EDAD Y RAZONES POLITICAS.
La explicación de por qué las AFJP´s están demorando más de lo previsto en alcanzar sus metas de afiliación parece separarse en tres aspectos: por edades, por falta de información y por posición política. Al menos, así surge de un trabajo de investigación realizado por Graciela Römer y Asociados, en el que individualiza como candidatos firmes a quedarse en el sistema de reparto a los mayores de 40 años de bajo o medio status social y a aquellos que en las últimas elecciones depositaron su voto por el Frente Grande. Otro resultado de la encuesta identifica a la principal clientela de las entidades privadas de capitalización con jóvenes de clase media y alta, votantes habituales del oficialismo y la Ucedé.
TARJETAS.
El mercado de las tarjetas de crédito sigue muy activo. Ahora se menciona con insistencia que Argencard se habría mostrado muy interesada recientemente en tomar una importante participación accionaria en el capital de Carta Franca.
ACCIONES EN VENTA.
El gobierno ya habría resuelto el cronograma para lanzar al mercado las participaciones accionarias de las empresas privatizadas que aún mantiene en su poder.
A razón de una por mes hasta diciembre, serían vendidas aquí y en el exterior las acciones que el Estado todavía retiene de las ocho empresas distribuidoras en que se repartió Gas del Estado.
A las dos que realizan esa tarea en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires (MetroGas y Gas Natural), se suman las seis restantes que lo hacen en distintas partes del país (Pampeana, Litoral, Sur, Centro, Cuyana y Noroeste).
Para mediados del año próximo quedaría la venta de las acciones pertenecientes a las dos empresas distribuidoras de electricidad (Edenor y Edesur), que previamente deberán mejorar sensiblemente sus resultados operativos. (En 1993 Edesur perdió $ 58,6 millones y Edenor $ 65,8 millones.)
En 1994 difícilmente logren revertir totalmente las pérdidas operativas, pero se espera que para 1995 el panorama económico de estas empresas sea mucho más claro, especialmente en lo relativo a los consumos clandestinos, una de las razones principales de su abultado déficit.
COMO EN HOLLYWOOD.
Y hay más noticias en Canal 13. La emisora ha decidido construir un estudio cinematográfico con la perspectiva de producir tres películas al año. El nuevo negocio se alimentará con los fondos provenientes del controvertido impuesto al video, que le permitirán al Instituto Nacional de Cinematografía patrocinar la filmación de ocho obras por año. En esta misma fuente abrevarán Telefé (dos películas anuales), América TV (otros dos filmes) y canales del interior (una película).
DEPORTES Y PANTALLAS.
Torneos y Competencias prepara un proyecto que promete convertirla en la réplica, para el Cono Sur, de la famosa cadena norteamericana de televisión ESPN. En la iniciativa la acompañan Canal 13, Telefé y emisoras de cable del interior. La idea, que involucra una inversión de $ 25 millones, apunta a crear una megaproductora con cobertura de toda la actividad deportiva de la región (no solamente fútbol).
EN LA CIMA DEL CHOCOLATE.
Con la inauguración de su planta en Colonia Caroya (Córdoba), Arcor acaba de encaramarse a un liderazgo indiscutido en el rubro de las golosinas. Su capacidad manufacturera se ha elevado a 150 toneladas diarias de productos, lo que le permitirá seguir expandiendo su penetración en el mercado, que en el segmento de los chocolates alcanza a 45%. La empresa fundada por Fulvio Pagani puede considerarse ya una multinacional, con plantas en Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay. En 1993 facturó $ 614 millones e invirtió $ 101 millones.
ACLARACION.
En el ranking del sistema financiero, publicado en mayo bajo el título La Salud de los Bancos, se omitió la previsión para deudores incobrables del Banco Monserrat, que a fines del balance cerrado en diciembre alcanzaba a $ 2,48 millones y representaba 2,33% de los préstamos. En consecuencia, la entidad pasaría a ocupar el puesto 125º del ranking de la Cobertura de la Cartera de Préstamos, en lugar del 160º como aparece en esa nómina.
Con respecto al Banco del Buen Ayre, las cifras que aparecen en los resultados como pérdidas ($ 3,3 millones) en realidad son ganancias. Por lo tanto, en el ejercicio cerrado el 31 de octubre su rentabilidad sobre el patrimonio neto alcanzó a 7,9% y le correspondería el puesto 98º en el ranking de ese rubro, y el 114º en el de rentabilidad sobre activo fijo.
