viernes, 17 de abril de 2026

    “El control de capitales no sirve”

    &endash;¿Puede haber una salida súbita de capitales

    en un país que cumple con los requisitos

    macroeconómicos establecidos; es decir, por causas

    exógenas a su situación?

    &endash;Sí, y lo cierto es que esa salida súbita

    produce tanto daño que se transforma en una profecía

    autocumplida. Se vuelve complicado para ese país seguir

    pidiendo préstamos. ¿Cuanto subió el riesgo

    país en la Argentina por lo que sucedió en Rusia en

    agosto? Creo que más de diez puntos.

    &endash;¿Vuelven esos capitales a la misma velocidad con

    la que se fueron?

    &endash;El problema es que, cuando se registra una salida brusca

    de capitales, esto afecta el nivel de gasto interno y puede hacer

    caer fuertemente los precios de sectores no transables, como es el

    caso de los bienes inmobiliarios. Esto puede crear problemas en el

    sector financiero; es decir, alcanzar un impacto más global

    que impida un regreso rápido de los capitales.

    &endash;¿Cuál sería la solución para

    situaciones de este tipo? ¿Es necesaria alguna respuesta frente

    a la globalizacion financiera?

    &endash;Yo creo que hay que plantearse que es necesario que el

    sistema aprenda. Ningún burócrata puede resolver estos

    problemas; de modo que hay que ayudar a que el sistema madure:

    mejorar la información, evitar que las empresas se financien

    en el sistema bancario, alentar el venture capital. Y muchas cosas

    que tal vez no hemos pensado. No me gustan los controles porque son

    arbitrarios y se vuelve difícil salir de ellos.

    &endash;¿Qué medidas podrían ser

    aconsejables para prevenir las crisis en los países de

    América latina? ¿Se deberían limitar las entradas

    de capital de corto plazo?

    &endash;No creo en el control de capitales porque afecta la

    entrada, no la salida. Puede haber capital financiero local que

    invierte en papeles de corto plazo y de golpe tiene expectativas

    adversas y puede perfectamente irse.

    Por eso, yo sugiero otro tipo de políticas:

    l Mejorar la supervisión del sistema financiero y poner un

    límite máximo a la expansión del crédito

    por parte del Banco Central.

    l Incentivar a los bancos para que tomen depósitos a largo

    plazo; o sea, crear una estructura creditica doméstica de

    largo plazo.

    l Desarrollar el mercado de bonos y alargar la madurez de la deuda

    pública.

    l Obtener créditos internacionales contingentes.

    l Y lo más importante: que estas medidas sean adoptadas en

    forma conjunta por todos los países del Mercosur.

    &endash;¿No sería conveniente incentivar que los

    flujos de capital se dirijan hacia los sectores con capacidad

    exportadora, para poder garantizar su pago y evitar el desarrollo de

    burbujas en los sectores no transables, como el de los bienes

    inmobiliarios?

    &endash;Eso tiene mucho sentido, pero habría que pensar

    cómo implementarlo. Habría que buscar una

    fórmula que sea independiente de lo que se puede llegar a

    definir como transables, porque esto puede ser arbitrario. Es

    necesario buscar reglas que no estén asociadas con sectores

    particulares.

    Por ejemplo, el Banco Central podría subir los encajes en

    el caso de aquellos bancos que presten a sectores cuyos precios han

    aumentado considerablemente; es decir, donde podrían

    producirse burbujas. Esta me parece una regla más

    práctica y, además, contribuiría a asegurar la

    solidez del sector financiero.

    &endash;¿Qué puede hacer América latina en

    un circunstancia como ésta?

    &endash;Lamentablemente, tenemos que tener conciencia de que

    éste es un problema mundial. Nosotros estamos como un barco a

    la deriva. Lo único que podemos hacer es portarnos bien y

    esperar que nos distingan. Es una crisis que nos sobrepasa

    totalmente.