En la región el sector está a punto de dar su
segundo gran salto adelante, después de las privatizaciones.
Todavía queda mucha demanda por satisfacer, en calidad y
cantidad de servicios.
Todos los observadores especializados coinciden en que el sector
de las telecomunicaciones seguirá creciendo con rapidez en
América latina. A pesar del gran aumento registrado desde que
varios países grandes de la región comenzaron a
desregular y privatizar, la demanda no da muestras de estar
aquietándose.
Hace cuatro años una sola de las grandes economías
de la región &emdash;la Argentina&emdash; había
alcanzado una tasa de penetración telefónica (o
teledensidad) de más de 10%. Ahora, seis de los nueve
países más grandes han superado ese nivel, aunque entre
ellos no figuran Brasil (el país con mayor margen de
crecimiento en términos absolutos) ni Perú, cuyo
reciente proceso privatizador ha convertido a su telefónica en
la niña mimada de los inversionistas internacionales. El
tercero entre los nueve más grandes todavía por debajo
de la marca es Bolivia, otro privatizador reciente.
Luego hay un nutrido grupo de países más
pequeños, con teledensidades de 5% o menos. Las excepciones
entre los pequeños países continentales son Costa Rica,
con 16%, y Panamá, con 12%; en el Caribe 16 países
superan el nivel de 10%, y siete de ellos están por encima de
20%.
Otro indicador crucial de la demanda contenida es el promedio del
período de espera hasta la conexión. En el continente
sólo cinco países lo han reducido a menos de un
año, y, de éstos, tres &emdash;la Argentina, Chile y
México&emdash; a bastante menos de medio año.
Entre los países que, según los indicadores de
desarrollo del Banco Mundial para 1997, tienen períodos de
espera superiores a un año están Ecuador (1,1), Uruguay
(1,8), Colombia (2,2) y Venezuela (3,1).
Las redes telefónicas están muy concentradas
geográficamente. En la categoría de países
grandes, la ciudad principal representa más de 50% de los
teléfonos en Chile, Ecuador, Perú y Uruguay; poco menos
de 50% en la Argentina, y algo más de un tercio en
México y Colombia. Todos ellos son países de vasta
extensión, lo cual revela una considerable demanda contenida
en el interior.
Las cifras del crecimiento
Los cálculos sobre la expansión futura de este
mercado varían en forma considerable. Los expertos utilizan
diferentes datos para sus proyecciones, de modo que no es
fácil llegar a un consenso. Por ejemplo:
• Frost & Sullivan calcula que el valor de mercado
aumentará de US$ 28.000 millones en 1996 a más de US$
40.000 millones en el 2000, un salto de 43%.
• International Technology Consultants cree que la
teledensidad promedio pasará de 7,3% a 12,9% en el mismo
período, lo cual significa una tasa de crecimiento mucho
más elevada.
• Pyramid Research asegura que en uno de los sectores de
crecimiento más rápido, la telefonía celular, la
teledensidad en las siete mayores economías pasará de
1,5% a 4,2%.
• En términos absolutos &emdash;número de
líneas instaladas&emdash;, Pyramid prevé una
expansión en el período 1996-98 de 43% en Perú,
38% en Colombia y México, 37% en Venezuela, 33% en Chile, 26%
en Brasil y 21% en la Argentina.
• En términos relativos &emdash;líneas por
población&emdash;, International Technology Consultants
pronostica cifras para el 2000 que sugieren tasas de 51% en Chile,
40% en Colombia, 21% en Perú, 20% en Brasil y 9% en
México y Venezuela.
• Salomon Brothers, sin especificar períodos, espera
tasas de crecimiento de 20% en Perú, 15% en Chile, 10% en
Brasil, 9% en la Argentina y 2% en México.
En el corto plazo los operadores del mercado creen que las firmas
telefónicas de la región tienen perspectivas muy
atractivas. Una comparación entre firmas de América
latina, Europa, Estados Unidos y Asia, realizada por Dresdner
Kleinwort Benson, muestra a 11 compañías
latinoamericanas entre las 15 primeras en términos absolutos,
y seis entre las 15 primeras en desempeño relativo.
Estrellas de la Bolsa
Las telefónicas tienen un papel importante en los mercados
bursátiles locales. A comienzos de este año Salomon
Brothers calculó que representaban, en toda la región,
16% de la capitalización de mercado y 20% del volumen
comerciado, con una marcada variación país por
país.
• Telefónica de Perú representa 30% de la
capitalización de mercado en Lima; CTC de Chile, casi 10% en
la Bolsa de Santiago.
• En Brasil Telebrás representa casi 50% del volumen
negociado en San Pablo, mientras en la Argentina Telecom y
Telefónica representan en conjunto sólo 8%.
Uno de los elementos que están cambiando en la
apreciación de los operadores es el hábito de
considerar a las telefónicas locales como indicadores de la
marcha de todo el mercado. En 1996 se hizo evidente que esa
relación distaba mucho de ser consistente: en Brasil, por
ejemplo, mientras el índice Ibovespa aumentaba 47%,
Telebrás crecía 54%.
Salomon Brothers llega a la conclusión de que “el
desempeño de los valores telefónicos en América
latina está influido no sólo por factores locales del
mercado, sino también por razones fundamentales de la
telefonía, y creemos que esta tendencia se
mantendrá”.
Desafíos
Chile es el único país latinoamericano que ha
liberalizado totalmente su mercado de telecomunicaciones; los otros
retienen algunos elementos de monopolio (algunas veces privado, como
en la Argentina). Se ha avanzado más en la
desregulación de los servicios que las telefónicas no
proporcionan o sólo han encarado hace poco, como la
telefonía celular y los servicios con valor agregado.
La liberalización ha sido muy lenta en los servicios
internacionales, que en la mayoría de los países tienen
tarifas artificialmente elevadas, una barrera para el desarrollo del
negocio de Internet.
La reestructuración de las tarifas ha resultado ser una
tarea muy difícil en la Argentina y en el proceso inicial de
la apertura de los servicios internacionales mexicanos. En Colombia
se ha planteado ahora un fuerte desafío al monopolio sobre los
servicios internacionales. Y en todos los países los
operadores internacionales enfrentan la presión de servicios
especiales, los llamados call-back.
A medida que en los países industrializados se abre paso la
liberalización de los servicios internacionales, las tarifas
disminuyen en todos los mercados; uno de los elementos que
están llamados a cambiar es el sistema de clearing de pagos
por servicios internacionales, que muchas veces perjudica a los
países más grandes.
Para las telefónicas internacionales eso es importante,
porque en muchos casos esos pagos representan una porción
elevada de sus ingresos totales: 11,2% en el caso de la Entel chilena
y 6,3% en el de Telmex.
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