viernes, 17 de abril de 2026

    qué hacer para que todos ganen

    El conflicto clásico suele resolverse con una
    ecuación sencilla: triunfa la empresa o gana el empleado. Sin
    embargo, las nuevas tendencias aconsejan crear un entorno en el que
    la gente sienta que las dos partes ganan.

    Dale L. Gifford, número uno de la consultora internacional
    Hewitt Associates, explica cómo.

    Las compañías requieren cada vez más de sus
    departamentos de recursos humanos. Antes solían pedirles que
    se ocuparan de cosas tales como contratar y comunicarse con el
    personal, pagarle y ofrecerle beneficios. Pero ahora necesitan que
    comprendan adónde apuntan los negocios y que examinen
    cuáles son las maneras en las que se puede ayudar a los
    empleados a entusiasmarse por lo que están haciendo y
    contribuir a crear lo que se llama win-win environment, es decir, un
    entorno de trabajo donde todos ganan.

    Aunque en muchas compañías el planteo es “gana la
    organización o triunfa el empleado”, para Dale L. Gifford, CEO
    de Hewitt Associates, una de las más importantes consultoras
    en recursos humanos del mundo, no se trata de una opción de
    hierro: es posible crear un entorno en el que la gente vea que las
    dos partes ganan. Y explica: “El éxito de las empresas depende
    de los cerebros que trabajan para ellas. Algunas tienen un buen
    producto, inventan algo nuevo e interesante. Pero no son muchas las
    que podrán mantener de este modo el éxito a largo plazo
    porque, probablemente, dentro de tres meses otra organización
    copiará el producto. Lo que realmente se necesita es capturar
    los cerebros y los corazones de los empleados, para poder mantener
    una ventaja sobre la competencia año tras año”.

    La experiencia mundial de Hewitt indica que ha comenzado a
    perfilarse una tendencia en la cual las personas ya no firman un
    contrato sólo para hacer un determinado trabajo, sino
    también para que se las ayude a aprender y a crecer, sabiendo
    que a los dos años podrá estar haciendo algo totalmente
    diferente, en otro lugar. Empresa y empleado se están
    convirtiendo en algo así como socios de un proceso de
    aprendizaje que dura toda la vida.

    Con un mercado laboral muy competitivo y en vista de las
    tendencias demográficas de la población en general,
    puede suponerse que esta situación continuará durante
    bastante tiempo. Por esa razón, dicen en la consultora, una de
    las responsabilidades que tiene una compañía es
    reconocer qué más debe hacer para proporcionar un buen
    puesto de trabajo capaz de atraer a los mejores. Según Gifford
    , “muchas empresas ofrecen un buen puesto y pagan bien, pero las que
    realmente quieren tener éxito tendrán que hacer
    más para crear un entorno en el que la gente se sienta
    valorada, importante, en el que sus aportes sean reconocidos. Es
    así como se crea lo que llamamos un entorno donde todos
    ganan”.

    Parte de la tarea de la consultora es, precisamente, ayudar a las
    compañías a crear ese ambiente y a comprender la
    conexión que existe entre lo que están intentando hacer
    como empresa y las acciones y enfoques que necesitan para comunicarse
    con sus empleados en forma individual. Para ello, ofrecen parte de su
    experiencia de trabajo con otras compañías.

    Gifford reconoce que lo que hace una empresa no necesariamente
    puede convenirle a otra, pero sostiene que siempre hay algo que
    sirve. “Eso es en parte lo que hace interesante trabajar para una
    consultora: poder ver lo que hacen diferentes
    compañías, cómo luchan contra el mismo
    problema.”

     

    Los desafíos de la globalización

    Hay una cantidad de cuestiones empresariales que las
    compañías de todo el mundo están enfrentando,
    incluida la globalización y los cambios vertiginosos en la
    tecnología, que tienen cada vez más influencia en el
    área de recursos humanos de las organizaciones. El clima
    competitivo llega también a la gente muy talentosa. Por
    ejemplo, se están contratando profesionales de universidades
    de países como la India para trabajar en el sudeste
    asiático o incluso en Estados Unidos. Especialmente en las
    áreas de alta tecnología hay cada vez más
    personas que se desplazan por todo el mundo a la búsqueda de
    oportunidades. Internet, por cierto, ha contribuido a fortalecer esa
    tendencia. “Actualmente, nosotros hacemos parte de nuestra
    búsqueda de contratación de personal en todos los
    continentes a través de Internet”, afirma el presidente de
    Hewitt.

    “El avance hacia la globalización es por cierto una de esas
    cosas que hace que los negocios en estos momentos sean más
    interesantes y presenten un desafío mayor. Nadie puede seguir
    pensando en su compañía, o en su país, sin
    tratar de entender también las influencias y el impacto de los
    distintos mercados de la economía mundial”, sostiene Gifford.
    Para él, “uno de los retos que se le presenta a la gente de
    recursos humanos de una organización es ayudar a los empleados
    a entender un poco más lo que pasa en el mundo y por
    qué, por ejemplo, la crisis financiera asiática nos
    afecta, aunque el impacto sea diferente en cada empresa”.

    La globalidad obliga a coordinar acciones con personas que se
    encuentran en diferentes compañías, ciudades y
    países. Por eso, hoy se pone más énfasis en el
    trabajo en equipo que en lo que se puede lograr por cuenta propia.
    “Se prefiere mucho más a la gente que se adapta con facilidad,
    flexible, que puede cambiar a medida que se modifica el entorno”,
    afirma Gifford.

    Las compañías no buscan sólo a alguien que
    pueda hacer el trabajo tal como está especificado, porque esa
    tarea probablemente no sea la misma dentro de un año o dos.
    “Quieren gente que pueda ser exitosa frente a situaciones cambiantes,
    que esté interesada en lo que pasa en todo el mundo y que haya
    tenido experiencia de trabajo o de vida en otras culturas, o que, si
    no la ha tenido, al menos esté entusiasmada con las
    oportunidades de hacerlo. Ya no queda lugar para personas a las que
    asusta la gente que es diferente, que habla otro idioma o viene de
    otra cultura. Es aquí cuando nuevamente el departamento de
    recursos humanos desempeña un rol protagónico, pues
    debe asistir a la gente con esta constante renovación de
    habilidades, para que pueda sentirse cómoda al dejar las
    anteriores habilidades que había adquirido – y que ya no
    funcionan – y pueda aprender otras nuevas.”

    H.C.