miércoles, 22 de abril de 2026

    Porvenir

    Las piezas se unen

    Para la industria de autopartes, todo indica que en el futuro el
    éxito dependerá del tamaño. Se estima que sólo 20 grupos
    dominarán el mercado mundial para el año 2000, y ésta es
    razón suficiente para que el sector haya ingresado en la
    corriente de fusiones y adquisiciones que desde hace unos años
    sacude a otras actividades. Lucas de Gran Bretaña y Varity de
    Estados Unidos están embarcados en negociaciones en este
    sentido. Si se concreta la unión, pasarían a convertirse en un
    peso pesado de la industria a nivel mundial. Ambas compañías
    parecen complementarse muy bien, con intereses comunes en la
    fabricación de sistemas de frenos, componentes electrónicos y
    motores diésel. Además, Lucas es fuerte en Europa y
    Asia-Pacífico, mientras que Varity ocupa una posición destacada
    en el mercado estadounidense. Pero la alianza Lucas-Varity no es
    la única del sector. Hay varias recientemente concretadas y
    otras en proceso. Entre las primeras se cuentan Bendix
    (subsidiaria de Allied Signal, comprada por Bosch en US$ 1.500
    millones), Delco de Estados Unidos (absorbida por General Motors)
    y Teves (adquirida por ITT).

    Los mayores fabricantes de autopartes (ordenados por volumen de
    ganancias)Más de US$ 10.000 millones: Delphi (Estados Unidos),
    Nippondenso (Japón) y Bosch (Alemania).Entre US$ 6.000 y 10.000
    millones: Ford-ACG (Estados Unidos).Entre US$ 4.500 y 6.000
    millones: Acustar, Dana, Allied-Signal, Delco Electronics, TRW e
    ITT (Estados Unidos), Aisin-Seiki (Japón) y Lucas-Varity (Gran
    Bretaña-Estados Unidos, en caso de que se concrete la fusión).

    Rumbo a Brasil

    Según informes oficiales, los planes de inversión extranjera en
    la industria automotriz brasileña suman US$ 17.000 millones
    hasta 1999, lo que representa un promedio de US$ 5.700 millones
    anuales y un espectacular incremento frente a los US$ 1.700
    millones por año registrados entre 1988 y 1993.Los proyectos
    más inmediatos totalizan US$ 5.300 millones. Son los siguientes:
    Renault: US$ 1.250 millones, de los cuales US$ 1.000 millones se
    destinarán a una planta en São José dos Pinhares, en el estado
    de Paraná, y el resto a una fábrica de motores. Honda: US$ 850
    millones: US$ 600 millones en una fábrica de autos en Sumaré,
    en el estado de São Paulo, y US$ 250 millones en una fábrica de
    motores .Ford: US$ 860 millones, de los cuales ya destinó US$
    420 millones a una fábrica de motores en Taubaté, en el estado
    de São Paulo. Los otros US$ 430 millones son para una fábrica
    de autos a instalar en São Bernardo do Campo (también estado de
    São Paulo).Volkswagen: US$ 750 millones en una fábrica de
    camiones y autobuses en Resende, en el estado de Río de Janeiro,
    una fábrica de motores en São Carlos (también estado de Río)
    y una fábrica de autos .Mercedes-Benz: US$ 500 millones en una
    fábrica de autos Asia Motors, de Corea: US$ 500 millones en una
    planta de camionetas carrozadas. Mitsubishi: US$ 400 millones en
    una planta de camiones Peugeot: US$ 180 millones en una fábrica
    de autos. En cuanto al origen de la inversión, Europa occidental
    aporta 51% (28% de Francia, 23% de Alemania). Luego le sigue el
    sudeste asiático, con 32% (23% de Japón, 9% de Corea). Y es
    sugestivamente modesto, por comparación, el papel de Estados
    Unidos, con 16%.
    (c) MERCADO/ Latin American

    Verdes, pero no tanto

    Según una reciente encuesta realizada en el Reino Unido por
    Business & the Environment Trends, 75% de las grandes
    compañías británicas se consideran a sí mismas más
    comprometidas con la preservación del medio ambiente que un año
    atrás. Sin embargo, la mitad de los directivos aún no están
    del todo convencidos de que puedan obtenerse beneficios
    financieros con el mejoramiento de su política ambiental. La
    encuesta también revela que:* 69% de las empresas temen no poder
    solventar los costos de una inversión en el mejoramiento del
    ambiente.* 56% piensa que adoptar una política ambiental a gran
    escala es demasiado costoso.* 52% no cree que sea posible obtener
    beneficio financiero alguno con las inversiones ambientales.
    (Entre los beneficios que puede obtener una compañía en este
    sentido se incluyen la reducción de desperdicios y el ahorro de
    materiales y consumo de energía.)* 90% opina que la principal
    ventaja de una política ecológica proviene de la buena imagen
    que gana la compañía entre sus clientes y el público en
    general.