ofrecida esta posición?

    • Describa un día típico en su último

      trabajo.

    • ¿Por qué debería contratarlo a usted?
    • Cuénteme sobre sus jefes anteriores.
    • ¿Cómo se desempeña usted mejor: trabajando

      en equipo o solo?

    • Planteo de situaciones a modo de examen durante la entrevista:

      ejemplos más frecuentes.

    • ¿Si yo llamara a sus ex jefes, qué piensa que me

      dirían sobre usted?

    • ¿Qué es lo que más &endash;y lo que

      menos&endash; le agradó de su último trabajo?, o

      ¿que es lo que más &endash;y lo que menos&endash; le

      agrada de su trabajo actual?

    • Basándome en lo que he visto en este currículum,

      usted está sobrecalificado para esta posición,

      ¿qué piensa de ello?

    • ¿Qué hace en su tiempo libre?
    • ¿Qué salario requiere?
    • ¿Está dispuesto a viajar frecuentemente?
    • ¿Podría trasladarse a otra ciudad o a otro

      país?

    • Si nosotros lo contratáramos, ¿cuando

      podría empezar?

    Fuente: Mitos y verdades en la búsqueda laboral, Ediciones

    Granica, 1997. Sobre este tema la autora tiene en prensa un nuevo

    libro La entrevista laboral, Ediciones Granica.

     

    Todo lo que usted no debe hacer en una entrevista

    laboral

    • Llegar demasiado temprano, o un minuto tarde.
    • Sentarse en el borde de la silla.
    • Sentarse incorrectamente en la sala de espera.
    • Fumar si no está seguro de que esté permitido.

      Si desea de todos modos hacerlo, pregunte si esto es posible.

    • Mirar su reloj.
    • Mirar indiscretamente alrededor, o espiar los papeles del

      escritorio.

    • Mirar para otra parte o esquivar la mirada. No mirar a su

      interlocutor a los ojos.

    • Enredarse en algún tipo de discusión.
    • Hablar de política o de religión.
    • Hacer referencias de algún tipo (favorables o

      negativas) acerca de las mujeres si el entrevistador es,

      justamente, una mujer.

    • Llevar una preparación de entrevista por escrito e

      intentar leerla durante la entrevista.

    • Tutear al entrevistador a menos que él, o ella, lo haga

      primero.

    • Comer chicles o caramelos.
    • Hacer gestos excesivos con la cara o con las manos.
    • Decir que es la única entrevista que consiguió

      hasta ahora o que es el primer lugar al que lo llaman.

    • Hablar mal de otras personas, o de la recepcionista, o de la

      secretaria, o de antiguos jefes o empleadores. Ni, desde luego, de

      otros consultores.

    • Mostrarse como un superman (o una mujer maravilla) o mostrar

      dudas sobre sí mismo.

    • Manifestar que no necesita trabajar para vivir.
    • Decir que aceptaría cualquier cosa, cualquier trabajo,

      cualquier salario.

    • Extenderse sobre temas personales, aunque esté pasando

      por un mal momento.

    • Transmitir sus duelos.
    • Preguntar sobre temas personales al entrevistador.
    • Contestar con monosílabos o hacer

      monólogos.

    • Mentir.
    • Confundir la amabilidad del entrevistador con otra cosa.

      Pensar que es su amigo. Tomarse confianza.

    Fuente: Mitos y verdades en la búsqueda laboral, Ediciones

    Granica, 1997.

     

    Ejemplos de buenas preguntas que usted puede

    formular al entrevistador

    • Principales responsabilidades y funciones del puesto.
    • Desarrollo profesional en la posición.
    • Si ese puesto está ocupado.
    • Si la respuesta es afirmativa: ¿qué pasa con el

      actual ocupante del cargo?

    • Si la respuesta es negativa: ¿qué pasó con

      el anterior?

    • Qué se espera del nuevo colaborador.
    • Qué perspectivas tiene el cargo.
    • Sobre la empresa y/o la organización, datos que usted

      no conozca y planes futuros.

    • Sobre su futuro jefe.
    • Sobre sus futuros compañeros.
    • Sobre sus futuros subordinados.
    • Si su rango salarial se encuentra dentro de los presupuestos

      de la compañía.

    • Si el tema no se habló con anterioridad, tiempo en que

      van a cubrir la vacante.

    Y cualquier otra cosa que se le ocurra. Lo fundamental es

    cómo lo hará.

    Fuente: Mitos y verdades en la búsqueda laboral, Ediciones

    Granica, 1997.  

     

    En la próxima entrega:

    CAPITULO IV

    • Los canales de acceso al mercado y follow up

    Martha Alicia Alles es Directora General de Ernst & Young
    Top Management, Consultora en Recursos Humanos.