sábado, 18 de abril de 2026

    Con más cartas en la manga

    Durante años, el negocio postal argentino sufrió los

    embates del desprestigio. “Entramos al Correo con la

    percepción de que nuestro mayor problema sería

    recuperar la confianza de la gente”, admite Pablo González

    Isla, director ejecutivo del Correo Argentino, el encargado de

    pilotear el proceso de reingeniería que encara el primer

    operador postal del país.

    A fines de julio del ´97, el consorcio que conformaron el

    Banco de Galicia y las empresas Itrón y Sideco &endash;ambas

    del grupo Socma&endash; se adjudicó la concesión del

    Correo por 30 años. Desde el principio, la presencia de la

    entidad bancaria dentro del grupo dejaba bien en claro que los nuevos

    operadores no se limitarían a repartir cartas, aun cuando el

    servicio postal continuara siendo el core business en la nueva etapa

    de la empresa.

    El 1º de septiembre el grupo ganador se hizo cargo de la

    operación. “Dos meses después contratamos a la

    consultora Gallup para determinar cuál era la calidad de

    servicio que estaba prestando el Correo Argentino y compararla con la

    de Oca y Andreani, nuestros dos principales competidores”, relata

    González Isla.

    Los resultados del estudio los entusiasmaron: de cada 100 cartas

    despachadas, 85,6 llegaron dentro del tiempo previsto. “Ese

    índice nos ubicaba en una posición sustancialmente

    mejor con respecto a la competencia. Comprobamos que nos

    hallábamos frente a un problema de percepción de la

    gente, más que ante un problema real.”

    La primera acción apuntó a trabajar sobre ese

    aspecto: organizaron un plan de retiros voluntarios, al que se

    acogieron 6.500 personas de las 15.320 que formaban parte de la

    planta al momento de la privatización.

    El paso siguiente fue incorporar a 1.500 nuevos empleados,

    provenientes de cadenas de supermercados, la banca privada

    internacional, la logística y los servicios masivos. “La

    elección &endash;explica el CEO del Correo&endash;

    recayó en profesionales con experiencia en atender a clientes,

    generar rentabilidad y promover nuevos negocios.”

    De ese total, 1.000 se desempeñan en niveles de

    supervisión: son directores, gerentes, jefes de sucursales y

    oficinas. “Así nos aseguramos trabajar sobre una nueva cultura

    entre el personal, que respondía a un nuevo perfil y

    motivaciones distintas y, al mismo tiempo, comenzar a construir el

    cambio en la percepción de la calidad de los servicios de la

    empresa”, señala González Isla.

     

    Números a remontar

    Otro de los desafíos a los que debió hacer frente el

    consorcio Macri-Galicia fue el de remontar el déficit

    operativo del Correo Argentino, que en el ´97 llegó a los US$

    50 millones. A esa cifra debe sumarse el canon anual de US$ 103,2

    millones que el consorcio se comprometió a pagar al Estado a

    lo largo de 20 años y los US$ 25 millones que deberá

    invertir anualmente durante una década en la

    reconversión tecnológica de la red.

    González Isla asegura que durante el primer año de

    operaciones ya lograron reducir a un tercio las pérdidas del

    correo: “Abonando el canon, en el ´98 perderemos US$ 55 millones. Ya

    crecimos 10% en el volumen de operaciones y redujimos costos. Eso nos

    lleva a prever que el año próximo superaremos el punto

    de equilibrio. En el mercado mundial, el índice habitual de

    rentabilidad para el negocio postal es de 5 a 7% sobre ventas. Si

    esperamos facturar US$ 515 millones en el ´98, y crecer 20% en el

    ´99, para el 2000 tendríamos que obtener utilidades de US$ 35

    a 40 millones”.

    Según los números que manejan en el Correo

    Argentino, dentro del mercado postal total &endash;que mueve unos US$

    1.100 millones&endash; la empresa capta 32% en términos de

    cantidad de piezas y 33% de la facturación, frente a los 12

    puntos en volumen y los 26 en ventas que reúne Oca, su

    principal competidora, adquirida a fines del año pasado por el

    Exxel Group (ver recuadro).

    El director ejecutivo del Correo señala que el consorcio

    “se propuso lograr para el 2002, cuando se cumplan cinco años

    de gestión, que la empresa reúna 60% del mercado total

    y se instale como el correo de referencia en el país y en

    América latina”.

    La frutilla del postre

    Mientras tanto, la empresa apura sus pasos para acelerar su

    ingreso a nuevos negocios, con los que se propone consolidar su

    participación dominante en el mercado postal y diversificar

    sus fuentes de ingresos.

    Para lograrlo, comenzó a reconvertir su estructura de

    sucursales que es, sin duda, el más valioso de todos los

    activos que controla. Sus 1.500 bocas propias, 4.650 unidades

    postales &endash;farmacias, quioscos o pequeños

    comercios&endash; y 900 estafetas la instalan como la más

    importante red comercial de la Argentina.

    En esto centró su atención el Banco de Galicia

    cuando decidió tomar parte de la licitación junto al

    grupo Macri, pensando en la potencialidad que las bocas del Correo le

    otorgaban para extender su propia red en todo el país.

    Parte de esa estrategia ya comenzó a concretarse. A

    través de Galicia Ahora, un formato de minisucursales

    bancarias instaladas en 50 filiales del Correo Argentino, quienes son

    clientes del banco &endash;y quienes se sumen en el futuro&endash; ya

    pueden hacer depósitos y extracciones, solicitar

    préstamos personales e hipotecarios y pagar los saldos de sus

    tarjetas de crédito en el correo.

    “A fines del ´98 habrá 70 sucursales de Galicia Ahora y, en

    un período de cuatro años, llegarán a 400”,

    asegura González Isla. “Manejamos una estrategia comercial:

    buscamos que la gente entre a las sucursales. Y en esa

    definición, los productos bancarios aportan nuevos servicios y

    tráfico a las sucursales del Correo.”

    Pero los productos bancarios son sólo el comienzo en la

    reconversión que el consorcio diseñó para

    cambiarle la cara a su red. “Las nuevas sucursales fueron concebidas

    como centros de servicios, como puntos de venta y atención a

    clientes. Las dotamos de un nuevo layout, modernizamos la identidad

    corporativa, e incorporamos una plataforma tecnológica que nos

    permitirá dar todas las prestaciones de los diferentes

    servicios que comenzamos a ofrecer”, explica Eduardo Oliver, director

    comercial minorista.

    La transformación de la red prevé que, en los

    próximos tres años, 450 sucursales &endash;180 del

    área metropolitana y el resto del interior del

    país&endash; hayan sido adaptadas para responder a este nuevo

    concepto. A fines de agosto ya funcionaban cinco sucursales piloto, a

    las que se estaban sumando otras 10 durante septiembre. Oliver estima

    que “la adaptación de las sucursales demandará una

    inversión total de US$ 60 millones”.

     

    Shoppings de servicios

    La estrategia apunta a que, en cuatro años, la mitad de los

    ingresos del Correo Argentino se origine en los tres nuevos negocios:

    el retail, la logística y el marketing directo, que se

    sumarán a los que la empresa prestó tradicionalmente

    (los servicios postales y el courier). Según Oliver, “el

    Correo Argentino capta 78% del mercado postal de individuos y sus

    6.000 puntos de contacto lo colocan en una posición más

    que ventajosa frente a cualquier otra estructura de retail del

    país. Pero ninguna red de esas características es

    rentable como monoproducto. Por eso decidimos encarar esta estrategia

    de diversificación”.

    Las sucursales rediseñadas insinúan una muestra de

    lo que será el futuro de la red. Además de la

    operatoria bancaria a través de Galicia Ahora y de la

    posibilidad de abonar las facturas de los servicios por medio de la

    Red Pago Fácil &endash;un desarrollo de Itrón, la

    integradora de soluciones informáticas del grupo

    Socma&endash;, quienes acuden a las nuevas bocas ya pueden adquirir

    artículos de papelería. Y a partir del ´99

    podrían sumarse la venta de pasajes de ómnibus,

    entradas a espectáculos, seguros y telefonía celular.

    El costado tecnológico de la reconversión de la red

    permitirá, además, incorporar nuevos productos postales

    que combinarán el formato electrónico y el reparto

    físico. “En las nuevas sucursales se instalarán

    más de 2.000 computadoras, a un promedio de cinco equipos y un

    servidor por boca. La solución que estamos implementando nos

    permitirá comenzar a agregar valor a los servicios postales

    tradicionales. No sólo podremos repartir las facturas de una

    empresa, sino desarrolar tareas de finishing postal: recibirlas en

    forma electrónica, imprimirlas, incorporarles datos variables,

    ensobrarlas y distribuirlas”, relata Máximo Gejer, gerente de

    Sistemas y Comunicaciones.

    Vendedores por catálogo

    El marketing directo es otro de los motores con los que el Correo

    se propone impulsar su crecimiento. “Nos proponemos conformar

    soluciones integrales para los marketineros y las empresas que se

    vuelquen a vender a través del correo. Buscamos potenciar el

    negocio postal tanto en lo que hace al envío de

    catálogos como al de encomiendas”, apunta Mary Teahan,

    directora de Marketing.

    Un paso importante será la puesta en vigencia del nuevo

    código postal, que conservará los cuatro dígitos

    actuales y sumará otros cuatro para permitir a las

    máquinas del nuevo Centro de Procesamiento Postal &endash;que,

    con una inversión de aproximadamente US$ 40 millones, se

    inaugurará en Monte Grande en marzo del ´99&endash;

    identificar no sólo la localidad, sino la calle, la altura y

    el lado par o impar de la calle.

    “Este mes comenzaremos a trabajar junto a las empresas para

    modificar sus bases de datos. Para fines del ´98 tendremos una base

    propia con 15 millones de registros”, se entusiasma González

    Isla.

    Teahan confía en que “a futuro, esos listados

    tendrán una gran importancia en todas las tareas vinculadas a

    los servicios y a la segmentación para marketing directo, los

    sistemas de logística y la información

    geográfica, y ayudarán a la maduración del

    negocio en el país”.

    Si bien en la empresa prefieren no hablar, por ahora, del tema,

    fuentes cercanas al Correo aseguran que en los próximos meses

    el principal operador postal del país concretaría una

    alianza estratégica que promete revolucionar a la actividad

    local del marketing directo, a través de un contrato con el

    correo estadounidense, para promover la venta por catálogo

    entre los dos países.

    El principal operador postal del mundo ya cerró acuerdos de

    este tipo con los correos de Inglaterra, Canadá, Francia,

    Alemania, Italia y Japón. Ahora aspiran a sumar más

    países. El primero en la lista sería la Argentina, y el

    Correo el socio elegido.

    El convenio habilitaría a las empresas argentinas a llegar

    con sus productos a los consumidores de Estados Unidos a

    través del correo. Los clientes argentinos, a la vez,

    recibirían catálogos de empresas norteamericanas,

    depositarían sus cupones de pedidos en las sucursales del

    Correo y éste se haría responsable de hacer llegar el

    producto adquirido a través del envío de una

    encomienda.

    Las negociaciones están avanzadas: el Correo Argentino ya

    habría aprobado la auditoría realizada por el USPS, y

    ésa sería la llave que permitiría que el

    contrato se firme antes de que finalice este año.

     

    Distribución

    Logística ad-hoc

    Los servicios de transporte terrestre del Correo Argentino se

    tercerizan a través de Furex SA, una empresa logística

    fundada ad-hoc en abril de este año para atender al Correo

    como cliente exclusivo. El transporte aéreo, en cambio,

    está a cargo de MacAir Jet SA, el servicio de taxis

    aéreos del grupo Macri.

    Furex nació de la alianza entre directivos de la empresa

    Transportes Furlong &endash;especializada en el transporte de

    automóviles y, a pesar de la coincidencia de nombres, sin

    vinculación con la transportadora Villalonga Furlong&endash; y

    Lendal, una sociedad que maneja la relación con las empresas

    logísticas del grupo Socma. Tiene con el Correo un contrato de

    dos años de duración, que puede renovarse.

    “Controlamos 95% del transporte terrestre, que abarca el

    área metropolitana y las grandes ciudades. Los tramos cortos

    se cubren a través de vehículos contratados por cada

    oficina local del correo”, explica Cristian Furlong, presidente de

    Furex.

    A pesar de prestar el transporte terrestre a la red comercial

    más extensa del país, la proveedora logística

    del Correo no cuenta con unidades propias. “Llevamos a cabo la parte

    inteligente del sistema y gestionamos los vehículos mediante

    un esquema de subcontratación”, dice Furlong. “Por ahora,

    llevamos subcontratadas más de 600 unidades, pero esperamos

    llegar a las 800.”

    La flota está integrada por vehículos utilitarios

    &endash;que representan 75% del total&endash; 20 camiones de distinto

    tonelaje y algunos utilitarios más chicos.

    En su primer año de operaciones Furex espera recaudar $ 20

    millones, una cifra pequeña si se la compara con los $ 515

    millones que el Correo facturará durante el ´98. “El

    tratamiento postal y el reparto de los carteros sigue en manos del

    Correo. Eso forma parte de sus costos logísticos fijos”,

    explica Furlong.

     

    Oca

    La competencia en otras manos

    Oca es el principal competidor del Correo Argentino y el operador

    líder en los servicios de clearing bancario,

    distribución de resúmenes y tarjetas de crédito.

    Es, también, una de las empresas que el hoy diputado Domingo

    Cavallo denunciaba como parte de las propiedades del ex empresario

    Alfredo Yabrán. Y es, desde diciembre del ´97, un activo

    más dentro del portafolio de inversiones del Exxel Group,

    capitaneado por Juan Navarro.

    En abril, el Exxel sentó en el directorio de la empresa a

    Norberto Agulleiro, quien hasta el 31 de marzo se

    desempeñó como manager partner de Coopers & Lybrand

    Consulting, la firma que elaboró el estudio previo a la

    privatización del Correo Argentino. Y la misma que entre

    octubre y diciembre del año pasado se encargó de la

    valuación de Oca.

    Agulleiro tomó parte activa en ambos procesos. No cree que

    el Exxel se haya metido en el centro de una tormenta con la compra de

    Oca, “porque la operación se manejó con criterio

    comercial. En estos meses la empresa demostró ser un excelente

    negocio y los cuestionamientos no afectaron su rentabilidad. Este

    año facturaremos más que en el ´97”, anticipa

    Agulleiro. Aunque admite que “probablemente esa pregunta hubiera sido

    difícil de responder en enero. Pero hoy, la opinión

    pública va modificando rápidamente su

    percepción, la empresa está bien administrada y los

    clientes siguen recibiendo un excelente servicio”.

    Con respecto al Correo Argentino, que ha llegado a conocer desde

    adentro en su condición de consultor, Agulleiro reconoce “su

    política de inclusión de nuevos talentos e

    incorporación de otros negocios que sumen rentabilidad”.

    En su opinión, la competencia entre ambas empresas “se

    dará sólo en algunos segmentos, porque tenemos negocios

    y clientes diferentes. Oca es una empresa de logística

    liviana, que desde hace años viene prestando una cantidad de

    servicios de valor agregado &endash;como la administración de

    los stocks de Microsoft&endash; que le permiten aprovechar la

    infraestructura logística de su red”. Con esa misma idea, Oca

    se propone participar de la futura licitación por la

    telefonía pública.

    Para Horacio Agulla, gerente de marketing de Oca, la batalla por

    el mercado se planteará en términos de especialidades:

    “El servicio de correos tiene cada vez menos retail. Actualmente, 80%

    de los envíos se genera en los clientes corporativos y

    sólo 20% corresponde a individuos. Más de 75% de

    nuestras ventas se concentra dentro del segmento empresario que es el

    que tiene mayores potencialidades de crecimiento”.