lunes, 25 de mayo de 2026

    Futura

    Correr para Vivir.

    Media hora de jogging, tres veces por semana, ha sido la receta tradicional para mejorar el estado físico. Pero los especialistas reconocen ahora que los programas exigentes desalientan a quienes podrían beneficiarse con ejercicios menos rigurosos. Por ejemplo: tres breves caminatas diarias reducen en 60% los riesgos de adquirir una enfermedad cardíaca. Trabajar durante una hora en el jardín, todos los días, produce tantas ventajas para la salud como correr 30 kilómetros por semana.

    El Instituto Cooper, de Dallas, estudió los progresos de 102 mujeres en un programa que les exigía caminar 4,5 kilómetros diarios. Los efectos, en términos de disminución de riesgo cardíaco, fueron iguales para las que lograban cubrir un kilómetro en 8 minutos y para las más lentas, que necesitaban 13 minutos.

    Solteras en la Cumbre.

    “Los puestos más altos están destinados a gente que tiene una esposa.” El ácido comentario de una ejecutiva británica fue citado por el semanario The Economist para ilustrar las dificultades de las mujeres que intentan conciliar su carrera profesional con la formación de una familia. Las cifras citadas por la revista son elocuentes. Entre los gerentes del Reino Unido, 93% de los hombres son casados, frente a sólo 58% de las mujeres. En Estados Unidos, 90% de los ejecutivos tienen hijos antes de cumplir los 40 años, pero el índice desciende a 35% en el caso de las mujeres.

    Vive la France.

    ¿Por qué los franceses, conocidos por su afición a la buena mesa y a los buenos vinos, son mucho menos vulnerables a las enfermedades cardíacas que los norteamericanos, con su creciente obsesión por las dietas y el ejercicio? El interrogante provoca curiosidad y cierta inconfesable envidia entre quienes predican que la salud exige un estilo de vida espartano. A pesar de las apariencias, argumentan los médicos, los franceses -y otros pueblos mediterráneos- tienen hábitos alimenticios más sanos que sus congéneres al otro lado del Atlántico. Consumen menos carnes rojas, más verduras, frutas y pan, y más aves, particularmente patos y gansos, que contienen grasas no saturadas. También, y esto no es menos importante, se toman más tiempo para comer, no están tan acostumbrados a “picar” entre las comidas y acompañan sus almuerzos y cenas con vino. Según muchos cardiólogos, la ingestión moderada de alcohol aumenta los niveles de “buen” colesterol.

    Gerentes Nómades.

    En épocas no tan lejanas, rechazar un traslado de ciudad, o incluso de país, significaba un virtual colapso para la carrera de casi cualquier gerente. Pero las cosas están empezando a cambiar. Una reciente encuesta entre 13 grandes firmas internacionales, encargada por Xerox, indica que la mitad de ellas está probando otras alternativas para facilitar a sus ejecutivos una vida personal más estable.

    El año pasado, los traslados por motivos profesionales se redujeron en 6% en las empresas estadounidenses. Esto se explica, en buena medida, por el creciente número de familias en las que ambos cónyuges ocupan posiciones laborales de nivel medio o alto. Por el mismo motivo, las mujeres representan una proporción cada vez mayor del personal transferido a otras zonas geográficas: de 11% en 1986, pasaron a 18% en 1990 y las proyecciones indican que llegarán a 24% en el año 2000.

    Lecturas.

    LO QUE HAY QUE TENER EN LOS ´90.

    Las opiniones de Patricia Aburdene, coautora, junto con John Naisbitt, de Megatrends, están impregnadas por el formidable éxito de un libro que, diez años atrás, logró anticipar acertadamente las grandes transformaciones de los 80. Ambos esperan repetir la hazaña con una nueva versión de la obra, Megatrends 2000, recientemente publicada en Estados Unidos.

    En un artículo escrito para Working Woman, Aburdene pasó lista a las cualidades que deben poseer o adquirir quienes aspiren a dirigir una empresa durante la próxima década. La nómina incluye sencillas recomendaciones (como aprender un idioma extranjero) pero también metas de largo plazo que requieren años de estudio, viajes y reflexión. Esta es una síntesis de sus consejos:

    * Desarrolle un pensamiento global. Ingresamos a una era en la que el resto del mundo es nuestro potencial competidor, cliente o socio. El auge económico de la cuenca del Pacífico, por ejemplo, ha creado un mercado de 200 millones de consumidores con un poder adquisitivo comparable al de los europeos. Las oportunidades para su empresa pueden estar en Hungría o en Hong Kong, en Tailandia o Transilvania.

    * No se conforme con saber inglés. Casi mil millones de personas hablan inglés en 60 países. Pero la capacidad de poder comunicarse en el idioma del lugar donde espera hacer negocios le otorgará una ventaja especial, aunque sólo domine un léxico reducido, de 500 o 1.000 palabras.

    * Aprenda a comunicarse. Sus mensajes escritos o -mejor aún- sus intervenciones personales ante auditorios grandes o pequeños son fundamentales para “vender” una idea.

    * Aproveche al máximo los recursos humanos de su empresa. El estilo autoritario de conducción ya no sirve. Hay que ayudar a la gente a conseguir sus propios objetivos para asegurarse su compromiso con las metas de la compañía. Todos esperan una retribución en términos de crecimiento personal y profesional.

    * Tenga en cuenta la cuestión del medio ambiente. Es el gran tema del 2000 y no puede permitirse ignorarlo. Los consumidores quieren saber si el producto que compran aumentará o no los riesgos de contaminación. Los residuos tóxicos, las pruebas de laboratorio con animales o el empleo de materiales reciclables pueden determinar el éxito o el fracaso de muchos negocios.

    * Conéctese con la electrónica. Así como el automóvil cambió el estilo de vida en los años ´50, y ayudó a descomprimir los grandes centros urbanos, la combinación de telecomunicaciones y computación producirá una transformación aún más drástica.

    * Interésese por el arte. Las empresas multinacionales ya han descubierto que es más efectivo, para su promoción institucional, auspiciar un concierto o una muestra plástica que patrocinar una copa de fútbol. El mayor nivel cultural de los consumidores y la creciente importancia de las mujeres en el mercado hacen que la colaboración con el mundo artístico mejore la imagen de una compañía.

    *Conozca otras culturas. Los inmigrantes y los miembros de minorías étnicas ocupan una porción creciente de la fuerza laboral y del mercado en los países industrializados. Los viajes -y, en menor medida, las lecturas, el cine y la televisión- le ayudarán a eliminar prejuicios y a enriquecer su capacidad de comprensión.

    CASOS.

    El Sueño del Barco Propio.

    La pasión de toda una vida por la navegación llevó a Delia Robledo a fundar un astillero que exporta yates de un millón de dólares.

    Siempre estuve haciendo algo. Tuve, durante muchos años, un negocio de decoración de baños; pero ésta es mi primera empresa de gran envergadura.”

    Con un capital invertido de US$ 4 millones, una dotación de 40 operarios, y la capacidad para construir imponentes cruceros marinos, cuyo precio oscila entre US$ 800.000 y 1.400.000, la empresa de Delia Caprio de Robledo, Astilleros KB, está fuertemente ligada a una historia y una pasión personal.

    “Con mi marido fuimos, toda la vida, gente del río, del Tigre, de las islas. Siempre tuvimos lanchas, y en 1978 compramos un yate grande en Estados Unidos. Pero cuatro años después decidimos venderlo: había estallado la guerra de Malvinas y el barco tenía bandera inglesa.”

    “Por supuesto, queríamos tener otro barco, así que compramos un casco aquí y decidimos hacerlo por nuestra cuenta. Nos conectamos con un ingeniero y un arquitecto naval, carpinteros, artesanos, y en dos años y medio lo terminamos. Se había formado un equipo de trabajo tan lindo que nos daba pena desarmarlo. Entonces, mi marido me dijo: “¿Por qué no seguimos haciendo barcos? Vos, Kuky, ¿te animás a hacerte cargo? Y yo me animé.”

    Desde el principio, la empresa colocó la mira en la exportación, porque, para lo que Kuky Robledo quería hacer, el mercado local era -y sigue siendo- demasiado pequeño. En 1989 K.B. presentó su primer barco en el Boat Show de Miami.

    Ese gesto audaz (“muchos nos dijeron que estábamos locos”) significó abrir la puerta de Estados Unidos. Pero también comprometió al astillero a importar tecnología de primer nivel para todas sus embarcaciones. “Aquí se suelen hacer barcos sin cálculos, sin planos, porque es cierto que hay excelentes artesanos. Pero para competir en el exterior necesitábamos otra base. Nosotros exportamos mano de obra y creación argentinas. Cada barco demora seis meses en construirse.”

    La línea de cuatro modelos, de 60 a 76 pies, lleva un nombre inconfundiblemente argentino, Tango, y procura conciliar el refinamiento europeo con las exigencias de confort de los norteamericanos. “En Estados Unidos, ningún comprador concibe un barco que no tenga su lavavajilla, su secarropas y su compactador de basura. Creo que logramos una buena síntesis: barcos de hermoso diseño, con cuatro o seis camarotes, todos con baño en suite y jacuzzi.”

    El Tango tuvo su bautismo de fuego en Miami, donde una compañía de distribuidores asignó a un capitán a quien se conoce por el sugestivo apodo de Kamikaze la tarea de probarlo. “El mar estaba tremendo, con olas de más de seis pies”, recuerda Kuky Robledo. Pero el veredicto del capitán fue más que alentador: “Hay yates europeos que no podrían salir con el mar en estas condiciones. Este es un buey”.

    Así fue como se vendió el primer Tango. La recesión en Estados Unidos obligó después a buscar nuevos mercados en Europa, donde el astillero argentino ya vendió un yate a compradores alemanes.

    “Más de una vez me pregunté: ¿qué hago yo comprando terminales de cableado o cosas por el estilo, cuando podría estar tomando sol en mi casa o jugando con mi nieto?”, admite la fundadora del astillero. “Pero la satisfacción de saber que estamos haciendo uno de los mejores barcos del mundo justifica todo.”

    Verónica Rímuli y Alejandro Mazzei.