En el sudeste de España, junto al histórico puerto de Cartagena, se extiende un imponente complejo turístico dedicado a
los deportes, la recreación y el relax.
Es más grande que todo el principado de Mónaco, y no menos privilegiado por la naturaleza. Se asienta sobre La Manga,
una lengua de tierra que avanza sobre el Mediterráneo para encerrar el llamado mar Menor, un resplandeciente lago de
agua salada, particularmente propicio para la navegación y los deportes náuticos.
El Hyatt La Manga Club Resort despliega, a lo ancho de este paisaje de olivares, limoneros y palmeras, un vasto
complejo recreativo con tres campos de golf de campeonato (el lugar es sede de la PGA de Europa), 18 canchas de tenis, un
beach club para la práctica del buceo y la caza submarina, cuatro piscinas, dos pistas de squash, paddle tenis, un campo de
fútbol, escuela de equitación y gimnasio.
En el centro del complejo se levanta un hotel de cinco estrellas, inaugurado hace algo más de un año, de indudable
inspiración andaluza: grandes espacios interiores, arcos moriscos, tejas de terracota, balcones de hierro forjado y el típico
patio con su fuente.
Otra opción de alojamiento dentro del resort es el conjunto de departamentos de Las Lomas, decorados al estilo de
las casas de campo de la región, con chimeneas y piezas de alfarería, pero dotados también de aire acondicionado,
televisión vía satélite y todos los elementos de confort doméstico. Las Lomas es, en rigor, un pequeño pueblo con su
propia plaza, bar, restaurante y tienda de delicatessen. Todo esto sobre una colina con vista a los campos de golf.
Una Huerta con Abolengo
Lo verdaderamente singular del Hyatt La Manga es que, a diferencia de otros monumentales resorts que suelen funcionar
como universos cerrados en sí mismos, está enclavado en una región de enorme interés histórico y turístico: Murcia, la fértil
huerta de Europa, uno de los reinos árabes en España (reconquistado por Alfonso X), con una capital generosa en joyas del
arte barroco, palacios señoriales, estrechas calles medievales y mercados populares. La catedral de Murcia, construida entre
los siglos XIV y XVIII, justifica, por sí misma, una visita a la ciudad.
Sobre las doradas playas de La Manga, el puerto de Cartagena conserva ruinas de cartagineses y romanos. Y sólo hay
que adentrarse unos kilómetros en la provincia para encontrar pueblos de leyenda: Lorca, con su espléndido castillo moro,
Guadix, la fascinante ciudad de las cuevas, la fortaleza de Mula, erigida sobre una colina que domina la llanura murciana, y
Caravaca de la Cruz, un antiquísimo asentamiento íbero-romano que sirvió como baluarte cristiano frente al vecino reino
árabe de Granada.
SALUD
La Amenaza Silenciosa
Según estimaciones surgidas de estudios recientes, en la Argentina hay 1.750.000 diabéticos. La cifra es, por cierto,
preocupante. Pero más inquietante aún es otro dato que surge de estos mismos estudios: casi la mitad (45%) de los enfermos
no sabe que padece diabetes. El desconocimiento se debe, sobre todo, a que la afección no produce dolor y sus síntomas
suelen atribuirse a otras causas.
El tipo más común de diabetes (no insulinodependiente, puesto que no requiere tratamiento con insulina excepto en casos
de operaciones o accidentes) reconoce, en general, antecedentes genéticos y una historia de obesidad o hipertensión. El
estrés y las infecciones son, también, factores desencadenantes. La manifestación más frecuente es el aumento del nivel de
colesterol y de otras grasas en la sangre. Las complicaciones cardiovasculares se parecen a las que produce la
arterosclerosis, pero suelen ser más graves y extendidas.
A diferencia de los adultos, los chicos tienden a mostrar señales concretas de que padecen diabetes, pero la más habitual
de ellas, la imposibilidad de retener la orina, suele ser interpretada por los padres como un signo de problemas psicológicos,
como celos o dificultades en la escuela.
El consejo de los especialistas es, en estos casos, acudir al médico antes que al psicólogo, y no incurrir en la difundida
práctica de esperar a que el tiempo resuelva el problema.
En cuanto a los adultos, la recomendación consiste en realizar un examen de glucosa en sangre por lo menos una vez
cada dos años, como parte de un chequeo médico general.
También los Hombres
Nada más falso que la extendida creencia de que las várices representan un problema casi exclusivamente femenino. El
vello y los pantalones largos sirven para enmascarar la aparición de las venas varicosas en las piernas de los hombres, pero
esto sólo resuelve el aspecto estético del problema.
La población masculina, en realidad, padece la afección tanto como las mujeres. Y la cuestión es mucho más seria que lo
que tiende a creerse. Las várices ignoradas pueden transformarse en problemas físicos agudos como flebitis, tromboflebitis e
infecciones cutáneas. Es preciso mantenerse alerta a los síntomas que preceden a la aparición de las venas engrosadas:
hinchazón de los tobillos, picazón, calambres nocturnos y sensación de pesadez en las piernas.
Caminar, correr, andar en bicicleta y mantener los pies en alto al acostarse son las medidas de prevención más recomendadas.
Para aquellos a quienes el trabajo condena a jornadas de inmovilidad detrás de un escritorio existe la alternativa de realizar
ejercicios más sencillos (e inadvertidos para los demás), como hacer rotar los pies estando sentado, o bien estirarlos y encogerlos
varias veces rápidamente.
