viernes, 17 de abril de 2026

    Lo que va del falcon al fiesta

    Con una estrategia de largo alcance basada en el desarrollo del
    Mercosur y la renovación a fondo de su tecnología, Ford
    Argentina quiere recrear su pasado de esplendor entre las
    automotrices nacionales. Los datos del primer año de vida
    independiente tras la disolución de Autolatina parecen reforzar
    esta aspiración.
    “Los objetivos que nos habíamos trazado para 1995 se han
    cumplido con creces”, se enorgullece el director de
    Relaciones
    Institucionales de la firma, Rodolfo Ceretti. Con una larga
    trayectoria en Ford y Autolatina, Ceretti recuerda que “la
    meta
    que se trazó Ford, que durante el período de Autolatina había
    visto caer en forma significativa la penetración de sus
    productos en el mercado, era recuperar posiciones, y eso se
    consiguió incluso más allá de lo previsto”.
    En todo 1994, las ventas de la marca Ford (automóviles,
    utilitarios y camiones) representaron 10,6% del mercado nacional,

    mientras que durante el año pasado ese porcentaje se elevó a
    14,8%, lo que equivale a un crecimiento levemente superior a
    40%.
    “Pero ese índice es mayor si consideramos que durante los
    últimos cuatro meses, la penetración de Ford fue superior a
    18%”, afirma Ceretti. En octubre, noviembre y diciembre
    pasados las ventas de Ford absorbían entre 18,2 y 18,3% del
    mercado, y treparon a 19,2% en el primer mes de este año.
    La estrategia diseñada por el headquarter de Detroit apunta a
    ganar el primer puesto del mercado mundial para el año 2000
    y, en este contexto, le asigna a su filial argentina la tarea de
    capturar 25% de las ventas locales para entonces.
    Si se toma en cuenta que los vehículos de Ford vendidos en 1994
    representaban apenas poco más de 10% de los colocados
    por todas las marcas en el país, resulta claro que el aumento de
    40% en un año contribuye poderosamente al alcance de ese
    propósito. Pero, desde otro ángulo, si se recuerda que Ford
    vendía más de 40% de los vehículos argentinos a comienzos de
    la década de 1980, la meta de 25% no parece ambiciosa para quien
    quiere ser el número uno en el mundo.

    Otro Mundo, Otros Mercados

    En este punto, los directivos locales e internacionales de la
    compañía buscan adecuarse a la cambiante realidad de los
    mercados y de la economía mundial. Desde esta óptica, la
    recuperación de un lugar fundamental entre las automotrices del
    país y del Mercosur es el primer objetivo de Ford. Partiendo del
    retroceso registrado en la Argentina durante los últimos
    años en la venta de sus vehículos, la marca busca recuperar
    espacios sobre la base de un plan preciso y, recién después de
    concretada esta primera fase, comenzar a escalar y disputar el
    primer lugar.
    El sector automotor argentino, por otra parte, dista mucho del
    que existía a comienzos de la década de 1980, cuando
    vehículos como el Falcon eran líderes indiscutidos de un
    mercado cerrado y aislado, en el cual la competencia externa no
    tenía lugar y el atraso de la tecnología aplicada a la
    fabricación local no debía enfrentarse a ninguna amenaza
    comercial
    real. La globalización, expresada a nivel nacional a través de
    la apertura y la desregulación de la economía barrió con esa
    realidad y obliga a todos los sectores a adaptarse al desafío de
    la renovación tecnológica como única forma de enfrentar con
    calidad y precios a los productos provenientes de otras firmas
    locales o extranjeras.
    La conducta seguida por Ford Argentina desde principios de 1995
    va en esta línea. “Desde el comienzo de nuestra
    operatoria independiente de Autolatina, iniciada el 1º de enero
    del año pasado, hemos logrado renovar nuestra línea de
    productos en forma casi total, en un proceso iniciado con el
    lanzamiento del Orion y seguido por la comercialización del
    Fiesta y del Mondeo”, explica Ceretti.
    La introducción de estos nuevos modelos en el mercado argentino
    es lo que está en la base del rápido repunte logrado en sus
    ventas. “Esto significó que Ford inició su nueva andadura
    en el país con productos nuevos para los tres segmentos básicos

    del mercado: un coche chico, el Fiesta (que, en realidad, fue el
    primer auto chico en la historia de la marca en la Argentina,
    porque nunca Ford había vendido un auto de ese tamaño aquí);
    uno mediano, el Orion, y uno grande, el Mondeo. Y, lo que
    es más importante, logramos colocar con éxito los tres
    productos.”
    A la cabeza de estos logros estuvo —y continúa
    estando— el Ford Fiesta. Importado de la filial española de
    la firma, este
    coche pequeño lanzado en enero de 1995 se convirtió en el auto
    más vendido del país en septiembre. Prosiguió en ese lugar
    del ranking en octubre, bajando al segundo puesto en noviembre y
    recuperando la delantera en diciembre. En vista de esta
    evolución, los directivos de Ford esperan que el modelo pequeño
    de la marca —que terminó en cuarto lugar entre los coches
    más vendidos del país durante el año pasado— le permita
    finalizar 1996 como el primero o segundo de todo el mercado
    local.
    “El gran impacto del Fiesta nos ha llevado a ser más
    ambiciosos en nuestros programas de exportación, ya que para
    poder
    importar este modelo y abastecer esta demanda tendremos que
    vender más al exterior, de modo que esto nos permita
    cumplir con el régimen que rige la actividad de nuestra
    industria”, informa Ceretti. Hacia mediados de este año los

    vehículos de este modelo se importarán de Ford Brasil y ya no
    de la fábrica española.

    El Escenario Regional

    Los planes de Ford Motor Company para su filial argentina toman
    como eje el gran mercado regional que supone la
    existencia del Mercosur, iniciativa en la cual las empresas
    automotrices jugaron un papel pionero con la firma de los
    Protocolos de Integración entre Brasil y la Argentina en 1985.
    La decisión central para Ford regional ha sido que la filial
    argentina fabrique un coche mediano (la nueva versión del
    Escort) y la pick-up mediana Ranger, ambos destinados al
    Mercosur. A partir de noviembre, la pick-up comenzará a
    fabricarse en la planta de General Pacheco, mientras que el nuevo

    Escort comenzará a producirse en septiembre, si bien actualmente
    se fabrica la versión conocida del Escort exclusivamente
    para su venta en Brasil.
    Las inversiones realizadas hasta el momento para el
    acondicionamiento de las líneas de producción destinadas a
    estos dos
    vehículos ascienden a US$ 200 millones, un monto que forma parte
    de los 1.000 millones previstos para el quinquenio
    1995-2000 anunciado el año pasado por el titular de Ford Motor
    al presidente Carlos Menem.
    En este esquema, entonces, Ford de Argentina fabricará esos dos
    modelos medianos, mientras que el auto chico (Fiesta), la
    pick-up F-100 y los camiones se harán en Brasil.
    El Mondeo, considerado el automóvil grande de la marca,
    continuará siendo importado desde Bélgica para venderlo en los
    dos principales países del Mercosur. Esa determinación sobre el
    Mondeo parte del reducido volumen de venta de este
    modelo. Los estudios de inversión realizados indicaron que no se
    justifica el montaje parcial de una planta destinada a la
    fabricación del vehículo, sobre todo en una fase de la
    industria automotriz mundial que se caracteriza por una
    tendencia: la
    fabricación de uno o dos modelos en cada país, para su venta
    local y para la exportación.

    Exportar Más de la Mitad

    “Nuestros volúmenes de producción previstos para este año
    son notablemente superiores a los del año pasado y a los de
    ejercicios anteriores. Esto se explica por el impulso que nos
    brinda la demanda de un mercado como el brasileño”, señala

    Ceretti.
    El año pasado, Ford fabricó 76.393 unidades, entre las cuales
    se encontraban los modelos Senda y Pointer de Volkswagen, y
    de ese total se exportaron 12.000 vehículos de marca Ford. Para
    este año, la empresa tiene previsto construir 84.200
    unidades, de las cuales 75.000 llevarán la marca Ford y 9.200
    serán Pointer (un modelo que se seguirá ensamblando en la
    planta de Ford Argentina hasta fines de 1997).
    De los 75.000 vehículos propios, 58.000 están destinados a la
    exportación a Brasil y 20.000 al mercado interno. Esto
    significa que 55% de la producción total cruzará la frontera y
    45% llegará al consumidor local. Pero más notable aún es el
    incremento de la producción destinada a la exportación, que
    casi se multiplicará por cinco en 1996 con respecto a las cifras

    de 1995.
    Este enorme salto supera incluso las previsiones globales de la
    industria, que espera triplicar este año los 50.000 vehículos
    exportados a Brasil el año pasado. Para cumplir con estos
    objetivos, se avanza en la modernización tecnológica de la
    planta
    (por tercera vez desde su creación en 1961) que permita la
    fabricación del nuevo Escort y de la pick-up Ranger.
    Cuando las nuevas instalaciones estén funcionando a pleno (a
    partir de agosto o septiembre) la capacidad de producción
    será de 600 unidades diarias ó 120.000 unidades al año, frente
    a las 400 unidades diarias que se pueden fabricar
    actualmente. “El pasado 4 de marzo reinstauramos el segundo
    turno de producción para hacer frente a los desafíos de
    producción que tenemos por delante, recuperando así una
    producción que nos habíamos visto obligados a suspender el año

    pasado, debido a la abrupta caída del mercado tras la crisis
    mexicana”, revela Ceretti.
    Al referirse a la nueva tecnología incorporada por Ford
    Argentina, el directivo destaca la envergadura de las tareas de
    desmantelamiento de la planta de camiones que fue entregada a
    Volkswagen y el montaje de las nuevas líneas de
    producción de automóviles y pick-ups. En estas inversiones se
    actualizaron todos los equipos y maquinarias, lo que
    asegurará a la filial local de Ford la colocación de los nuevos
    productos en mercados externos.
    “Los productos que fabricamos van a tener un mercado en el
    exterior en la medida en que tengan una calidad igual a la de
    otros países del mundo. Hoy no se acepta comprar a un país que
    no tenga un determinado nivel de calidad y, obviamente, un
    nivel similar de diseño y de tecnología. No sólo hay que tener
    un producto idéntico sino que debe estar fabricado con los
    mismos standards de calidad y al mismo costo. De otro modo, no se
    puede exportar”, afirma Ceretti.

    El Record Argentino

    Ford Argentina sorprendió en 1995 a propios y extraños al
    registrar un aumento de 4,2 puntos en sus ventas en el mercado
    local, el mayor incremento de la marca en todo el mundo.
    En Brasil, los vehículos de la firma norteamericana batieron sus
    propios records históricos de venta, superando levemente
    las 200.000 unidades en un mercado donde Ford nunca se
    caracterizó por su liderazgo (monopolizado por su antigua
    asociada Volkswagen). Sin embargo, más allá de esta abultada
    cifra, las colocaciones de Ford entre el público brasileño
    crecieron 0,1%.
    En el resto de la región, las palmas se las lleva México,
    donde, a pesar del efecto tequila, las ventas se elevaron 3
    puntos,
    seguido por Puerto Rico con un incremento de 1,8%, Chile (1,3%) y
    Venezuela (0,5%). Para completar el panorama
    continental, Ford Canadá aumentó sus despachos 0,8 puntos y la
    matriz estadounidense lo hizo en 0,4%.
    Las actuaciones más destacadas de Ford en todo el mundo, por
    incremento de ventas, fueron —en este orden— las de la
    Argentina, México y, un poco más abajo, Taiwán, donde el
    crecimiento fue de 2,6% (la marca lidera allí el sector
    automotor).
    En el mercado europeo las ventas de los vehículos Ford tuvieron
    un comportamiento regular, con la excepción de Alemania,
    donde subieron 1,1%. En Australia, un mercado donde la marca
    mantuvo el liderazgo por 14º año consecutivo y en el cual
    el modelo Falcon es el vehículo más vendido, la firma aumentó
    sus colocaciones en 1,2%.

    Radiografía en Cifras

    Producción total 1995: 76.393 unidades
    Ventas en el mercado local 1995: 64.393
    Exportaciones 1995: 12.000 unidades
    Participación en el mercado local 1995: 14,8%
    Inversiones proyectadas en el período 1995-2000: US$ 1.000
    millones.
    Capacidad de producción anual: 120.000 unidades
    Obreros y empleados: 5.200
    Producción prevista para 1996: 84.200 unidades
    Meta de ventas en el mercado local en 1996: 20.000 vehículos
    Meta de exportaciones en 1996: 58.000 vehículos
    Modelos fabricados en el país: Nuevo Escort y pick up Ranger
    Planta: General Pacheco (provincia de Buenos Aires)
    Cuota del mercado local prevista para el año 2000: 25%