sábado, 30 de mayo de 2026

    ¿La muerte de los vendedores ?

    Cuando se creó el teléfono la gente vio en él la
    extensión del telégrafo. Nadie predijo que el “Sistema Bell”
    habría de convertirse en el principal medio de interacción
    social.

    Cuando IBM lanzó la computadora personal, la empresa estimó
    que vendería alrededor de 125.000 unidades durante el ciclo de vida
    del producto, principalmente a los científicos, a los amantes de
    los hobbies y a los fanáticos de la tecnología.

    Y aunque la gente puede ser capaz de vislumbrar todo el potencial de
    una nueva tecnología, suele equivocarse en su apreciación
    de la realidad. Tomemos el caso de la Internet. Se han destinado toneladas
    de tinta para describir la forma en la que va a revolucionar el marketing
    dirigido al consumidor. Es cierto que se están produciendo grandes
    cambios. Es sorprendente que 6% de las compras para las vacaciones se realizaran
    por intermedio de la Web. Sin embargo, la mayoría de los consumidores
    querrán seguir pateando los neumáticos y oliendo la pintura
    de su auto nuevo.

    Pero, mientras tanto, muy poca gente ha comprendido el potencial que
    encierra la Internet para transformar las transacciones del sector business-to-business.
    Y ese potencial se está materializando delante de nuestros ojos.

    Empresas como Ford y Chrysler están haciendo una reingeniería
    de los procesos de compras. En la industria automotriz, el marketing y
    las finanzas han sido, tradicionalmente, los peldaños de la escalera
    que conduce a la jerarquía ejecutiva. Pero el recientemente designado
    CEO de Chrysler ha pasado 17 años en el área de compras.
    Las automotrices han descubierto que estar conectadas a sus proveedores
    a través de la Internet es una de las formas de mejorar la eficiencia
    de manera contundente, tanto en las compras como en la logística.

    La Web también está permitiendo a las empresas centralizar
    las compras. Estos descubrimientos de la logística exigen la integración
    de las operaciones y la información de un proveedor de modo tal
    que, por ejemplo, las góndolas de K-mart se reabastecen automáticamente
    en respuesta a los datos en tiempo real enviados a Coca y Pepsi. No sólo
    elimina esto niveles enteros de personal, sino que ayuda a mantener bajo
    el inventario en ambos extremos.

    Los fabricantes inteligentes están viendo las ventajas que ofrecen
    los canales electrónicos para construir una organización
    ágil y eficiente. Cisco Systems, fabricante de componentes para
    redes, ya realiza 40% de sus tareas electrónicamente. Dell Computer
    vende, a través de su site de la Web, cerca de US$ 1 millón
    por día con computadoras fabricadas a pedido para sus clientes.
    Compañías como Dell y Cisco están inventando una nueva
    técnica de ventas para el sector business-to-business. Esto significa
    literalmente la muerte del vendedor: las computadoras de Chrysler negocian
    directamente con sus proveedores, y las de K-mart con los suyos.

    La Internet está derribando los husos horarios y la geografía.
    Ayuda a encontrar al proveedor que ofrece el mejor precio y el plazo de
    entrega más conveniente cualquiera sea el lugar del mundo en el
    que se encuentre. Los vendedores necesitan dormir y tomarse días
    libres. En cambio, las computadoras no necesitan descanso. La Internet
    no cierra nunca.

    Ir desde donde estamos hacia el lugar al que nos dirigimos va a provocar
    muchas alteraciones. Los compradores exigirán la entrega en el momento
    y lugar que lo deseen, y no en el momento y lugar en los que usted pueda
    cumplir con el pedido. Sin duda, habrá más presiones de tiempo.
    Su estrategia de logística tendrá que parecerse a la de United
    Parcel Service (UPS) o a la de Federal Express. Esto significa que habrá
    que adquirir una gran experiencia en la tecnología de Internet/Intranet/
    Extranet, en la seguridad de los datos, las interfaces de aplicaciones
    y otros temas desconcertantes. Quizá sería recomendable que
    usted recurriera a un especialista en tecnología.

    Cuantos más negocios haga usted electrónicamente, menos
    localidades de distribución necesitará. Por lo tanto, usted
    puede comenzar a cerrar depósitos, construir grandes y sofisticados
    centros de distribución y reducir el inventario. Esto puede significar
    pasar a pérdida algunas cosas e invertir mucho en nuevos edificios
    y equipo. Lamentablemente, también puede significar muchos despidos.

    Pero el mayor desafío puede estar en la forma de organizarse.
    Hoy la mayoría de las empresas están estructuradas por producto
    y ubicación geográfica. Cuando sus clientes comiencen a operar
    electrónicamente, van a empezar a verlo como una empresa estrechamente
    integrada y querrán la consolidación de sus pedidos para
    satisfacer sus necesidades y no las que usted pueda tener.

    En síntesis, la Internet es mucho más que otro canal de
    distribución. Será la esencia misma de sus negocios. Y después
    no diga que nadie se lo advirtió.

    (c) MERCADO/Forbes