sábado, 18 de abril de 2026

    Mediterráneo, olivares y golf

    En el sudeste de España, junto al histórico puerto de Cartagena, se extiende un imponente complejo turístico dedicado a

    los deportes, la recreación y el relax.

    Es más grande que todo el principado de Mónaco, y no menos privilegiado por la naturaleza. Se asienta sobre La Manga,

    una lengua de tierra que avanza sobre el Mediterráneo para encerrar el llamado mar Menor, un resplandeciente lago de

    agua salada, particularmente propicio para la navegación y los deportes náuticos.

    El Hyatt La Manga Club Resort despliega, a lo ancho de este paisaje de olivares, limoneros y palmeras, un vasto

    complejo recreativo con tres campos de golf de campeonato (el lugar es sede de la PGA de Europa), 18 canchas de tenis, un

    beach club para la práctica del buceo y la caza submarina, cuatro piscinas, dos pistas de squash, paddle tenis, un campo de

    fútbol, escuela de equitación y gimnasio.

    En el centro del complejo se levanta un hotel de cinco estrellas, inaugurado hace algo más de un año, de indudable

    inspiración andaluza: grandes espacios interiores, arcos moriscos, tejas de terracota, balcones de hierro forjado y el típico

    patio con su fuente.

    Otra opción de alojamiento dentro del resort es el conjunto de departamentos de Las Lomas, decorados al estilo de

    las casas de campo de la región, con chimeneas y piezas de alfarería, pero dotados también de aire acondicionado,

    televisión vía satélite y todos los elementos de confort doméstico. Las Lomas es, en rigor, un pequeño pueblo con su

    propia plaza, bar, restaurante y tienda de delicatessen. Todo esto sobre una colina con vista a los campos de golf.

    Una Huerta con Abolengo

    Lo verdaderamente singular del Hyatt La Manga es que, a diferencia de otros monumentales resorts que suelen funcionar

    como universos cerrados en sí mismos, está enclavado en una región de enorme interés histórico y turístico: Murcia, la fértil

    huerta de Europa, uno de los reinos árabes en España (reconquistado por Alfonso X), con una capital generosa en joyas del

    arte barroco, palacios señoriales, estrechas calles medievales y mercados populares. La catedral de Murcia, construida entre

    los siglos XIV y XVIII, justifica, por sí misma, una visita a la ciudad.

    Sobre las doradas playas de La Manga, el puerto de Cartagena conserva ruinas de cartagineses y romanos. Y sólo hay

    que adentrarse unos kilómetros en la provincia para encontrar pueblos de leyenda: Lorca, con su espléndido castillo moro,

    Guadix, la fascinante ciudad de las cuevas, la fortaleza de Mula, erigida sobre una colina que domina la llanura murciana, y

    Caravaca de la Cruz, un antiquísimo asentamiento íbero-romano que sirvió como baluarte cristiano frente al vecino reino

    árabe de Granada.

    SALUD

    La Amenaza Silenciosa

    Según estimaciones surgidas de estudios recientes, en la Argentina hay 1.750.000 diabéticos. La cifra es, por cierto,

    preocupante. Pero más inquietante aún es otro dato que surge de estos mismos estudios: casi la mitad (45%) de los enfermos

    no sabe que padece diabetes. El desconocimiento se debe, sobre todo, a que la afección no produce dolor y sus síntomas

    suelen atribuirse a otras causas.

    El tipo más común de diabetes (no insulinodependiente, puesto que no requiere tratamiento con insulina excepto en casos

    de operaciones o accidentes) reconoce, en general, antecedentes genéticos y una historia de obesidad o hipertensión. El

    estrés y las infecciones son, también, factores desencadenantes. La manifestación más frecuente es el aumento del nivel de

    colesterol y de otras grasas en la sangre. Las complicaciones cardiovasculares se parecen a las que produce la

    arterosclerosis, pero suelen ser más graves y extendidas.

    A diferencia de los adultos, los chicos tienden a mostrar señales concretas de que padecen diabetes, pero la más habitual

    de ellas, la imposibilidad de retener la orina, suele ser interpretada por los padres como un signo de problemas psicológicos,

    como celos o dificultades en la escuela.

    El consejo de los especialistas es, en estos casos, acudir al médico antes que al psicólogo, y no incurrir en la difundida

    práctica de esperar a que el tiempo resuelva el problema.

    En cuanto a los adultos, la recomendación consiste en realizar un examen de glucosa en sangre por lo menos una vez

    cada dos años, como parte de un chequeo médico general.

    También los Hombres

    Nada más falso que la extendida creencia de que las várices representan un problema casi exclusivamente femenino. El

    vello y los pantalones largos sirven para enmascarar la aparición de las venas varicosas en las piernas de los hombres, pero

    esto sólo resuelve el aspecto estético del problema.

    La población masculina, en realidad, padece la afección tanto como las mujeres. Y la cuestión es mucho más seria que lo

    que tiende a creerse. Las várices ignoradas pueden transformarse en problemas físicos agudos como flebitis, tromboflebitis e

    infecciones cutáneas. Es preciso mantenerse alerta a los síntomas que preceden a la aparición de las venas engrosadas:

    hinchazón de los tobillos, picazón, calambres nocturnos y sensación de pesadez en las piernas.

    Caminar, correr, andar en bicicleta y mantener los pies en alto al acostarse son las medidas de prevención más recomendadas.

    Para aquellos a quienes el trabajo condena a jornadas de inmovilidad detrás de un escritorio existe la alternativa de realizar

    ejercicios más sencillos (e inadvertidos para los demás), como hacer rotar los pies estando sentado, o bien estirarlos y encogerlos

    varias veces rápidamente.