martes, 16 de junio de 2026

    Los desafíos de la globalización

    El fenómeno de la globalización es, como lo
    indica la palabra, global; aquí no se salva nadie. Todos
    leemos las noticias sobre las profundas reestructuraciones de las
    grandes empresas multinacionales. Todos estamos al tanto de los
    conflictos sociales que se repiten en Francia y en Alemania a niveles
    desconocidos. Todos nos enteramos de que Alemania -una
    economía altamente exitosa en su historia- tiene las tasas de
    desempleo más altas desde los años ´30 (y sabemos que
    los años ´30 tuvieron una importancia capital en el desarrollo
    de Europa y de todo el mundo por lo que pasó en Alemania).
    Todos conocemos la reestructuración -brutal e importante- que
    se está dando en Italia y en otros países, como
    Japón.

    Este es un fenómeno global, que no afecta más o
    menos a nuestros países; los afecta en forma distinta.

    En este punto, querría dar un paso atrás y hacer
    una reflexión más general sobre cuál es el
    contexto en el que nos encontramos, que es diferente del que se
    conoció durante el siglo XIX. Entonces había una
    globalización importante pero sólo en términos
    del comercio internacional: no es que hubiera, como hoy, cambios
    simultáneos en muchas áreas, al mismo tiempo.

    Las bases del desarrollo tecnológico

    ¿Cuáles son hoy las características del
    cambio? Comencemos por un aspecto que ha producido quizá la
    mayor cantidad de cambios sociales durante el siglo XX: el desarrollo
    de la ciencia y la tecnología.

    La primera constatación en este tema es que hoy en
    día, para los efectos prácticos -no para los efectos
    teóricos- no se perciben límites físicos en las
    áreas del desarrollo técnico. En otras palabras, no se
    ven límites significativos, lo que no quiere decir que no haya
    ni límites económicos ni límites sociales.
    ¿Por qué esto es importante? Porque la tecnología
    se desarrolla a través de aproximaciones sucesivas a sus
    límites físicos. En el caso específico de la
    electrónica, que es un área de rápido
    desarrollo, se estima que, por ejemplo, en las plaquetas de silicio
    el límite físico es 1.000 veces mayor que el de la
    tecnología actual y, por lo tanto, esto implica que las tasas
    de desarrollo tecnológico que hemos visto durante los
    últimos diez o quince años no solamente se van a
    mantener sino que se van a acelerar. Esto es importante porque,
    especialmente desde el punto de vista de las empresas -y, de alguna
    manera, desde el punto de vista de los gobiernos-, siempre estamos
    deseando que amaine el desarrollo técnico y nos preguntamos
    cuándo se va a estabilizar.

    La computadora personal tiene un ciclo tecnológico de 18
    meses; esto no va a cambiar en los años que vienen, al
    contrario, el producto se va a diversificar en muchas otras
    direcciones y mantendrá su validez el chiste clásico de
    que cuando se termina de leer el manual la máquina está
    obsoleta.

    El segundo componente importante es que creo que la gran
    tendencia que caracteriza al desarrollo científico y
    tecnológico del siglo XX -y a las grandes innovaciones del
    siglo- se basa en dos disciplinas: la física y la
    química. Los desarrollos científicos y
    tecnológicos que vivimos hoy son producto del desarrollo,
    durante los últimos 30 o 40 años, de la
    utilización sistemática de la ciencia y la
    tecnología para la producción de productos. Esto no
    quiere decir que la investigación y el desarrollo sean
    actividades que tengan sólo 30 o 40 años, sino que son,
    fundamentalmente, un fenómeno posterior a la Segunda Guerra, a
    pesar de que muchas viejas empresas, como Siemens o Philips,
    hacían investigación y desarrollo antes de la guerra,
    pero sólo después de ella se difunde este sistema de
    investigación y desarrollo.

    Las nuevas tecnologías del siglo XXI van a estar
    fundamentalmente basadas en la biología y las ciencias de la
    vida. Esto no quiere decir que no vaya a haber física y
    química, sino que se va a agregar un desarrollo muy
    significativo de esta área científica y
    tecnológica. Yo creo que esto es importante desde el punto de
    vista de un país como la Argentina en la medida en que el
    área de desarrollo de las ciencias de la vida
    -biotecnología, microbiología etc.- va a tener su
    efecto inicial -pero no su único efecto- durante los
    próximos cinco o diez años en el sector agroindustrial,
    así como ya lo tiene en el sector farmacéutico.

    Debemos reconocer que estas disciplinas plantean problemas que
    la física y la química nunca plantearon, especialmente
    en sus aspectos éticos y filosóficos. Estos aspectos
    generan debates interesantes pero, desde el punto de vista de las
    decisiones sobre globalización, cabe constatar que se
    plantean, fundamentalmente, en el contexto de las instituciones
    judeo-cristianas, ya que no aparecen en las civilizaciones
    asiáticas. Una de las explicaciones de por qué la
    teoría de la evolución fue tan popular y tan
    rápidamente aceptada a fines del siglo XIX en el Japón
    fue que, para los japoneses, el concepto de evolución no
    planteaba ningún problema ético, filosófico o
    teológico. Este es un factor importante porque involucra
    aspectos que entran en el juego de la concentración de la
    competitividad.

    Otro aspecto importante de este debate será el
    cuestionamiento de la concepción misma de la vida y si la
    evolución del ser humano sólo puede explicarse como una
    coevolución con sistemas artificiales; en este caso se
    plantean temas filosóficos, religiosos y éticos
    radicalmente distintos de los que hemos visto hasta ahora, por lo que
    es fácil augurar que el debate social será bastante
    más vivo que hoy.

    LOS DESARROLLOS
    CRÍTICOS

    La computación y la evolución de los
    sistemas

    Ahora bien, ¿cuáles serán los desarrollos
    críticos más específicos? Querría
    examinar brevemente tres áreas: la primera, y la más
    obvia, es el desarrollo de la computación y la
    evolución de los sistemas: más allá de que los
    sistemas van a ser más rápidos, más baratos y
    mejores, creo que hay tres ejes importantes. El primero es el
    desarrollo de sistemas de interfases entre la persona y la
    máquina con múltiples formas, por ejemplo, el
    reconocimiento de la voz como forma común de interfase a
    través del desarrollo de microprocesadores más veloces
    y de mayor capacidad de memoria. Esto va a cambiar no sólo la
    utilización de la máquina sino también la
    aplicación de la computación a muchos sectores. En la
    medida en que mejore el reconocimiento de la voz vamos a tener todo
    tipo de servicios con respuesta automática.

    El segundo eje es el de los sistemas de interfases
    máquina/máquina: los que usan la computación
    saben perfectamente que tienen una máquina en la casa, otra en
    la oficina, una máquina portátil, pero también
    un teléfono celular, además de la agenda. La imagen es
    del nómade en el desierto con su camello lleno de
    máquinas. Uno de los problemas clásicos es que si
    alguien cambia la dirección o el teléfono de un amigo
    en la máquina de la oficina no se cambia en la memoria de su
    teléfono. Va a comenzar la difusión de sistemas
    completos en los que las máquinas van a desarrollar sus
    propias interfases para hacerle la vida a uno más
    fácil; por lo tanto, si hay un cambio de un teléfono en
    la computadora cambiará el número de teléfono en
    la memoria del celular. Este tipo de interfases
    máquina/máquina -que, básicamente, implican el
    desarrollo de sistemas alrededor de las personas- tienen que ser
    abiertas y compatibles, porque uno puede tener un teléfono
    Nokia y una computadora IBM, o Hewlett-Packard, o Compaq.

    Finalmente, el tercer eje -que, a mi juicio, es muy
    crítico- es el de los sistemas de memoria, especialmente en el
    desarrollo de las memorias ópticas que permitan grabar y leer
    los discos compactos.

    Esto significa que esta área de desarrollo
    técnico, la computación, va a volver a vivir un proceso
    dramático de reestructuración durante los
    próximos cinco años. Querría hacer simplemente
    un pequeño ejercicio de prospectiva porque cuando hablamos de
    tecnología durante los próximos diez años todo
    el mundo dice que eso está muy lejos y, efectivamente, el 2007
    suena muy lejos. El ejercicio de prospectiva que propongo nos ubica
    en 1987, diez años atrás, y es muy interesante. Se
    puede decir que entonces no existía Windows (había
    habido una versión de Windows tan absolutamente horripilante
    que Microsoft tuvo que sacarla del mercado). La gente discutía
    si Microsoft iba a tener futuro porque la verdad es que Apple estaba
    muy bien. En ese momento se decía que Compaq -que actualmente
    es la principal fabricante de computadoras personales en el mundo-
    era muy cara, que, además, era un clon y que era jovencita, ya
    que había sido creada en 1985. IBM seguía dominando el
    mercado y Digital era la segunda, mientras que hoy es la 14a. Se
    debatía acerca de si el disco compacto les iba a hacer mella a
    las cassettes, o no, si iba a sustituir al de vinilo, o no.

    Quiero simplemente recordar que cuando en 1987 imaginamos 1997
    siempre nos quedamos cortos. En este caso específico nos
    quedamos vergonzosamente cortos porque nadie pronosticó, por
    ejemplo, que en 1989 iba a caer el muro de Berlín.

    Esto sirve sencillamente para refrescarnos la memoria y para
    darnos cuenta de que si miramos para atrás fuimos
    extremadamente conservadores en el pronóstico de 1987 a 1997.
    Voy a ser exactamente igual de conservador en relación con el
    2007, aunque no hay duda de que van a ser muchos más los
    cambios y mucho más significativos que lo que podemos imaginar
    hoy.

    Las telecomunicaciones 

    El segundo aspecto es el desarrollo crítico del
    área de las telecomunicaciones, que diez años
    atrás no se consideraba de la manera en que se contempla hoy.
    Efectivamente, dos o tres años atrás ningún
    experto fue capaz de pronosticar el impacto del desarrollo de
    Internet. Si hubiéramos hecho este ejercicio en 1992 para los
    próximos cinco años también nos habríamos
    equivocado.

    Pero, ¿qué es lo importante en el caso de las
    telecomunicaciones? El desarrollo de las redes, que implica un cambio
    muy significativo de las intermediaciones.

    Tomemos dos ejemplos. El primero es el de una empresa, llamada
    Amazonia, con la que se puede comprar libros por la Internet:
    está en Estados Unidos y se ha convertido en una de las
    grandes proveedoras de libros, simplemente vendiendo por Internet.
    ¿Cuál es el aspecto interesante de la experiencia? No
    tienen ningún stock, sino que el que produce el libro es el
    que lo despacha. Este fenómeno, más allá de la
    anécdota y su interés, reside en que replantea el
    concepto de venta: yo compro desde Ginebra libros en Estados Unidos y
    esto cambia la intermediación, los sistemas y los canales de
    distribución, los sistemas logísticos, etc.

    Segundo ejemplo: la empresa Eurodat, de venta de discos, que
    sale al mercado (si no me equivoco) la semana próxima, en
    Francia y pronto en el resto de Europa y en Estados Unidos.
    Está en la ciudad de St.Génis -vecina a Ginebra- y
    vende por la Internet, no discos, sino canciones de a una: yo quiero
    Yellow Submarine y puedo comprar ésa y solamente ésa.
    El impacto que esto va a tener en la venta de discos va a ser
    significativo y todas las empresas de discos -como Virgin y otras- ya
    están anunciando que ellos también van a ofrecer el
    mismo servicio.

    Lo interesante de ambos ejemplos es que son pequeñas
    empresas con ideas que cuestionan los procesos de
    intermediación y desintermediación. Entre
    paréntesis, en este tipo de trabajo (especialmente en el del
    disco y la canción) hay tecnologías muy importantes que
    implican, en definitiva, un proceso de multiplicación de
    empresas.

    En resumen, desde el punto de vista del desarrollo de las
    redes, el primer mensaje importante se refiere a la
    intermediación y la desintermediación, pero el segundo
    es que, durante los últimos dos años, ha habido un
    proceso de creación de herramientas para trabajar en las
    redes, como Netscape o Microsoft Explorer. La próxima fase
    será la evolución de las telecomunicaciones a los
    teleservicios, los servicios en la red: servicios reales,
    significativos, que tengan sentido para la gente, como puede ser la
    compra de libros o la de discos. Esa generación de productos y
    de servicios comienza a entrar en el mercado y, desde el punto de
    vista de las telecomunicaciones, ésa es el área que va
    a marcar su desarrollo durante los próximos diez años,
    y ya no será exclusivamente el desarrollo de la
    infraestructura de la comunicación.

    Más allá de lo que suceda en Buenos Aires, el
    costo de las llamadas locales baja y bajará; esto es muy
    importante porque sectores importantes de la población
    -necesariamente de elite, pero importantes en número-
    participan en un sistema global de intercambio de conocimiento e
    información que generará la creación de muchas
    nuevas empresas.

    Mi perspectiva es que el desarrollo de las redes -y de Internet
    en particular- ratificará la tautología “la gente vive
    donde vive”. Hoy, alrededor de 80 o 90% de las comunicaciones que se
    producen en una gran ciudad son llamadas locales, y eso
    generará que, cada vez más, tengamos empresas de
    telecomunicaciones por ciudad -en Buenos Aires, Rosario o
    Córdoba- mucho más que empresas nacionales de
    comunicación. Las telecomunicaciones también
    harán una transición: de proveedores de infraestructura
    a proveedores de servicios de telecomunicaciones.

    Esta es la transición que vamos a comenzar a ver en los
    próximos años y donde habrá grandes
    oportunidades para crear empresas de servicios sobre la base de las
    telecomunicaciones. A mi juicio, las grandes empresas de
    telecomunicaciones, como Telefónica de España o
    AT&T, van a pasar a ser, sobre todo, empresas de infraestructura.
    Corren el riesgo de sufrir una historia análoga a la de los
    ferrocarriles, que fueron incapaces de transformarse en empresas de
    transporte.

    Las redes van a cambiar de manera significativa el
    funcionamiento de las empresas, el de las economías de los
    países y, también, el del Estado.

    Multimedia 

    Otra área de desarrollo crítico es la multimedia.
    Se trata de una tecnología de síntesis, en el sentido
    de que es un área que no puede operar sin un desarrollo
    significativo de otras tecnologías, como las del
    microprocesador, de las memorias, de la digitalización de
    imágenes, etc. Su impacto más importante es que provoca
    cambios en el proceso de representación del conocimiento y
    produce una metamorfosis del lenguaje.

    Querría detenerme un poco en este tema porque creo que es
    importante, tanto desde el punto de vista del desarrollo empresarial
    como del desarrollo de posibles modelos de desarrollo
    económico para países como los nuestros. En el proceso
    de representación del conocimiento hay tres momentos
    importantes en la historia occidental: el primero fue el desarrollo
    del alfabeto, que produjo un impacto importante porque
    permitió el desarrollo de la filosofía y el de las
    religiones de libro: la Biblia, el Torá y, mucho
    después, el Corán y, en fin, el libro escrito. El
    alfabeto alteró el desarrollo de la cultura ya que
    uniformizó las creencias. Fue un gran momento de la historia
    humana; un cambio radical.

    El segundo momento, menos conocido pero muy importante en la
    historia de Occidente, es el del desarrollo del libro
    portátil, por parte de Manutius, en Venecia. El libro no ha
    sido siempre portátil: las grandes bibliotecas medievales
    tenían sólo libros enormes, como lo mostraba la
    película El nombre de la rosa. El libro se convirtió en
    portátil durante el Renacimiento, básicamente con el
    desarrollo de las letras itálicas que permiten sintetizar
    proporcionalmente los libros del scriptorium y de la biblioteca
    medieval clásica. ¿Por qué es importante el libro
    portátil? Porque permite la creación de la biblioteca
    individual y la difusión del conocimiento. La gente, por
    primera vez en la historia humana, puede llevarse el libro a su casa,
    y esto produce un impacto enorme en el desarrollo de la
    civilización occidental. El más significativo fue la
    impresión de la Biblia, que llevó a la
    interpretación personal del texto, lo que, a su vez, condujo a
    la reforma protestante y al desarrollo de las burocracias del Estado
    y a la posibilidad de la creación de los Estados nacionales,
    porque en la medida en que se desarrolló el libro en lenguaje
    vernáculo fue posible que los galos descubrieran los
    límites de la lengua francesa y que los teutones descubrieran
    los límites de la lengua alemana, y eso comenzó a darle
    una personalidad a esas áreas, lo que era inconcebible hasta
    ese momento.

    Dos comentarios a pie de página. El primero, que no fue
    el invento de Guttenberg lo que permitió la difusión de
    conocimientos, sino el de Manutius; el de Guttenberg sólo
    facilitó que se imprimieran más rápido. El
    segundo, que es muy interesante leer acerca del desarrollo del libro
    portátil en Venecia porque el debate que se producía
    era exactamente el mismo que el que se observa hoy día acerca
    de Internet. Las autoridades estaban en contra del desarrollo del
    libro portátil porque iban a aparecer libros
    pornográficos y contra la Iglesia. Otra gran
    preocupación de los venecianos era quién iba a
    garantizar la calidad de la producción de los clásicos.

    Volvamos al desarrollo de la multimedia. ¿Por qué
    pongo tanto énfasis sobre este tema? Simplemente para tratar
    de destacar que un cambio en las características de la
    representación del conocimiento es de una radicalidad y de un
    impacto muchísimo mayor que lo que aparece como
    expresión tecnológica.

    A partir del desarrollo de la telegrafía sin hilo, como
    se llamaba a la radio a principios de siglo, comenzamos un proceso de
    reedición o de reevaluación de lo oral: de repente lo
    oral -que era un fenómeno de grupo- pasó a ser un
    fenómeno de masas. Así surgieron el cine, la
    televisión y todo lo que sabemos que surgió a partir de
    la Segunda Guerra y más especialmente durante los
    últimos veinte años. Todos estos fenómenos -la
    televisión, el cine, las interfases gráficas, etc.- son
    fundamentalmente sensoriales y muy diferentes del lenguaje del libro,
    ya que el libro representaba al lenguaje de una manera
    específica mientras que todos estos desarrollos de la
    multimedia lo representan de manera muy distinta. Quiero aclarar que
    no creo que el libro vaya a ser sustituido, así como el cine
    no sustituyó al teatro, ni la televisión al cine.

    En los últimos tiempos he participado en el desarrollo
    de un curso sobre el sistema circulatorio humano por el que el
    estudiante navega. La producción costó alrededor de US$
    2,5 millones, se va a vender en las facultades de medicina por US$ 15
    y va a ser muy difícil que un profesor pueda explicar este
    tema con la misma capacidad pedagógica que este sistema,
    porque la capacidad de retención de la enseñanza
    sensorial es muchísimo mayor -en algunos casos tres veces
    mayor- que la de la enseñanza clásica. Esto implica -y
    por eso enfatizo este tema- que entramos en un proceso que
    sería el tercer paso y una evolución significativa en
    la representación del conocimiento. Esta experiencia es
    radicalmente distinta de la que hemos vivido en los últimos
    siglos, del siglo XVI a esta parte, con el desarrollo del libro
    portátil. Y esto es muy importante, no solamente desde el
    punto de vista del desarrollo de las culturas y de las empresas, sino
    también desde el punto de vista del desarrollo del sistema
    educacional.

    Esto también significa que el mercado educacional se
    globaliza, por ejemplo, en el caso de este curso sobre el sistema
    circulatorio que se vende en el mundo entero. Pero, además,
    nosotros comenzamos a desarrollar, paulatina pero
    sistemáticamente, lenguajes ideográmicos. Un ejemplo
    clásico es el de China, donde la gente del sur y la del norte
    no se entienden cuando hablan pero pueden leer el mismo texto, porque
    el ideograma es neutral en relación con la fonética de
    cada uno de los lenguajes. Muchos de ustedes tienen todos los
    días un caso frente a sus ojos: con los iconos de Windows
    pueden ir a cualquier parte del mundo en un lenguaje que ustedes no
    conocen. Sin embargo, frente a la computadora con Windows ustedes
    saben exactamente lo que están haciendo. Esta metamorfosis de
    los lenguajes es lenta -como toda metamorfosis- y nunca sucede por
    diseño, sino que sucede por procesos sociales.

    Otra gran transición está relacionada con el
    desarrollo del video y la digitalización de la imagen, que
    produce un rescate de la imagen y grandes cambios en la
    representación del conocimiento en forma de imágenes,
    de grafismos y de sonidos. Esta es una transición muy
    importante desde una relación lógica y lineal en la
    representación del conocimiento a una representación
    sensorial y sensual. Creo firmemente que los historiadores de las
    tecnologías de la información sólo van a
    rescatar el cambio de la representación del conocimiento y
    dejarán de lado la robótica, el aumento de la
    productividad y todo lo demás.

    El medio ambiente 

    La cuarta área de desarrollos críticos durante
    los próximos años es el ambiente. Se considera en
    nuestros países que éste es un lujo de los ricos o un
    fenómeno fundamentalmente hippie, lo que es, primero, una
    subestimación grave del problema y, segundo, una carencia o,
    para decirlo de otra manera, una pérdida significativa de un
    momento u oportunidad para países como los nuestros.
    ¿Qué sucede con la situación ambiental? Lo que ha
    ocurrido en el último siglo está influyendo en forma
    significativa en los sistemas del clima con efectos nocivos para la
    salud, pero lo más importante es que no hemos sido capaces de
    internalizar los costos ambientales.

    En otras palabras, no hemos internalizado ni el costo del aire
    puro ni el costo del agua pura. El fenómeno que se
    producirá durante los próximos años es el de un
    proceso creciente de internalización de costos ambientales que
    va a afectar las características del modelo de desarrollo
    económico. Si se pudiera decir cuál será la
    inflexión más significativa de los modelos de
    desarrollo económico en los próximos diez o quince
    años, una de las áreas más importantes va a ser
    la de la internalización del costo ambiental.

    Hay dos aspectos que me interesa destacar, más
    allá de este fenómeno general: el primero es que
    crecientemente la tendencia es a responsabilizar a las empresas por
    la vida total del producto. Históricamente, si yo le
    vendía un producto a un señor, el problema era de
    él; en Europa, a partir del 1º de enero del
    próximo año, si yo le vendo un televisor a este
    señor, yo tengo la responsabilidad de tomarlo de vuelta y
    reciclarlo. Esta es la tendencia en Europa; Estados Unidos
    está más atrasado pero viene en camino.

    Que las empresas asuman la responsabilidad total de la vida del
    producto pasa a ser un fenómeno muy importante tanto desde el
    punto de vista del desarrollo económico como del modelo
    económico. A muchos les sorprendería saber que las
    empresas automotrices europeas están haciendo gran lobby en
    Bruselas diciendo: “¡Por favor! obliguen al reciclaje completo
    de los vehículos a partir de 1998”, año en el que en
    Europa se acaban las cuotas para las importaciones japonesas. Esta
    sería una manera muy verde de proteger al sistema, ya que
    simplemente se obligaría a las empresas japonesas a agregar
    casi todo su valor dentro de la región europea. Este aspecto
    es importante porque la logística del ciclo total del producto
    pasa a ser un elemento mucho más crítico del costo.

    Querría decir que, por lo que indica mi experiencia
    empresarial en esta área, el reciclaje de productos
    electrónicos es altamente rentable por una razón muy
    simple: la industria de los juguetes electrónicos está
    atrasada dos generaciones en términos de utilización de
    microprocesadores; por eso, si yo reciclo un microprocesador 486 se
    lo puedo vender a la industria de los juguetes, no como nuevo pero
    prácticamente como nuevo porque, desde el punto de vista
    funcional, tiene una vida de 30 años. IBM acaba de desarrollar
    la tecnología que permite sacar el microprocesador con
    robótica, sin utilizar mucha mano de obra. Cuando yo estaba en
    Digital le vendíamos todos los microprocesadores reciclados a
    Nintendo, que nunca utilizaba microprocesadores nuevos, excepto en
    sus nuevas generaciones de juegos.

    Lo importante, desde el punto de vista de la empresa y del
    modelo económico, es que yo tengo que asumir la
    responsabilidad completa del producto, y esto implica también
    un diseño para demanufacturar heladeras, lavarropas, sistemas
    electrónicos y, más tarde, automóviles.

    La próxima ola -no de los próximos tres
    años pero sí de los próximos veinte- va a ser la
    de crear productos que se acerquen cada vez más a los sistemas
    naturales clásicos. En la naturaleza no existe el desperdicio,
    la basura de un organismo se convierte en fertilizante del siguiente;
    por eso, uso la expresión del nacimiento a la tumba para la
    situación actual y del nacimiento a la reencarnación
    para la situación futura.

    Para entender cómo será posible ir del nacimiento
    a la reencarnación hay mucho trabajo que hacer sobre toxicidad
    de materiales.

    La electrónica -y vuelvo sobre ella porque la conozco
    más de cerca- tiene un problema muy importante desde el punto
    de vista del desarrollo ambiental, porque en ella hay una
    combinación de ciclos tecnológicos cortos con ciclos
    largos de vida de productos. La tendencia es a conservar los recursos
    pero la tecnología tiene la tendencia opuesta, la de reducir
    la vida tecnológica de los productos. El ciclo de la
    computadora personal es de 18 meses y está condicionado por un
    componente -que es el microprocesador-, porque los otros tienen tres,
    cinco o siete años de vida. Ahí vamos a comenzar a
    desarrollar conceptos nuevos de diseño, en los que se va a
    desvincular la vida de los componentes cortos con la de los
    componentes largos. Esto no es nuevo, ya que la industria
    aeronáutica tiene bastante experiencia en tomar un
    avión, desarmarlo y volver a armarlo con tecnología
    nueva. Un ejemplo sería que la empresa de computación
    le venderá la PC pero le arrendará el microprocesador,
    y cada dos años le dirá: “Yo le entrego este nuevo
    procesador pero sigo manteniendo todo el resto de su equipo”.

    LOS IMPACTOS

    Ahora bien, ¿cuáles son los impactos de estos
    desarrollos críticos? El impacto es el de aumentos
    sistemáticos y sostenidos de productividad. Esta es una
    obviedad, pero es importante repetirla. Lo que sucede es que ahora
    comienzan a darse aumentos sostenidos de la productividad a otros
    niveles que los clásicos, que se daban en el punto de
    producción. Históricamente aumentábamos la
    productividad en el punto de producción a través de
    robótica, de procesadores de texto, etc. Hoy en día
    somos capaces de optimizar sistemas completos. Por ejemplo, un caso
    específico es el de la logística, y éste es un
    fenómeno nuevo que tiene efectos significativos en lo que
    comienzan a ser los modelos empresariales de futuro.

    La empresa que vende el libro pero que ni lo empaqueta ni lo
    despacha es un caso clásico de integración de sistemas
    a través de organizaciones que son entidades legales distintas
    y que tienen sistemas distintos pero comienzan a integrarse
    horizontalmente. Este tipo de organización en red pasa a ser
    un aspecto muy importante de los impactos que tienen estos
    desarrollos técnicos.

    El tercer aspecto es un aumento en las barreras de entrada en
    sectores industriales. Cuando se habla, por ejemplo, de tomar el
    producto de vuelta o de cosas de ese tipo se están aumentando,
    necesariamente, las barreras de entrada para los actores que no
    estén ya presentes. Lo que no implica -y yo querría
    enfatizar esto- que necesariamente exista un fenómeno de
    concentración industrial. De hecho, en los últimos
    veinte años -en gran medida como producto del desarrollo
    científico y tecnológico- hemos tenido un proceso de
    desconcentración industrial en algunas actividades, cuando las
    teorías clásicas del uso de los factores
    llevaría, en teoría, a una concentración. Esta
    es una de las cosas complicadas de explicar para los economistas
    clásicos y los menos clásicos, o neoclásicos.

    Un caso clásico es el de la electrónica, en la
    que hace veinte años teníamos dos o tres actores
    importantes y hoy tenemos muchísimos. Este es un caso
    especialmente importante e intrigante para alguien que quiera hacer
    una tesis de doctorado, porque se produce algo que la economía
    clásica tiene dificultades para explicar: la
    desconcentración en un sector de rapidísimo desarrollo
    técnico aunque las empresas que tienen más control del
    mercado deberían ser, en teoría, las más capaces
    de reproducir el sistema en forma más adecuada.

    Finalmente, el cuarto punto es un cambio en el origen del valor
    agregado. El valor agregado lo comenzamos a encontrar mucho
    más en el área de investigación, de
    diseño, de aplicación, de logística y de
    mercadeo que en la manufactura propiamente dicha. Por ejemplo, el
    costo de producción de un reloj Swatch es de 4,50 francos
    suizos debido a que el principal aspecto revolucionario de la
    producción del reloj ha sido utilizar un producto muy barato
    -la fuerza de la gravedad- para ensamblar los microcomponentes.
    Swatch trató de hacer microrrobótica, trató de
    hacer todo lo posible y finalmente desarrolló un sistema en el
    que los componentes caen exactamente donde deben caer por gravedad, y
    esto les ha permitido reducir los costos. Sin embargo, el costo total
    del Swatch es de 35 francos. Si el costo de producción es de
    sólo 4,50 y el resto es marketing, ¿qué es el
    Swatch? Es un producto de la imaginación, no un producto de la
    producción, y para nosotros, con mentalidades latinas,
    ingenieriles, esta cuestión es muy complicada y nos parece muy
    tropical. Sin embargo, es muy suizo. Insisto en este tema porque en
    nuestros debates económicos y empresariales ésta es un
    área en la que muchos tienen dificultades para entender que el
    cambio de las características del valor agregado pasa a ser
    mucho más importante.

    Al mismo tiempo que tenemos estos impactos en el sector
    producto tenemos impactos significativos en el sector servicios, con
    colapsos en las barreras de entrada para áreas de uso
    intensivo del conocimiento, de producción de bienes
    culturales, para servicios en general y, específicamente, para
    servicios comerciales. Por ejemplo, en el sector seguros comienzan a
    entrar compañías con ventas desintermedializadas a
    través de simples usos del teléfono o la
    computación, sin inversiones en propiedades físicas.
    Así se produce una caída de las barreras de entrada en
    áreas que creíamos relativamente consolidadas.

    Creo que los bancos van a sufrir una suerte similar en
    áreas significativas de sus negocios. No quiero decir que
    vayan a desaparecer, porque no son sólo instrumentos de
    transacción, son también instrumentos de seguridad y de
    confianza, pero hay ciertas áreas intensivas en transacciones
    en las que los bancos van a sufrir ese mismo proceso de cambio.

    El tercer impacto significativo es la
    internacionalización de productos y de sistemas culturalmente
    protegidos, específicamente en las áreas de salud y
    educación. En salud, por ejemplo, tenemos el caso de Jamaica,
    que está desarrollando una especialización en medicina
    geriátrica, a partir de telemedicina en conexión con
    las principales universidades y hospitales de Estados Unidos y de
    Inglaterra. En otras palabras, sin tener especialistas en casa, los
    tengo. Y, como es mejor estar enfermo en Jamaica que en Chicago, el
    sistema funciona.

    De repente comenzamos a deslocalizar servicios y a ponerlos en
    lugares muy distintos, sin tener el problema de la
    comunicación de conocimientos y capacidades técnicas.
    Otro caso interesante es el de las ciudades de Temuco y Valdivia, en
    Chile, donde se produce el mismo fenómeno: clínicas que
    practican telemedicina en asociación con las clínicas
    más importantes de Santiago.

    Con respecto a la educación, querría recordar que
    el desarrollo del libro portátil creó nuevas
    profesiones; por ejemplo, antes no existían ni las casas
    editoras ni todo lo que está alrededor de ellas. En el caso de
    la multimedia vamos a ver el mismo tipo de fenómeno de
    aparición de nuevas profesiones y de nuevas habilidades.
    ¿Cuál es la respuesta? En el siglo XIX, en la
    época de la independencia, Sarmiento, Bello, los padres de la
    patria, inventaron el futuro. Tuvieron la increíble
    osadía de decir no solamente: “Nos vamos a independizar de la
    madre patria”, sino que además dijeron: “Vamos a construir un
    país mejor”.

    Fenómeno interesante el del siglo XX, en el que nosotros
    copiamos -en forma absolutamente reflectiva- los modelos
    desarrollados en los países desarrollados y comienza el
    concepto de la periferia; somos países periféricos y el
    fenómeno es que, como somos países periféricos,
    vamos a continuar siendo periféricos; quiere decir que
    merecemos ser periféricos. Yo creo que ésta es una
    reflexión importante, porque lo más grave que nos puede
    suceder en el contexto de la globalización es la mentalidad de
    periféricos; por eso, cualquier respuesta al fenómeno
    de la globalización es necesariamente una respuesta de
    reflexión.

    LA RESPUESTA
    ESTRATÉGICA

    Todos los países desarrollados buscan cómo
    adaptarse, qué nuevo tipo de modelo pueden adoptar en esta
    situación de globalización. Lo que a mí me
    parece más evidente es que, dadas las características
    del fenómeno del contexto que describía, el
    fenómeno de focalización en el desarrollo de los
    recursos humanos pasa a ser fundamental.

    El segundo aspecto debe ser el de una prioridad significativa a
    los diferentes tipos de educación. Simplemente quiero decir
    aquí que lo clásico de nuestras herencias culturales
    nos hace decir: “Educación básica o educación
    media o educación universitaria”. Sin embargo, tenemos
    experiencias de distinto tipo, como las de Suiza y Alemania, que no
    son países subdesarrollados, que tienen muy poca gente en las
    universidades… pero tienen otro sistema de educación
    técnica.

    Yo creo que uno de los aspectos importantes en el desarrollo de
    los recursos humanos es la necesidad de darnos cuenta de que uno de
    los impactos de la globalización es la necesidad de
    diversificar la oferta educacional, porque vamos a necesitar mucha
    gente de distintas características para hacer cosas muy
    distintas.

    El desarrollo de una infraestructura técnica y de
    telecomunicaciones es muy importante, aunque más no sea por
    los aspectos que comentamos de las redes. La utilización y la
    difusión de la tecnología de red está
    estrictamente correlacionada con el precio de la llamada
    telefónica y, en este sentido, las estadísticas son
    perentorias. El problema de la reducción de las tarifas de
    telecomunicaciones ya no es simplemente un problema de
    infraestructura social, pasa a ser un problema de desarrollo
    económico; por lo tanto, la desregulación de las
    telecomunicaciones -para obligar a la reducción de las
    tarifas- es un problema de desarrollo económico, no
    simplemente de concesión de telecomunicaciones.

    Actualmente las telecomunicaciones plantean problemas
    específicos porque, al mismo tiempo que son un instrumento de
    desarrollo económico, son una infraestructura social y, por lo
    tanto, estoy absolutamente seguro de que un sistema de
    teléfonos públicos en Neuquén no es rentable,
    como tampoco es rentable en Inglaterra un sistema de teléfonos
    públicos en las Shetland Islands, pero por eso se constituyen
    los fondos compensatorios. Todos los países que han
    desregulado sus telecomunicaciones han desarrollado fondos
    compensatorios para mantener áreas que no son rentables pero
    son necesarias en la infraestructura social, incluyendo en ella, por
    supuesto, a las escuelas. En el caso específico de Chile,
    parte de los fondos compensatorios se canaliza a través de una
    de las obligaciones de las empresas de telecomunicaciones que es la
    de entregar conexiones de Internet a las escuelas.

    Este tipo de reflexión es muy importante que la hagamos
    como país, especialmente nosotros, que somos relativamente
    nuevos en la economía de mercado, y nos hemos convertido en
    conversos fanáticos, entonces todo lo que sea una mano del
    Estado por aquí, una mano del Estado por allá, se
    convierte en una especie de tabú. Entre paréntesis, no
    conozco ningún país que haya desregulado sus
    telecomunicaciones y que no lo haya hecho con ese tipo de mecanismo:
    lo más importante es que haya una competencia -la más
    feroz posible-, de manera que las tarifas bajen lo más
    rápidamente posible.

    El cuarto aspecto se refiere a la necesidad de asumir las
    tendencias del siglo XXI; entre ellas, querría destacar
    aquella por la que nos preocupamos menos, que es la de aceptar que el
    desarrollo económico del siglo XXI va tener que internalizar
    los costos del medio ambiente. Quiero insistir sobre la ventaja que
    tienen nuestros países en este sentido y que consiste en que
    tienen menos historia que los países desarrollados.

    LA RESPUESTA INMEDIATA

    La respuesta inmediata pasa por la internacionalización
    de las empresas. En el lenguaje empresarial, a nadie le gusta
    participar en un nicho, ya que todos quieren participar en los
    grandes mercados; la verdad es que los mercados son colecciones de
    nichos y que un nicho en el mercado global puede significar muchos
    miles de millones de dólares. Un ejemplo es la conocida
    teoría del alfiler en China: si yo vendo un alfiler a cada
    chino soy la principal empresa de alfileres del mundo.

    Nuestra tendencia es creer que tenemos que participar en estos
    mercados con portafolios complejos de productos, en lugar de entender
    que lo importante es dominar nichos específicos.

    El segundo aspecto es que debemos dar prioridad a las
    industrias de productos y de servicios más que a las
    industrias de procesos. Históricamente, nuestra estructura
    industrial ha sido dominada por las industrias de infraestructura y
    de proceso. Mientras que hoy día la innovación y los
    mayores valores agregados se dan crecientemente en sectores de
    productos. Un problema de los productos es que históricamente
    están relacionados con la mediana, pequeña y
    microindustria. Las industrias de procesos son industrias intensivas
    en el uso de capital, con barreras de entrada relativamente grandes,
    con economías de escala complejas e importantes mientras que
    el valor agregado, en la medida en que se basa en el conocimiento y
    en el diseño, crecientemente va a estar encarnado en el
    producto, y el producto necesariamente nace en la pequeña y
    mediana industria.

    En nuestra mentalidad -y creo que esto es válido para
    Brasil, y también para la Argentina- hemos tenido una
    incapacidad histórica de manejar el problema de las
    pequeñas y medianas industrias. La verdad es que tanto en
    Europa como en Estados Unidos -y, sobre todo, en Japón- hay
    políticas muy explícitas, muy claras y muy
    sistemáticas de apoyo a la pequeña y mediana industria.
    Yo no compro el argumento fiscal, porque es una especie de cuento del
    loco que me dice: “Preste atención, que no hay recursos”.
    Todos sabemos que no hay recursos pero yo puedo decir, por
    experiencia personal, que crear una empresa en Francia exige tres
    semanas mientras que crearla en Estados Unidos demora 24 horas. Y en
    este punto el Estado no tiene nada que ver; el Estado no recauda
    menos o más o me paga menos o más: es un problema de
    simplificación de procesos administrativos. Pero tengamos en
    claro que desde hace muchísimos años la gran industria
    no crea empleos y no creará empleos: el empleo va a estar en
    la pequeña y mediana industria.

    Otra área de respuesta inmediata es la necesidad de
    asumir como parte del desarrollo económico las áreas de
    la cultura y del saber, que han estado, en general, reservadas a
    artistas y profesores. Sin embargo, están pasando a tener un
    valor económico importante en la medida en que la diversidad
    cultural pasa a ser un producto que tiene su nicho importante en el
    mercado mundial.



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