martes, 14 de abril de 2026

    Prepararse para lo que viene

    La inminencia de la desregulación del mercado de las

    telecomunicaciones, y del nuevo plan de numeración

    telefónica que regirá desde enero, es motivo de

    celebración para las proveedoras de centrales, un rubro que ya

    venía creciendo a un ritmo de 6% anual debido a la

    incorporación permanente de novedades tecnológicas.

    “En una economía globalizada, las comunicaciones son la

    base de muchos negocios; por eso nosotros no hablamos de vender

    equipos sino soluciones, para acompañar a nuestros clientes en

    el desarrollo al máximo de su potencial”, dice Luis Vergani,

    gerente de Marketing de Sistemas Privados de Comunicaciones de

    Informática de Siemens.

    La empresa alemana se adjudica el liderazgo en el segmento de alta

    capacidad. “Con la línea 2000 Gigaset, hemos logrado un boom

    de ventas”, afirma Vergani.

    En materia de centrales destinadas a pequeñas empresas, la

    que se adjudica el primer puesto es Panasonic. “Los clientes no

    sólo compran por precio sino por trayectoria, soporte y

    diseño de productos”, dice Pablo Shinji, jefe de Ventas de

    Telecomunicaciones e Informática.

    Para Ringer, filial local de la canadiense Northern Telecom, el

    objetivo está muy definido: “La idea es dedicarse al cliente

    corporativo, con centrales de más de 80 internos, sin

    descuidar los productos más chicos”, afirma Enrique Miguens,

    el presidente de la compañía.

    Además de tender hacia los equipos analógicos, en el

    mercado se asegura que, en materia de centrales de mediana capacidad,

    hay una fuerte inclinación hacia lo inalámbrico. El

    problema es que muy pocos de esos productos están homologados,

    lo que genera dificultades a la hora de comercializarlos.

    Para los años siguientes, el sector espera que la

    desregulación aporte mayor competencia y beneficios para los

    usuarios. Aunque controlada, la apertura de las telecomunicaciones

    hará que bajen los precios de las centrales. La

    integración con las computadoras, el correo de voz y los

    servicios ya conocidos, como conferencia y transferencia de llamadas,

    no podrán dejar de brindarse. Pero ahora las

    compañías están pidiendo productos que cuentan

    con la posibilidad de controlar la duración y el destino de

    las comunicaciones.