A dos años de la privatización de Aerolíneas Argentinas, las piezas siguen moviéndose en el tablero de juego de la aviación comercial en la Argentina. El fenómeno se manifiesta, por un lado, en la cantidad de pasajeros que se incorporaron al mercado de cabotaje: un crecimiento de 30% previsto
para este año, y, por el otro, en la publicitada guerra de tarifas entre las compañías que se disputan el mercado local.
La empresa Líneas Aéreas Privadas Argentinas (LAPA) anunció que comenzará a cubrir regularmente siete nuevas rutas: Neuquén, General Roca, Tucumán, Salta, Trelew, Comodoro Rivadavia y Río Gallegos, con sus aparatos Boeing 737. Según afirman sus directivos, LAPA se presenta a la competencia con tarifas 40% más bajas que las de sus rivales, y solicitó a las autoridades la
autorización para operar en otras nueve rutas aéreas, con lo cual cubrirá la Patagonia, la Mesopotamia, el Norte y Cuyo.
Durante el mes de julio, LAPA transportó 34 mil pasajeros; tiene en uso tres Boeing 737 y dos SAAB; a la oferta de asientos pronto se sumarán otros dos 737. La aerolínea atiende 17 escalas y capta casi 10 % del mercado de cabotaje.
La clave está en los precios bajos, sostenidos en la política de mantener una infraestructura mínima para ajustar costos.
Gustavo Andrés Deutsch, presidente de LAPA, asegura que “nosotros, con 12 centavos por kilómetro funcionamos bien”, y destaca que “la competencia utiliza las bandas negativas, cuyas tarifas son menores, en el mismo horario que nosotros, pero LAPA no hace distinciones entre primera clase o banda negativa o positiva”.Para Alejandro Lotito, gerente de Prensa de Aerolíneas Argentinas, “las tarifas promocionales se mueven de acuerdo con la demanda y el lugar de destino, y son fijadas por la Secretaría de Transporte”. En cuanto a la competencia, afirma que “nuestra línea institucional sigue su rumbo, no notamos que LAPA se esté llevando pasajeros. Hay una coincidencia en crear mercado, no en pelearse”.
Aerolíneas Argentinas se concentra en servicios que aporten tráfico internacional, “darle una salida directa al señor que vive en Neuquén, en Mendoza. Queremos tener cada vez más vuelos, y más directos”.
LLEGAR A TODAS PARTES.
Santiago García Rúa, gerente de Relaciones Públicas y Publicidad de Austral, afirma que “LAPA abastece sólo determinada oferta. Austral tiene 28 escalas, y aunque algunas son las consideradas no rentables, se mantienen para asegurar el servicio. Si disminuye la tarifa, no podríamos llegar a todos lados, no podríamos bajar en 40% los precios sin bajar la calidad”.
El esquema con que opera Austral es el clásico: estructura y servicio de mantenimiento propios, aviones de reemplazo. Entre Aerolíneas y Austral transportaron el año pasado 4,1 millones de pasajeros.
Inspirándose en lo que sucede en Europa y Estados Unidos, García Rúa propone que “en Argentina se desarrollen líneas áreas de tercer nivel que alimenten las redes troncales. Es importante algo como lo que logramos con Interaustral: alcanzamos 70% del coeficiente de ocupación”. Interaustral conecta
Mendoza, Rosario, Salta, San Juan, Santiago del Estero y Jujuy a través de Córdoba.
