En agosto, las cotizaciones declinaron en promedio 29%, según los índices confeccionados por MERCADO. Esta caída, sumada a la de julio (16,7%) y a la de junio (23%), hizo que en tres meses se evaporaran totalmente las ganancias que acumulaban muchas acciones desde el comienzo del plan de convertibilidad.
La caída fue de tal magnitud que algunos papeles retrocedieron a valores anteriores a los vigentes en marzo de 1991. En este grupo se ubican Celulosa, Ledesma, Indupa, Ipako y Siderca, entre los de mayor liquidez.
La fuerte baja acumulada, que en los tres meses se ubicó en torno de 55%, tuvo, naturalmente, una marcada repercusión en el valor de mercado de todas las empresas que integran el circuito bursátil.
Diversas fueron las estimaciones efectuadas para cuantificar la pérdida: desde quienes la situaban por encima de US$ 20.000 millones, hasta los más cautos, que la ubicaban entre US$ 12.000 y US$ 15.000 millones. Pero la estimación del quebranto sobre la totalidad de las empresas presentes en el mercado bursátil puede resultar engañosa, debido a que muchas no cotizan sus acciones regularmente y algunas lo hacen muy esporádicamente cada dos o tres meses.
Una imagen más realista surge de evaluar únicamente las acciones que se negocian con cierta regularidad, y que alcanzan a 70, según el análisis de MERCADO. Sobre esta base se elaboró el cuadro en el que aparece la valuación bursátil de las empresas al finalizar los meses de abril, mayo, junio, julio y agosto. Estas acciones contribuyen con más de 97% del monto real operado por rueda. Su gravitación sobre el total de capitales admitidos a cotizar en la Bolsa es superior a 75%.
Al concluir agosto, el valor bursátil de las 70 empresas más importantes del mercado sumaba US$ 17.579 millones, lo que equivale a una merma de 42,8% con respecto a la cifra de mayo (US$ 30.692 millones). Puede estimarse que el quebranto total soportado por todo el circuito bursátil en los tres meses en cuestión rondó US$ 17.800 millones y representó 12% del PBI (estimado en US$ 150.000 millones).
Una pérdida de riqueza global de la economía de esta magnitud no podía dejar de tener una signficativa repercusión en el desenvolvimiento de ciertos sectores, que en ese breve lapso vieron esfumarse un promedio de US$ 6.000 millones mensuales. El mercado inmobiliario y el automotriz estuvieron en la primera fila de los afectados. Es sabido que una parte considerable de las ganancias bursátiles se orientan a esos rubros y al turismo.
A pesar de la fuerte baja de las cotizaciones, a fines de agosto el promedio de las valuaciones bursátiles seguía siendo superior al valor asignado en libros: US$ 13.442 millones. De lo cual se desprende que la relación entre el valor de mercado y el contable alcanzaba a 1,30. Este nivel, mucho más cercano a la realidad, revela que en el futuro las alzas deberán estar basadas en hechos concretos y no en simples especulaciones.
L. G.
TRES MESES DRAMATICOS.
Este año, la Bolsa registró su pico máximo el 1º de junio. Tocó fondo durante el ya famoso lunes 24 de agosto, cuando el ministro Cavallo anunció la intención gubernamental de participar en el mercado accionario. Las pérdidas totales del mercado entre ambas fechas alcanzaron a US$ 18.100 millones, la máxima computada en los tres meses más dramáticos del mercado bursátil en las dos últimas décadas.
NEGOCIOS SOBRE RUEDAS.
Con 40 años de antigüedad como agente de Bolsa, Pardo Rabello se encuentra en una etapa de profundos cambios. Un hito importante dentro de ese proceso fue su reciente participación en la transferencia de la ex Renault. El hecho de que la Usines Regies Renault sea una empresa estatal francesa introdujo un clima muy particular en las negociaciones, recuerda el director de la firma,
Franklin Williams. La venta del paquete mayoritario de la subsidiaria local debía ser aprobada por el gobierno francés y ratificada por el consejo de ministros, lo que finalmente se concretó el 19 de agosto, cuando Manuel Antelo se convirtió, oficialmente, en el socio mayoritario de la empresa automotriz argentina, con 51% del capital.
Pardo Rabello tuvo, además, una activa participación en la licitación de subterráneos y ferrocarriles suburbanos (Femesa). Todas estas operaciones se relizaron con management propio, sin interferir en la actividad tradicional de la casa de Bolsa (Rabello y Cía.) y de la empresa que opera como agente del Mercado Abierto (Pardo Rabello y Cía.).
La firma planea, además, presentarse a las licitaciones de gas y energía eléctrica en el interior del país. A todo ello se suma la reciente incorporación de un nuevo departamento de capital market, destinado a brindar asesoramiento para la incorporación de nuevas empresas a la Bolsa, emisión de obligaciones negociables, fusiones, recomposición de capital de trabajo y otros mecanismos vinculados con la adecuación de las empresas a las nuevas condiciones económicas.
Como parte de esta política de diversificación, Pardo Rabello acaba de adquirir el paquete mayoritario de la compañía de seguros Numancia, con vistas a participar en el futuro negocio de las administradoras de fondos de pensión.
L. G.
