En este capítulo:
La entrevista
- Primero hablemos sobre la venta de usted mismo
- Qué cosas les interesan a los entrevistadores
- Distintos tipos de entrevista: todo lo que usted debe
saber
- Preparación básica para la entrevista
- Las preguntas que deberá responder
- La vestimenta
- Planear la entrevista
- Consejo inicial: qué hacer cuando usted está
allí
- Saludar al entrevistador
- El arte de contestar
- Todo lo que usted no debe hacer en una entrevista laboral
- Preguntas que usted oirá una y otra vez en las
entrevistas
- Ejemplos de buenas preguntas que usted puede formular al
entrevistador
La oferta
- Qué hacer cuando llega la oferta
- Saber decir que no
- Qué elementos debe tener en cuenta
- Los beneficios no cuantificables
- La oferta por escrito
- Sea flexible
- No se olvide de agradecer a todos lo que lo ayudaron
- Modelo de carta de agradecimiento
La entrevista
Primero hablemos sobre la venta de usted mismo
Muchas veces habrá escuchado decir que no se puede vender
un producto que primero no se ha comprado. Si usted no cree
&endash;por ejemplo&endash; que es un buen producto tener una semana
de tiempo compartido, difícilmente lo podrá vender a
otros aunque sea un buen profesional de la venta (hablamos de esto en
el Capítulo 1).
Este concepto aplicado a la venta de productos es también
válido cuando usted debe venderse a sí mismo en una
entrevista laboral.
Usted debe creer de sí mismo que es un buen producto y que
le va a interesar a otros. Si no está convencido de esto, no
pierda el tiempo. Si usted no lo cree tampoco lo creerán los
demás. Claro que si usted lo cree y los otros no, tampoco
logrará su objetivo, pero debe comenzar por ahí.
Es muy importante, además, tener una mirada objetiva, no
para ver los defectos o los menos, sino para medir sus reales
potencialidades y explotarlas lo mejor posible.
Usted debe saber, por otra parte, qué cosas les interesan a
los entrevistadores. Pondremos a continuación los ítems
más importantes.
Qué cosas les interesan a los entrevistadores
Su habilidad para realizar el trabajo
En la mayoría de los casos, usted será citado a una
entrevista previo análisis de su currículum; y cuando
se trata de hunting se tomará como base lo que usted
está haciendo en su compañía actual. En ambos
casos la selección se fundamenta en la experiencia laboral
previa. Recuerde que, en ocasiones, éste es el único
factor con el que cuenta un entrevistador para comenzar la
evaluación.
Por lo tanto, éste será un punto muy importante.
Su entrenamiento
Las capacidades, en general, son consecuencia del entrenamiento,
ya sea en la función o en la teoría. Ambas cosas
serán evaluadas
Sus motivaciones
Un entrevistador entrenado buceará en sus motivaciones
más profundas, éste será indefectiblemente un
punto de análisis. Por lo tanto, debe tener sus motivaciones
muy claras. No podrá explicarlas en caso contrario.
Aunque la motivación pase por un tema de conflicto
personal, todo es entendible, lo importante es cómo la
explique. Debe ser una explicación coherente para alguien que
está fuera de la organización y que, seguramente,
verá las cosas desde una óptica diferente de la suya.
Distintos tipos de entrevista: todo lo que usted debe saber
Las entrevistas pueden ser individuales y grupales.
Profundizaremos en las entrevistas individuales ya que suelen ser la
menos dirigidas y el individuo tiene allí más manejo de
la situación, por lo tanto, los consejos pueden ser de mayor
utilidad. De todos modos, es importante tener en cuenta que muchos de
los temas que trataremos a continuación son de
aplicación a cualquier tipo de entrevista. Y es necesario
considerar también que todo proceso de selección, en
alguna instancia, incluye una entrevista individual.
Las entrevistas individuales pueden ser:
- normales o agresivas: la noción de normal funciona como
opuesta al concepto de agresiva, en el sentido de que en
algún momento se somete al entrevistado a una o varias
preguntas agresivas con el solo propósito de evaluar su
respuesta;
- abiertas o cerradas: en las entrevistas abiertas se deja
medianamente libre el diálogo del entrevistado, en las
cerradas se formulan preguntas cuya respuesta es un sí o un
no o una sola palabra;
- preliminares, decisivas, de contratación: estas
denominaciones tienen relación con la instancia del proceso
en que se encuentre.
Las entrevistas grupales pueden ser de diferentes tipos :
- entrevistas preliminares: son iguales a las individuales, pero
se realizan en grupos en los que todos participan. Normalmente es
conducida por una persona y una segunda se desempeña como
observador;
- evaluaciones psicológicas: las evaluaciones
psicológicas grupales se dividen en dos partes. En la
primera se utilizan tests autoadministrables y, en la segunda,
actuación grupal;
- evaluaciones de potencial: es parecida a la anterior pero se
pone énfasis en la evaluación del potencial. En este
aspecto se parece al assessment;
- assessment: mediante la utilización de casos
pertinentes al grupo evaluado se estudia su potencial. Se
diferencia de las anteriores porque se trabaja sobre casos que
tienen alguna relación con las personas entrevistadas y,
frecuentemente, participa el o los futuros jefes
&endash;además&endash; de los especialistas en la
aplicación de técnicas de assessment.
Preparación básica para la entrevista
La entrevista personal es la carta más fuerte que usted
juega en todo el proceso de búsqueda laboral. Por lo tanto
tómela en serio. No es un juego, no es un tema menor y, en el
otro extremo, no dramatice la cuestión.
Cuando tenga cerca la instancia de entrevistarse con una empresa,
es importante recoger sobre ella toda la información posible:
el balance publicado, información de la prensa y todo lo que
se le ocurra.
Lea atentamente las preguntas más frecuentes (ver recuadro
en pág. 138) y prepare mentalmente algunas respuestas. Lo
mejor es la frescura; siempre sale mejor una entrevista cuando no se
está preparado acartonadamente para ella. Pero como pueden
salir temas que quizá lo pongan en tensión, o que
requieran alguna reflexión previa, es mejor que usted piense
con anticipación sobre ellos.
Planifique sus entrevistas, piense con anticipación los
temas que usted considere que son de difícil respuesta.
Clarifique sus objetivos
Este es el punto clave. Todo lo que comunique será
más claro y llegará mejor a su interlocutor en la
medida en que esté claro para usted en una primera instancia.
El principal objetivo de una búsqueda laboral es
precisamente ése, conseguir un empleo. Pero piense que no es
lo mismo cualquier empleo. Usted debe encontrar un empleo adecuado y
que satisfaga sus expectativas. Por lo tanto, debe transmitir una
idea clara de quién es usted y qué está
buscando.
Las preguntas que deberá responder
En uno de los recuadros incluimos las preguntas más
frecuentes que hacen los entrevistadores. No lleve una respuesta
“preparada”, porque no sonará natural, pero sí es
útil que reflexione sobre ellas.
La vestimenta
Asegúrese de que usted no puede lucir mejor
La primera imagen que dará al llegar será su
presencia física, cómo camine y cómo salude.
Estos tres elementos constituyen el primer golpe de efecto que
dará a su entrevistador. No lo desatienda.
Qué es una vestimenta apropiada
Una entrevista laboral no es ni más ni menos que eso, una
entrevista laboral. No se trata de una excursión al campo, ni
de una fiesta. Un varón deberá ir de saco y corbata, lo
más prolijamente posible y una mujer deberá vestirse de
modo equivalente, si tiene un traje es lo ideal y, en caso contrario,
ropa elegante, nada estridente ni chillón, ni muy corto ni muy
escotado y jamás transparente. Use zapatos cómodos; un
dolor de pies se verá en su cara. Arréglese con un
maquillaje suave y sea usted misma. No haga ese día algo que
no haga habitualmente, pues se sentirá extraño.
A muchas personas les da seguridad verse bien en el espejo. Piense
que una vez que salió de su casa no podrá volver para
cambiarse si no tiene tiempo suficiente para ello; por lo tanto,
apueste a lo seguro, llevando ropa con la que se sentirá bien
todo el día.
Planear la entrevista
No le sugerimos dramatizar una entrevista, pero tómela con
seriedad, por lo tanto, prepárese para ella.
Prepararse
Es muy importante, ya lo señalamos en puntos anteriores,
reunir información sobre el lugar al cual va a concurrir. No
hay sensación más desagradable que entrevistar a esa
gente que no tiene ni idea de dónde está, con
quién habla y sobre qué tema trata la reunión.
Hay personas que en la entrevista no recuerdan ni el anuncio que
contestaron dos semanas atrás.
Estar distendido
Además de la preparación técnica existe una
segunda preparación que es la personal. Trate de ir lo
más distendido posible. Para ello, es mejor no estar
excesivamente cansado. No coordine entrevistas para el día
siguiente a una jornada agotadora o al regreso de un viaje muy
exigente, o si la noche anterior tiene que acostarse muy tarde.
Tómese su tiempo
Organice su tiempo de modo tal de tener algún tiempo libre
antes de la entrevista, no superponiendo compromisos ni con el tiempo
tan justo que el más pequeño retraso le haga llegar
tarde.
Si tiene varias entrevistas en un mismo día, deje un tiempo
libre entre cada una de ellas. Si las circunstancias lo permiten,
vaya caminando; caminar es una buena manera de pensar y es ideal
reflexionar primero sobre una entrevista antes de entrar a la
próxima.
No vaya apurado, con otro compromiso posterior. Debe estar
tranquilo en su entrevista. Si está pensando que
llegará tarde a la próxima, puede desaprovechar la
presente.
Consejo inicial: qué hacer cuando usted está
allí
Sea cordial y amable con todo el mundo, pero sin exagerar. No se
enemiste con las personas que lo atienden antes de pasar a la
entrevista. Jamás sea impertinente ni seductor con alguna de
las jóvenes que lo atiende. Esto, tarde o temprano, se
sabrá y el que quedará mal será usted.
Acepte las instrucciones que le den. Si no está seguro de
haberlas comprendido, pregunte otra vez. Siempre es preferible volver
a consultar y no pasar por una persona que no acepta las
instrucciones.
Complete los formularios que le dan en las consultoras. No
conteste que esa información ya está en el
currículum.
Primero, porque debe demostrar que es capaz de adaptarse y aceptar
las instrucciones recibidas. En segundo lugar, las consultoras le dan
sus formularios porque los necesitan, no para molestarlo y,
además, aunque la información esté en su
currículum, allí estará de otra forma y, llegado
el momento, preferirá completarlo usted mismo y no que otra
persona rellene puntos tales como cuáles fueron sus
responsabilidades más importantes.
Saludar al entrevistador
Sea amable y simpático, pero sin exagerar. No tome
actitudes familiares ni distantes.
Trate de darse cuenta lo más rápidamente posible de
cómo es su entrevistador. Si es una persona informal y lo
tutea de entrada, usted puede adoptar una actitud similar, pero si su
entrevistador, aun siendo una persona joven, lo trata formalmente,
usted debe adoptar el mismo estilo.
Un comentario sobre cómo dar la mano
¿Usted sabe cómo da la mano? Quizá no. En ese
caso, déle la mano a varios amigos y pídales que le
comenten, lo más objetivamente posible, qué
impresión se llevan de ese gesto suyo.
Da una desagradable impresión alguien que da la mano muy
floja, pero también resulta chocante alguien que da la mano
con tanta fuerza que parecería que va a romper la otra mano.
El arte de contestar
Estas son algunas ideas básicas:
Recuerde por qué está usted allí
Ya lo hemos comentado en alguna ocasión anterior: usted
está en una entrevista laboral, no de visita en la casa de un
amigo, o en algún otro tipo de contacto social. Por lo tanto,
todo lo que diga debe relacionarse con temas laborales, profesionales
y con el tema de fondo. No pierda tiempo hablando generalidades,
recuerde que después puede faltarle tiempo para explicar
aquello que le interesa.
Sus respuestas deben ser concisas y directas
No se vaya por las ramas. Esta es una regla de oro para cualquier
conversación pero, fundamentalmente, para una entrevista
laboral.
Trate de entender el fondo de la pregunta antes de responder. La
persona que lo entrevista espera que usted conteste lo que él
o ella efectivamente preguntó. No dé detalles
innecesarios. Si su entrevistador desea saber más se lo
dirá.
No exprese sus puntos de vista a menos que se lo pidan; se
arriesga a profundizar algún tema que luego puede resultar
poco favorable. No haga acotaciones sobre personas, si no se las
piden. En síntesis: conteste lo que se le pregunta y no
más.
Los ejemplos
Si fuese pertinente, incluya en su relato ejemplos relacionados
con su tarea diaria o sus responsabilidades que demuestren aspectos
favorables de usted mismo. Siempre con la misma recomendación
señalada antes. Un ejemplo claro y conciso que sea
ilustrativo. Piense que a su interlocutor pueden no interesarle sus
anécdotas personales a menos que tengan que ver con la
función específica.
Escuche atentamente a su entrevistador
No haga un monólogo. Hay personas que, aun siendo
interrumpidas por una pregunta continúan hablando en el punto
donde quedaron, ignorando la pregunta o el comentario recibido.
Esté atento a las consignas; su interlocutor
apreciará una actitud atenta y participativa. Recuerde que la
entrevista la conduce él y no usted.
Lenguaje corporal: cómo no enviar el mensaje
equivocado
Preste atención a los mensajes no verbales. Una persona se
comunica con otra a través de innumerables factores,
además de la palabra. Por lo tanto, comience por reconocer
esta situación.
Debe sentarse correctamente, sin mostrar una actitud confianzuda
(por ejemplo apoyando los codos sobre un escritorio ajeno) ni
timorata, como si quisiera irse rápidamente (sentándose
en el borde de la silla).
¿Y qué hacer con las manos? Hay gente que las usa
maravillosamente apoyando sus palabras con un fino movimiento como
subrayándolas, pero éste es un arte muy difícil.
Ante la duda deje las manos lo más quietas que sea posible.
Y por último, no gesticular. Si tiene un tic que se
acentúa en una entrevista, quizá deba comentarlo con su
interlocutor, pero trate de evitar los gestos de cualquier
naturaleza.
Su turno de hacer preguntas
Usted tiene derecho a preguntar; por lo tanto, no pregunte con
culpa; pero no empiece por preguntar. Recuerde lo que ya dijimos, el
entrevistador conduce la entrevista, de alguna manera fija las
reglas, su turno de preguntar es al final.
No condicione sus repuestas a que le contesten, primero, sus
propias preguntas, por ejemplo: si usted no me dice para quién
es esta búsqueda yo no le indico mis pretensiones salariales.
Qué es lo que no debe preguntar
No haga preguntas que usted considere que el entrevistador no le
podrá responder; el que quedará mal parado será
usted.
Si está en una consultora y el entrevistador no puede
decirle en ese momento para quién se está haciendo la
búsqueda, no insista ni trate de adivinar. Esta es una actitud
muy frecuente entre los entrevistados. También están
aquellos que, conociendo muy bien el mercado donde se
desempeñan, comienzan a hacer preguntas cruzadas para tratar
de adivinar cuál es el cliente que representa ese consultor.
No responda una pregunta con otra; por ejemplo si le piden que
indique el nivel de salario requerido, no conteste
¿cuánto quiere pagar la empresa?
Preguntas bien enfocadas y sobre temas relevantes
Es muy importante cómo plantee usted las preguntas; el
mismo interrogante planteado en un buen tono tendrá una
respuesta, y mal formulado recibirá otra. La temática
es muy amplia; usted deberá elegir los temas que más le
interesen, es posible que no pueda preguntar sobre todo (ver
recuadro).
La oferta
Qué hacer cuando llega la oferta
En una primera instancia usted debe tomar la cuestión con
tranquilidad y darse un tiempo para pensar. Cuando las circunstancias
lo permitan, lo ideal es tomarse uno o dos días y luego
contestar. Cuando esto no es posible, trate de reflexionar en ese
momento lo más tranquilamente que pueda.
Es igualmente importante escuchar con mucha atención la
propuesta y preguntar o repreguntar si ello es necesario. Si algo no
le queda claro vuelva a preguntar. Así como puede quedar poco
elegante hacer muchas preguntas en torno de los temas
económicos en los primeros contactos, en el caso de la
entrevista final rige el principio inverso: éste es el momento
preciso para este tipo de temas. Luego será demasiado tarde.
Saber decir que no
Si usted está desempleado quizá le parezca una
locura pensar en decir que no, pero éste es un punto sobre el
que debe reflexionar. Hay circunstancias en las que aceptar un
trabajo puede ser una alternativa peor que estar desocupado.
Debe pensar que si acepta un trabajo efectivo está
asumiendo un compromiso, por lo tanto, es responsable de la
decisión que toma. Y no está bien, ni para usted ni
para su futuro empleador, que acepte un trabajo y lo deje por otro al
poco tiempo. Si bien es cierto que en la vida no hay decisiones
definitivas en un sentido absoluto, no debe aceptarse un trabajo
efectivo si no se está seguro de querer permanecer en
él. Si se encuentra ante una circunstancia de este tipo, puede
comentarla con su futuro empleador y proponer que se inicie la
relación laboral con un contrato que permita a ambos evaluar
el desarrollo de los acontecimientos.
El otro factor a tener en cuenta, en los casos que sienta que el
trabajo ofrecido no es para usted, es que esta tarea le
quitará tiempo disponible para buscar el trabajo que sea
definitivo.
La mejor forma de evaluar una oferta, ya sea que usted tenga o no
empleo en ese momento, es considerar la situación contemplando
todos los elementos en juego. A continuación le expondremos un
extenso listado de factores a tener en cuenta. No todos ellos
serán aplicables, la idea es que usted no se olvide de ninguno
al evaluar la oferta.
Qué elementos debe tener en cuenta
La compañía
En las circunstancias actuales, no sólo de la Argentina
sino también del mundo entero, uno de los principales puntos a
evaluar es quién hace la oferta.
La compañía no sólo debe medirse por su
tamaño, que es desde luego un elemento importante, pues es
cierto que una empresa grande y/o multinacional puede ofrecer mejores
perspectivas de futuro.
Sin embargo, considero más importante el concepto de
viabilidad de la empresa: sus posibilidades de permanecer en el
mercado, y esto se mide por su grado de actualización en los
aspectos tecnológicos y de management.
La posición
No se deje impresionar por los nombres, pregunte por los
verdaderos contenidos: un jefe o responsable de una
compañía puede tener un puesto mucho más
interesante que un gerente de otra.
Por lo tanto, nuestra recomendación en este punto es
relevar primero los reales niveles de responsabilidad de la
posición sobre la base de elementos cuantificables: niveles de
facturación, cantidad de gente a cargo, volúmenes de
venta, volúmenes de fabricación. Dependerá del
caso, pero se debe medir la posición por su contenido real y
no por el nombre. En algunas organizaciones, por ejemplo, se llama
gerente al número uno de un área y, en otras, director;
esto no es importante, lo que cuenta es que sea realmente el
número uno.
Otro elemento importante es el nivel de reporting dentro de la
compañía. Una vez más, ponga el tema en
perspectiva. Si usted era el número dos de reporting en una
empresa pequeña, quizá pueda ser más importante
para usted pasar a ser el número cuatro en una
compañía mucho más grande.
Proyección
Este punto se relaciona con el anterior. Usted debe relevar las
reales perspectivas del puesto ofrecido. En algunas
compañías puede estar ya elaborado el plan de carrera
correspondiente a ese puesto, en otras no. En el primer caso debe
preguntar y escuchar atentamente la respuesta. En el segundo, la
cuestión es más difícil y usted deberá
inferir la respuesta de comentarios generales que se le hayan hecho
en diferentes momentos del proceso de búsqueda, además
de algunas preguntas directas que usted pueda hacer, tales como:
- Qué pasó con el anterior ocupante del cargo. Si
fue promovido, ésta es una buena señal.
- Política general de la compañía sobre
promociones y rotación del personal.
- Años de permanencia de un colaborador en el mismo
cargo; si le respondieran algo así como que los gerentes
actuales hace 20 años que están en su cargo,
éste sería un comentario preocupante.
- Edad promedio del nivel gerencial y de la
compañía en general.
Y otras preguntas que considere pertinentes, en cada caso, dentro
de esta temática.
Los beneficios no cuantificables
Según cuál sea su especialidad, pueden ser
relevantes o no ciertos factores. Tomemos otra vez un ejemplo para
analizar este tema y luego usted lo adaptará a su propia
realidad.
Hay compañías que se consideran escuelas para
ciertos temas; ingresar en alguna de ellas puede transformarse para
usted en un valor agregado muy importante. Por ejemplo: si es jefe de
Producto y tiene la oportunidad de incorporarse a una de esas pocas
empresas que en el mercado están valoradas como las catedrales
o las mecas del marketing, aun por un salario más bajo que
otra oferta similar, usted puede considerar que está haciendo
una inversión para su futura carrera.
Los aspectos económicos
Los aspectos económicos no son los más importantes a
evaluar en una propuesta pero deben ser cuidadosamente analizados.
Salario inicial. Deje bien aclarado si el salario es neto o bruto.
Las compañías trabajan en general sobre valores brutos,
pero muchos postulantes se expresan en valores netos; por lo tanto,
si usted es uno de los que hablan de salarios netos, asegúrese
de qué valores habla su interlocutor, puede haber un
malentendido. Para las personas que tienen remuneraciones variables,
es muy importante establecer claramente los factores de
cálculo. Evite sorpresas posteriores.
Bonus o remuneración variable sujeta a resultados. Este
concepto está afuera, en general, del concepto de
remuneración y es una retribución en dinero o como
opción de compra de acciones. Se abona anual o semestralmente.
Se pacta, en todos los casos, sujeta a los resultados de la
compañía y a la gestión del colaborador. Se
utiliza en general para niveles gerenciales o directamente ligados al
negocio.
Bonus de contratación (hiring bonus). No es muy frecuente
en la Argentina pero la tendencia es creciente. ¿Cuándo
está realmente justificado? Cuando una persona tiene devengado
total o parcialmente un bonus y, en ese momento, se le ofrece un
cambio laboral. En esos casos es lícito que usted solicite una
compensación por el bonus perdido. En otras situaciones se
trataría de primas de pase: para pasar de un sitio a otro una
persona pide un valor monetario que compense el riesgo asumido con
cualquier cambio de trabajo. El bonus de contratación con este
enfoque es menos frecuente y suele darse en casos muy especiales.
Beneficios de salud. Cada vez es más frecuente que las
compañías tengan, dentro de su política de
beneficios, planes de cobertura médica adicional para todo el
personal. Suele haber diferentes planes por niveles de la estructura
de la organización. Las diferencias generalmente están
en los reintegros de gastos médicos, pero suelen tener igual
cobertura dentro del sistema cerrado. Si no se le plantea
abiertamente con la oferta, es un punto que no debe olvidar
preguntar.
Otros beneficios económicos no monetarios. Muchas empresas
ofrecen paquetes de beneficios económicos en ocasiones muy
importantes, además del salario. Estos difieren, aunque no
radicalmente, de una compañía a otra. Por lo tanto,
verifique qué política de beneficios al personal tiene
esa compañía. La suma del salario mensual más
los beneficios no monetarios constituye la remuneración. Esta
no es una mera diferencia semántica sino la
terminología técnica adecuada, que usted debe conocer.
Dentro de estos beneficios económicos no monetarios pueden
encontrarse:
a) Un vehículo de la compañía con todos los
gastos pagos: este beneficio es habitual para niveles gerenciales o
para aquellos que lo requieran por su trabajo específico, como
los vendedores.
b) Los gastos de su automóvil particular.
c) Los seguros de retiro o jubilación privada.
d) Los seguros de vida.
e) La vivienda, en el caso de personas trasladadas a una ciudad
diferente de su habitual lugar de residencia.
f) El comedor en planta: es frecuente cuando la empresa
está radicada en lugares alejados.
g) El transporte de la empresa: en el mismo caso que el anterior.
h) Los vales de comida, de compras en supermercados, de
combustible.
i) Los seguros y mutuales médicas (esto ya fue mencionado
anteriormente como beneficios de salud).
Gastos de mudanza. Es frecuente que este concepto se incluya en la
oferta cuando se requieran traslados a otra ciudad, dentro o fuera
del país.
La oferta por escrito
Es habitual en algunas compañías. Aunque su
utilización no está generalizada, sería una
buena costumbre a adoptar.
Previsiones con respecto a una futura desvinculación
Es un punto infrecuente y aparece en las negociaciones cuando la
compañía presenta algún tipo de riesgo para el
nuevo colaborador.
Por supuesto, no se estila para alguien desempleado. Este tipo de
previsiones &endash;generalmente un contrato con cláusulas de
penalización para el que rompa la relación
laboral&endash; se utilizan, en general, en una contratación
de alto nivel y estratégica para el contratante.
Sea flexible
Esta es una característica que le será muy
útil en cualquier negociación. No significa que deba
aceptar cualquier cosa. Pero ciertamente debe sopesar todas las
variables, incorporar nuevos datos para su análisis y no
aferrarse a alguna idea preconcebida que deba ser revisada a la luz
de nuevos datos.
La flexibilidad no se vincula sólo al salario, puede tener
relación con el horario, con que le ofrezcan un contrato
inicial para efectivizarlo luego, con el nombre de la
posición, con el lugar de trabajo, con la posibilidad de que
la compañía le ofrezca continuar su carrera laboral
más adelante en el exterior. No deseche nada de entrada,
tómese su tiempo para pensar. Aun la idea más audaz
puede verse diferente después de un momento de
reflexión.
No se olvide de agradecer a todos lo que lo ayudaron
Si ya consiguió trabajo, felicitaciones. Si todavía
no, igual deberá tener en cuenta los agradecimientos. Por
varios motivos. El primero y fundamental es que, si ha sido bien
atendido, habla bien de usted que lo comunique, lo haga saber. Y, en
segundo lugar, si ya consiguió trabajo, puede alguna vez
necesitar emprender otra búsqueda o conectarse con su red y
con los consultores por cualquier otro motivo. Si no consiguió
trabajo, entonces está aún en la lucha.
El criterio general no es ser pesado sino simplemente atento y
cortés, por lo tanto, unas breves líneas pueden decirlo
todo. Cuando se dice gracias se debe emplear un estilo sencillo, con
pocas palabras. Hay que transmitir el concepto, no es necesario
adornarlo diciendo es usted maravilloso o el mejor del mundo o una
persona fantástica o cosas similares, pues no es conveniente
pasar del agradecimiento a la lisonja o al halago excesivo; usted
corre el riesgo de que el otro se sienta mal (ver recuadro).
Preguntas que usted oirá una y otra vez en
las entrevistas
- Cuénteme un poco sobre usted mismo.
- ¿Por qué dejó su último
trabajo?
- ¿Qué es lo que sabe sobre nuestra
compañía?
- Cuénteme sobre su último trabajo.
- ¿Cuáles son sus puntos fuertes y
débiles?
- ¿Dónde espera estar dentro de cinco
años?
- ¿Por qué contestó este anuncio?
¿Está en una búsqueda activa o, simplemente, se
sintió atraído por el aviso?
- ¿Qué es lo que lo atrae de nuestra
compañía?
- ¿Qué piensa usted que puede aportar a esta
compañía?
- Sabiendo lo que usted sabe sobre este trabajo y nuestra
compañía, ¿haría algún cambio si
le fuera ofrecida esta posición?
- Describa un día típico en su último
trabajo.
- ¿Por qué debería contratarlo a usted?
- Cuénteme sobre sus jefes anteriores.
- ¿Cómo se desempeña usted mejor: trabajando
en equipo o solo?
- Planteo de situaciones a modo de examen durante la entrevista:
ejemplos más frecuentes.
- ¿Si yo llamara a sus ex jefes, qué piensa que me
dirían sobre usted?
- ¿Qué es lo que más &endash;y lo que
menos&endash; le agradó de su último trabajo?, o
¿que es lo que más &endash;y lo que menos&endash; le
agrada de su trabajo actual?
- Basándome en lo que he visto en este currículum,
usted está sobrecalificado para esta posición,
¿qué piensa de ello?
- ¿Qué hace en su tiempo libre?
- ¿Qué salario requiere?
- ¿Está dispuesto a viajar frecuentemente?
- ¿Podría trasladarse a otra ciudad o a otro
país?
- Si nosotros lo contratáramos, ¿cuando
podría empezar?
Fuente: Mitos y verdades en la búsqueda laboral, Ediciones
Granica, 1997. Sobre este tema la autora tiene en prensa un nuevo
libro La entrevista laboral, Ediciones Granica.
Todo lo que usted no debe hacer en una entrevista
laboral
- Llegar demasiado temprano, o un minuto tarde.
- Sentarse en el borde de la silla.
- Sentarse incorrectamente en la sala de espera.
- Fumar si no está seguro de que esté permitido.
Si desea de todos modos hacerlo, pregunte si esto es posible.
- Mirar su reloj.
- Mirar indiscretamente alrededor, o espiar los papeles del
escritorio.
- Mirar para otra parte o esquivar la mirada. No mirar a su
interlocutor a los ojos.
- Enredarse en algún tipo de discusión.
- Hablar de política o de religión.
- Hacer referencias de algún tipo (favorables o
negativas) acerca de las mujeres si el entrevistador es,
justamente, una mujer.
- Llevar una preparación de entrevista por escrito e
intentar leerla durante la entrevista.
- Tutear al entrevistador a menos que él, o ella, lo haga
primero.
- Comer chicles o caramelos.
- Hacer gestos excesivos con la cara o con las manos.
- Decir que es la única entrevista que consiguió
hasta ahora o que es el primer lugar al que lo llaman.
- Hablar mal de otras personas, o de la recepcionista, o de la
secretaria, o de antiguos jefes o empleadores. Ni, desde luego, de
otros consultores.
- Mostrarse como un superman (o una mujer maravilla) o mostrar
dudas sobre sí mismo.
- Manifestar que no necesita trabajar para vivir.
- Decir que aceptaría cualquier cosa, cualquier trabajo,
cualquier salario.
- Extenderse sobre temas personales, aunque esté pasando
por un mal momento.
- Transmitir sus duelos.
- Preguntar sobre temas personales al entrevistador.
- Contestar con monosílabos o hacer
monólogos.
- Mentir.
- Confundir la amabilidad del entrevistador con otra cosa.
Pensar que es su amigo. Tomarse confianza.
Fuente: Mitos y verdades en la búsqueda laboral, Ediciones
Granica, 1997.
Ejemplos de buenas preguntas que usted puede
formular al entrevistador
- Principales responsabilidades y funciones del puesto.
- Desarrollo profesional en la posición.
- Si ese puesto está ocupado.
- Si la respuesta es afirmativa: ¿qué pasa con el
actual ocupante del cargo?
- Si la respuesta es negativa: ¿qué pasó con
el anterior?
- Qué se espera del nuevo colaborador.
- Qué perspectivas tiene el cargo.
- Sobre la empresa y/o la organización, datos que usted
no conozca y planes futuros.
- Sobre su futuro jefe.
- Sobre sus futuros compañeros.
- Sobre sus futuros subordinados.
- Si su rango salarial se encuentra dentro de los presupuestos
de la compañía.
- Si el tema no se habló con anterioridad, tiempo en que
van a cubrir la vacante.
Y cualquier otra cosa que se le ocurra. Lo fundamental es
cómo lo hará.
Fuente: Mitos y verdades en la búsqueda laboral, Ediciones
Granica, 1997.
En la próxima entrega:
CAPITULO IV
• Los canales de acceso al mercado y follow up
Martha Alicia Alles es Directora General de Ernst & Young
Top Management, Consultora en Recursos Humanos.
