sábado, 18 de abril de 2026

    El sur también existe

    Los datos del informe que precede a esta nota son contundentes:

    apenas 8% de las urbanizaciones privadas del Gran Buenos Aires se

    encuentran en la zona sur. Sin embargo, se perfila como la

    región del conurbano que mayor potencial de crecimiento ofrece

    a este segmento, acaso el más floreciente, del negocio

    inmobiliario.

    Para que así sea confluyen varias razones. Por un lado, la

    saturación de la oferta en la zona norte, que concentra 81% de

    las urbanizaciones. Por otro, las mejores condiciones para el

    tránsito de vehículos &endash;particularmente en

    aquellas localizaciones cercanas a la autopista Buenos Aires-La

    Plata&endash;, debido a la menor concentración de

    población.

    Y, last but not least, el precio sensiblemente más bajo de

    la tierra, lo que permite incorporar nuevos segmentos de demanda sin

    excluir, claro, a los que ya estaban adentro. De hecho, a la altura

    del kilómetro 30 de la autopista Buenos Aires-La Plata, en la

    localidad de Hudson del sureñísimo partido de

    Berazategui, están desarrollándose tres de los

    principales proyectos de miniciudades que están hoy en marcha:

    Estancia Abril, Puerto Trinidad y Victoria Village.

    Lo cierto es que en el sur del Gran Buenos Aires la cantidad de

    urbanizaciones privadas creció más de 30% en el

    último año y medio, y todas las fuentes del sector

    consultadas coinciden en predecir que esa tasa se acelerará de

    aquí al 2000.

    Vale aclarar que los proyectos actuales son mucho más

    ambiciosos que el pionero &endash;El Carmen, nacido hace 10

    años, donde viven 180 familias&endash;: Puerto Trinidad

    apuesta a ser la primera ciudad náutica de la zona, con 2.000

    lotes con un promedio de 1.000 metros cuadrados para cada uno, y

    Victoria Village aspira a albergar a unas 18.000 personas.

    De los tres emprendimientos de miniciudades, el primero fue el de

    Estancia Abril. Tuvo origen en 1994, cuando Irsa &endash;la firma de

    desarrollos inmobiliarios del financista

    húngaro-norteamericano George Soros&endash;, tras un

    año de negociaciones, adquirió una antigua hacienda a

    la familia Pereyra Iraola.

    “Elegimos la zona sur porque la tierra es más barata”, dice

    el gerente comercial de Irsa, Fernando Barenboim, y agrega: “Luego de

    varios estudios observamos que había un mercado espectacular

    no desarrollado”.

     

    Todo empezó en Abril

    La compañía adquirió varias superficies con

    el objeto de erigir urbanizaciones privadas, tanto en el sur como en

    el oeste del Gran Buenos Aires, pero Abril mantendrá un

    privilegio: será el único club de campo desarrollado

    por ella.

    Dado que la vieja estancia no podía ser loteada, Abril fue

    concebida como un lugar de vivienda permanente, conformada por 18

    barrios. Al cierre de esta edición se llevaba vendida la mitad

    de los barrios, había construidas 160 casas y se calculaba que

    a fin de año estarían viviendo allí unas 150

    familias.

    La superficie total es de 312 hectáreas, pero el

    área máxima de construcción es de algo menos que

    la mitad: 147 hectáreas. El lote promedio tiene 1.000 metros

    cuadrados y en él se puede edificar una casa de 150 metros

    cuadrados. El ejecutivo asegura que varias familias compraron

    más de un lote.

    Hacia mediados de septiembre, la crisis bursátil no

    había afectado las ventas, aunque Irsa corre con una ventaja

    frente a esa clase de eventualidades: la financiación corre

    por su cuenta. Acaso por eso, fuentes de la firma no descartaron que

    la caída de las bolsas se haga sentir de algún modo en

    proyectos inmobiliarios con otro tipo de estructura financiera.

    Naturalmente, las urbanizaciones privadas del sur del Gran Buenos

    Aires cuentan, tal como las del norte, con toda clase de servicios

    públicos y privados. “A 30 kilómetros de la ciudad de

    Buenos Aires, Abril tiene la misma oferta que Pilar, pero más

    barata y a menos tiempo”, se entusiasma Barenboim. Y agrega:

    “Mientras en el norte la oferta está saturada, al sur le falta

    mucho para desarrollarse. Todavía no se ve el techo”.

     

    Macri y el Provincia

    Junto a la rotonda de Alpargatas, el grupo Banco Provincia

    &endash;a través de su firma developer, Nuevos

    Desarrollos&endash; levantará una urbanización cerrada

    en un terreno de 100 hectáreas que compró por US$ 10

    millones. Se calcula que el valor del metro cuadrado se

    cotizará allí a US$ 40.

    También el grupo Macri apuntó algunos cañones

    a este segmento del mercado inmobiliario. A través de su

    desarrolladora Creaurban, nacida hace cuatro años, tiene

    actualmente en marcha proyectos urbanos &endash;torres de

    departamentos&endash; y suburbanos. A fin de 1994, Creaurban

    compró en Monte Grande (partido de Esteban Echeverría,

    en el sudoeste del Gran Buenos Aires) 15 hectáreas.

    Allí comenzó a comercializar lotes con casas

    construidas.

    “Observamos que no había una experiencia específica

    en este tipo de desarrollos y tratamos de consensuar un proyecto que

    le viniera bien al municipio y a la ciudad de Buenos Aires”, comenta

    Alejandro Belio, gerente general de Creaurban. El proyecto consiste

    en construir 8.000 viviendas de diversos tipos: dúplex, casas

    y condominios que estarían terminados entre siete y 10

    años. Se espera que para de 1999 estén instaladas las

    primeras familias.

    “El principal problema del sur es el desconocimiento, pero si se

    analiza racionalmente la relación tiempo-distancia, es una

    zona accesible”, añade Belio. Los lotes tienen 800 metros

    cuadrados (promedio) y por US$ 80.000 se puede tener una casa. Cada

    modalidad tiene su target: los dúplex, para aquellos que ganan

    entre US$ 1.300 y US$ 2.000 mensuales, y las casas apareadas, para

    quienes cobran entre US$ 1.800 y US$ 4.000 por mes.

    La inversión total de Creaurban en Monte Grande ronda los

    US$ 500 millones, incluyendo la nueva planta fabril de Canale (la

    alimentaria del grupo Macri), que estará instalada a fines del

    año próximo, y el nuevo centro integral de

    distribución del Correo Argentino (también controlado

    por el grupo Macri), que empleará a 600 personas.

    “Hay un boom real, pero tiene mucho más de publicidad que

    de efectivo, porque todavía no es tanta la gente que vive”,

    advierte Belio. Creaurban se propone desarrollar a fines del

    año próximo, en la zona oeste del Gran Buenos Aires, un

    complejo similar al de Monte Grande.

    Además del emprendimiento de Macri, junto a la nueva

    autopista Ezeiza-Cañuelas ya hay un barrio privado (Campos de

    Echeverría). En el kilómetro 3 se está

    levantando Echeverría del Lago, que tendrá 296

    viviendas en terrenos de 800 metros cuadrados, y a fin de año

    comenzará a construirse Campo Azul, en 23 hectáreas que

    tendrán lotes de 800 a 1.300 metros cuadrados.