Señor Director,
Con respecto al número de septiembre de este año, que incluye un anexo bajo el título de “Patentamiento de Productos Farmacéuticos-Consecuencias”, ha llamado la atención de nuestra Cámara que la revista haya desarrollado una investigación sobre esta delicada temática, encargando tal trabajo a un equipo de investigación dirigido por el Lic. Pablo Challú, a la sazón director ejecutivo
de CILFA, entidad que detenta una clara actitud contraria al régimen de patentes.
Nos preocupa que un medio del prestigio de MERCADO haya tomado posición en el asunto, inclinándose contra el patentamiento de productos medicinales. Tal conclusión emerge tanto del hecho de que el Lic. Challú aparezca como investigador del medio y no como defensor de los intereses de su entidad, como de que MERCADO no deslinde responsabilidades sobre el contenido del libro, al que hace propio al poner su nombre en la tapa del libelo.
Consideramos estéril pedir a MERCADO cualquier forma de derecho a réplica, no sólo por la claridad con que ha fijado su posición, sino también porque la justificación del patentamiento de ninguna manera es necesaria dada la experiencia mundial y las sobradas razones que existen para que nuestro país abandone prácticas abusivas en materia comercial y derecho internacional.
Reinhold Buxhoeveden.
Presidente de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME).
Nota de la Dirección:
Contrariamente a lo que se afirma en la carta de CAEME, la revista MERCADO no tomó posición en este tema; simplemente editó un libro que refleja el punto de vista de un conjunto de laboratorios. Naturalmente, quienes editan libros no tienen por qué compartir las ideas de los autores. Con respecto al último párrafo de la carta, donde se afirma que “la justificación del
patentamiento de ninguna manera es necesaria”, lamentamos no coincidir. Tal como lo enseña Popper, lo “indiscutible” queda fuera del campo del conocimiento e ingresa en el territorio del dogma. La carta de CAEME es del 30 de setiembre pasado; una semana después, en “La Nación” del 7 de octubre, se publica una extensa mesa redonda, en la que CAEME, junto con CILFA y otras
entidades, debaten, precisamente, este mismo tema.
BANCOS.
Señor Director,
Con respecto a la nota sobre el Sistema Bancario, publicada en octubre, en la muestra se ha cometido un grave error conceptual, al confundir el capital ajustado con el patrimonio neto de cada entidad. A fin de ejemplificar, hemos tomado el caso del Banco Francés, fácil de detectar, por cuanto tiene cotización bursátil. Se ha publicado correctamente su patrimonio de A 1.622.415 y no su
capital de 266.511 (en miles de millones). Al solo efecto del absurdo a que lleva esta comparación, indicaría que en el ranking sobre inmovilidad, las primeras 14 entidades estarían intervenidas o en planes de encuadramiento por el Banco Central.
En nuestro caso específico debemos señalar que los datos consignados en la nota referida son erróneos, ya que nuestro patrimonio neto es de A 199.925 y el total del pasivo asciende a 609.897 (en miles de millones). Por lo tanto, de haberse expuesto correctamente las cifras exactas sobre nuestra situación patrimonial en los cuadros elaborados por ustedes, sería la siguiente:
1. Ranking sobre patrimonio neto, correspondería el puesto nº 64, con A 199.925.
2. Ranking de solvencia patrimonial, correspondería el puesto nº 81/85, con el 0,33% de coeficiente.
3. Ranking de inmovilidad, correspondería el puesto 119, con una relación porcentual del 45.01.
Jorge H. Brito.
Banco Macro S.A.
Nota de la Dirección:
La distorsión de las cifras no responde a un error conceptual nuestro, sino que surge del comunicado del Banco Central donde se detallan los estados contables de las entidades financieras al 30 de junio último. Una prueba de lo que afirmamos es que en las 30 instituciones que nos enviaron balances, los datos figuran correctamente publicados, al igual que sucede con los del Banco Francés y con los otros que cotizan sus acciones en la Bolsa.
