&endash;¿Puede haber una salida súbita de capitales
en un país que cumple con los requisitos
macroeconómicos establecidos; es decir, por causas
exógenas a su situación?
&endash;Sí, y lo cierto es que esa salida súbita
produce tanto daño que se transforma en una profecía
autocumplida. Se vuelve complicado para ese país seguir
pidiendo préstamos. ¿Cuanto subió el riesgo
país en la Argentina por lo que sucedió en Rusia en
agosto? Creo que más de diez puntos.
&endash;¿Vuelven esos capitales a la misma velocidad con
la que se fueron?
&endash;El problema es que, cuando se registra una salida brusca
de capitales, esto afecta el nivel de gasto interno y puede hacer
caer fuertemente los precios de sectores no transables, como es el
caso de los bienes inmobiliarios. Esto puede crear problemas en el
sector financiero; es decir, alcanzar un impacto más global
que impida un regreso rápido de los capitales.
&endash;¿Cuál sería la solución para
situaciones de este tipo? ¿Es necesaria alguna respuesta frente
a la globalizacion financiera?
&endash;Yo creo que hay que plantearse que es necesario que el
sistema aprenda. Ningún burócrata puede resolver estos
problemas; de modo que hay que ayudar a que el sistema madure:
mejorar la información, evitar que las empresas se financien
en el sistema bancario, alentar el venture capital. Y muchas cosas
que tal vez no hemos pensado. No me gustan los controles porque son
arbitrarios y se vuelve difícil salir de ellos.
&endash;¿Qué medidas podrían ser
aconsejables para prevenir las crisis en los países de
América latina? ¿Se deberían limitar las entradas
de capital de corto plazo?
&endash;No creo en el control de capitales porque afecta la
entrada, no la salida. Puede haber capital financiero local que
invierte en papeles de corto plazo y de golpe tiene expectativas
adversas y puede perfectamente irse.
Por eso, yo sugiero otro tipo de políticas:
l Mejorar la supervisión del sistema financiero y poner un
límite máximo a la expansión del crédito
por parte del Banco Central.
l Incentivar a los bancos para que tomen depósitos a largo
plazo; o sea, crear una estructura creditica doméstica de
largo plazo.
l Desarrollar el mercado de bonos y alargar la madurez de la deuda
pública.
l Obtener créditos internacionales contingentes.
l Y lo más importante: que estas medidas sean adoptadas en
forma conjunta por todos los países del Mercosur.
&endash;¿No sería conveniente incentivar que los
flujos de capital se dirijan hacia los sectores con capacidad
exportadora, para poder garantizar su pago y evitar el desarrollo de
burbujas en los sectores no transables, como el de los bienes
inmobiliarios?
&endash;Eso tiene mucho sentido, pero habría que pensar
cómo implementarlo. Habría que buscar una
fórmula que sea independiente de lo que se puede llegar a
definir como transables, porque esto puede ser arbitrario. Es
necesario buscar reglas que no estén asociadas con sectores
particulares.
Por ejemplo, el Banco Central podría subir los encajes en
el caso de aquellos bancos que presten a sectores cuyos precios han
aumentado considerablemente; es decir, donde podrían
producirse burbujas. Esta me parece una regla más
práctica y, además, contribuiría a asegurar la
solidez del sector financiero.
&endash;¿Qué puede hacer América latina en
un circunstancia como ésta?
&endash;Lamentablemente, tenemos que tener conciencia de que
éste es un problema mundial. Nosotros estamos como un barco a
la deriva. Lo único que podemos hacer es portarnos bien y
esperar que nos distingan. Es una crisis que nos sobrepasa
totalmente.
