martes, 26 de mayo de 2026

    Primero, privaticemos

    Las ventanas verdes abren a una vereda angosta y rota, y a un grueso árbol inclinado como el Balzac de Rodin, pero acá en Barracas. Adentro, el dueño y mozo, gallego y contundente, lucha con la máquina vaporosa de hacer café mientras el gato lo mira divertido.

    Ruso: (Por colorado. Revolviendo el café.) ¡Es un despropósito! Límites; pongamos límites.

    Chino: (Apelativo infundado.) Se está a favor o en contra, pero una vez empezado el baile, bailemos.

    Si privatizar es la solución… ¡adelante! No me vengas con esto sí, aquello no. Pedile al Goya otro café, pero caliente.

    Ruso: Pedíselo vos. Me parece exagerado. Perdoname, pero privatizar las comisarías me parece exagerado.

    Chino: No me hablo con el Goya. Parece exagerado, pero es cuestión de analizar. A mí me cierra.

    Mirá. (Saca un plano y papeles de una carpeta gastada.) Son cincuenta y dos. Es cuestión de ponerles precio en función del posible tiempo de recuperación del capital invertido y del coeficiente costo-beneficio. Se debe hacer un balance para ver cuál es el activo fijo y los adjudicatarios que compitan lealmente en un mercado cerrado pero activo y nada potencial porque ahí está. Por último es un

    servicio monopólico a vender, viejo. ¿No hay colegios privados? Y bueno… (El gato se acerca y de un salto sube a la mesa de al lado. Mira el plano y al Chino con mucha atención. Le interesa.)

    Ruso: ¡No es lo mismo! La competencia en colegios no tiene por qué traer conflictos. ¡Dale Goya! Traele un café. Pero con las comisarías… Las jurisdicciones, los uniformes, no… ¿Y cómo se recauda?

    ¿De dónde salen los sueldos, los gastos… la ganancia? No… no hablás en serio. (El Goya trae el café sin mirar al Chino.)

    Chino: Muy en serio. La recaudación no es problema. (El gato se sienta y lo mira inquisitivo.) Las multas, por ejemplo. ¿Cuántas multas hay? Estacionamiento, luces rojas, veredas rotas, carteles, ebriedad; sin ofender. (Mira al Goya. El gato sigue atento.) Tumultos… No te cuento si en la zona te toca una cancha de fútbol. Los domingos te llenás. ¿Y las timbas? ¿Y alguna rifita? No es problema.

    Ruso: Ahora hay impuestos y cobran la Municipalidad, la Nación, las provincias. Con eso se paga.

    Chino: Me estás dando la razón, melón, ésta es una manera de poner transparencia al sistema. ¿No te interesa la transparencia? AAh, y terminar con un monopolio!

    Ruso: Hablame de los uniformes. Y de los candidatos a comprar comisarías. No…

    Chino: De los posibles compradores yo no me preocuparía. ¿Acaso te preocupó quién compraba Aerolíneas o los ferrocarriles o los teléfonos? Gente con antecedentes y capital. Punto. Y los uniformes… Como con cualquier empresa. Unos serán azules con sombreros franceses, otros verdes con pompones rojos como los ingleses o con casco puntiagudo o con gorras vascas y plumas o… ¡qué se yo! No es mi problema.

    Ruso: ¿Y si aparece uno que se manda uniformes amarillos con gorras violetas? (El Goya se acerca frunciendo sus generosas cejas.)

    Chino: Allá él. Si con eso gana plata… mientras el servicio sea bueno… Desregularicemos, viejo.

    Goya: Señores, voy a cerrar. Me cansé de janzadas. A pajar o llamo a la polecía. (Suelta una carcajada, mientras el gato mira la calle, por las dudas. Tiene miedo.)